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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-06-2018

La separacin de familias se remonta a la poca de la esclavitud
El decreto de Trump no oculta la pauta histrica de crueldad en EE.UU.

Jimmy Centeno, Don T. Deere y Frederick B. Mills
Rebelin

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


La separacin de familias solo puede continuar funcionando si hay suficientes colaboradores para reproducir el sistema de detencin, transporte, tramitacin e internamiento. Por lo que se refiere a cualquier tipo de pauta moral, no se puede esperar a tener una visin retrospectiva para ver el trabajo sucio que ahora es tan claro como la luz del da y por ello imposible de suavizar. Habra que pertenecer a los servicios de emergencia para salvar a los nios de un trauma innecesario.

Ya es demasiado tarde para algunos nios a los que se ha separado de sus padres y en algunos casos de sus hermanos. Se ha hecho dao a quienes han sido internados y se les sigue haciendo dao. Y no hay disculpa ni excusa ni protocolo profesional en el cielo o en la tierra que pueda justificar moralmente semejante mal trato infantil. El intento de Trump de distraer de esta crisis por medio de un decreto en el ltimo momento llega tarde para estos nios y sus familias. Este decreto abre otra posibilidad profundamente preocupante para quienes pidan asilo en el futuro y para los emigrantes: el encarcelamiento indefinido de las familias o la deportacin sin representacin legal ni revisin legal imparcial. Apenas ofrece una solucin adecuada a la crisis de la separacin [de las familias] y su nico objetivo es consolidar el poder del Servicio de Inmigracin y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en ingls*) y una larga pauta histrico de crueldad.

Por ese motivo, todas las asociaciones profesionales, algunos de cuyos miembros prestan servicios directamente al ICE o est aliados de alguna manera con l, con el programa de separacin de familias del ICE y con prcticas futuras de internamiento indefinido de las familias, deben hacer declaraciones que prohban colaborar con este sistema ya que dicha colaboracin supone un acto de bajeza moral. Quienes han invertido financieramente en las instalaciones que albergan a estos nios deberan pensar en revisar sus inversiones. Se debe desmantelar sin dilacin alguna todo el sistema de separacin de nios, esto es, todas las instituciones y prcticas que lo apoyan. Por supuesto, aquellos trabajadores sociales preocupados por el inters superior de los nios a los que se ha separado de sus familias pueden minimizar los traumas adicionales haciendo todo lo posible por garantizar una rpida reunificacin familiar. Las medias tintas respecto a la reunificacin o a la modificacin de los procedimientos judiciales que prolongan la separacin solo encubriran y prolongaran el rgimen de Tolerancia Cero.

Lo sorprendente es que la separacin de los nios y su internamiento se ha convertido en un escndalo nacional. El rechazo ha sido generalizado y sin equvoco. Ahora est claro que el internamiento de nios emigrantes perturba los instintos humansticos al tiempo que exacerba a los socipatas comprometidos con una agenda supremacista blanca. No debemos hacernos ilusiones respecto a la naturaleza violenta de esta agenda. La poltica de internamiento solo funciona por medio de la coaccin; despus de todo, el ICE arranca a los nios de brazos de sus padres en nombre del Estado. Algunos estados ya han tenido el acierto de retirar a parte de su guardia nacional de la zona fronteriza para mostrar su desacuerdo con esta atrocidad. Pero se debera mandar a casa a todos los soldados de la Guardia Nacional hasta que haya una investigacin completa sobre cmo se estableci tan rpidamente semejante maquinaria inhumana, sin una supervisin adecuada y ocultndolo en un primer momento a la visin pblica hasta que personas de conciencia acabaron sacndolo a la luz.

Seamos sinceros acerca de lo que est ocurriendo ante nuestros ojos. El cruel e inhumano encarcelamiento de nios separados de sus padres es una respuesta fascista de un gobierno narcisista que halaga su ego afirmando ser la mejor nacin del mundo. Sin embargo, esta grandeza la reivindica un rgimen que lleva a cabo guerras interminables en el extranjero y en casa implementa una limpieza tnica y el control social. Ayer era el gobierno Obama el que forzaba la maquinaria de deportacin masiva y preparaba as el camino para el racista furibundo Trump, cuyo programa de internamiento de nios ya ha asfixiado las vidas de nios inocentes, que son rehenes de una banda de polticos criminales matones. Los socipatas que tuvieron la cara dura de acudir a la televisin nacional para justificar este programa de Tolerancia Cero estn dispuestos a violar de forma irreparable la dignidad e inocencia de los nios.

La separacin de familias no es una patologa social nueva, sino que forma parte de una cadena histrica de incidentes que se remontan a los tiempos de la esclavitud cuando se separaba a las familias africanas y se vendan en los mercados de esclavos de modo que nunca se volvan a reunir (1). Las personas nativas estadounidenses conocen esta dolorosa separacin de su comunidad cuando en algunos casos se les quit a sus hijos, que fueron enviados a internados para ser atendidos (civilizados) y adoctrinados en los modos de vida angloestadounidenses, una forma cnica de purgarlos de sus propias tradiciones y prcticas. En este sentido tambin es relevante la experiencia japonesa. Durante la Segunda Guerra Mundial se envi a miles de familias japonesas a campos de internamiento. Estas personas fueron detenidas y separadas de la poblacin general con el argumento racista de considerarlas una amenaza nacional.

Una pregunta urgente para la decencia comn es cmo ha podido funcionar tanto tiempo este programa. No es de extraar que los llantos y splicas de esos nios no hayan logrado emocionar los fros corazones de polticos llenos de odio. Podemos preguntarnos cunto tiempo les costara a los funcionarios de emigracin pedirse un permiso para no participar en este despiadado acto de encarcelar a nuestros jvenes. Varias miles de separaciones despus la respuesta es un tiempo demasiado largo, desmesuradamente largo. Esta prctica de limpieza tnica, con su base colonial racista, es la prolongacin de una muy arraigada lgica discriminatoria de otras personas que no son ciudadanas del imperio y cuyas pieles de color son diferentes de las de sus amos imperiales.

Para ir a la base de la patologa social que hace posible en el Estados Unidos actual el internamiento de nios debemos afrontar primero la banalidad del mal. No olvidemos las palabras de la demcrata y autoproclamada feminista Madeline Albright cuando se le pregunt si vala la pena el precio de la vida de quinientos mil nios iraques durante el embargo y la guerra contra Iraq. Ofendiendo incluso a los defensores liberales de aquella guerra respondi firmemente que s. Esta banalidad del mal se extiende desde los niveles superiores a aquellos que implementan directamente la poltica, esto es, que toman fsicamente a los nios bajo su custodia. Aunque esta custodia sea momentnea, es el momento coercitivo necesario que sojuzga a los padres y traumatiza a los nios. No es una buena accin y ni siquiera el hecho de cumplir rdenes cambia su contenido moral.

Por supuesto, no todas las personas que estn en primera lnea tienen remordimientos de conciencia y esto no pasa desapercibido a los espectadores de televisin y de twitter del pas. El sarcasmo de un ciudadano ordinario convertido en agente de una patrulla fronteriza dentro de una crcel disfrazada verbalmente de centro de detencin y que califica los llantos de los nios de orquesta que necesita un director. Mientras que la mayora de los medios de comunicacin dominantes se han puesto a protestar por el internamiento de los nios , el comentarista de Foxs News que trataba de describir la separacin como un viaje a un campamento de verano refleja la violencia arraigada que hace girar las ruedas de un momento fascista en gestacin (2). Sin duda este momento fascista cuenta con una base de apoyo . Resulta aterradora esta actitud de indiferencia similar a la del criminal de guerra Eichman no solo por parte de este agente sino por parte de muchos ciudadanos que lo secundan alegremente sin cuestionamiento alguno porque es esta misma mentalidad, tan dispuesta a deshumanizar al otro, la que tambin est preparada para tirar de la palanca de la eliminacin. Hannah Arendt habla de esta normalizacin de la violencia y de la mentalidad burocrtica de cumplir con el deber de seguir rdenes en la raz de un mal cotidiano que se introduce en el propio social. Omos ecos del recordatorio de Walter Benjamin en 1940 de que la situacin de emergencia en la que vivimos se ha convertido en la norma (3). No es de extraar que un profesor de ciencias polticas dijera a menudo hace unos aos que Estados Unidos estaba a un paso del fascismo. Era una afirmacin difcil de creer hasta que vinieron a por los nios y a por personas en la tierna edad.

Lo ms repugnante es leer en un artculo de Los Angeles Times la buena disposicin de la generacin latina/chicana/hispana a "responder al llamamiento de la Patrulla Fronteriza en la Era de Trump mientras sealan a los mexicanos (4). Aquellas personas de piel morena que se unen a la causa de la Tolerancia Cero se han unido, como seala Frantz Fanon, a sus amos supremacistas blancos, e incluso se han identificado con ellos, para llevar a cabo el acto de oprimir a los de su propia sangre. La condena por parte de Mxico de estas polticas de emigracin crueles e inhumanas demuestra falta de verdadero msculo poltico (5). Se critica al ministro mexicano de Asuntos Exteriores Luis Videgaray por eludir una respuesta a la separacin de familias. Como seala la cantante Sasha Sokol (6), Videgaray envi ms tweets felicitando al equipo de ftbol mexicano en la Copa del Mundo por ganar a Alemania que en contra de la separacin de familias. El audio de los llantos de los nios no suena tan alto como los gritos de alegra cantando GOL! aunque es verdaderamente ensordecedor y abre una brecha en la normalizacin de los crmenes contra la humanidad.

Para Trump una de las principales enfermedades de este pas proviene de Mxico. Todo lo que es marrn es mexicano, mala gente, malos hombres y criminales. En el foro econmico del G7 celebrado en Canad no se pudieron contener las palabras vampricas de Trump, las cuales salpicaron al ms serio primer ministro de Japn, acerca de que iba a deportar a 25 millones de mexicanos a Japn (7). Esta afirmacin tom por sorpresa a los participantes en el G7 ya que entre ellos se entiende discretamente que el Sur Global es el principal suministrador de riqueza al G7: gran parte de la riqueza de este se logra a expensas de los recursos y de la fuerza de trabajo de Amrica Latina, Asia y frica. Es la misma poltica, impuesta por el Norte Global, tanto de guerra permanente por el control de los recursos naturales y de la fuerza de trabajo como de la ofensiva de Washington para imponer un mundo unipolar que ha generado la peor crisis de emigracin desde la Segunda Guerra Mundial. La reprimenda de Trump y el castigo de Alemania, as como la falta de control de emigracin por parte de Europa dentro de sus fronteras son cuanto menos un llamamiento nazi a la vuelta de la blancura, la raza superior sin personas de color y sin las ms vulnerables.

La exclamacin de Trump no permitir que los emigrantes nos infesten! es una rotunda parfrasis del Mein Kampf lanzada para deshumanizar a los pases de mierda y a los peligrosos emigrantes. La invasin de Occidente por parte del Tercer Mundo es el grito de guerra de esos cada vez mayores movimientos de populismo fascista desde Washinton a Londres y de toda Europa continental (9). Debera darnos qu pensar para evitar lo que todava no es inevitable: el giro nazi. La estupefaccin acerca de que las cosas que estamos viviendo todava sean posibles en el siglo XX no es en modo alguno filosfica (10): [Walter] Benjamin pide una interrupcin radical, una verdadera emergencia que rompa esta tradicin en la que la excepcin se ha convertido en norma.

Jimmy Centeno es escritor y artista, miembro de AFYL ( Philosophy and Liberation Association). Don T. Deere es profesor del Departamento de Filosofa de la Universidad Loyola Marymount University de Los Angeles, CA. Frederick B. Mills es profesor de filosofa en Bowie State University.

Notas:

* El Servicio de Inmigracin y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE por sus siglas en ingls) es una agencia del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos establecida en marzo de 2003. Tiene su sede en Washington, DC. (N. de la t.)

(1) http://www.rpamag.org/2018/06/defending-the-right-of-families-to-stay-united-the-trump-administrations-attack-on-migrants-and-asylum-seekers

(2) http://www.yahoo.com/entertainment/fox-news-doubles-caging-kids-essentially-summer-camps-134118150.html

(3) https://www.marxists.org/reference/archive/benjamin/1940/history.htm

(4) http://www.latimes.com/local/lanow/la-me-ln-citizens-academy-20180323-htmlstory.html

(5) http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2018/06/19/inaceptable-medida-de-eu-contra-nino-migrantes-videgaray-5271.html

(6) http://www.proceso.com.mx/539196/la-cantante-sasha-sokol-critica-a-luis-videgaray-por-evadir-tema-de-familias-separadas-en-eu

(7) http://www.japantimes.co.jp/news/2018/06/16/national/politics-diplomacy/trump-threatened-send-25-million-mexicans-japan-report/#.WyqYsBJKiRs

(8) http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2018/06/20/no-permitire-que-migrantes-nos-infesten-trump-2436.html

(9) http://buchanan.org/blog/trump-and-the-invasion-of-the-west-129497

(10) htts://www.marxists.org/reference/archive/benjamin/1940/history.htm

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


 



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