Portada :: frica
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-06-2018

Marruecos
Los patronos de Su Majestad boicoteados por el pueblo

Omar Brouksy
Viento Sur


La campaa de boicot Lanzada por internautas desconocidos hace ms de un mes ( una operacin de envergadura que tiene por objetivo boicotear marcas cuyos patronos son conocidos por su proximidad con el rey), se ha convertido, gracias a su xito y su carcter indito, en un verdadero fenmeno de sociedad.

En el barrio de Mabella, en Rabat, en el que vive una clase media compuesta de funcionarios y de nuevos cuadros del sector privado, decenas de packs de agua mineral natural Sidi-Ali y de agua gaseosa de Oulms estn amontonados ante una tienda bajo un sol de plomo, ante la indiferencia general.

No se qu hacer. Hace das que les llamo para que recojan su mercanca, pero se hacen los sordos, se enfada Lahcen, el hijo del propietario, en este primer da del mes de ramadn. Desde que se lanz el llamamiento al boicot a tres productos (aguas Sidi Ali y Oulms, Central Lechera y estaciones de gasolina Afriquia) a travs de Facebook, la mercanca no deja de acumularse en la tienda de Lahcen. No puedo ni moverme, aade.

Una revuelta contra privilegiados

Es la primera vez que se lanza una operacin de esta naturaleza en Marruecos por actores no institucionales, internautas y cibermilitantes en particular, pillando desprevenido al palacio, al gobierno, a los partidos polticos y a los patronos de las empresas directamente afectadas. Se desconoce quienes iniciaron del boicot, aunque se sospeche, aqu y all, de los simpatizantes de Abdelilah Benkirane, el antiguo jefe del gobierno islamista depuesto de forma humillante por el rey.

Quienes iniciaron lo que ya se llama al-muqataa (boicot) lo presentan a menudo como un movimiento ciudadano para protestar contra la caresta de la vida. Pero sus argumentos varan. Mezclan lo poltico con lo social y se rebelan contra la economa rentista, la mezcla entre la actividad poltica y la acumulacin de las riquezas, las desigualdades sociales, los privilegios, etc. Aunque presenten incoherencias (la Central Lechera, por ejemplo, es una sociedad francesa instalada en Marruecos desde 1953 y no ha procedido a ningn aumento reciente de precios), los reproches ponen en el punto de mira esencialmente a Aziz Akhannouch, un multimillonario que ocupa actualmente el puesto de ministro de agricultura y pesca, y la riqusima familia Bensalah, cuya figura ms conocida sigue siendo Meriem Bensalah, antigua presidenta del sindicato de la patronal. Tienen un punto en comn: son muy ricos y estn entre los allegados del rey Mohammed VI y de su amigo Fouad Ali El-Himma, apodado el vice-rey. Forman parte de los patronos de Su Majestad: polticamente dciles, pero econmicamente voraces.

El imperio financiero de Akhannouch

A la cabeza de un verdadero imperio financiero, Akhannouch es la segunda mayor fortuna de Marruecos detrs del rey, con cerca de dos mil millones de euros, segn la clasificacin de 2018 de la revista americana Forbes. El grupo Akwa, del que es propietario mayoritario, es un mastodonte que se arroga, gracias a Afriquia-Gaz y Maghreb-Oxygen, una posicin dominante en los sectores del petrleo, el gas y de los productos qumicos. Un verdadero man financiero que le ha permitido constituir, en unos aos, un coloso econmico y financiero presente en sectores tan diversos como el turismo, el inmobiliario, las telecomunicaciones y la prensa.

En 2016, este hombre de negocios prcticamente despolitizado es puesto en paracadas a la cabeza de un partido en el que jams haba estado anteriormente: el Reagrupamiento Nacional de Independientes (RNI), una formacin liberal constituida en los aos 1970 por instigacin de Hassan II (1929-1999) y de su ministro de interior de la poca, Driss Basri (1938-2007). Para la monarqua, Aziz Akhannouch est destinado a ser la solucin de recambio del Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD, islamista) cuya popularidad est hoy seriamente daada. Gracias al apoyo del palacio, el hombre de negocios es puesto en los carriles del juego partidario. Objetivo: las prximas legislativas, previstas para dentro de tres aos, si no hay elecciones anticipadas. Su puesto actual de super-ministro de agricultura y pesca martima hace de l el interlocutor privilegiado de los principales interlocutores econmicos del reino, en particular la Unin Europea, en detrimento del jefe del gobierno, el islamista Saad Eddine Elotmani, un factotum.

El principal argumento de los partidarios del boicot es por tanto poltico. Es sencillo, pero su impacto sobre una poblacin devastada por las desigualdades sociales es inmediato: siendo Akhannouch la nueva encarnacin del matrimonio entre el dinero y la poltica, su ascenso servir a sus intereses econmicos y financieros y no al inters general. Sin embargo -y esta es otra incoherencia de los argumentos planteados por los boicoteadores-, si Akhannouch encarna efectivamente este matrimonio incestuoso, qu pasa con el rey? A la cabeza de una monarqua absoluta de derecho divino, M6 es tambin un prspero hombre de negocios (en 2017, Forbes evaluaba su fortuna en 5.000 millones de euros). Sus poderes polticos y sus prerrogativas en materia de nombramientos en los organismos estatales permiten a las sociedades que controla llevarse los contratos ms fcilmente, en particular los pblicos. Por qu, en este caso, esos grupos no estn en el punto de mira de esta operacin de boicot, sabiendo que uno de ellos, Chergui, est muy presente en el sector de la produccin lechera? La pregunta est en la cabeza de mucha gente, pero sigue sin respuesta.

La saga de la familia Bensalah

Al lado de Akhannouch, el otro grupo al que apunta el boicot es Holmarcom, dirigido por Miriem Bensalah y su hermano Mohamed Hassan Bensalah. Ese grupo es, sencillamente, una saga familiar: los Bensalah explotan las fuentes de Oulms, un agua gaseosa bicarbonatada que surge de las profundidades bajo forma de vapor de agua a 42C, en las montaas de la regin de Zemmours en el Medio Atlas y de Sidi Ali (en la misma regin) desde los aos 1930. Pero si, a lo largo de los aos, estas dos fuentes se han vuelto una verdadera gallina de los huevos de oro, el grupo se ha desarrollado diversificando sus actividades financieras y comerciales. Adems de su posicin de lder en el mercado del agua, Holmarcom invierte tambin en el t y la galletera, los seguros (Atlanta y Sanad), la distribucin de electrodomsticos e incluso el transporte areo (regional con Air Lines y el low cost via Air Arabia Maroc). El grupo explota tambin importantes terrenos agrcolas apoyndose en una tecnologa punta, y se aprovecha as plenamente de las subvenciones estatales gracias al plan Maroc-Vert 1/ (que est en manos de Aziz Akhannouch).

Lo que se reprocha a menudo a Holmarcom, es que explota fuentes que le producen cada ao beneficios astronmicos, pero en una regin bereberofona, Oulms, que vive en la edad de piedra. Las pocas escuelas que siguen en pie estn en un estado de deterioro avanzado; el hospital ms cercano est en Khemisset, una ciudad pobre a 150 km (por falta de material mdico, los enfermos son a menudo expedidos a Rabat, a 100 km). La tasa de paro de la juventud es de las ms elevadas del pas; gracias a un relativo acceso a Internet, la juventud se debate entre las ganas de emanciparse fuera de sus montaas y la casi ausencia de medios.

A esto se aade la sobreexplotacin de las fuentes que ha engendrado la desecacin de los pozos en una regin en la que la agricultura de subsistencia es la principal actividad.

Tras el Rif, Zagora y Jerada

Un reciente comunicado de Transparency Maroc (19 mayo) resume bien la situacin: El anlisis de un movimiento as solo a travs del factor de los precios es forzosamente reductor. Es toda la gobernanza de una economa minada por la renta, la corrupcin y la interferencia del poder poltico con el del dinero lo que est en el punto de mira. Este movimiento prolonga las protestas del Rif, de Zagora y de Jerada 2/, que han defendido reivindicaciones sociales y econmicas bsicas y se han encontrado frente a una fuerte represin. El xito evidente del llamamiento al boicot expresa un malestar profundo al mismo tiempo que una toma de conciencia ciudadana que interpelan, en primer lugar, a los poderes pblicos.

En su tienda del barrio Mabella, Lahcen sigue esperando que los camiones de Sidi Ali, Oulms y los de la Central Lechera le liberen de la mercanca. En vano. Ayer mi primo, que tiene una tienda no lejos de aqu me ha informado de que ya no retiran lo que no se ha vendido. Me ha aconsejado no volver a comprarles y es lo que voy a hacer, esperando el final de este mouqataa.

Notas:

1/ Lanzado en 2008 por Mohamed VI y Aziz Akhannouch. Es esencialmente favorable a las grandes unidades agrcolas que utilizan tecnologa punta.

2/ Ver http://vientosur.info/spip.php?mot588 ndt.

Texto original en francs

Fuente: http://vientosur.info/spip.php?article13919

Traduccin Faustino Eguberri para viento sur

 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter