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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-06-2018

La ciencia enajenada

Miguel Alejandro Hayes Martnez
Rebelin


Introduccin

Desde que comenc a estudiar marxismo, una idea he escuchado repetirse muchas veces: el mtodo ha de hacer el recorrido concreto-abstracto-concreto, tomando como punto de partida el estudio de las condiciones concretas a travs de la historia. Pareciera una verdad irrefutable.

Si bien es cierto que el conocimiento del hombre como especie se empez a gestar siempre de la mano de la prctica y partiendo de la experiencia concreta, hasta qu punto es una tesis correcta esa metodologa que se ha difundido dentro del marxismo? Aqu dejo algunas notas para reflexionar sobre la cuestin.

Lo primero para abordar esto, es advertir que la popularidad de dicha idea hasta cierto punto se le pueda asociar a Althusser y a toda la movida estructuralista del marxismo. Dada la aparente rivalidad entre dialctica y el estructuralismo, valdra la pena revisar qu propone la dialctica-una parte de ella- como correlato. Por eso la propuesta aqu sera, buscar qu puede pensarse desde la dialctica al respecto.

Para contextualizar un poco, imagnese una investigacin de ciencias sociales. Lo aceptado sera algo as como analizar diferentes elementos de tipo histrico-concreto. Luego de ah, extraer una serie de determinaciones abstractas para construir una o varias generalizaciones (idealizaciones) que permitan mostrar lo ms simple (lo esencial).

Una vez que esto se realiza se puede nuevamente regresar a lo superficial concreto, catico, con una idea ya ordenada de la realidad y explicar esta de forma coherente, aplicndole esas generalizaciones y contrastndolas, llegando as a ese tercer momento definido como lo concreto ya pensado, explicado y entendido.

Esta es pequea sntesis del mtodo que cuestiono, y de esa manera es como ha enfocado una buena parte de la tradicin de la economa poltica marxista y de la filosofa marxista clsica. Incluso, en el caso particular de El Capital, se dice que este est escrito de forma expositiva, es decir, el segundo momento, de lo abstracto a lo concreto; y que Marx, en su mtodo investigativo, realiz el primer paso: de lo concreto a lo abstracto.

Con ese mtodo parece sintetizarse la dicotoma emprea y racionalismo. Sobre esa idea, nos hemos acostumbrado a pensar muchos marxistas. S que sera complicado replantearse eso, pero como enseo El Moro, hay que poner todo en tela de juicio. Vayamos en busca de los sustentos de esa idea.

La enajenacin en la ciencia

Una de las tesis que desarrolla Marx-a partir de Hegel- en sus manuscritos es la de la enajenacin, y que es de tal trascendencia, que marc toda una forma de pensar a Marx. Sobre la base de esa idea de enajenacin-aplicada al hombre y su actividad en sus escritos-, y que es vlida para toda actividad racional, se puede pensar la ciencia y el mtodo que nos ocupa.

Hablar de algo enajenado, es pensarlo extrao a otro ente, por lo que implica respecto a algo, es decir, la existencia de un sistema referencial. Eso, como ya he mencionado en otro artculo, ese estar alejado de algo implica un saberse-o al menos situarse- en cierta posicin. La idea de un pensamiento enajenado, lleva consigo un pensamiento que no se sabe como tal respecto a lo que lo est por la propia forma en que se ve (segn interpretaciones a partir de Hegel).

De ah el primer elemento que conduce a la sospecha que lleva a este artculo, si la idea cuestionada (el mtodo marxista aceptado) es algo enajenado respecto a la realidad, ella misma no lo podra decir, habra que descubrirlo desde afuera. Siendo un poco hegeliano, romper la enajenacin implicar trascender ms all de uno mismo, de un movimiento inercial del yo. Por lo que si el mtodo marxista-aceptado- est enajenado, l mismo no lo dir. Su revisin, es desde afuera.

Continuando con la enajenacin, es necesario mirar los Manuscritos. En ellos se extrae una cosa bsica, en cualquiera de las 3 formas de enajenacin descritas, todas ellas versan sobre que la enajenacin es un fenmeno de cmo el hombre se relaciona con la actividad social (la actividad que el mismo realiza, el producto de esta y el resto de la sociedad). De ah deriva que la enajenacin est dada por pensar la realidad tomando como punto de partida una idea, moral, religiosa etc, y no entenderla -saberla-tal y como es. As, la religin, y cualquier expresin del pensamiento humano que se desarrolle sobre un movimiento que parta de una idea propia, verdades absolutas por ejemplo, son generadoras de enajenacin, por tanto, actividad enajenada.

As puede sentenciarse que cualquier pensamiento que parta de una idea previa para enfrentar la realidad, est enajenado. Ante esto, lo ms normal es que la respuesta haya sido-por marxistas- tomar como punto de partida lo histrico-concreto Acaso no es la historia-la que conocemos- un pensar enajenado?

La historia ofrece problemas bsicos como ciencia. Lo primero es que est llena de las imparcialidades generadas por la lucha de clases, donde se omiten elementos que pueden aportar a un anlisis. Tambin est sujeta a tergiversaciones propias de los mtodos de procesar la informacin como la misma estadstica.

La historia no es algo neutral, sino que es la HISTORIA de un contenido, de uno no surgido propiamente de ella; tal y como crtica Marx, la historia suele ser la historia de grandes hechos o caudillos, y ese contenido se le impregnan los historiadores. Es decir, los historiadores al contar la evolucin de doctrinas, religin o poltica, le pasan a la historia su enajenacin; como actividad resultante de hombres enajenados, esa historia poltica-u otras formas- son ciencia enajenada.

Tambin hay que tener en cuenta, que la primera abstraccin que se hace con apostar por ver lo concreto de la realidad, es pensar la experiencia sensorial como neutral, es decir, el propio proceso en el cual lo sentidos captan, est siendo influida por la subjetividad del individuo, y por los lmites propios del proceso de obtener la informacin del mundo. Hay que recordar que el empirismo es esa respuesta metafsica a la tradicin racionalista. Por lo que la propia recogida de informacin del mundo concreto, nunca ser completa, y el anlisis histrico completo (con informacin perfecta) no existe, y siempre est influido de ideas que lo enajenan.

Volviendo a la historia, no es nada casual que Marx se cuestionara el movimiento de la historiografa y afirmara que la historia verdadera es solo la historia natural del hombre. Acaso la historia concreta de la que se plantea partir Althusser ya es una historia que super la enajenacin y se convirti en historia natural del hombre?

Valdra entonces aclarar que al tomar como punto de partida la historia, de qu historia se trata, de la enajenada o de la que propone Marx.
Si la historia es una ciencia enajenada-la mayora de la historia-no se puede partir de ella, porque el resultado sera algo tambin enajenado.
Si hacemos la separacin metafsica de lo lgico y lo histrico, El Capital comienza por lo lgico. Sin embargo, lo lgico, es algo enajenado tambin, porque la lgica como disciplina se termina por separar de la actividad que la engendr. Entonces, si lo concreto est permeado de distorsiones y lo abstracto es tambin enajenado, cmo hacer ciencia? Cmo hacer un pensamiento no enajenado? Existe alguna forma de pensamiento que se escape de eso?

La propuesta

Asumiendo que Marx comprendi qu es la enajenacin, es apropiado pensar que en su obra ms madura-El Capital- supo hacer una ciencia no enajenada, entonces la muestra de una propuesta de cmo construir le pensamiento, se encuentra sin dudas ah. A pesar de que tenga toda la lgica que este est escrito sobre la segunda parte del recorrido concreto-abstracto-concreto, puede eso someterse a revisin y pensarse de la siguiente manera.

Cuando Marx habla de ciencias enajenadas, la economa poltica que l cuestiona -por ejemplo-, habla de cmo estas no estn recogiendo la relacin del hombre con la actividad social. Es decir, la lgica-como disciplina- es enajenada, porque como pensamiento se desprende de la actividad que la genera. Por lo que la forma de generar una ciencia no enajenada es elaborar una sobre la base de esa relacin hombre-actividad social. Esto es, tal y como dice Hegel, un pensamiento que se desprende de la actividad que lo genera, para hacer de esta actividad su contenido.

Marx en El Capital intenta hacer ese aporte. Empieza por el valor de cambio- la forma- luego pasa al contenido- el valor-, y termina llegando a las categoras histrico concretas tales como divisin social del trabajo.

Con el valor de cambio, se est creando una lgica que hace de las condiciones que la generan su contenido- el contenido del valor de cambio-: el valor, y sintetiza la forma en que el hombre se va a relacionar con la actividad social; ya que a travs de la categora valor es que se explica cmo el hombre y el resto de la sociedad se van a reconocer-atribuir valor- y con esto lograr el intercambio. Las relaciones de reconocimiento del valor permiten a la sociedad interactuar, relacionarse. Las condiciones histrico concretas, solo las usa-generalmente- para contextualizar y mostrar concretamente dnde ocurren tales formas como la mercantil o la capitalista.

As, si se piensa en aquella idea de la historia natural del hombre de Marx, se puede enlazar que en el valor se puede expresar esta, porque con l se ve ese movimiento natural del individuo en la lucha por el reconocimiento de su actividad- para obtener las condiciones de reproduccin-. Puede decirse entonces que a travs de la categora valor se puede construir esa historia natural y verdadera del hombre.

Esa lgica usada por Marx, rompe la enajenacin de las ciencias porque toma una concepcin totalizadora que contiene una lgica de movimiento de un sujeto: el hombre en su reproduccin como individuo en un contexto social, es decir, la lgica de la reproduccin del sujeto en sociedad. En pocas palabras, hizo de ese movimiento (historia natural) de un hombre y la sociedad, su contenido.

Si bien Marx, incluso Hegel construyeron esa forma de razonamiento a partir del estudio de condiciones histricas, buscaban en ella obtener ese razonamiento no axiomtico, ni aritmtico, sino hermenutico que permitiera explicar las relaciones del hombre. Esa lgica intenta plasmarla en El Capital. As, se evitaba los problemas del racionalismo clsico-enajenado- y del empirismo, creando una lgica relacional, de cosmovisin que sirviera de punto de partida para hacer ciencia-al menos social-.

Concluyendo

La construccin de un pensamiento marxista se entiende como concreto-abstracto-concreto. De ah, que se haya pensado que se debe comenzar a hacer ciencia social siempre desde lo concreto. Sin embargo, la obtencin de informacin desde lo concreto ofrece deficiencias, lo cual podra debilidad las abstracciones posteriores, adems de ser la historia-hasta ahora- una ciencia enajenada.

Por otro lado, solo queda la lgica como camino. Marx -seguidor de la dialctica-, crea un esquema lgico que rompe la enajenacin de ese pensamiento: algo que relacione al hombre con su medio social. Eso lo hace a partir de entender las relaciones conscientes entre los hombres. De ah explica la forma de interaccin social, el valor de cambio, llegando a su contenido, el valor, para poder llegar a la concepcin del sujeto: el hombre concreto que produce esas relaciones.

Con eso se da paso a una nueva va de pensar la historia, y una nueva lgica que hizo de esa actividad que lo gener su propio contenido: relacin hombre-actividad social. Podra pensarse eso tambin como una nueva forma de entender la lgica como disciplina, ya que es diferente a todas las anteriores.

El caso es, que Marx cuando explica en El Capital, est dando muestra de una nueva forma de asumir lo lgico y lo histrico, donde estas no estn separadas, sino que una se convierte en el contenido de la otra, algo que es muy diferente a como se ha difundido y que merece ser estudiado con profundidad. Ah, la historia se convierte en el estudio de los movimientos de reproduccin del hombre, y la lgica un pensamiento basado en el desenvolvimiento de ese movimiento histrico-natural.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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