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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-06-2018

El Orden Biopoltico

Vicente Serrano Marn
El viejo topo

Introduccin del libro de Vicente Serrano Marn El Orden Biopoltico


Tal da como hoy [25 de junio] en 1984 mora el filsofo francs Michel Foucault, referente bsico para entender el deseo y la vida en su relacin con las sociedades capitalistas. Su nocin de biopoltica es casi una moda acadmica, pero qu es el Orden Biopoltico?

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Este ensayo naci del trabajo con los estudiantes de doctorado en las aulas de la Universidad austral de Chile, de la necesidad de despejar las ambigedades y confusiones con que me he encontrado cada ao en torno a la nocin de biopoltica. La biopoltica es hoy casi una moda acadmica. Da lugar a conferencias, seminarios, cursos y papers. Pero lo cierto es que tanto en la propia formulacin de Foucault como en las lecturas que a partir de l se han hecho, el trmino aparece cargado de confusiones, ambigedades y equvocos. Mi idea inicial era confeccionar una especie de pequea gua que fuera capaz de simplificar las cosas. Sin embargo, como suele ocurrir, me desvi de mi objetivo y me embarqu en una reflexin ms amplia, tratando de deslindar la biopoltica de cuestiones que en mi opinin no dejan de ser accesorias, pero sobre todo intentando pensar el presente a partir de Foucault, en ocasiones apegado a sus hallazgos, pero en otros momentos de manera mucho ms libre. En cierto modo me mantuve fiel a la idea de simplificar, pero no tanto en el sentido reduccionista y facilitador, como en el de enfocar la cuestin hacia los que me parecan los problemas fundamentales a partir de un hilo conductor, claro y ntido, que permitiera seguir el recorrido en ocasiones tortuoso que el propio Foucault sigue en esos aos de la dcada de los 70 en torno a la biopoltica. El trmino mismo es oscilante. inicialmente circunscrito al saber mdico, posterior mente asociado a la sexualidad y al racismo, sirve luego para describir estrategias que tienen que ver con la seguridad y se generaliza finalmente como un rgimen que vincula la idea de poblacin y la ciencia del gobierno. Hay, sin embargo, un elemento comn, una especie de constante que se da en todas esas figuras y que tiene que ver con lo eco nmico, pues la medicina social no deja de ser un modo de administrar recursos, la inflacin de la sexualidad un modo establecer una economa de los cuerpos en el capitalismo, la poblacin el hallazgo mediante el cual la administracin se optimiza, y la economa poltica la verdadera herramienta mediante la que se articula el modelo biopoltico. todo ello culmina en una triple definicin del liberalismo como criterio de veridiccin, como rgimen de verdad y como arte de gobierno y en ese sentido la idea de gubernamentalidad, asociada a esas tres definiciones, parece de hecho ms importante y descriptiva que la de biopoltica.

Pero si el nombre de biopoltica parece haber triunfado es seguramente porque ha dado lugar a exitosas reflexiones como las de Esposito y de Agamben, por mencionar dos ejemplos notorios y notables, que han puesto el acento en los aspectos vinculados al sentido ms habitual de la palabra vida. Es claro el ejemplo en el caso de Agamben, cuya reflexin nace de la distincin entre bos y zo, de manera que la reduccin de lo humano a la mera zo sera lo propio de la biopoltica. Otro tanto cabe decir de la interpretacin de Esposito, articulada en torno a una metfora biologista como la de inmunidad y en la que la idea de la vida juega un papel decisivo puesta en relacin con la nocin de comunidad. En estos dos autores la economa queda bastante diluida frente al anlisis de otra lnea de lecturas que, fiel a la tradicin marxista, tiende an a poner el nfasis en lo econmico. Me refiero a los usos que de la biopoltica hacen autores como Negri, Lazzarato o Virno. Ms all de sus diferencias, comparten el apego al marxismo y evocan a su modo y de forma ms o menos lejana el esfuerzo althusseriano dirigido a expurgar a Marx de Hegel. ahora bien, en estos casos, asumiendo que, en efecto, estamos ante una crtica de la economa poltica, lo que no queda claro es precisamente si en el fondo no dejan de absorber la idea de la vida en viejas categoras que la biopoltica debera ser capaz de renovar y, en su caso, sustituir.

Tratando de mantener un cierto equilibrio entre ambos extremos, este ensayo intenta reflexionar sobre lo que debemos entender por vida en su relacin con la economa, pero sin regresar a un pasado o sin recaer en abstracciones metafsicas. Por ello busca ir ms all de un simple anlisis de la gubernamentalidad y del homo economicus y pretende a la vez atender las relaciones de Foucault con el materialismo y en particular con el marxismo. considerando la obra de Foucault como una continuacin del esfuerzo ilustrado, parte de la premisa de que, en efecto, como tantas veces se ha sealado, esa obra tiene por objeto la libertad y que solo desde ah se entiende su larga y sostenida reflexin sobre el poder. Pero en la medida en que libertad, ilustracin y crtica se anan para ofrecer una ontologa, no hay duda de que Spinoza constituye un fondo inmejorable contra el que recortar el esfuerzo de Foucault, que culmina su trayectoria proponiendo una tica y una esttica, las cuales sin embargo nunca realiza. Obviamente ese trasfondo obliga a reconsiderar algunas nociones en torno a la libertad moderna y a las crticas de la misma, as como a deslindar el proyecto de Foucault del de sus coetneos posmodernos. Los tres primeros captulos del libro estn dedicados a esa tarea preliminar y giran en torno a los modos de pensar la libertad en el seno de lo moderno y a sus relaciones con la tica y la esttica. Desde ah, el captulo cuarto sugiere un esquema del trazado general, de las intenciones y de las principales nociones en torno a las cuales se anuda la cuestin de la biopoltica en la obra de Foucault, para proyectar despus sobre ese territorio el mbito afectivo en el que se encuentran y se cruzan las palabras y las cosas, lo que hago en el captulo quinto. a lo que de ah emerge es a lo que en el sexto llamo mente comn. Los captulos sptimo, octavo y noveno estn dedicados a desentraar qu sea esa mente comn y sus relaciones con la sexualidad, el deseo, la naturaleza y la vida. Del examen de esas categoras surge el deseo como una pieza fundamental en torno a la cual convergen la economa, la sexualidad y el discurso para construir una entidad que parece suceder a las ideologas y a las religiones. En ese sentido la reflexin foucaultiana en torno al orden biopoltico podra compararse con una especie de nuevo Tratado teolgico-poltico escrito despus de las religiones y de las ideologas y en un mundo donde ya no es posible reconstruir la ontologa a partir de Dios ni de la naturaleza. Su resultado es una nueva mirada sobre la mayor parte de las categoras tradicionales de lo poltico y de lo moderno, pero especialmente reconfigura nuestra idea del individuo y de la masa, a las que est dedicado el captulo final, y abre el camino para una redefinicin, an pendiente, de la accin poltica que permita reunir lo tico y lo esttico.

Fuente: http://www.elviejotopo.com/topoexpress/el-orden-biopolitico/



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