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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-06-2018

Una locura rusofbica afecta a Estados Unidos

Manuel E. Yepe
Diario Por esto! (Mrida)


Jack F. Matlock Jr, embajador de Estados Unidos en la Unin Sovitica de 1987 a 1991, llam a la ciudadana de su pas a poner fin a la locura rusofbica que domina al Congreso y a muchos de los medios de comunicacin de Norteamrica en un artculo publicado recientemente en varios medios de prensa estadounidenses.

Cita como ejemplo flagrante de ello, al editorial principal del New York Times del 17 de febrero titulado Deje de permitir que los rusos se salgan con la suya, Sr. Trump, en el cual los editores del peridico repudian a Rusia por interferir en las elecciones de Estados Unidos y demandan mayores sanciones contra sta para proteger la democracia estadounidense. Nunca se me haba ocurrido que nuestro sistema poltico, sin duda disfuncional, fuera tan dbil, subdesarrollado y enfermo que con ineptas acciones en la Internet podra ser daado dice Matlock. Pero el New York Times no es el nico acusado. La mayora de los dems medios de prensa en de Estados Unidos, electrnicos e impresos, han seguido esta lnea. Cada vez ms, tanto en el Congreso como en los medios, se ha aceptado como un hecho la interferencia de Rusia en las elecciones de 2016.

Entre las acciones rusas que han disgustado al establishment estadounidense y ahora se quieren presentar como hechos que han contribuido desde Rusia al ascenso de Trump, est la creacin por el gobierno ruso de un sofisticado servicio de televisin (Russia Today o RT) que proporciona entretenimiento, informacin y propaganda a audiencias extranjeras, incluyendo a la de Estados Unidos. La magnitud de sus televidentes quizs sea varias veces inferior a la de los grandes medios de Estados Unidos pero indudablemente ha venido a debilitar el monopolio informativo que han tenido los medios occidentales y ha tenido una acogida enorme dondequiera, sin excluir a Estados Unidos.

Los lderes rusos, como la mayora de los de los dems pases del mundo pensaron que Clinton sera elegida, pero algunos altos funcionarios rusos expresaron su preferencia por la candidatura de Trump a raz de que la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, comparara a Hitler con el Presidente Putin e instara a una intervencin militar ms activa de Estados Unidos en el extranjero, mostrando un tono rusofbico contrastante con el de Donald Trump, que entonces se pronunciaba en favor de la cooperacin con Rusia en vez de tratarla como a un enemigo, explica Matlock.

Nadie parece haber hecho ni un estudio, siquiera superficial, del efecto que tuvieron las acciones rusas en la votacin. No hay pruebas de que las actividades rusas hayan tenido un impacto tangible en el resultado de las elecciones, sostiene Matlock.

Pero el hecho ms importante, oscurecido por la histeria anti-Rusia, es que fueron los estadounidenses quienes eligieron a Trump bajo los trminos establecidos en la Constitucin; los estadounidenses crearon el Colegio Electoral, que permite que un candidato con una menos de votos populares se convierta en presidente, y son ellos los que manipulan los distritos electorales a favor de un partido poltico determinado cuando ello conviene al sistema.

La Corte Suprema emiti la infame decisin que permite el financiamiento corporativo de los candidatos a cargos polticos. Los estadounidenses crearon un Senado que es todo menos democrtico, ya que da una representacin desproporcionada a los estados con poblaciones relativamente pequeas. Fueron los senadores estadounidenses quienes establecieron procedimientos no democrticos que permiten a minoras, bloquear una legislacin o confirmar los nombramientos.

Para Matlolck, el solo hecho de que los estadounidenses mismos hayan sido quienes eligieron su sistema electoral no significa que la eleccin de Trump sea buena para el pas. En su opinin, las elecciones presidenciales y legislativas de 2016 representaron un peligro inminente para la nacin. Han creado desastres potenciales que pondrn severamente a prueba los frenos y contrapesos incorporados en la Constitucin. Esto es especialmente cierto hoy cuando ambas cmaras del Congreso estn controladas por el Partido Republicano, que a su vez representa menos votantes que el partido de la oposicin.

Matlock asegura que l no vot por Trump, pero cree que la imputacin de que las acciones rusas interfirieron en las elecciones, o daaron la calidad de la democracia en el pas es ridcula, pattica y vergonzosa. Y debera aadir peligrosa porque hacerse enemigo de Rusia, la otra superpotencia nuclear, se acerca ms a la locura poltica que cualquier otra cosa que se me pueda ocurrir.

El ex embajador estadounidense concluye su artculo llamando a sus coterrneos a desistir de la actual locura rusofbica y animar a los Presidentes Trump y Putin a restablecer la cooperacin en cuestiones de seguridad nuclear, la no proliferacin, el control de materiales nucleares y la reduccin de armas atmicas, temas que son de vital inters tanto para Estados Unidos como para Rusia.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




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