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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-06-2018

Materia pendiente

Olga Garca Fernndez
Rebelin


Todas las maanas jvenes en aulas se juegan la vida,

buscan sentido en la lucha entre ideas,

te impliques o no, llamando a la rebelin

Llamando a la rebelin

Control Remoto

 

Ya ha llegado el verano! Ya estamos en temporada alta!

Bienvenida la mejor poca del ao para los docentes en los colegios e institutos pblicos de toda Espaa! Ya vienen esos dos o tres meses de vacaciones y tocarse las narices, que dicen muchos expertos y gurs por ah, cuadismo generalizado y ampliamente democratizado, pedazo de vagos!...

Ya est aqu la poca que ms nos gusta a los docentes, ese momento que cada vez esperamos con ms ansiedad y excitacin, que no hay manera de sacarse del cuerpo. Ese momento, cuando te vienen las madres y padres coraje, cuando los inspectores e inspectoras que no te han solucionado ni el ms mnimo problema durante el curso se ponen la capa de visibilidad, cuando ms invisibles los deseamos, y aparecen a diestro y siniestro levantando notas por defecto de forma, hablando de evaluaciones objetivas, estndares mnimos evaluables, y toda esa jerga de chiringuito pedaggico-burocrtico de baja estofa, cuyo nico fin es dar la razn a todos los progenitores yo-por-el-hijo-de-mis entraas-doy-la-vida-para-sacarlo-adelante-con-lo-mucho-que-ha-estudiado-y-la mana-que-le-tiene. Por favor, si me olvido algn lugar comn ya se lo aade cada uno. Ante todo, innovacin y creatividad, que no se diga.

sta es la poca en la que toda nuestra labor y formacin se pone en cuestin (Vamos, gurs youtubers y tuiteros, no os cortis, desde aqu se os ve babeando como alimaas!). Cuando esos compaeros/as del alma de otros centros que dicen: pero, es que ese nio es hijo de una amiga ma y es por justicia, porque, oye, qu mal lo hacen en el centro de tu hija!, que durante el curso despotrican contra la burocracia y la devaluacin a la que se enfrenta nuestra profesin, que amargan en la sala de profesores el caf todo el da quejndose deciden asesorar, cuando no escribir directamente, la reclamacin al progenitor sangrante y doloroso que pide los estndares de la asignatura porque no entiendo que mi hijo no haya "aprovado" (s, as apareca escrito). "Total, es que, cada uno defiende lo que le duele". Que nos conocemos todos en esta profesin! Que siempre asesora el que ms se toca las narices, compaeras y compaeros del alma!

Pues muy bien, seoras y seores varios que tiran por tierra la formacin y el trabajo de los profesionales que ensean a sus hijos y que, ay!, evalan cruelmente lo que saben, tengan en cuenta unas cuantas cosas, todos ustedes; padres, madres, cuados, burcratas y expertos que saben mucho ms que nosotros, siempre y en todo momento, gurs varios. Tnganlo en cuenta, fundamentalmente, nuestros compaeras y compaeros de profesin que, por decirlo educadamente, no saben a veces por dnde se andan. Para que luego no se diga que somos corporativistas y que no tenemos capacidad de autocrtica:

En la escuela pblica pasamos por dursimas oposiciones: eso tambin est ocurriendo ahora. Nuestros compaeros se estn dejando la piel por pertenecer a una profesin que debera estar protegida y dignificada por una sociedad que se considere mnimamente civilizada y protectora de los derechos de las nias y nios, adolescentes y adultos, a quien va dirigida nuestra funcin y vocacin. Son compaeros que en este proceso tienen que afrontar, incluso a cientos de kilmetros de distancia (donde opositan por su especialidad), reclamaciones impresentables que cuestionan su labor durante todo el curso; labor que en la mayora de los casos ha sido ejemplar; compaeros que son miembros en tribunales, digiriendo al mismo tiempo (no desconectamos como supone la gente) los mismos problemas burocrticos y multiplicando sus funciones y que, adems, saben la presin brutal a la que se enfrentan los que opositan; compaeros que seguimos en los centros tragando reclamaciones y sacando pecho de la manera ms digna que podemos... Es difcil, cada vez ms.

En la escuela pblica defendemos no slo nuestra profesin y nuestra formacin, sino el conocimiento en el que se basa el futuro de las alumnas y alumnos. No somos el enemigo. Aquellos que se presentan en los centros para reclamar, casi vestidos de camuflaje, como si fueran a hacer una expedicin en busca de armas de destruccin masiva, pasando previamente por el mando militar para buscar asesoramiento de la plana mayor, estn destrozando a los seres humanos que instruyen y educan a sus retoos. Estn desautorizando a aquellos que en muchas ocasiones suplen las carencias, simplemente de presencia, que muchas familias en situaciones desfavorecidas no pueden, no tendran que afrontar, en una sociedad que protegiera mnimamente (econmicamente) a los ciudadanos. Las afectivas tambin, no se atrevan ni por un momento ni unos, ni otros, ni aquellos de ms all, a sugerir que no nos importan las personas que tenemos en las aulas. No se atreva nadie ni por un segundo. Ustedes estn desautorizando, desgraciadamente, a aquellos que favorecen la educacin que, en muchas ocasiones, debera venir de casa. Esto es as, es la inmensa mayora de los casos.

En la escuela pblica estamos a su servicio, no en su contra. Ni por un momento cuestionamos la capacidad, el inters y la buena voluntad de alumnos, padres y madres. Ni el apoyo brutal y sincero de la inmensa mayora de ellos. Lo hemos visto, lo comprobamos todos los cursos, todos los junios y septiembres; en las reuniones durante el curso. Escuchamos, y sepan que la mayora de las veces es lo nico que nos salva de las autnticas depresiones, el apoyo de nuestros estudiantes y de sus padres, que te dicen lo bien que lo has hecho, el gran apoyo que has sido y cmo a los dems que vienen de esa forma a criticar y denunciar se les conoce perfectamente en el pueblo. Incluso, y no saben cmo se lo agradecemos, nos dicen que en menudas condiciones trabajis, y s, tambin, por supuesto, porque tienen en ocasiones mucha razn, vaya compaeros que os han tocado, que ellos mismos os ponen verdes y tiran vuestro trabajo por los suelos. Porque, sepan, no tenemos ningn problema en admitir que, como en todas partes, hay buenos y malos profesionales. No se dan cuenta de que intentamos luchar desde dentro contra ellos? No se dan cuenta de que en esto no se nos ayuda? No se dan cuenta de que son aquellos que regalan las notas, como en los saldos de los grandes almacenes, el verdadero problema?

A todos ellos, alumnas y alumnos, madres y padres, compaeras y compaeros docentes, conserjes, limpiadoras, a los que muchas veces os quieren hacer invisibles y, de manera efectiva, a veces lo consiguen; a veces por culpa de la insolidaridad pura y dura del propio cuerpo docente (cuntas veces lo hemos hablado), os agradecemos vuestra frrea defensa y vuestras crticas constructivas. Y os lo agradecemos siempre, en cualquier momento del curso.

Para cundo nos ponemos todos en serio a luchar contra estos ataques? Para cundo empezamos a oponernos (ayyyy, es que nos van a expedientaaar) a la burocracia que nos cuestiona y que secuestra la razn de la llamada comunidad educativa? A qu esperamos para plantarnos frente a un sistema educativo que premia la ignorancia, destruye el conocimiento y enfrenta como chacales a todos los que formamos parte de lo mismo, que deberamos estar defendiendo el futuro de nuestros alumnos, la dignidad de nuestra profesin?

Se nos quiere ignorantes, se nos quiere borregos, se nos quiere confusos, se nos quiere enfrentados. Que nadie colabore en esta destruccin, que nadie lo permita, por la defensa del conocimiento, de la escuela pblica, por el futuro digno nuestros alumnas y alumnos.

Olga Garca Fernndez. Profesora de Filosofa de Enseanza Secundaria.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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