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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-06-2018

Rohinys, de la violencia en Myanmar, a las amenazas en campos de Bangladesh

Gabriel Snchez
EFE


Jasim trabaj como traductor, supervisor de salud mental y promotor de salud en Mdicos Sin Fronteras (MSF) en el estado de Rakhine, en Myanmar. Miembro de la comunidad rohingya, Jasim sufri discriminacin y, tras el estallido de violencia a finales de verano de 2017, asustado, cruz con su familia el ro Naf y busc refugio en Bangladesh como hicieron 700.000 rohingyas en apenas unas semanas.

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La familia de Jasim lleg a la isla banglades de Shah Porir Dwip a bordo de un bote atestado junto a un centenar de personas cuando apenas poda transportar con seguridad a una veintena. En la carretera hacia los campos de Kutupalong, rodeado de una multitud que caminaba en la misma direccin, escoltados por trfico atroz y con el llanto de los nios como letana, Jasim desesper. Voy a morir aqu, pens.

Han pasado nueve meses de aquello y, afortunadamente, la familia de Jasim consigui asentarse y construir su propio refugio. Pero ahora Jasim, como miles de rohingyas, se enfrenta a nuevas amenazas.

El monzn ya est aqu

En las ltimas semanas ya ha habido tormentas y lluvias intensas de manera espordica. Ahora con el comienzo del monzn se intensifican. Ello aumenta el riesgo de brotes de enfermedades, de infecciones del tracto respiratorio y de deslizamientos de tierra. La mayora de los refugios no pueden soportar condiciones climticas extremas, como inundaciones o ciclones.

Se estima que unos 200.000 rohingyas estn en riesgo directo de inundacin. De hecho, los equipos de Mdicos Sin Fronteras (MSF) ya han atendido a refugiados heridos por derrumbes a causa de las lluvias previas al monzn y varias personas han muerto por los deslaves.

La temporada de monzones va a agravar una situacin humanitaria ya de por s desesperada. Para adelantarnos, hemos puesto en marcha varias unidades de tratamiento de diarrea y hemos elaborado planes de preparacin para emergencias en caso de que los centros de salud sufran un dao importante.

Estamos en tiempo de descuento. Mejorar las condiciones de vida de los refugiados, especialmente en lo que concierne a agua y saneamiento, y reducir la densidad de campos en una situacin lmite, resulta vital.

Las infraestructuras de emergencia que se construyeron con urgencia en la primera fase de respuesta son de baja calidad. Por eso, es prioritario el desmantelamiento de estas letrinas. Hasta al momento, desde MSF hemos retirado los deshechos de 438 letrinas llenas o desbordadas y construido ms de un millar que dan servicio a 50.000 residentes en los campos.

La disponibilidad de agua potable es una preocupacin constante en los asentamientos. Hemos perforado diez pozos profundos (hasta 200 metros) que alimentan las clnicas de MSF y la red de abastecimiento de parte de los campos. Sin embargo, dado el hacinamiento, el riesgo de aparicin de brotes de enfermedades transmitidas por el agua sigue siendo muy alto (diarrea acuosa aguda, hepatitis E, fiebre tifoidea).

La cobertura de inmunizacin de rutina de los refugiados es baja y los riesgos de aparicin de enfermedades prevenibles son altos como demuestran los brotes de sarampin y difteria. Entre septiembre y finales de abril, advertimos 4.680 casos de sarampin. Ahora, todos los nios menores de 5 aos recin llegados a los campos son vacunados contra esta enfermedad.

La difteria es una enfermedad totalmente prevenible si existe acceso a una sanidad bsica y a una vacunacin de rutina que se invent hace 90 aos. Sin embargo, hemos tratado a casi 6.000 pacientes de una enfermedad ms propia de otro siglo. Las campaas de vacunacin masivas han ayudado a reducir la incidencia de ambas enfermedades pero no podemos bajar la guardia porque los brotes no han terminado.

A los campos hacinados y las precarias condiciones de saneamiento se une la falta de acceso a la asistencia mdica que la poblacin rohingya tena en Myanmar en general y a los programas de vacunacin rutinaria en particular. El caldo de cultivo para que se propagara una enfermedad como la difteria, transmisible por el aire, estaba dado.

Violencia sexual

Cuando comenz el flujo de refugiados, muchas mujeres acudan diciendo: Fui violada por el Ejrcito o por gente de Rakhine', recuerda Ruksana, responsable de atencin a vctimas de violencia sexual de MSF en Bangladesh. Nueve meses despus de los ltimos actos violentos en Myanmar continan llegando vctimas a nuestras clnicas.

Hemos atendido a casi 400 supervivientes de violencia sexual y de gnero con edades que oscilan entre los nueve y los 50 aos. La cifra real de vctimas es imposible de determinar ya que es muy probable que solo veamos una fraccin de los casos.

A menudo, las vctimas de violencia sexual no buscan atencin a causa de la vergenza y el estigma asociados con la agresin sexual. Adems, muchas desconocen que pueden recibir apoyo mdico y psicolgico.

Incluso aquellas que vienen a nuestras clnicas se muestran muy reticentes a contar los que les ha sucedido. Al principio no suelen querer compartir lo que les ha pasado. Les digo: No es tu culpa, no tengas miedo, estamos aqu para ayudarte', explica Ruksana.

A pesar de los esfuerzos de compaeros como Ruksana, lo cierto es que, para miles de rohingyas, los peligros no terminaron cuando cruzaron la frontera y buscaron refugio en las colinas de Coxs Bazar. El xodo de esta comunidad se tradujo en la mayor crisis de refugiados reciente. Nueve meses despus, la precariedad y el hacinamiento de los campos, la llegada del monzn y las cicatrices fsicas y emocionales que les dej la violencia vivida en Myanmar amenazan su futuro.

Gabriel Snchez, responsable de la Unidad de Emergencias de Mdicos Sin Fronteras

Fuente: https://www.efedocanalisis.com/noticia/rohingyas-violencia-myanmar-bangladesh



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