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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-06-2018

Frente a la crisis institucional que se ha acumulado
Dilogo nacional y acuerdo sobre lo fundamental

Fernando Dorado
Rebelin


Los resultados de las elecciones en Colombia muestran un panorama bastante particular y paradjico. Las cifras obtenidas (10,4 millones de votos para Duque y 8 millones para Petro) crean la apariencia de una gran fuerza, pero si se observa en detalle, la debilidad y precariedad es evidente, mucho ms en el campo del ganador pero tambin en el del perdedor.

Duque sabe que no tiene la fuerza y legitimidad moral para encabezar a la Nacin y que gan con un mandato basado en detener a Petro. El candidato de la Colombia Humana es consciente que no es la nica cabeza de la oposicin y que la fuerza acumulada es para impedir la dictadura (legal) de Uribe. El primero no puede gobernar con fluidez mientras el segundo se puede diluir siendo solo oposicin. En tanto, la gente sufre las consecuencias de la crisis institucional que vive el pas a todos los niveles. Muchos se preguntan No hay nadie que piense en grande?

Las fuerzas corruptas y guerreristas estn acorraladas pero tienen la capacidad de conducirnos a un infierno como siempre lo han hecho; las ciudadanas libres los derrotaron en la primera vuelta (27-M) pero no construyeron la cohesin para derrotarlos de verdad en la segunda (17-J).

Duque acogi obligado las principales propuestas de Petro y ahora no sabe cmo bajarse de ellas. La continuidad del fin negociado del conflicto armado y la consulta contra la corrupcin lo tienen contra la pared. No sabe cmo satisfacer el hambre de venganza de los uribistas extremos, no puede defender de frente a los corruptos, y est comprometido en garantizarle impunidad a su jefe (Uribe). Ya imagina los innumerables conflictos que va a tener cuando incumpla todas sus promesas. Est sentado en una vaca loca que puede incendiar este pas en cualquier momento.

Petro en forma forzada tuvo que bajarse de algunas de las propuestas que iban a cambiar la historia de Colombia; entre ellas, la de la Constituyente Territorial que convocara a amplios sectores de la sociedad colombiana excluidos de la participacin poltica y que no creen en el establecimiento oficial. Tiene el reto de mantener la dinmica de movilizacin popular logrado en la campaa electoral y, por ello, apoya la consulta anti-corrupcin, debe disear un modelo de oposicin que unifique a los sectores alternativos y ayudar a conquistar numerosas alcaldas y gobernaciones que supuestamente sern fundamentales para la disputa presidencial de 2.022.

Lo grave para la Nacin es que la cantidad de problemas acumulados no dan tiempo. La reincorporacin de los ex-combatientes tiene grave problemas; crecen las reas de cultivos de uso ilcito; los grupos armados ilegales siguen asesinando dirigentes sociales y a desmovilizados; la situacin fiscal del Estado no es la mejor; el proceso de paz est hecho trizas, y a pesar de los resultados electorales, no hay credibilidad ni confianza entre la sociedad en su conjunto. Santos destruy los acuerdos a punta de remiendos y se requiere un acuerdo nacional para poder avanzar. Es decir, es hora de negociar con Uribe, nico camino para construir reconciliacin.

La ley de perdn y olvido (o de borrn y cuenta nueva) que nadie quiere reconocer para no hacerle trampa de frente a la Corte Penal Internacional, va a tener que ser sacada de debajo de la mesa con el visto bueno de las vctimas de todos los colores y de los diversos estratos sociales. En la prctica ya est all detrs de los acuerdos pero cada quien quiere obtener ms garantas y seguridad porque desconfa de los detalles o de quin administre la justicia especial.

Por eso hay que coger el toro por los cuernos, llamar a todas las fuerzas polticas y sociales a hacer el Acuerdo sobre lo Fundamental planteado por lvaro Gmez Hurtado en 1990 y que fue retomado recientemente por Gustavo Petro, si no queremos seguir en un tire y afloje que no trasnocha a la gente en general pero que preocupa y nos distrae de los problemas que quedaron planteados en la campaa electoral que tienen que ver con el cambio de matriz productiva, generacin de empleo, cambio climtico, salud y educacin, reforma poltica y judicial, etc.

Es decir, existen todas las condiciones para plantear la convocatoria y realizacin de un Dilogo Nacional, reviviendo la idea planteada por Jaime Bateman Cayn en 1980.

Hay que enviarle un mensaje positivo a la Nacin, mostrar que hay gente pensando en avanzar, no pretender construir la reconciliacin hasta que se logre la presidencia. No se puede desaprovechar el esfuerzo realizado por tanta gente que apoy a Duque, Petro, Fajardo, Claudia Lpez, Robledo, De la Calle, Vargas, y todas las fuerzas y personas que participaron en la pasada campaa electoral. No podemos seguir pensando en ellos y nosotros, hay que romper los esquemas y sorprender a crdulos e incrdulos. Hay que mostrar madurez, generosidad y grandeza, sacudir el tapete y demostrar desde ahora el respeto al otro a pesar de las diferencias.

Hay que enterrar el estilo de Santos (que fue el gran derrotado de las pasadas elecciones) que a pesar de su aparente buena voluntad era obligado por su naturaleza vacilante y las condiciones polticas reales a echar la basura debajo de la alfombra para poder ganar el Nobel de la Paz pero nos dej un verdadero tierrero acumulado. Hay que acabar con la falsa polarizacin sobre un tema que nos tiene a todos cansados y que de no resolverse nos puede conducir a una guerra ms desgastante y cruel que la que ya hemos sufrido (mexicanizacin de Colombia). Ya es hora!

Un dilogo nacional que permitira convocar a todos los sectores sociales y tnicos, academia, gremios, cortes, fuerzas polticas, grupos armados y desarmados, a buscar soluciones a los temas ms urgentes y destrabar el camino de la paz y la democracia. Lleg el momento de hacer las paces entre todos, incluyendo a las FARC y al ELN. En la prctica es una forma de reconocer el empate tcnico existente que no se va a resolver a corto plazo si no dialogamos y cedemos.

La forma de convocarlo y desarrollarlo es un tema importante pero secundario. Si hay voluntad poltica lo haremos. Y no puede ser para solucionar todos los problemas de una vez; se requiere creatividad para construir las mnimas condiciones de la paz y la democracia. Ese es el verdadero mandato que acaba de enviar nuestro pueblo, incluyendo el problema de la corrupcin.

Si nos lo proponemos, lo lograremos. Que despierten y se reactiven quienes recibieron el apoyo de la ciudadana colombiana. No es hora de esquivar responsabilidades.


Blog del autor: https://aranandoelcieloyarandolatierra.blogspot.com/2018/06/dialogo-nacional-y-acuerdo-sobre-lo.html#.WzJuotJKjDc

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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