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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-06-2018

El ajuste fiscal y el desajuste presupuestal lo paga el trabajo y no el capital

Antonio Elas
Semanario Voces


La Rendicin de Cuentas correspondientes al ejercicio 2017 es una instancia fundamental teniendo en cuenta que: a) que el presupuesto quinquenal - hecho indito - se transform en bianual para 2016 y 2017, anual para 2018 y, nuevamente, bianual para 2019 y 2020 (aunque ste ltimo ao no tendr ningn incremento, ser igual al 2019,); b) que en 2018 rigen restricciones constitucionales (Art. 229) que impiden crear cargos, determinar aumentos de sueldos y pasividades en los doce meses anteriores a la fecha de las elecciones.

Es claro, entonces, que la definicin de la actual Rendicin de Cuentas agudizar las contradicciones entre el capital - y sus representantes en el mbito poltico, que sistemticamente buscan reducir los egresos del Estado y la carga impositiva que los afecta - y el trabajo - donde los ms directamente afectados son los funcionarios del Gobierno Central-. Todo ello enmarcado en las potencialidades y las restricciones que derivan de la estructura econmica y las condiciones coyunturales.

El Poder Ejecutivo, al igual que el ao pasado, solo pretende hacer modificaciones menores: no hay un reordenamiento programtico presupuestal, ni tampoco hay modificaciones significativas en los recursos asignados. Lo que implica, en esencia, la continuidad de las polticas de ajuste fiscal y desajuste presupuestal.

El equipo econmico ha prestado fundamental atencin a la reduccin del dficit fiscal por sus efectos negativos sobre las posibilidades de mantener el grado inversor; a la vez que ha dejado de lado, en buena medida, la incidencia positiva que puede tener el dficit en la reactivacin econmica a travs del aumento de la demanda y sus impactos en el nivel de actividad y la ocupacin.

Dicha visin fetichista de la reduccin del dficit fiscal como meta principal no considera, lo que es un error importante, que el resultado presupuestal no es un balance estrictu sensu, porque no describe las variaciones del patrimonio del Estado: solo refleja los recursos que se obtuvieron y los egresos que se realizaron independientemente de que sean inversiones o gasto corriente.

Es un principio aceptado que el binomio ingreso-gasto no debe considerarse en trminos de la prdida o la ganancia del Estado, sino ms bien en funcin de los efectos positivos que los mismos tienen tener sobre el funcionamiento econmico y la calidad de vida de la poblacin. Lo cual difcilmente pueda lograrse cuando sistemticamente se toman medidas de ajuste fiscal que general desajustes presupuestales tales como la no reposicin de personal, los bajos salarios, as como, la reduccin indiscriminada de insumos y de inversiones imprescindibles para prestar los servicios pblicos en tiempo en forma.

1.- El contexto de la pugna presupuestal

La derrota electoral de los partidos polticos tradicionales no implic una capitulacin ideolgica de la ortodoxia econmica. Por lo contrario, el Frente Amplio (FA) desdibuj su programa histrico de cambios en el marco de una estrategia realista que incluy una amplia poltica de alianzas para captar el voto del centro poltico.

El "pas productivo" que impulsaba el FA como alternativa al llamado neoliberalismo, se transform radicalmente cuando alcanz el gobierno. La potencial alternativa por izquierda se transform en continuidad y profundizacin del mismo modelo que se aplicaba desde hace varias dcadas. Ahora con un nfasis mucho mayor en la inversin extranjera directa (IED), la que se concentra en los sectores productivos intensivos en el uso de recursos naturales (pasta de celulosa; industrias alimenticias en especial crnicas y farinceas- y arrocera).

Todo lo cual ha generado un fuerte proceso de extranjerizacin de los principales recursos y el predominio del proyecto del capital transnacional con un nuevo formato poltico. Como contrapartida se pierde el control nacional del proceso productivo y se cuestionan aquellas decisiones estratgicas que podran repensar el desarrollo nacional sobre bases ms autnomas. Una suerte de neocolonizacin que atenta contra la soberana y modifica radicalmente nuestro entorno.

El resultado estructural ha sido: primarizacin, extranjerizacin, mayor dependencia de la inversin extranjera y sustancial aumento de la vulnerabilidad del pas a los cambios de los precios de la demanda internacional de materias primas.

Lo sucedido en la presente dcada puede observarse, en el cuadro siguiente:

Hay un cambio muy negativo, a partir de 2015 en los resultados econmicos que pone lmites a una poltica de conciliacin de clases que se vio favorecida, durante una dcada, por el aumento significativo de los recursos de que dispuso el Gobierno debido a que las materias primas que exporta el pas tuvieron precios mucho ms altos que en perodos anteriores. Las condiciones econmicas para llevar adelante esa poltica se han modificado sustancialmente en los ltimos aos.

Se redujo la tasa de crecimiento del PBI a partir de 2013, y que el promedio de crecimiento entre 2010-2014 fue de 4,9%, y cae fuertemente para el trienio 2015-2017 (1,6%).

El dficit fiscal aument durante el perodo alcanzando su mayor valor, 3,9% en 2016, reducindose a 3,6% en 2017 pese al ajuste fiscal aplicado con el aumento de las tasas del IRPF al trabajo y la reduccin de las deducciones, as como por la suspensin del incrementos de incrementos de egresos previstos en el presupuesto 2016-2017 por $ 2.964 millones de valores de enero de 2015 (equivalentes a U$S 120 millones), para educacin y salud entre otros.

Las exportaciones se desaceleraron de 2010 a 2014, cayeron en 2015- 2016 y han aumentado recin en 2017.

La inflacin lleg a su nivel mayor en 2015, 9,4% y luego se ha reducido en 2016 y en 2017 tuvo el menor valor de la dcada (6.5%).

El desempleo viene creciendo ao con ao desde 2012 (5,6%) y ha llegado en 2017 a 7,9%. A lo que se agrega la reduccin de las fuentes de trabajo, la reduccin de empleos en el pas es de 46.800 puestos de trabajo entre 2014 y 2018.

El salario real total creci 26,7% de 2010 a 2017 mientras que el PBI 32,9%. En el caso de los funcionarios la tasa de crecimiento fue mucho menor (19,2%) que la del sector privado (31,2%) en el mismo perodo.

El informe del Ministerio de Economa y Finanzas para la Rendicin de Cuentas, fechado el 7 de junio, analiza la coyuntura econmica, al respecto seala que:

- Las condiciones financieras internacionales se endurecieron en el ltimo ao. Entre mayo de 2018 y mayo de 2017 aument 70 puntos bsicos la tasa de inters del Bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 aos; creci 51% el precio del barril de petrleo de la variedad Brent, que es la relevante para nuestro pas de mayo 2017 a mayo 2018).

- Las economas de la regin presentan importantes fragilidades fiscales y las expectativas de crecimiento se vienen corrigiendo a la baja. A mayo las expectativas de crecimiento para Argentina son 1, 3% y para Brasil de 2,2%. En ambos casos los dficits fiscales son superiores al 6%. La deuda pblica de Brasil supera el 80% del PBI y la de Argentina supera el 50%.

- Respecto a Uruguay sostiene que cay fuertemente la inversin privada de 2014 a la fecha cay 24%, se perdieron 46.800 empleos entre 2014 y 2018 y las cuentas fiscales siguen tensionadas: el dficit fiscal del Sector Pblico fue 3,7% a abril de este ao y la deuda neta del Sector Pblico consolidado fue de 41% en 2016 y 2017. En lo inmediato sostiene que la sequa del primer trimestre est impactando negativamente en la actividad econmica.

A pesar del informe reseado el Poder Ejecutivo proyecta un crecimiento del PBI de 2,5% en 2018, 3,3% en 2019 y 3,0% en 2020.

Dichas estimaciones positivas del gobierno se contraponen con algunos datos muy preocupantes tales como: el fortalecimiento del dlar y el proceso devaluatorio en la regin y en el pas que incidirn tanto en las cuentas pblica, como en el nivel de inflacin y su consiguiente impacto negativo en el poder adquisitivo de los sectores de ingresos fijos; el crecimiento del desempleo; el reiterado cierre de empresas que se arrastra desde 2015.

En dicho contexto se redujeron los recursos disponibles para distribuir en el marco de la poltica de conciliacin de clases y el gobierno decide que los costos los pague el trabajo y no el capital. Con ese objetivo aplica un ajuste fiscal gradual que afecta negativamente a los hogares de los trabajadores sean estos ocupados, desocupados o pasivos tanto en el ingreso monetario como en el acceso y calidad de los bienes y servicios que presta el Estado.

2.- Los lineamientos del Poder Ejecutivo para 2019 y 2020

En primer lugar, se reafirma que reducir el dficit fiscal es fundamental y, por lo tanto, no habr incrementos de gastos que no estn financiados con incrementos de ingresos permanentes. En segundo trmino, ha resuelto no crear nuevos impuestos, ni aumentar los existentes. Por ltimo, se plantea avanzar en las reas definidas como prioritarias.

La propuesta de asignaciones incrementales a partir de 2019 (en millones de pesos a valores de 2018) se presenta en el siguiente cuadro:

Fuente: Ministerio de Economa y Finanzas

No se plantean incrementos del gasto en 2020. Lo cual significa que en los prximos dos aos no estn previstos aumentos en las remuneraciones de los trabajadores del Gobierno Central, salvo los presentados en el cuadro, 80% de los cuales est destinados a la educacin.

Nuevamente se prioriza reducir el dficit fiscal para no perder el grado inversor y se renuncia a incrementar la carga impositiva al capital. Como contrapartida se castiga a los trabajadores - que salvo contadas excepciones no tendrn aumentos de salarios y a los usuarios de los servicios pblicos, en particular la poblacin ms carenciada, porque no se aumentan los egresos para mejorar la cantidad y calidad de los servicios bsicos, tales como, enseanza, salud, minoridad y vivienda.

En la Rendicin de Cuenta del ao pasado el Presidente de la Repblica haba afirmado que exista margen para seguir acercndose a los compromisos asumidos en el programa de gobierno, tales como, el emblemtico 6% de PBI para educacin, el 1% de PBI para Investigacin y Desarrollo, igualar el gasto de ASSE por persona al de las mutualistas. Lo que, a la luz del presupuesto para 2019 y 2020, claramente no es as por falta de voluntad poltica.

En efecto, el gobierno ha rechazado prcticamente todas las propuestas que han realizado los trabajadores. El PIT-CNT, en 2017, propuso las siguientes medidas: redistribuir gastos; reducir el dficit fiscal en una menor proporcin a la que propona el equipo econmico; el uso de las reservas para realizar inversiones; aumentar la carga impositiva al capital. Nada de lo planteado por fue aceptado por el gobierno.

En 2018 el PIT-CNT ha propuesto aumentar el gasto en U$S 100 millones, lo cual se financiaran: elevando la meta del dficit fiscal en relacin al PBI de 2,9% a 3% en 2019, y de 2,5% a 2,8% en 2020; reduciendo el reintegro del excedente de aportes al Seguro Nacional de Salud; incrementando el Impuesto a las Rentas de las Actividades Econmicas y el Impuesto al Patrimonio; eliminando vacantes en las Fuerzas Armadas para pagar el incremento salarial al personal subalterno. Salvo la reduccin de vacantes, todo lo dems fue rechazado.

Los lineamientos expuestos por el Presidente de la Repblica y el Ministro de Economa no incluyen cumplir con los compromisos programticos del gobierno en temas cardinales para los trabajadores como la educacin, la salud, la vivienda, etctera.

Lo sealado, con ser grave, es solo una parte de las diferencias, la brecha entre los recursos que asigna el gobierno en la actual Rendicin de Cuentas y las necesidades de los trabajadores es muy grande. Lo que se expresa en las mltiples demandas de las organizaciones sindicales, en particular las de los funcionarios del Gobierno Central cuyos ingresos, condiciones de trabajo y relaciones laborales dependen directamente de lo que se apruebe en la Rendicin de Cuentas.

3. A modo de conclusin

Los vientos de ajuste predominantes en los ltimos aos recaen sobre en el nivel de vida de los trabajadores, los pasivos y el amplio grupo de sectores carenciados, que solo cuentan para su atencin con servicios pblicos y polticas sociales insuficientes.

El gran capital, fundamentalmente transnacional, seguir protegido por las zonas francas y la ley de promocin de inversiones; los empresarios locales, sobre todos los medianos y pequeos, seguirn pagando la misma tasa de IRPF que los grandes empresarios porque no existe progresividad en las rentas personales del capital. Tampoco pagar el ajuste, la llamada caja militar que recibe transferencias enormes para mantener un sistema de beneficios especiales, tanto en edad de retiro como en tasas de remplazo.

La lucha de los trabajadores pblicos y todo el movimiento sindical contra las medidas de ajuste fiscal y desajuste presupuestal de la Rendicin de Cuentas se inscriben en una concepcin de sociedad que jerarquiza la satisfaccin de las necesidades bsicas de la poblacin y la mejora en la calidad de vida de los trabajadores. La cual se contrapone frontalmente con las visiones economicistas que hacen centro en el monto del dficit fiscal, su impacto en el grado inversor y la captacin de inversin extranjera directa.

Antonio Elas, Director del Instituto de Estudios Sindicales Universindo Rodrguez (INESUR).

Publicado en el semanario Voces, Montevideo, el 28 de junio de 2018.



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