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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-06-2018

La guerra comercial de Trump

Lee Susta
Socialist Worker/Sin Permiso


El conflicto comercial de Trump con Canad y los pases europeos ha acaparado los titulares durante la cumbre del G-7, pero hay factores ms profundos en juego.

 

Castigar a Canad y alabar a Corea del Norte puede ser slo otro ejemplo de la conducta impulsiva de alguien especialmente inadecuado para para ser presidente de los Estados Unidos.

 

Por desestabilizadoras que puedan ser las polticas de Donald Trump, reflejan un debate cada vez ms fuerte en la clase capitalista de Estados Unidos sobre cmo hacer frente a los desafos que le plantean no solo una China emergente, sino tambin sus viejos aliados occidentales y Japn.

 

Si Trump atac a Canad durante la Cumbre del G-7 en Quebec, es porque los EE.UU. quieren renegociar o incluso eliminar el Tratado de Libre Comercio (TLC) de Amrica del Norte como una advertencia para el resto del mundo de que debe plegarse a Washington o sufrir las consecuencias.

 

La hostilidad de Trump frente a los pases del G-7, mientras se preparaba para halagar a la Corea del Norte de Kim Jong-un, es una seal mucho ms significativa que su tpica grosera.

 

Esta dinmica no se limita a los EE.UU. y a su presidente salido de un reality televisivo, sino que es ms bien la ltima fase de un continuo cambio en la poltica mundial que ha visto el surgimiento del populismo de derecha a expensas de los partidos polticos establecidos en el mundo industrializado y una giro brusco hacia el nacionalismo econmico que est rompiendo con dcadas de polticas de libre comercio y desregulacin del neoliberalismo.

 

La forma precisa del nacionalismo econmico que se avecina es todava difcil de determinar. Pero la eleccin de Trump , el referndum en el Reino Unido sobre el Brexit de la Unin Europea y el choque del nuevo gobierno italiano con Alemania sobre las polticas de la UE auguran un nuevo perodo de competencia aguda entre las grandes potencias.

 

Las rivalidades no son simplemente econmicas. Ms all de los aranceles y las barreras comerciales, el enfrentamiento de Trump con Europa se basa en un brutal poder imperial.

 

Por ejemplo, cualquier empresa europea con negocios en Irn podra ser excluida de hacer negocios en los EE.UU. por violar las sanciones de Estados Unidos, renovadas tras el rechazo de Trump del acuerdo nuclear con Irn. Mientras tanto, el embajador de Trump en Alemania apoya abiertamente a las fuerzas polticas de extrema derecha que quieren debilitar a la Unin Europea desde dentro.

 

La batalla comercial entre Estados Unidos y la Unin Europea sobre el acero y el aluminio y la crisis diplomtica resultante deben ser analizadas en ese contexto. Lo mismo sucede con la propuesta de Trump de que Rusia vuelva a participar en el G-7.

 

Las tensiones comerciales entre los EE.UU. y la UE no son nada nuevo. Tales conflictos, sin embargo, generalmente se han gestionado a travs de canales burocrticos, la Organizacin Mundial del Comercio (OMC) -un organismo multinacional creada en 1995 por los EE.UU., los principales pases de Europa y Japn para imponer un orden comercial mundial que les fuese favorable.

 

Los poderes econmicos entonces dominantes han utilizado la OMC -, as como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial - para forzar la apertura de las antiguas economas cerradas de la antigua Unin Sovitica y China, as como de muchos pases de Amrica Latina y de frica, a medida que se han integrado en el mercado mundial.

La OMC ha impuesto su versin del libre comercio a los pases ms pobres, al tiempo que regulaba los conflictos entre las grandes potencias, como el perenne conflicto entre Boeing y Airbus en la aviacin comercial, o el precio de ciertos productos agrcolas.

 

Los conflictos entre Estados Unidos y la Unin Europea sobre el acero son tambin crnicos: En 2003, la OMC dio el visto bueno a la imposicin de $ 2.2 mil millones en aranceles de represalia de la UE despus de que la administracin Bush, en un movimiento respaldado por el sindicato United Steelworkers , impusiera primero aranceles al acero importado.

 

Los nuevos miembros de la OMC -potencias emergentes como China-, deban respetar unas condiciones que favorecan a los jugadores establecidos.

 

Pero las cosas no resultaron de esa manera. Desde que China ingres en la OMC en 2001, se ha convertido en un nuevo centro dinmico de acumulacin de capital, pasando de ser una plataforma de exportacin con salarios bajos para las empresas japonesas, de Estados Unidos y Europa a convertirse en un competidor global pleno.

 

La industrializacin acelerada de China inyect crecimiento en el sistema mundial al impulsar las economas de los exportadores de materias primas en frica y Amrica Latina. Pero tambin sent las bases de la inestabilidad econmica mundial - contribuyendo a una crisis de exceso de capacidad y la consiguiente presin a la baja sobre los beneficios. El fuerte crecimiento, dependiente en gran medida de la deuda, se redujo drsticamente durante la recesin de 2007-08.

 

Las polticas globales coordinadas de estmulo de 2009 - incluyendo los rescates pblicos de los bancos, la nacionalizacin de industrias enteras y un gasto pblico masivo - han evitado que la Gran Recesin se convirtiese en algo peor de lo que ya era.

 

Cuando se reanud el crecimiento, China se convirti de nuevo en la locomotora, tirando de muchos pases en desarrollo. El Banco Mundial prev que China supondr por si sola el 35 por ciento del crecimiento del producto interno bruto (PIB) mundial en 2018-19.

 

La economa de China est llena de contradicciones, con su fuerte dependencia de la deuda. El Banco de Pagos Internacionales (BPI) estima que para mediados de 2017, la deuda en proporcin al PIB de China llegar al 256 por ciento, en comparacin con el promedio de 190 por ciento de los pases emergentes y el 250 por ciento de los EE.UU.

 

La expansin impulsada por la deuda de China tambin agrava el problema de la sobreproduccin, que es lo que deprime los precios y prepara el terreno para las guerras comerciales del acero y el aluminio. Pero, al mismo tiempo, China intenta competir con las grandes multinacionales occidentales y japonesas en la industria aeroespacial, de microchips y otras.

 

El ascenso de China y el persistente crecimiento econmico mediocre en los EE.UU. se han convertido en el foco de los polticos proteccionistas del crculo de Trump.

 

El crecimiento medio en los EE.UU. ha sido de un 2,2 por ciento desde el fin de la recesin en 2009, en comparacin con una tasa media de crecimiento anual del 3 por ciento desde 1945. El PIB de Estados Unidos ha necesitado casi una dcada para recuperarse de la Gran Recesin. Los EE.UU. siguen en lo que el ex secretario del Tesoro Lawrence Summers ha llamado el estancamiento secular.

 

Paralela a la disminucin de la relativa fortaleza econmica de los EE.UU. se est produciendo una crisis insuperable del imperialismo estadounidense como resultado del fracaso de las guerras en Irak y Afganistn, que han abierto la puerta a China y Rusia para reafirmar su influencia desde frica hasta el Oriente Medio.

 

Todo esto representa un importante reto para la clase capitalista de los EE.UU. , que ha carecido de ideas y liderazgo para hacer frente a su declive.

 

La poltica de America First de Trump representan una versin populista de un proyecto serio de un sector de la clase dominante de Estados Unidos de hacer frente a ello. Esto se expresa en el documento de Estrategia de Seguridad Nacional de la Administracin Trump, que se centra en las potencias regionales de China y Rusia en lugar de la guerra contra el terror.

 

Los conflictos comerciales estn impulsados ​​por estas mismas preguntas.

 

Peter Navarro, el excntrico acadmico anti-China que es director del Consejo Nacional de Comercio, proporciona a Trump la lnea de sus discursos. Pero su agenda es conducida por un hombre de negocios multimillonario, Wilbur Ross, que asumi el papel de secretario de Comercio para implementar este programa, no porque necesitase trabajo.

 

Otro jugador clave es el representante comercial estadounidense Robert Lighthizer, quien encabez por parte de los EE.UU. las negociaciones en la dcada de 1980 que exprimieron a Japn para contener el dficit comercial de Estados Unidos.

 

Los nacionalistas econmicos que orbitan alrededor de Trump representan una opinin minoritaria en los sectores empresariales de EE.UU. El xito del libre comercio hace que sus CEOs sean reacios al cambio. Los principales medios de comunicacin, inevitablemente, han reflejado este punto de vista muy crtico - por no decir de pnico - ante la actuacin de Trump en el G7.

 

Pero el cambio ya est aqu. El neoliberalismo, los tratados de libre comercio como el TLC y organismos como la OMC fueron impulsados por Washington porque fortalecan y consolidaban el dominio estadounidense en la escena econmica. Si se demuestra que son un obstculo para ello, sern ignorados o abandonados.

 

La decisin de Estados Unidos de abandonar el acuerdo comercial Trans-Pacific Partnership - prometida tanto por Trump como Hillary Clinton durante las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2016, fue un acontecimiento decisivo. Incluso el TLC, diseado para mantener el poder de Estados Unidos en toda la economa de Amrica del Norte, puede ser denunciado.

 

Muchas guerras comerciales han estallado durante las crisis econmicas, pero sta amenaza con producirse cuando la recuperacin econmica se ha afianzado en la mayor parte del mundo.

 

El Fondo Monetario Internacional inform en abril de 2018 que la recuperacin econmica mundial que se inici a mediados de 2016 se ha hecho ms amplia y ms fuerte, incluso si hace llamamientos a la prudencia sobre las resacas de la crisis, - sobre todo en relacin con los niveles ms altos de deuda en todo el mundo y los repliegues polticos que conducen a polticas nacionalistas.

 

Es una referencia no muy velada a Trump y las fuerzas de derechas que han derrotado, desplazados o presionado a los partidos polticos tradicionales en gran parte de Europa en los ltimos aos.

 

La tendencia hacia el nacionalismo econmico es probable que se fortalezca en la prxima recesin - que se acerca, aunque su inicio no pueda predecirse y se crea distante por ahora.

 

El disparador pueden ser deudas impagables, una cada en los mercados financieros o una cada lenta de la rentabilidad empresarial. El aumento de las tasas de inters por los bancos centrales, como la Reserva Federal de Estados Unidos, pueden estrangular el crecimiento demasiado pronto.

 

Ocurra lo que ocurra despus, est emergiendo una economa mundial post-neoliberal. Incluso si Trump levanta el pie del acelerador de una guerra comercial total, el nacionalismo econmico y el cambio de las alianzas comerciales se convertirn en pilares de la poltica econmica de los EE.UU. Es un conflicto en el que los trabajadores - ya sea en los EE.UU. o en el resto del mundo - no tienen nada que ganar.

 

Lee Sustar es periodista y militante de la International Socialist Organization (ISO) de EE.UU.

http://socialistworker.org/

Traduccin de Gustavo Buster

Sin Permiso: http://www.sinpermiso.info/



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