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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-06-2018

Un nuevo comienzo o ms de lo mismo?

Rafael Ramrez Carreo
Aporrea


A escasos un mes y tres das de las pasadas elecciones, parece estar claro que este gobierno, es mas de lo mismo. No poda ser de otra manera, un reciclaje de ministros, una concentracin de poder en manos del madurismo, que marcan una continuidad que, para mal del pas, nos sigue llevando a los lmites de lo insoportable. Sin embargo, la consigna del madurismo y su extensa red comunicacional, as como, la instauracin de la censura que impide sealar algo distinto, habla de un "nuevo comienzo".

Ya no hay chance, ni este gobierno es nuevo, ni hay tiempo para dar otra oportunidad a una direccin que ha fracasado. El costo que ha tenido que pagar el pueblo, y todo el pas, ha sido muy alto. Todo est muy mal.

Este perodo de gobiernos del madurismo, ha sido el peor de nuestra historia contempornea. Ese es un triste "rcord" que marcar nuestro futuro.

Ha resultado en una tragedia para el pas y para buena parte de las mayoras nacionales, que el gobierno que sucediera a la muerte del Comandante Chvez, fuera capaz de, en su nombre, destruir en tan poco tiempo, los elementos de estabilidad y las fortalezas que tenamos como sociedad, la Patria que todos soamos.

La situacin actual, no tiene nada que ver con lo que las fuerzas patriotas y progresistas, queramos como futuro para nuestro pas, ni tiene nada que ver con la plataforma programtica, ni ideolgica, de quienes nos agrupamos y movilizamos bajo las banderas del Chavismo, de la Revolucin Bolivariana.

Ha sido una gran estafa, un fraude, lo que este gobierno, y en particular, el madurismo, ha hecho, con el poder que el Comandante Chvez le confiara y con el respaldo que, unitariamente todas las fuerzas Chavistas, le dimos a esa decisin del Comandante.

Se configur en torno al presidente, un crculo de poder motivado por una gran ambicin, unas ansias de controlarlo todo, un grupo que acta bajo una lgica de "pranato", donde se abusa de la buena fe del Chavismo, para avanzar en el control de todos los espacios del Estado, sus instituciones, empresas, organizaciones.

Pero lo controlaron todo, para destruirlo. Hoy, si alzamos la vista, slo vemos ruinas, caminos truncados. Vemos a una PDVSA acabada, destrozada por el afn de poder y lucro del madurismo; empresas bsicas paralizadas; cientos de empresas del Estado cerradas u operando a su mnima capacidad, listas para ser vendidas o cedidas.

De los programas sociales, slo se observan muecas desesperadas, en medio de una situacin social que se deteriora aceleradamente. Las pocas Misiones que quedan o sobreviven, nicamente son utilizadas para actos proselitistas. Son las ruinas de un proyecto.

Ni hablar de las instituciones del Estado, los ministerios: desmantelados, incapaces de hacer frente a la crisis, en un ambiente de "slvese quien pueda" y una camada de oportunistas, a los que no les tiembla el pulso a la hora de destruir todo lo hecho anteriormente.

Los Poderes Pblicos, presionados por el madurismo, severamente cuestionados, instrumentos de poder al servicio de uno o varios de los grupos que sostienen, al costo que sea, esta situacin. Un Ministerio Pblico que viola permanentemente la Constitucin, los derechos fundamentales de los ciudadanos, convertido en inquisidor a nombre del madurismo, con un Fiscal con severos problemas de todo orden, incapaz de dar equilibrio a la justicia. Estas actuaciones, tambin quedarn para la historia.

La irresponsabilidad, indolencia y crueldad, son caractersticas resaltantes del madurismo en este perodo. Se ha actuado con la mas absoluta irresponsabilidad en el manejo de los asuntos del Estado, del gobierno. Ahora resulta que es una "virtud" no haber estudiado, no investigar, no trabajar, improvisar. Todo es una chanza, una "jodedera", una flojera, una incapacidad manifiesta para gobernar un pas tan complejo y tan asediado desde siempre, como es el nuestro. Un pas petrolero, con una economa perifrica, absolutamente dependiente, con una endmica debilidad institucional, y un pueblo noble y mayoritariamente pobre, que ha sido engaado una y otra vez. As, cada vez que cae uno de sus lderes, viene un perodo de retroceso e infamia. Pas con Bolvar, con Zamora y ahora, con Chvez.

Ha sido una direccin indolente, no le importa nada. La economa est destrozada, y no es solo por la llamada "guerra econmica" que se ha convertido en un artificio propagandstico para echarle la culpa a otros, de su incompetencia; ni por las sucesivas e interminables "conspiraciones", o acusaciones de "corrupcin", contra todas las personas o instituciones que les interesa destruir, utilizando la "judicializacin de la poltica" como instrumento de persecucin, encarcelamiento y desprestigio de sus rivales o sus temores; la economa est destrozada, seores, por su incapacidad de conducir el pas. Esta situacin calamitosa tiene, en gran medida, que ver mas con su falta de preparacin, conocimiento, prepotencia e improvisacin, y porque han privado los negocios de los grupos de poder por encima del inters colectivo.

Han manejado la economa, con unos criterios absurdos, a fuerza de "clichs", de "lugares comunes", como si estuvieran dirigiendo un pas de mentira, desconociendo todas las leyes de la economa, desechando todas las experiencias previas; rodeado de unos "asesores" extranjeros que no tienen idea, lo que ha quedado ms que demostrado, de nuestras realidades, caractersticas, contradicciones y problemas. Son "asesores" que vienen a ensayar sus teoras con nosotros, asesores que traen el negocio armado, oportunistas de todo tipo que vienen a venderle "espejitos" al gobierno, como el famoso "petro", que luego resultan en estruendosos fracasos, uno tras otro.

El hecho real, cierto, es que le han impuesto al pueblo de Venezuela, un "paquetazo" que sera la envidia de cualquier gobierno neoliberal, slo que, sin ningn propsito macroeconmico. La hiperinflacin, la escalada de precios, la especulacin, la escasez de todo tipo de productos, de medicamentos, la entrega de los recursos naturales: oro y petrleo; la desigualdad, la concentracin de capitales, la especulacin financiera y monetaria, la corrupcin, la pobreza, la exclusin, la inequidad, la violencia, todas stas son caractersticas de un gobierno neoliberal. ste es un mal gobierno de derecha, autoritario, con una psima gestin del pas, con resultados que han convertido la vida de los venezolanos, en una tragedia diaria. El pas del absurdo.

La crueldad es una de las manifestaciones mas dainas del madurismo, una condicin del "pranato" poltico. La cantidad de jvenes que se han ido del pas; los grupos disgregados, acabando con lo ms valioso de la sociedad, con su ncleo fundamental: la familia; los nios en la calle; la pobreza; el tratamiento y la tortura fsica y psicolgica a la que han sido sometidos los presos por razones polticas; ni hablar de la crueldad de dejar encerrados a los presos comunes y algunos familiares en un incendio en medio de un motn con el lamentable resultado de mas de 60 muertos quemados; los ms de cien muertos (de todos los bandos) por la confrontacin poltica; el atropello que hace el propio presidente a nuestros lderes comunales, en pblico, en los actos en los que los llaman y utilizan para aparentar que se trata de un gobierno para el pueblo, ellos, humildes pero dignos, inteligentes y valientes en sus intervenciones, humillndolos en televisin; la situacin de deterioro del pas; nuestros jvenes en el exterior, haciendo lo que sea para sobrevivir; los cientos de trabajadores de PDVSA obligados a tomar todas las vacaciones que nunca tomaron por haberse dedicado por aos y en cuerpo y alma a su trabajo, para, al regreso, entregarles su despido, de un monto como si hubiera sido "justificado" y, por supuesto, obviando las jubilaciones correspondientes; las destituciones de funcionarios en el exterior, luego de haber obviado el pago de hasta ocho meses de sus respectivos salarios, sin reintegros ni intereses, sin gastos siquiera de la repatriacin; y mucho menos, los enfermos crnicos muriendo por falta de medicamentos; no existe farmacia extranjera que no conozca el problema venezolano, quienes, una vez obtenida su medicina por la caridad de alguien de afuera, deben luchar con una Aduana que absurdamente los decomisan sin importar que una vida dependa de ello; el resurgimiento de enfermedades erradicadas; los nios de los pueblos indgenas, los que buscan en la basura, los que esperan afuera de los restaurantes para pedir comida; los campamentos de venezolanos en la frontera con Brasil, los que por miles cruzan a pi la frontera: nada los conmueve, los llama a la reflexin. Incluso los atacan, consideran "traidores "y desean "que no vuelvan", a quien escapa del pas para poder subsistir.

El madurismo es extrao, pareciera que se moviera en otro mbito espiritual, distinto al nuestro, al de nuestro pueblo. Es capaz de mentir, perseguir, hacer dao, entregar compaeros, dejar solos y a "su suerte" a nuestros muchachos, pactar con el enemigo a escondidas, dejando de lado cualquier atisbo de consideracin humana.

Como es un gobierno que se sabe dbil y sin autoridad, ha recurrido a todas las formas de control social inimaginables. Tienen el control directo o por coaccin de los medios de comunicacin. Los han adquirido con dineros pblicos (ellos lo saben, yo lo s), han amenazado a los periodistas, vetan informaciones (en mi caso, no hay periodista o medio de comunicacin nacional de cualquier tendencia, si an existen distintas, que se arriesgue a entrevistarme: al principio, fueron muchos los programas cortados para transmitir msica, entrevistas que por haber sido previamente "aprobadas desde arriba" eran sustituidas por una cadena nacional improvisada), ocultan lo que pasa en el pas.

Directores y periodistas de prestigio se han subordinado a esta posicin, pero no slo ellos, sino que las voces crticas de lo que podran ser la "fuerzas morales" del pas, en el sentido que le daba Jos Ingenieros al trmino, sencillamente callan; otros, han mutado a una actitud que no deja de ser una mueca, sobre todo, en animadores de televisin, polticos y periodistas, otrora reconocidos por su valor y actitud crtica.

El "Carnet de la Patria", las Cajas "Clap", los innumerables "bonos", son un reflejo del deterioro de la economa; la incapacidad del Estado para proteger a sus ciudadanos; garantizar los medios de vida, pero a la vez, se han convertido, en instrumentos de control social que a los "genios electorales" del madurismo, les resulta de mucha utilidad para manipular la voluntad poltica de nuestra gente, destruyendo de forma masiva la conciencia del pueblo. No tenamos por qu haber llegado a esta situacin, a este deterioro.

Recuerdo, durante la campaa de 2006, la molestia y preocupacin del Presidente Chvez por el concepto de la "tarjeta mi negra", que era una oferta de la oposicin. El Comandante me argumentaba que ese tipo de mecanismos iba dirigido a estimular el egosmo del pueblo; fracturaba el ideario del bien comn, del concepto de distribucin de la renta petrolera a travs de mecanismos y programas que transformaran esos recursos en educacin, salud, conocimiento, trabajo, alimentacin, en vez de promover que esos recursos fueran apropiados por los mecanismos de especulacin financiera que seguan intactos. Era lo que discutamos en aquel momento, era una propuesta completamente distinta a la que el tena de cmo distribuir la renta petrolera. Es lo que hay ahora con el "carnet de la patria", pero a un nivel mas perverso del que plante la oposicin, pues se ha convertido adems en un mecanismo de chantaje y amenaza directa al pueblo mas necesitado, el que sobrevive, destruyendo la conciencia y las razones por las cuales apoyar una posicin poltica favorable a la Revolucin. Se les dice: yo te doy la comida, tu me das tu voto. "Dando y dando". Se hablar a favor del "carnet de la patria", alegando que es una forma en que el pueblo recibe alimentos, dado que hay escasez, pero por qu no se seala que nunca antes fue necesario ese sistema en nuestro pas, que tales ausencias no existan, puesto que el gobierno era capaz de garantizar el suministro oportuno de los requerimientos de la poblacin.

Las "Cajas Clap", aunque conllevan mucho trabajo y voluntarismo de parte de los compaeros y organizaciones que hacen la tarea, es una muestra de que colapsaron todas las cadenas de distribucin de alimentos, que justamente se reforzaron a partir de los episodios de desabastecimiento de 2007, es decir, que colaps la Misin Alimentacin, las Casas de Alimentacin, los programas de comedores y alimentacin escolar, las cadenas pblicas de distribucin.

El hecho de que sea una caja con productos importados, de mala calidad, demuestra todos los das, que el gobierno no puede garantizar ni siquiera la produccin de los rubros bsicos de alimentacin, que hay grupos del madurismo que estn haciendo grandes negocios con la importacin, distribucin y desvo de estos productos, como ya han aparecido casos, pero adems, someter al pueblo a la ruleta del "Clap", a su obtencin de acuerdo con su posicin poltica, como fue declarado por todos los voceros del madurismo durante la "campaa" electoral, no es sino una vergenza y un descaro politiquero, que deja en "paales" las conductas de AD-Copei.

Claro, mientras el pueblo va de un sitio a otro buscando comida, haciendo colas, sacndose carnets, no puede darse cuenta de los orgenes de su problema, y ante la posibilidad de perder las ddivas, se atemoriza, sometindose y acepando el chantaje, para poder llevar alimentos a sus hogares. As, afloran las conductas mas irracionales y egostas en esta guerra de pueblo contra pueblo, de "slvese quien pueda", de las salidas individuales.

La hiperinflacin y la escalada de precios pulverizan todas estas iniciativas en segundos, as como, los sucesivos aumentos de sueldos y bonos. No quiere entender el gobierno, o probablemente, le conviene no hacer nada para mantener la matriz meditica de "guerra econmica", que lo que se ha fortalecido es el capitalismo puro, salvaje, atrasado, ante la incapacidad del gobierno de conducir la economa, no se entiende que esos mecanismos especulativos y que se apropian del trabajo actan de inmediato, porque no hay un Estado, ni una poltica capaz de hacerle frente. Y no se trata slo de reprimir, ni meter presos, se trata de establecer una poltica coherente que pueda controlar estos fenmenos, y que se entienda sobre qu escenario y condiciones, sobre qu sistema se est actuando.

Mientras la hiperinflacin se estima que a final de ao sobrepasar nmeros nunca vistos en la Regin, ni en el mundo (otro "rcord" de este perodo), el "asesor estrella" del madurismo sostiene que la inflacin "no existe", que es un "invento". Para este mismo "asesor", en Venezuela, el petrleo no es un factor determinante para la economa, tamaa barbaridad!

La realidad est demostrando la falsedad de todas estas "teoras", slo qu, al final, este seor volver a su pas, y el nuestro quedar destrozado! La culpa es de quien lo trajo, le paga, lo escucha y ha hecho de lado todo el pensamiento econmico existente en Venezuela, que, por cierto, es bastante amplio y calificado.

A propsito de esto, hace exactamente cuatro aos, que le propusimos al presidente (cuando digo le propusimos, es porque era el trabajo de un amplio equipo econmico, con bastantes fortalezas y capacidades), un conjunto de medidas econmicas que inclua la convergencia cambiaria hacia un solo tipo de cambio de tan solo 25 bolvares por dlar!, que era el precio de indiferencia con Ccuta; una poltica monetaria BCV-Min.Finanzas-PDVSA, para "pulverizar" el paralelo que lo logr bajar de 95 bolvares por dlar a 53 bolvares por dlar!; una estrategia de apoyo internacional para sostener una poltica de equilibrios fiscales; un sistema de precios que detuviera a tiempo el problema del "desacato" que se estaba generando en el pas; producamos tres millones de barriles de petrleo al da, nuestras refineras abastecan el mercado interno y exportbamos productos; desde PDVSA entregamos al CENCOEX 45 mil millones de dlares! para establecer una estrategia de pagos a importadores, lneas areas, servicios telefnicos, suplidores y prestadores de servicios al Estado, previa auditora, revisiones y obtener compromisos reales de mantener operaciones; le propusimos una estrategia de manejo de deuda, para lograr una extensin de plazos, "aplanando" el servicio de deuda, puesto que, las condiciones macroeconmicas estaban cambiando; planteamos unificar todos los Fondos y reservas para integrarlas en la Cuenta de Reservas del BCV; tambin vender Citgo, pero manteniendo los contratos de suministro de petrleo a largo plazo; aliviar la situacin financiera de PDVSA con una nueva tasa de venta de los dlares al BCV, PDVSA estaba obligada a vender los dlares al BCV a la tasa de 6 bolvares por dlar, pero pagaba todos sus costos y gastos a los privados al costo del paralelo, valor con el que ellos fijaban sus facturas; una reforma Fiscal para lograr que el Sistema Financiero, la banca, pagara impuestos; una poltica de apoyo a los sectores productivos por rubros estratgicos con una poltica de suministro de insumos de forma directa; una poltica de concentrar atencin y apoyo a los sectores bsicos, marcadores y multiplicadores del Producto Interno Bruto; una poltica de despliegue informativo en el pas y el exterior para explicar el Plan, cosa que logramos hacer en Londres con un resultado muy positivo en cuanto a la revalorizacin del valor de nuestros bonos; una organizacin y gestin distinta de todas las empresas del Estado, por un sistema de Conglomerados o Corporaciones, para que no existiera intercambio mercantil entre las empresas pblicas, sino que se impusiera el "Sistema Presupuestario de Financiamiento", entre otras medidas.

No fuimos escuchados, el madurismo respondi que yo "tena mucho poder", que "quera ser presidente", que no te "reconocen" Nico, que "asume t la conduccin de PDVSA" y que "nuestros muchachos de confianza" la manejen, para T, "lo que t quieras hacer", "t eres el jefe". Insensatos, lo hicieron. No hicieron nada de lo propuesto. Slo alcanc a explicarlo al Congreso del PSUV y a algunos sectores productivos. Fue una ofensiva truncada, traicionada, por el propio alto mando del madurismo. Hoy vemos los resultados y si comparamos los ndices econmicos de ese ao, con lo que tenemos hoy da, si comparamos la situacin social de nuestro pueblo, del pas, es fcil darse cuenta que las decisiones del madurismo han sido un desastre!

El gobierno vive del "tuiter", de la "tendencia", creen que con eso ya despacharon un tema. Recuerdo que al instante que yo present mi renuncia al cargo de Embajador ante la ONU, ellos activaron las etiquetas y "memes" de "tuiter", calificndome de "traidor". Luego, "de la nada", para justificar la toma de toda PDVSA, en todos sus mbitos vinieron las persecuciones, los ataques, la difamacin, el uso de mi nombre para justificar su fracaso. Yo he podido irme de mil formas, he podido convocar una rueda de prensa en la ONU y hacer lo que han hecho tantos, he podido quedarme en cualquier otro pas de la Regin (todos me ofrecieron apoyo), he podido instalarme en los canales internacionales que histricamente han sido hostiles al Chavismo, he podido pedir asilo en cualquier pas hostil, pero n.

Yo soy Chavista, es lo que soy, el Ministro de Chvez, un venezolano patriota, comprometido con una posicin de izquierda, revolucionaria. He trabajado toda mi vida de forma honesta, ingeniero mecnico de la Universidad de Los Andes, vengo de trabajar en la vieja PDVSA a la que renunci por la entrega que estaban haciendo del petrleo, vengo de trabajar en el sector privado, siempre en el rea petrolera, nacional e internacional, luego serv al Estado por ms de 14 aos. Provengo de una familia venezolana, de profesionales, de padre y madre economistas, Ucevistas, comprometidos con la revolucin, ntegros, que siempre arriesgaron todo por los principios que les dan sentido a la vida, que me han inculcado desde nio, junto a mis hermanos.

Es lo que he sido y ser toda mi vida y ser. Jams me voy a transformar en algo distinto, a pesar de todas las duras circunstancias por las que he debido pasar y la situacin que vivo ahora mismo, exiliado, perseguido en mi pas, vilipendiado, afectados mi nombre, mi honor y reputacin, acusado e impedido de volver a mi patria, con mi pueblo, mis queridos trabajadores, mis afectos, con todos mis derechos conculcados por un gobierno cada vez mas intolerante y autoritario.

Yo seguir haciendo poltica, de la forma que pueda, fiel a mis principios, contribuyendo con mis posiciones en este momento tan difcil y de tanta infamia, sealando lo que nadie se atreve a decir en estos momentos de temor y persecucin, preparndome junto a mis equipos de compaeros, para cuando llegue el momento de volver, cuando se me permita estar libre por las calles nuevamente, contribuyendo con la reconstruccin de la Patria.

Por esto, el madurismo teme, me persigue, No entiendo cmo s pueden hablar con la oposicin, la oposicin golpista, polticos y representantes de gobiernos hostiles al pas, liberan prisioneros de todo tipo: desde supuestos "jefes de inteligencia" extranjeros, hasta responsables de las "guarimbas", instigadores de "poner guayas" asesinas. Si tienen la "amplitud" y disposicin de establecer dilogos y escuchar tan atentos a los banqueros y empresarios, si reactivan el "grupo Boston" y se toman fotos, se estrechan manos, entonces Por qu son tan intolerantes con los revolucionarios? Por qu nos acusan, persiguen, descalifican, meten presos a los ex ministros de Chvez?, Por qu se nos persigue a los que seguimos y seguiremos en el campo de la revolucin?, la respuesta parece ser obvia: le temen ms a los Chavistas que a la oposicin o gobiernos de cualquier tipo. Quieren borrar del escenario poltico a los que insistimos en una conduccin distinta del pas desde una perspectiva Chavista y revolucionaria.

Pero a estos seores del madurismo, se les acab el tiempo. No puede haber un nuevo comienzo, mientras ellos sigan controlando el Poder en el pas. No hay manera de que cambien, de que sean capaces de resolver la profunda crisis de la que ellos mismos son responsables.

Se impone la necesidad de que el liderazgo que an queda de pasos importantes en el Congreso del PSUV, en la Asamblea Nacional Constituyente, ahora con nuevo Presidente, en las Fuerzas Armadas Bolivarianas y ms all del campo Chavista, en todo el pas, en toda la sociedad.

Se impone una profunda reflexin y valor para dar el paso histrico de restablecer la unidad de los Chavistas, los patriotas, que volvamos los exiliados, que cese la persecucin, de convocar a los patriotas, a los mejores. Hganse a un lado las pequeas revanchas, los odios, los temores. Pongmonos en situacin real, el pas necesita que hagamos algo ahora, no hay ms tiempo. Nuestra Constitucin brinda todas las posibilidades, se escribi siempre dejando abierta la posibilidad de que el Poder Originario, que reside en el pueblo, sea el dueo de su propio destino.

Es un tema que hay que discutir, exigir que se discuta y tomar un curso de accin en el marco de la Constitucin. Yo estar all, ofreciendo toda mi fuerza y conocimiento, mi experiencia para este proceso necesario de rescate del pas.

Hoy 24 de junio se celebran 197 aos de la Batalla de Carabobo, accin militar llena de herosmo y sacrificio que sell la Independencia de nuestra Patria y que colm de gloria a las armas del Ejrcito Patriota, dirigido por el mismo Libertador Simn Bolvar, en el campo inmortal. Da de nuestro Ejrcito Nacional Bolivariano, a quien envo mi respeto y admiracin permanente, garantes de nuestra soberana y conquistas sociales, asiento moral y tico del Movimiento Bolivariano y del pensamiento de Bolvar. Con Chvez siempre, Venceremos!

El autor es ex-embajador de la Repblica Bolivariana de Venezuela ante la ONU. Ex-ministro de Energa y Minas y expresidente de empresa pblica Petrleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) hasta el ao 2014.

https://www.aporrea.org/actualidad/a265367.html 



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