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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-06-2018

El peso krmico de la historia de Brasil

Leonardo Boff
blog de Leonardo Boff


La amplitud de la crisis brasilera es de tal gravedad que nos faltan categoras para ponerla en claro. Tratando de ir ms all de los clsicos abordajes de la sociologa crtica o de la historia, me he valido de la capacidad explicativa de las categoras psicoanalticas de luz y de sombra generalizadas como constantes antropolgicas, personales y colectivas. Ensay una comprensin posible que nos viene de la teora del caos, captulo importante de la nueva cosmologa, pues de este caos, en situacin de altsima complejidad y juego de relaciones, irrumpi la vida que conocemos, inclusive la nuestra. Esta se ha mostrado capaz de identificar aquella Energa Poderosa y Amorosa que sustenta todo, el Principio Generador de todos los Seres y abrirse a l con veneracin y respeto.

Me preguntaba qu otra categora estara en el repositorio de la sabidura humana que pudiera traernos alguna luz en las tinieblas en las cuales todos estamos sumergidos. Entonces me acord de un sugerente dilogo entre el gran historiador ingls Arnold Toynbee y Daisaku Ikeda, eminente filsofo japons (cf. Elige la vida, Emec. Buenos Aires, 2005), que se realiz durante varios das en Londres. Ambos creen en la realidad del karma, sea personal, sea colectivo.

Prescindiendo de las distintas interpretaciones que se le han dado, me pareca haber encontrado aqu una categora de la ms alta antiguedad, manejada por el budismo, el hinduismo, el jainismo y tambin por el espiritismo para explicar fenmenos personales y colectivos.

Karma es un trmino snscrito originalmente que significa fuerza y movimiento, concentrado en la palabra accin que provoca su correspondiente reaccin. Este aspecto colectivo me pareci importante, porque, no conozco (puedo estar equivocado) en occidente ninguna categora conceptual que d cuenta del devenir histrico de toda una comunidad y de sus instituciones en sus dimensiones positivas y negativas. Tal vez, debido al arraigado individualismo, tpico de Occidente, no hemos tenido condiciones de proyectar un concepto suficientemente abarcador.

Cada persona est marcada por las acciones que ha praticado en la vida. Esa accin no se restringe a la persona sino que connota todo el ambiente. Se trata de una especie de cuenta corriente tica cuyo saldo est en constante cambio segn las acciones buenas o malas realizadas, vale decir, los dbitos y los crditos. Incluso despus de la muerte, la persona, en la creencia budista, carga con esta cuenta por ms renacimientos que pueda tener, hasta poner a cero la cuenta negativa.

Toynbee le da otra versin que me parece iluminadora y nos ayuda a entender un poco nuestra historia. La historia est hecha de redes relacionales dentro de las cuales se inserta cada persona, ligada a las que la precedieron y a las presentes. Hay un funcionamento krmico en la historia de un pueblo y sus instituciones segn los niveles de bondad y justicia o de maldad e injusticia que produjeron a lo largo del tiempo. Este sera una especie de campo mrfico que permanecera impregnndolo todo. No se requiere la hiptesis de los muchos renacimientos porque la red de vnculos garantiza la continuidad del destino de un pueblo (p. 384).

Las realidades krmicas impregnan las instituciones, los paisajes, configuran a las personas y marcan el estilo singular de un pueblo. Esta fuerza krmica acta en la historia, marcando los hechos benficos o malficos. C. G. Jung en su psicologa arquetpica not de alguna forma tal hecho.

Apliquemos esta ley krmica a nuestra situacin. No ser difcil reconocer que somos portadores de un pesadsimo karma, en gran escala, derivado del genocidio indgena, de la superexplotacin de la fuerza de trabajo esclavo, de las injusticias perpretadas contra gran parte de la poblacin negra y mestiza, lanzada a la periferia, con familias destruidas y corrodas por el hambre y por las enfermedades. El viacrucis de sufrimiento de esas hermanas y hermanos nuestros tiene ms estaciones que el del Hijo del Hombre cuando vivi y padeci entre nosotros. No hace falta mencionar otras maldades.

Tanto Toynbee como Ikeda concuerdan en esto: la sociedad moderna (includos nodotros) solo puede ser curada de su carga krmica a travs de una revolucin espiritual en la mente y el corazn (p. 159), en lnea de justicia compensatoria y de polticas sanadoras con instituciones justas. Sin esta justicia mnima no se deshar la carga krmica Pero ella sola no es suficiente. Es necesario el amor, la solidaridad, la compasin y una profunda humanidad para con las vctimas. El amor ser el motor ms eficaz porque, en el fondo l es la ltima realidad (p. 387). Una sociedad incapaz de amar efectivamente y de ser menos malvada jams deconstruir una historia tan marcada por el karma. Este es el desafo que la crisis actual nos suscita.

Es lo que pregonan los maestros de la humanidad, como Jess, San Francisco, Dalai Lama, Gandhi, Luther King Jr y el Papa Francisco. Solo el karma del bien redime la realidad de la fuerza krmica del mal.

Si Brasil no hace esta reversin krmica permanecer de crisis en crisis, destruyendo su propio futuro.

Leonardo Boff escribi El destino del hombre y del mundo (Vozes, 2012).

Traduccin: M Jos Gavito Milano, para el blog de Leonardo Boff.

Fuente: https://leonardoboff.wordpress.com/2018/06/24/el-peso-karmico-de-la-historia-de-brasil/


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