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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-06-2018

Piera, neoliberalismo y delincuencia

Eduardo Andrade Bone
Rebelin


Recientemente (15.06.18) el gobierno de los empresarios y la derecha chilena, encabezado por Sebastin Piera, como en los mejores tiempos de la dictadura pinochetista, de la cual son sus herederos legtimos, han desatado diversos operativos policiales en los barrios populares travs de todo el pas, con el presunto objeto de combatir la delincuencia.

Los redadas policiales tambin llamadas pomposamente como mega operativos, han sido encabezados por la polica militarizad chilena, que ya en cuatro de estas ocasiones han sido detenidas un total de 17.405 personas segn fuentes de la prensa chilena. 10 mil efectivos de la polica militarizada han salido a las calles, los cuales en sus comienzos fueron encabezados por el propio mandatario y su primo ministro del Interior, Andrs Chadwick, los cuales comenzaron la caza y allanamiento a viviendas de presuntos delincuentes en el municipio de La Pintana, barrio popular de Santiago.

La ola represiva contra la delincuencia ha dado como resultado la realizacin de 62.394 controles de identidad a personas, 100.366 controles vehiculares, 8.358 fiscalizaciones a locales con patente de alcohol y 9.656 a locales comerciales, entre los diversos controles ejecutados. De all que estos operativos no garantizan la baja en las actividades delictivas, puesto que no se est enfrentado el problema de fondo, que tiene un carcter socio-econmico.

En otra muestra entregada por Paz Ciudadana y GFK Adimark, entidades ligadas a Piera, nos sealan que en su primer gobierno la victimizacin aument un 6,3%, pasando de 33% en 2010, a 39,3% en 2011. Es ms, dichas cifras muestran un aumento del 33% a un 40,2% en 2013, es decir, un incremento de 7,2 puntos, de all que pretender creer que bajo los gobiernos de los herederos de la dictadura, Chile Vamos y su primer mandatario, bajaron los ndices de actos delictivos, nos es ms que una quimera.

Ahora las cifras oficiales de la poca entregadas por la Subsecretara de Prevencin del Delito , dependiente del Ministerio del Interior, indican un aumento gradualen la cantidad de delitos de menor connotacin social (DMCS) en 2011, como robo de dinero, joyas o artefactos elctricos diversos, todo esto ocurrido bajo el gobierno anterior del Sr. Piera.

Segn la prensa chilena los operativos policiales han sido impulsados para poner en prctica los nuevos procedimientos de la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI) y garantizar la seguridad de los estratos sociales de mayor poder adquisitivo y que habitan en municipios como La Reina, Providencia, La Dehesa y Las Condes, donde reside el primer mandatario, puesto que se estima que la delincuencia organizada est comenzando a operar en el llamado barrio alto de la capital chilena, que adems cuentan ya con altos despliegues de seguridad.

Cabe destacar adems que ante las racias desplegadas por la polica por orden del actual gobierno, el presidente de la Corte Suprema, Haroldo Brito , ha manifestado su preocupacin, ante los procedimientos efectuados por el ministerio del Interior, del cual depende la polica militarizada chilena. Dicha preocupacin est relacionada con la gran cantidad de detenidos que no dan abasto para mantenerlos en las comisaras, al margen de cuestiones de ndole legal que no estara respetando el ministerio del Interior.

Lo cierto es que tras el trmino de la dictadura y la entrada en escena de una seudo democracia como la chilena, la delincuencia se ha convertido en un problema creciente y endmico que ha tensionado a los gobiernos post rgimen militar. Situacin que tiene mucho que ver con el modelo econmico imperante (neoliberal) y toda la legalidad heredada de la dictadura y que fuera plasmada en una Constitucin fraudulenta, anti soberana y no representativa de todos los sectores de la vida nacional.

Sin embargo cabe destacar que desde la dictadura hasta nuestros das, hay diversos factores y variables econmicas sociales han contribuido a un aumento gradual de mltiples tipos de actividades delictivas no tradicionales. Entre ellas destacan robos de diversos tipos de especies, la delincuencia de cuellos y corbata ligada a funcionarios con poder de las instituciones pblicas, en especial de los altos oficiales de las FF.AA., la polica uniformada militarizada, la delincuencia del mundo empresarial (colusiones y sobornos), y la delincuencia ligada a la elite poltica que se expresa en actos de corrupcin, los cuales se han transformado en los guardianes del modelo capitalista neoliberal y grandes defensores del poder del dinero, polticos esencialmente de centro derecha (Chile Vamos DC, PPD+-).

En este sentido cabe recordar que una de las mayores preocupaciones de la mayora de los chilenos, expresada a travs de los carteles de las encuestas (Cep, Cadem, Adimark, Criteria Research), todas ideolgicamente de derecha, es precisamente la inseguridad ciudadana y las diversas formas de delincuencia que ha generado el sistema poltico econmico post dictadura. En general la percepcin de los chilenos es que la delincuencia va en aumento y que las medidas tomadas por la autoridad son inefectivas y no contribuyen a reducir los ndices de actividades ilegales en el pas.

Sebastin Piera, en su primer gobierno prometi terminar con la puerta giratoria de la delincuencia, para as evitar que los que reincidan en actividades delictivas volvieran a salir en libertad. Sin embargo en su primer gobierno las actividades fuera de la ley, aumentaron gradualmente. Segn las encuestas de las consultoras afines a su primer gobierno, destacaban precisamente que Piera obtuvo los peores resultados de aprobacin en materias como delincuencia, educacin, corrupcin, pensiones y bajos salarios.

Para cualquier extranjero que se encuentre de visita en Chile y recorra los barrios populares, residenciales y donde vive el 3% ms rico del pas de la capital chilena, se encontrar con viviendas blindadas, condominios y palacetes con guardias de seguridad y cmaras de vigilancia por todos lados, esa es la incertidumbre de la seguridad que ofrece el capital neoliberal en Chile.

En el pas del cono sur latinoamericano, el recrudecimiento de la actividad delictiva sin ser nuevo, tiene races muy claras, cuyo origen estn en el sistema econmico vigente heredado de la dictadura, que no es otro que el neoliberalismo econmico y que en Chile es responsable de las diversas injusticias sociales que dicho modelo ha generado. Lo cierto es que el capital neoliberal en Chile ha producido una gran brecha entre unos pocos ricos (3%) y la gran mayora que vive de salarios de sobrevivencia y altamente endeudados para poder acceder a los crditos de consumo que ofrece la alienacin del mercado.

En el Chile del siglo XXI, en trminos reales las prioridades de los chilenos estn relacionadas con automviles, televisores de ltima generacin, computadoras, telfonos celulares, viajes de placer al extranjero y otras menudencias adicionales, todo para lo cual se necesita dinero. Y en un pas con muchas ofertas de crditos de consumo, no importa mucho la procedencia del dinero para acceder a dichos bienes de consumo. Bancos, financieras, prestamistas, mercado negro, carteles del narcotrfico, todo da igual cuando se trata de comprar un bien de consumo, an al riesgo de involucrarse en actividades ilcitas, de all una de las fuentes del crecimiento de la delincuencia en el pas. Cuestin que adems no tiene nada que ver con el mejoramiento de la calidad de vida en cuanto a trabajo, vivienda, salud, educacin, salarios y mejoramiento de las pensiones.

En su lucha contra la delincuencia y desde que asumi el pasado 11 de marzo, el Presidente Sebastin Piera ha concedido tres indultos por "razones humanitarias de salud" a personas que cumplan penas efectivas en algn recinto penal del pas. De acuerdo con la informacin de la prensa chilena a la que accedi el medio Ley de Transparencia, el indulto en el recinto que recibe a sentenciados por causas de derechos humanos, fue otorgado al ex coronel Ren Cardemil, condenado a 10 aos y un da de prisin en el marco del caso Torres de San Borja. Otro beneficiado por el indulto presidencial fue Luis Gerbier, condenado a dos penas como autor de los delitos de circulacin de billetes falsos y robo con violencia. El tercer caso, en tanto, es el de un reo del penal Colina II, que cumpla una pena de tres aos y un da de presidio.

Ahora en materia de actividades delictivas, que se puede esperar de un presidente como el Sr. Piera, que ha estado involucrado en delitos econmico como estafas (Banco Talca), que es un especulador financiero, que evade impuestos, que se encuentra imputado e investigado por la justicia argentina, que esconde su dinero en parasos fiscales, que tiene un hermano (Miguel) dueo de una discoteca y que desde all se dedica al trfico de drogas, segn reportan asiduos visitantes del centro nocturno. Es la gran paradoja y el doble rasero de la persecucin de la delincuencia, en donde uno de los delincuentes ms ricos del pas, el primer mandatario, persigue a los delincuentes que proceden de los barrios populares, que han sido los sectores sociales ms golpeados por el modelo econmico vigente.

En este sentido cabe agregar que la persecucin a las actividades ilcitas, tambin suele tener un carcter de clase, en donde se persigue a chilenos que por razones socio-econmicas se han visto empujados a actividades delictivas y que proceden de los sectores populares, mientras que a los delincuentes de cuello y corbata, se los protege y se los indulta de forma encubierta, va tribunales de justicia o por decisin presidencial.

Eduardo Andrade Bone. Comunicador Social. Analista Poltico. Corresponsal de prensa.

AIP/MP 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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