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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-06-2018

Razones por un "No Voto" de izquierda anticapitalista
Y el 1 de julio?

Edgard Snchez
PRT


Varias personas e incluso compaeros han empezado, estos das, a hacer pblica su intencin de voto para el prximo 1 de julio. Yo tambin he recibido las presiones para votar y especialmente para votar por AMLO, as como la solicitud de otras amistades preguntando qu hacer.

No pretendo ser una personalidad democrtica o analista acadmico cuya opinin sea de inters pblico. Mi opinin no es la de una individualidad aunque por supuesto s tengo posicin poltica y convicciones que he defendido en diversos foros estos meses. Soy militante de un partido socialista y mi opinin responde a la posicin del PRT. No es una posicin impuesta sino el resultado de una elaboracin colectiva, en la que personalmente he participado y que incluso despus de un intenso debate e intercambio democrtico qued reflejada en la resolucin del XIII Congreso Nacional del PRT celebrado en diciembre pasado. Mi opinin pblica responde, por tanto, a esa resolucin titulada precisamente La crisis del rgimen polticos. Dos vas ante ella.

En sntesis, nuestra posicin tiene que ver con que lo determinante de la situacin actual es la crisis del rgimen poltico mexicano y no las elecciones. Las elecciones presidenciales son importantes como punto de concentracin de todas las contradicciones y crisis del rgimen poltico en decadencia y probablemente en fase terminal. Por eso para nosotros lo determinante es tomar posicin frente a la crisis del rgimen y no necesariamente definir una tctica electoral o una frmula de votacin. Ante las "dos vas" frente la crisis del rgimen hemos buscado potenciar la alternativa de los movimientos sociales en lucha directa frente a la otra va, la que nos proponen los institucionalistas, los electoralistas. No nos hemos convertido en abstencionistas que como reloj descompuesto siempre proponen la abstencin y la denuncia de la "farsa electoral" independientemente de la circunstancia concreta. Es que en el momento actual, el rgimen poltico mexicano est en una crisis sin precedente reciente en que la falta de legitimidad y el descrdito y desprestigio de los partidos e instituciones poltico electorales, as como del sistema de justicia, estn extendidos entre sectores de masas y no es que sean grito de un pequeo grupo de propaganda. Una crisis que se ha arrastrado durante todo el sexenio de Pea y que se ha reflejado en sucesivas explosiones sociales rechazando la continuidad de este rgimen. Desde el yosoy132 opuesto al regreso del PRI y la imposicin de Pea, los diversos movimientos sociales opuestos a cada una de las reformas neoliberales impuestas por los partidos del Pacto por Mxico, el surgimiento del movimiento por los 43 de Ayotzinapa gritando "Fue el Estado" y "Fuera Pea", los 150 das de paro del magisterio contra la reforma educativa, la explosin social contra el gasolinazo de enero del 2017, el rechazo a partidos y gobiernos en la solidaridad con los damnificados de los sismos de septiembre pasado, las crecientes movilizaciones de mujeres y una nueva ola feminista contra las agresiones a las mujeres y sobre todo el feminicidio, entre los ms destacados. En todos estos casos, ante el empuje de estos movimiento sociales, la lnea institucionalista quiso desactivarlos proponiendo esperar al voto de julio de 2018 en que supuestamente se lograra "el cambio".

Esa respuesta social al curso neoliberal, a la violencia permanente y militarizacin en medio de una grave descomposicin social, est ahora acompaada de una gran divisin burguesa, una divisin en el seno de las clases dominantes por los cambios que ocurren a nivel internacional, especialmente desde la llegada de Trump al gobierno de EU, pero tambin por la crisis de legitimidad del rgimen mismo. La divisin burguesa se da cuenta de la falta de legitimidad de su sistema de partidos e instituciones poltico electorales.

El rgimen surgido del fraude de 1988, el PRIAN, simbolizado en la alianza Salinas de Gortari-Fernndez de Cevallos, no solo est en crisis sino se ha roto. El desprestigio del PRI es de tal magnitud que han presentado un candidato que presume de no ser prista, sino "ciudadano", en realidad un tecncrata al servicio de la oligarqua neoliberal, fuera con el PRI o con el PAN. Por eso el PAN se divide y una parte acompaa a Meade, mientras que el PAN de Anaya busca desesperadamente y de ltima hora poner distancia del PRI, romper la alianza en que apoyaron a Pea aprobando todas las reformas neoliberales y ahora oponindose a la corrupcin caracterstica del PRI, pero en realidad idntica por parte del PAN con figuras precisamente como Anaya.

La divisin burguesa va ms all de la confrontacin electoral entre PRI y PAN pues otra parte, viendo que ninguna de esas opciones garantiza salvar la situacin del caos que se avecina, ha pasado a apoyar a AMLO, al que antes combata como un "peligro para Mxico".

No solamente representativos de la iniciativa privada ms reaccionaria como Romo (ver la trayectoria del grupo Pulsar que encabeza) convertido en redactor del programa de gobierno de AMLO (en vez de los intelectuales de origen izquierdista que lo redactaron en campaas anteriores) y anunciado como "Jefe de Gabinete" en el caso de un gobierno AMLO, sino tambin infinidad de cuadros polticos del PAN, del PRI y de los gobiernos neoliberales. Para no hablar de la alianza con el grupo de extrema derecha identificado con los evanglicos del PES que, sea o no sea AMLO presidente, tendrn una representacin desproporcionada en el Poder Legislativo gracias a esta alianza con Morena.

En pases como Brasil o Costa Rica a los evanglicos y sus partidos les ha costado un cierto tiempo llegar a posiciones de poder con su programa derechista. En Mxico, la irresponsable alianza de Morena con el PES los ha catapultado al Congreso con una posicin que pondr en riesgo conquistas y derechos de las mujeres en lo inmediato. Finalmente la otra expresin de la divisin burguesa es que ante el desprestigio de sus partidos tradicionales, hay ahora una intervencin directa, sin mediacin, de las cmaras y sindicatos empresariales no solamente opinando sino presionando, chantajeando, evenenando el ambiente e imponiendo sus condiciones.

Un da urgen al PRI y al PAN a unirse para evitar el ascenso de AMLO y en otro obligan al propio AMLO a ceder en su oposicin al NAICM (lo que adems del nuevo despojo a pueblos campesinos representados en la histrica resistencia de Atenco, significar el mayor desastre ecolgico para la cuenca del Valle de Mxico), cuando le hacen escuchar la voz de mando de Carlos Slim.

La crisis del rgimen y sus contradicciones y descomposicin en nuevas olas de violencia (ahora contra los propios candidatos de todos los partidos) es lo que nos ha llevado a cuestionar si en una situacin como sta habra que contribuir, como nos proponen, a re legitimar a las instituciones poltico electorales y los partidos del sistema llamando a votar o apoyar candidaturas. Adems de que ninguno de los partidos nos representa y decimos no nos representan no solamente a la izquierda socialista, sino tampoco a los movimientos sociales que durante este sexenio han luchado contra las reformas neoliberales, que han luchado contra la violencia, las ejecuciones extrajudiciales, la desaparicin forzada, los feminicidios, contra la guerra al pueblo, el despojo a las comunidades indgenas y el racismo. Adems de que no nos representan buscan desviar la fuerza e independencia de los movimientos al atarlos a un carril institucional que es un callejn cerrado por el predominio de las fuerzas y posiciones e intereses de la derecha, incluso en Morena.

Lo necesario es fortalecer un polo de lucha que polticamente tendra que ser un polo anticapitalista para que en cualquier escenario posterior al 1 de julio pueda continuar en forma independiente de cualquier partido institucional y de cualquier gobierno. Por eso retomamos la consigna de "Votes o no votes, organzate" para mantener y continuar la lucha anticapitalista.

Hay una contradiccin que se ha desarrollado frente a los comicios del 1 de julio. Resultado de la crisis del rgimen antes dicha y el hartazgo popular contra el PRIAN, seguramente ya hay, como dicen las encuestas, una mayora de los posibles votantes de este domingo que lo haran por AMLO. Hartos del PRIAN y su curso de muerte, tienen la ilusin, la "esperanza" dice la propaganda, de que un gobierno de AMLO significara el "cambio", la salida del PRIAN (pese a la amnista a los jefes de la Mafia del Poder). Pero la contradiccin existe entre el imaginario popular que tiene la esperanza de un cambio con AMLO y el compromiso que defiende AMLO que no representa en realidad un cambio de rgimen.

La perspectiva que ofrece (y lo argument desde su discurso de junio de 2016, despus de la masacre de Nochixtln) es la de una transicin pactada con el rgimen en agona. Por eso limita el cuestionamiento a la reforma energtica -y otras reformas neoliberales- al tema de la corrupcin. Le preguntan sobre la reforma energtica y claramente dice: no aceptar los contratos corruptos realizados a la sombra de la reforma energtica. Pero no hay cuestionamiento a la privatizacin energtica que es lo medular, como tampoco lo cuestiona en el caso del NAICM, despus del regao de Slim, sino solamente a oponerse a que se invierta parte del gasto social en el aeropuerto, pero aceptarlo (pese al despojo y desastre ecolgico que significa) si lo hace la "iniciativa privada". Y por eso en el marco de la transicin pactada ofrece amnista anticipada a la Mafia del Poder (no a los sicarios como busca asustar la guerra sucia de la derecha). Y mientras Anaya dice demaggicamente que meter en la crcel a Meade y a su "patrn" Pea, AMLO le responde que l no har un gobierno de revancha y que no los meter la crcel, ni siquiera al corrupto Anaya. Es la oferta de la transicin similar a la ofrecida a Pinochet y militares para que permitieran el regreso de los civiles al gobierno a cambio de impunidad, aunque eso significara sacrificar a los desaparecidos y sus familiares.

La contradiccin entre el imaginario popular y el compromiso de AMLO tiene tambin sus momentos de agudizacin. Cada que se anuncia una nueva concesin de AMLO a la derecha hay voces de queja o protesta entre sus partidarios. Los intelectuales alrededor de Morena -con contadas excepciones- han estado jugando un lamentable papel en estos casos. Aunque en un primer momento se quejan terminan justificando cada nueva concesin en aras del pragmatismo que han convertido en un valor poltico tpico de la poca del neoliberalismo. Al final de cuentas justifican cada concesin con el argumento de que se trata de algo necesario para tener ms votos y asegurar el triunfo de la candidatura de AMLO. Lo importante es ganar la mayora de votos, no importa a qu precio.

Localmente los partidarios de AMLO se quejan de los candidatos "impresentables" que Morena postula. Terminan justificando el hecho por la pragmtica razn de que de lo que se trata es de que AMLO gane la presidencia. Y piensan que la decisin de incluir a los "impresentables" no es decisin de AMLO sino de los lderes locales de Morena. Viendo solamente su distrito o su municipio o estado no se dan cuenta que no es un problema local, sino una lnea nacional de Morena propuesta por AMLO para lograr la transicin pactada con el rgimen ofrecindole garantas de que no habr cambios bruscos ni radicales. Decir que la transicin pactada es la lnea poltica de Morena impuesta por AMLO no quiere decir, necesariamente, que ya hubo una reunin secreta entre Pea y Lpez Obrador para hacer el pacto, como dice Anaya.

La transicin pactada es una lnea, un ofrecimiento al rgimen en crisis y descomposicin. No quiere decir que ya haya sido aceptada por la otra parte. Y menos tomando en cuenta la divisin burguesa actual. Lo grave es que siendo lnea poltica, aunque el rgimen no la acepte, determine la conducta y cada paso de Morena. Acta como si el pacto hubiera sido aceptado. Y acta en consecuencia, por ejemplo, con los candidatos "impresentables" o el futuro supuesto gabinete.

Por el peso del argumento pragmtico es que es comn el argumento que nos ofrecen que pone el nfasis en el "mal menor" en vez del convencimiento entusiasta de la inminencia de un cambio radical. Por eso es que es claro que la transicin pactada no es el paso a una "Cuarta Transformacin" del pas. La Independencia, la Reforma y la Revolucin Mexicana son guerras o revoluciones que, con todo y sus limitaciones histricas en cada caso, fundan una nueva Repblica y una Constitucin reflejo de la nueva relacin de fuerzas entre las clases.

Pero hay otra contradiccin. Pese a todas las concesiones y ofrecimientos de garantas por parte de AMLO, tampoco es seguro que las clases dominantes y el sector ms duro, autoritario y antidemocrtico que pueda tener el control del proceso electoral, est ya dispuesto a aceptar "ahora s" (la tercera es la vencida, insiste AMLO) un gobierno encabezado por AMLO. La contradiccin entre las concesiones de AMLO para que le reconozcan el triunfo, por un lado y por el otro, la decisin de que pese a ello impongan un tercer fraude contra Lpez Obrador. Es decir, la opinin de sectores de las clases dominantes (y del imperialismo? Funcionarios de Trump han dicho que a Mxico no le conviene un gobierno izquierdista) que an con todo no le tienen confianza todava a Lpez Obrador y que siguen preparando el fraude.

Es decir, pese a lo que digan las encuestas, el riesgo del fraude no est descartado. Todos los das salen las evidencias del fraude en curso. Pero en las actuales circunstancias (incluida la divisin burguesa y el apoyo de una parte de la misma a AMLO) un fraude no sera como los previos (por ejemplo simplemente con casillas zapato o compra de votos) sino que requerira medidas autoritarias mayores. La falta de legitimidad de las acciones del rgimen no parecen ya preocuparle. Hicieron aprobar previamente la Ley de Seguridad Interior que es una seal muy grave. El clima de violencia que se ha extendido estas semanas al asesinato de candidatos a cargos de eleccin popular, naturalizndolo en la vspera de los comicios.

El registro de los candidaturas independientes fue otro ejemplo del fraude en curso. La campaa de Marichuy sirvi para desnudar el funcionamiento clasista, racista, misgino del sistema electoral como argumentaba la propia Marichuy durante su gira. Pero tambin es una prueba del carcter antidemocrtico y fraudulento del proceso. En realidad el diseo del mecanismo estaba hecho para hacer imposible conseguir las firmas requeridas para el registro de independientes. Nadie lo consigui, en realidad. Todos reconocieron que solamente Marichuy consigui firmas honestamente, gracias al trabajo voluntario de sus promotores, los llamados auxiliares. En cambio el INE reconoci que los otros aspirantes consiguieron sus firmas fraudulentamente. Aun as le dio el registro a Margarita Zavala. Peor an con el Bronco. El INE le neg el registro por tramposo, pero el Tribunal Electoral orden inscribir al Bronco en las boletas electorales como independiente. Ese mismo Tribunal Electoral es el que funcionar para juzgar las elecciones del domingo prximo. Y contra lo que digan las encuestas como antes la cantidad de firmas falsas- son capaces de imponer una decisin fraudulenta.

La crisis del rgimen se desnudar en cualquier caso. Si reconoce el triunfo de AMLO y su gobierno se abrir una situacin de gran inestabilidad poltica pues insistirn en impedir su instalacin. Recurrir al Tribunal Electoral o a intentos de desafuero (como hace la extrema derecha en otros pases de Amrica Latina). No hay que olvidar que hace semanas, sorpresivamente, el PRI acept en la Cmara de Diputados, quitar el fuero al Presidente. La reforma pas al Senado y ste ha pospuesto ratificarlo o no. Decidi dejar el caso para despus de las elecciones o sea dependiendo de quin sea el Presidente.

Pero la crisis ser peor si no reconocen la mayora de votos a favor de AMLO y nuevamente imponen el fraude. El propio Lpez Obrador ha dicho que si la Mafia del Poder decide soltar el tigre, l se va a su rancho en Tabasco.

Para nosotros no hay duda. En 1988 sostuvimos hasta el final la candidatura de nuestra compaera Rosario Ibarra frente a la candidatura de Cuauhtmoc Crdenas recin salido del PRI. Al realizarse el fraude de Salinas contra Crdenas, tanto Rosario Ibarra como el PRT nos unimos a la lucha contra el fraude y en defensa de la voluntad popular. A diferencia de los paleros que haban hecho campaa con Crdenas y que despus de las elecciones, Salinas los compr, los recuper, el PRT se mantuvo en la lucha contra el fraude pese a las todas amenazas cumplidas desde la cancelacin del registro electoral hasta la desaparicin del compaero Jos Ramn Garca Gmez dirigente del PRT en Morelos en la lucha contra el fraude.

Qu es el tigre suelto que tanto temen los partidos institucionales? Sera el pueblo irrumpiendo en la poltica, en la calle, en las movilizaciones, en la lucha que ha caracterizado este sexenio de muerte, gritando Fue el Estado (o sea no un partido en especial sino el conjunto del sistema poltico) y Fuera Pea (contra el PRIAN). Es decir, la lucha por fuera de los canales institucionales corruptos y decadentes, tramposos y fraudulentos, buscando imponer su propio destino.

Una nueva explosin social de protesta y lucha, que retome las del yosoy132, las de los maestros, la de Ayotzinapa, la del gasolinazo o la de los sismos pero en un terreno superior. Por supuesto que para ello ser importante y necesario la existencia de un polo anticapitalista de lucha e independiente de los partidos institucionales. En ese camino es que nos sumamos y apoyamos la campaa del Concejo Indgena de Gobierno y la candidatura de Marichuy. Hubiramos querido mantener la candidatura de Marichuy, aun sin registro, para hacer ms evidente el rechazo y la alternativa al sistema poltico dominante. Si hay un nuevo ascenso en la movilizacin de masas despus del 1 de julio, el esfuerzo por crear un polo anticapitalista ser ms difcil y se deber integrar sobre la marcha. Pero es una necesidad que ya se discute en diversos espacios. Si hay un nuevo gobierno, encabezado por AMLO, el polo anticapitalista tambin ser necesario y urgente.

Pero es por lo anterior que nos parece necesario mantener la independencia poltica frente a los partidos institucionales, los que sobrevivan a la presente crisis.

Por ese motivo es que no hemos hecho un llamado a votar, ni a apoyar a determinado partido o candidatura. No hay alternativa en la crisis del rgimen. No solamente el PRT ha tomado esta posicin. Tambin lo hizo el CIG en su reunin en mayo en San Cristbal. Tambin lo hizo la OPT. Con palabras casi idnticas hemos dicho. No llamamos a votar por nadie, no hacemos alianza o apoyo a ningn partido o candidatura. Por supuesto, ms all de esta decisin poltica no es extrao que en sectores populares que nuestras organizaciones influyen haya tambin compaeros y compaeras que vayan a votar por AMLO el domingo 1 de julio. Por eso hemos insistido en que Votes o no votes, organzate para continuar la lucha anticapitalista.

El problema no es el voto, sino la crisis de todo el sistema. Si tuviera que votar seguramente, como s que harn otros compaeros socialistas, escribira el nombre de Marichuy en la boleta en seal de protesta contra el sistema electoral y anulando el voto. Lo que no podemos hacer como partido es llamar a votar en estas elecciones. El llamado al voto contribuye a relegitimar el rgimen actualmente en crisis, en descomposicin y cayendo a pedazos, por lo que incluso descartamos un apoyo crtico. Adems de que no hay alternativa partidaria reconocida que represente los intereses y demandas de los movimientos en lucha contra el neoliberalismo y la violencia que sufre el pueblo trabajador. Y para la izquierda socialista esos intereses y demandas son los que debe defender.

No tenemos duda en defender junto con el pueblo su voto frente a los intentos fraudulentos del poder. Al mismo tiempo rechazamos y respondemos a los insultos y calumnias de intelectuales y voceros de las campaas que recurren a los viejos argumentos stalinistas de que si no ests conmigo le haces el juego a la derecha. Peor an a quienes renegando de su pasado izquierdista y socialista abrazan el realismo poltico, el electoralismo del voto til (en el 2000 con ese argumento fueron parte de la izquierda azul) o peor an que descalifican las posiciones, esfuerzos y proyectos de la izquierda revolucionaria y anticapitalista. No es autocrtica, sino desmoralizacin y alejamiento de la izquierda anticapitalista, los que ridiculizan y sealan a la izquierda revolucionaria como siempre equivocada y marginal para justificar su enfoque enajenadamente electoralista. En el colmo, a Rodrguez Araujo le parece tan absurda la posicin anticapitalista que al mismo tiempo afirma, como los voceros de los organismos electorales en su momento, que el PRT no existe. De nuevo es la confusin entre la existencia de un partido con registro electoral y un partido revolucionario existente por la voluntad de sus militantes participe o no en elecciones.

Edgard Snchez es miembro de la direccin del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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