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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-06-2018

Mano de obra en Cuba

Mario Valds Navia
La Joven Cuba


A pesar del auge de la robtica y la quimera futurista de las IA`s nada ha podido sustituir a la fuerza de trabajo como elemento activo y primario de la produccin y los servicios, desde las simas del mar hasta la exploracin espacial. En todos los pases su nivel de explotacin es un indicador por el que se vela cuidadosamente.

Desde el punto de vista humano, la existencia de una permanente sobrepoblacin obrera, a merced de las necesidades cambiantes del capital, constituye una afrenta burguesa a la dignidad humana y una muestra de cmo el obrero constituye un apndice de la mquina y no al revs. Por eso, al triunfar gobiernos de vocacin socialista es natural que se tomen medidas para garantizar el pleno empleo y ah aparece un nuevo problema: no es lo mismo tener a todos los obreros empleados que ocupados.

En el caso cubano, con una economa subdesarrollada y bloqueada, junto a un monto anual de inversin muy deprimido, la situacin est como para ponerse a pensar hasta que los axones nos echen chispas. Veamos algunas aristas de la cuestin. A inicios del Proceso de Actualizacin (2006-2008) por cierto: alguien puede decirme cmo va eso?− se plante que sobraba un milln y medio de trabajadores y que se hara un proceso de ajuste para dejar solo los necesarios segn la lgica empresarial. Diez aos despus el mpetu de aquellas proclamas se ha enfriado. Es que aplicar tal poltica masivamente rompera uno de los pilares del contrato social en el socialismo real.

Ocurre que cuando se establece este modelo los trabajadores empiezan a recibir determinados beneficios: educacin y salud gratuitas, seguridad social para todos, igualitarismo, precios bajos y estables y, como pilar central, la garanta del pleno empleo. A cambio de sus derechos polticos enajenados por la burocracia hegemnica y su escasa participacin real en la toma de decisiones, adquieren el derecho a gozar de esos privilegios paternalistas.

Por eso es que en la Cuba de los 90, ante la debacle del Perodo Especial y la decisin mayoritaria de preservar las conquistas del socialismo, fue esa una de las preservadas. No hubo ms remedio poltico que mantener ocupados y asalariados a millones sin empleo real, aunque el valor del peso cayera por debajo del kilo. No obstante, hoy la situacin no es ya la misma que hace veinte aos pues se ha venido trabajando desde hace rato, pero ahora salen a la luz otras contradicciones.

En lo terico, la decisin de buscar una eficiencia econmica nunca antes lograda, plasmada en los Lineamientos del VI Congreso PCC (2011) y ratificada en el VII como Lineamientos 2016-2021 y Plan 2030, pasa por la extensin de la lgica del capitalismo de estado que impregna desde hace un buen rato a su primo hermano: el socialismo de estado, lo cual implica emplear solo la fuerza de trabajo que requiera la empresa. De ah la proliferacin de las largas listas en las bolsas de empleo del turismo, mientras los aspirantes siguen con sus ocupaciones habituales.

En la prctica ha sido muy positivo el incremento sostenido de los empleados en el sector privado/cuentapropista y el cooperativo, los que ya asumen a ms de medio milln de trabajadores provenientes del sector estatal. Pero este mecanismo puede ser un arma de doble filo pues los que se van para estos sectores igual que los migrantes econmicos no se van porque sobraron, sino porque son de los mejores trabajadores de las empresas afines y migran en busca de mayores ingresos.

Por otra parte, permanecen en el limbo las soluciones ocupacionales para los sectores de la educacin, cultura y administracin pblica con el pretexto ominoso de que no producen− donde los incrementos salariales han sido mnimos y no se cierra el drenaje de sus plantillas hacia otras ramas de la economa cubana, o planetaria. All la problemtica es crnica y poco falta para que empiecen a colapsar instituciones por la falta de mano de obra.

Un elemento archiconocido pero al parecer intocable es el de las trabas burocrticas en el tema de los empleos y los salarios. Ejemplo de ello es que empresas extranjeras hayan trado trabajadores indios para construir en Cuba, ante la mirada atnita e indignada de obreros y transentes, por los problemas que les acarrea la contratacin de trabajadores cubanos.

En este entorno se hace necesario, adems del aorado fin de la doble moneda y la subcontratacin del personal cubano por entidades mediadoras, una nueva poltica salarial de pas, moderna y uniforme, que ponga fin a experimentos absurdos y parcializados a nivel de empresas y sectores, guiados por la lgica capitalista ms elemental. Asimismo, el incremento de las pymes estatales, cooperativas y privadas− que, en toda Amrica Latina, proliferan en la agricultura, la industria y los servicios. Porque al final estas emplean muchos ms trabajadores que las grandes inversiones del capital trasnacional que, por dems, nunca acaban de venir.

Fuente: http://jovencuba.com/2018/06/28/mano-de-obra-en-cuba/



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