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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-06-2018

Las perreras de la civilizacin
La crisis migratoria y la crueldad de los poderosos

Jorge Elbum
El Cohete a la Luna


 

El desorden mundial planteado por la globalizacin neoliberal-proteccionista ha mostrado la ltima semana dos de sus sntomas de crueldad, poniendo en evidencia la mayor crisis humanitaria desde la Segunda Guerra. Segn la ACNUR (la agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados), en la actualidad existen 65 millones de desplazados por guerras, invasiones militares, hambrunas, desertificacin y conflictos tnico-religiosos, sin que este registro incomode a las grandes potencias ni que se dispongan conferencias internacionales dispuestas a abordar la tragedia.

En 2015 las publicaciones del mundo replicaron la foto de Aylan Kurdi, el nio sirio de tres aos fallecido en una playa turca. Aylan viva en Kobane, una ciudad en el norte de Siria donde se enfrentaban el denominado Estado Islmico y los combatientes kurdos. Ante los peligros de bombardeos y persecuciones, la familia de Aylan decidi escapar. Esta semana, Yanele Dennisse Varela Snchez, una nia hondurea de tres aos, fue fotografiada y videograbada mientras detenan a su madre, cuando intentaba ingresar en Texas.

El desorden mundial imperante apenas puede sorprenderse con las lgubres fotos que sintetizan una descomunal tragedia de la cual los pases desarrollados son doblemente responsables: por un lado, por participar de muchos de los conflictos que provocan grandes desplazamientos poblacionales. Y por el otro al no asumir que un mundo crecientemente inequitativo provoca conflictos, resistencias, migraciones y resentimientos sociales explosivos.

Las migraciones slo pueden reducirse a travs de imponer lgicas de paz, la cooperacin, de reduccin de los conflictos y de programas de desarrollo. Los pases que generan migraciones son aquellos en los cuales lo que ms circula son las armas en connivencia con empresas extractivas dispuestas a vaciar la tierra (con eficiencia y rapidez) de cualquier riqueza til.

Existen tres grandes focos expulsivos en el mundo y en los tres se observan con claridad actores ligados a los pases ms desarrollados: en la frontera norte de Amrica Latina se divisa un conflicto armado entre varios ejrcitos privados, ligados a empresarios del narcotrfico, que se asocian con vendedores de armas. Estos ltimos radicados en EE. UU. y protegidos por la Asociacin del Rifle ofrecen aparatologa blica a cambio de estupefacientes. [1] En febrero de este ao, el New York Times inform que el ltimo ao 213.000 mil armas migraron desde EE. UU. hacia su frontera sur, permitiendo la continuidad de la sangrienta pandemia criminal que azota ese pas. En 2017 se registraron 30.000 homicidios en Mxico, alcanzando uno de los promedios ms altos de asesinatos por cantidad de habitantes en toda la regin. [2]

El segundo foco desde donde intentan escapar cientos de miles de desplazados es el norte de frica. Provienen de pases subsaharianos y de aquellos como el caso de Libia cuyas redes estatales han sido reducidas a la inexistencia luego de bombardeos e invasiones militares humanitarias provocadas por EE. UU. y sus aliados europeos luego de la llamada primavera rabe. A eso se le suman las guerras civiles de Sudn y Somalia, enmarcadas en la lgica fundamentalista cuyo origen inicial fue el financiamiento brindado por Occidente para contener procesos polticos nacionalistas, laicos y progresistas. Gran parte del resultado de estas intervenciones civilizatorias generaron la implosin de diversos Estados Nacionales, su consiguiente fragmentacin territorial, la de sus capacidades gubernamentales (en disolucin) y el posterior flujo de armas distribuidas entre grupos en disputa.

El tercer foco es asitico. Se concentra alrededor de las guerras de Siria, Yemen, Afganistn y el conflicto consistente en la persecucin a musulmanes en Myanmar (del grupo tnico conocido como Rohingya). En los tres primeros casos existieron intervenciones militares directas de Washington, orientadas a destruir a sus oponentes geopolticos, elevando los niveles de conflictividad y en la inmensa mayora de los casos provocando mayores dificultades que las que (propagandsticamente) se pretendan evitar.

 

Migracin y guerra

En este marco de conflictividad global, los medios hegemnicos de comunicacin dan cuenta, habitualmente, de las reiteradas tragedias migratorias en las fronteras de los pases desarrollados. Paralelamente se muestra a estos ltimos como vctimas de estos desrdenes poblacionales, sin hacer mencin a las varias causas que contribuyeron a su desarrollo. No se suele hacer mencin que el 85 por ciento de los refugiados de todo el mundo sobreviven en pases no desarrollados: Turqua, Paquistn, Uganda, Lbano y Venezuela dentro de Amrica Latina son algunos de los pases que han dado mayor cabida a desplazados por guerras, generalmente cercanas a sus fronteras. Uno de los casos menos conocidos es el que refiere a la Repblica Bolivariana, que en el marco de una profunda crisis econmica (producto del bloqueo comercial y financiero provocado por EE. UU.) ha brindado asilo, segn ACNUR, a 200.000 colombianos desplazados en los ltimos 50 aos, producto de una guerra civil de la que participaron las fuerzas armadas, la FARC, el ELN y los paramilitares.

Bogot firm un convenio con Washington en 1999, el mismo ao que Hugo Chvez accedi al poder por elecciones. Uno de los puntos de ese acuerdo consista en reducir sus plantaciones de coca y al mismo tiempo mitigar la presin paramilitar sobre las poblaciones en riesgo. Casi veinte aos despus de los compromisos asumidos por el presidente Andrs Pastrana y la sugestiva ampliacin de las bases del comando Sur dentro de su territorio la extensin total de los cultivos de coca se increment, solo en el ltimo bienio, un 52 por ciento, multiplicando a su vez la cantidad de poblacin campesina desplazada. [3]

Los conflictos blicos y las invasiones lideradas por pases desarrollados no han sido solo utilizados para comerciar con armas e implantar gobiernos tteres. Tambin han autorizado el ingreso de corporaciones de seguridad privada (verdaderos ejrcitos de mercenarios) que absorben parte de los recursos de esos gobiernos y que al mismo tiempo son su guardia pretoriana y la garanta del ingreso de las corporaciones trasnacionales, vidas de extraer la mayor cantidad de recurso naturales en el menor tiempo posible.

El otro beneficio de los procesos migratorios (hoy silenciado por los pases desarrollados) ha sido la capacidad de regular el valor de la fuerza de trabajo a travs de los migrantes. En Alemania los turcos y en EE. UU. los mexicanos han ocupado puestos laborales (durante los ltimos cinco decenios) por salarios menores a los demandados por los nativos de esos pases, contribuyendo a nivelar hacia abajo el valor de la fuerza de trabajo y garantizando, de esa manera, mejores niveles de rentabilidad a sus empresarios.

 

 

Las perreras de Texas

Segn el ltimo censo del pas de las barras y las estrellas, la poblacin que denominan con indudable desprecio hispana, alcanz en 2016 los 57.5 millones de habitantes, cerca del 17 por ciento de la poblacin total. Entre ese colectivo, 37 millones son estadounidenses de nacimiento, aunque una inmensa porcin contina portando un estatus de ilegales. Esa realidad los convierte en ciudadanos carentes de derechos al voto y al acceso a seguros mdicos de salud. Por su parte, aquellos hispanos que gozan de identificacin cargan sin embargo con el complejo de ciudadanos de segunda frente a los WASP (blancos descendientes de europeos y protestantes), quienes se atribuyen la identidad legtima, primordial y fundadora de la nacionalidad estadounidense. Esta escasez de empoderamiento de los hispanos es lo que explica segn las investigaciones ms recientes la desmotivacin que los lleva a no inscribirse en los registros electorales. Casi 9 millones de ellos son ciudadanos elegibles (con capacidad potencial de votar y ser votados) que podran acceder a sus derechos polticos.

A eso se le suma que dos terceras partes de los hispanos se encuentran en situacin precaria. Ya sea porque son ilegales, poseen residencias temporarias o porque sienten que traicionaran sus orgenes si asumen otra nacionalidad. Por ltimo, todava prevalecen sutiles mecanismos dispuestos a mantenerlos alejados de toda asociatividad capaz de plantear reivindicaciones. Los empresarios, de esa manera, cuentan con mano de obra barata y al mismo tiempo disciplinada (en la no sindicalizacin), claramente incapacitada de defender derechos gremiales. [4]

Desde hace un lustro la cantidad de pedidos de asilo y el desplazamiento proveniente de reas en conflicto se viene incrementado sin solucin de continuidad. Segn los clculos de ACNUR, cada minuto 31 personas abandona su lugar de residencia para escapar de matanzas, guerras civiles, bombardeos contra poblacin civil o desplazamientos forzados. Un total de 26 millones de ciudadanos del mundo tienen estatus de refugiados y un 10 por ciento de ellos son latinoamericanos, que tambin se ven desplazados por la apropiacin de tierras para siembras extensivas.

 

Jaulas y pateras

Donald Trump firm el ltimo mircoles 20 de junio una orden ejecutiva dispuesta a retrotraer la separacin de menores migrantes de sus adultos acompaantes, pero advirti que tendr tolerancia cero con quienes intentan ingresar en territorio estadounidense. La inmensa mayora de quienes arriesgan sus vidas para cruzar la frontera sur de EE. UU. proceden de las Antillas, Centroamrica, Colombia y Mxico. En todos esos pases de proveniencia, el narcotrfico, las fuerzas irregulares a su servicio y el aluvin de armas norteamericanas han generado en los ltimos aos millones de desalojados que buscan espacios para acceder a empleos y educacin para sus hijos.

Uno de los objetivos de Trump para imponer su campaa anti-inmigratoria es (segn los parlamentarios demcratas) una forma de extorsin para concederle poderes especiales para reducir el asilo y otorgarle, a travs del congreso, la facultad para disponer de 25.000 millones de dlares necesarios para emplazar su ansiado muro fronterizo, que originalmente exigi que fuese abonado por Mxico. Este es el marco dentro del cual uno de los pases ms poderosos y ricos del mundo encerr hasta el ltimo mircoles a 2000 nios, separados de sus familiares adultos, en jaulas que fueron bautizadas por las guardias fronterizas como perreras.

 

 

Simultneamente, en el Mediterrneo, un buque, el Aquarius, logr arribar a Valencia con 629 migrantes a bordo luego de ser rechazado por el principado de Malta y por el nuevo gobierno italiano comandando por la Liga Norte, uno de los partidos de derecha que agitan la bandera de la crisis econmica como mecanismo para instaurar campaas xenfobas. El ltimo captulo de su propaganda racista fue divulgado el ltimo jueves 21 por el propio lder de esa formacin poltica, Matteo Silvani (tambin ministro del interior), quien propuso un censo de la poblacin gitana radicada en la pennsula con el objeto de detectar a quienes debern ser expulsados.

Este es tambin la misma impronta del gobierno hngaro y el austraco quien proponen instalar fuerzas armadas de ocupacin en el norte de frica para impedir que las balsas y pateras se lancen al Mediterrneo con destino de muerte o de ansiada costa europea. Las crnicas trgicas sumaron en los ltimos 6 meses de 2018 un total de 771 personas fallecidas en ese mar. La primera semana de junio fueron rescatadas 68 personas de una balsa a la deriva en la costa de Tnez. Adems fueron hallados 52 cadveres y otras 60 personas permanecen desaparecidas.

El 13 de mayo de 1939 el buque Saint Louis zarp de Hamburgo. Llevaba 930 refugiados judos (principalmente alemanes) que escapaban de la persecucin nazi, buscando asilo. Llegaron a Cuba y fueron rechazados por presiones del Departamento de Estado estadounidense que exigi que no fueran aceptados. En La Florida sucedi lo mismo. Luego se intent en Canad y el fracaso se repiti. Tuvieron que volver a Europa. Gran parte de sus pasajeros fueron enviados a los campos de exterminio.

La civilizacin occidental suele catalogar de barbarie a todo aquello que le es ajeno. Quizs esa sea la causa por la que Trump decidi abandonar esta ltima semana el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. El ombligo engredo de la civilizacin occidental parece estar ms sucio de lo que sus propios portadores logran advertir. Lo que no pone en jaulas lo transforma en peligroso o lo invisibiliza. Esta ltima es la motivacin racista que niega la conformacin multi-tnica de la Argentina, tal cual lo enunciado por Mauricio Macri, al describir su imaginario pas como compuesto por descendientes de europeos.

Hay infinidad de fotos colgadas en las paredes de la historia. Pero en estos das solo se divisan aquellas que grafican la muerte y el llanto. Las primeras acompaando las olas que mojan el cuerpito aun tibio de Aylan Kurdi. Y las segundas, arrasadas por las lgrimas punzantes en la consciencia del mundo de Yanele Dennisse Varela Snchez. Las paredes donde cuelgan esas fotos son la pretendida civilizacin. Solo que estn cada vez ms descascaradas.

 

 

[1]. https://nyti.ms/2nJNIOQ

[2]. https://bit.ly/2K7VeMP

[3]. https://bit.ly/2MaPe6p

[4]. https://bit.ly/2KfbKOa

Fuente: http://www.elcohetealaluna.com/las-perreras-de-la-civilizacion/



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