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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-06-2018

Periodismo en Sinaloa: autocensura o muerte

Jssica Hernndez y Antonio Olalla
CTXT

Da a da de los reporteros en un Estado donde el narco est en todas partes


Mural homenaje a Javier Valdez en la ciudad de Mazatln. J. H. / A. O.

Con el asesinato a golpes, a finales de mayo, del periodista y corresponsal del Grupo Imagen, Hctor Gonzlez, en el estado de Tamaulipas, ya son seis periodistas los asesinados en Mxico en 2018. En 2017 la cifra de reporteros muertos se elev a 11. En total, 104 periodistas han sido asesinados por los narcos durante el sexenio del actual presidente mexicano, Pea Nieto, ya en sus ltimos das de mandato ante las elecciones del 1 de julio.

La sangra de violencia hacia los informadores tuvo su punto lgido el 15 de mayo de 2017, con el asesinato del periodista del semanario Rodoce Javier Valdez Crdenas. Fue en la ciudad de Culiacn, capital del estado de Sinaloa, cuna del mayor crtel de la droga del mundo. El brutal asesinato de Valdez, a manos de una de las facciones del crtel de Sinaloa, supuso un antes y un despus en la visibilizacin de la violencia que sufren los periodistas mexicanos, especialmente en la parte noroeste del pas y las zonas fronterizas con Estados Unidos, donde los crteles de la droga y los traficantes de inmigrantes ejercen sus lucrativos negocios.

La figura de Valdez era conocida en el mbito internacional; sus reportajes y sus libros haban puesto al descubierto el sangriento mandato del expresidente Caldern, caracterizado por la violencia que desat la guerra del Estado contra las diferentes organizaciones mafiosas que actan en Mxico, especialmente en Sinaloa.

Pero cmo es el da a da para los periodistas que trabajan en un estado como el de Sinaloa, un lugar donde el narco toca todos los mbitos de la vida y de la actualidad? Hablamos con varios periodistas de la regin, entre ellos el veterano director de la revista Espejo, cofundador de Riodoce y colaborador del diario Noroeste, Alejandro Sicairos. No podemos andar con el delirio de persecucin todo el da, pero ejercer el periodismo aqu es peligroso. Sinaloa es la cuna de los mayores narcos del mundo, explica.

Sicairos es miembro de la Asociacin de Periodistas 7 de junio, que trata de mejorar la situacin de la profesin periodstica, y es uno de los grandes conocedores de la actualidad sinaloense. Durante la entrevista no para de remarcar que hay un antes y un despus de lo de Valdez. Uno antes manejaba con cierta facilidad informaciones relacionadas con el crimen organizado sin tener cuidado, nos creamos invulnerables en cierto modo y nos escudbamos para publicar muchas veces en medios internacionales, pero se mostr que esa seguridad era falsa.

El gremio est muy dolido, pero el periodismo no est silenciado, solo baj el nivel de denuncia. Para Sicairos, el periodista no debe tener miedo a autocensurarse para sobrevivir: Publiquemos lo que publiquemos da igual, nada va a cambiar en este estado marcado por la corrupcin y la convivencia de los polticos y las autoridades con el crimen organizado. Creo que el tiempo de publicar trapos sucios de los grandes narcos, especialmente de las nuevas generaciones, ya ha pasado. Ms vale sobrevivir que trabajar el periodismo de denuncia, agrega con aire de resignacin.

No le falta razn: en Mxico el gremio periodstico est desprotegido y muchas veces olvidado por las autoridades y la polica. Esta situacin ha derivado en una gran sensacin de impunidad que anima a todo tipo de delincuentes, no solo narcotraficantes, a atacar a periodistas por el simple hecho de informar.

En estas condiciones, en las que nadie va a defender a los profesionales de la informacin, la autocensura y esquivar determinados temas se han convertido en rutina para muchos. A veces no es solo tu vida la que pones en peligro, recuerda el periodista de Paralelo23 Mario Martini, fundador de la iniciativa Todos Somos Sinaloa, que apoya a los nios de educacin pblica en zonas de marginacin y violencia. No podemos arrastrar a nuestras familias y ponerlas en peligro por haber elegido esta profesin, asegura. Martini concluye tajante: Los periodistas no podemos hacerle la chamba al narco publicando informaciones que benefician a uno u otro bando y que luego leern millones de personas.

Narcopoltica

Los periodistas de Sinaloa no solo identifican a los grupos de narcotraficantes como responsables de esta situacin de impunidad. Los profesionales sealan a los polticos y a la polica como cooperadores necesarios de los criminales. La narcopoltica es clave para entender la situacin de inestabilidad social que reina en la repblica mexicana. La organizacin civil mexicana Artculo 19 public recientemente un informe sobre agresiones a periodistas mexicanos y concluy que la violencia ya no proviene del narco sino de los polticos.

Muchos policas y polticos dependen del dinero y los favores del narcotrfico. Adems, el auge de otros grupos delictivos, como ladrones de automviles y de combustibles, que tambin copian las frmulas de extorsin y compra de favores del narco, han aumentado el clima de impunidad especialmente en el noroeste de Mxico y estados como Guerrero, Michoacn, Zacatecas y Tamaulipas. Ya no solo se agrede y asesina a periodistas, defensores de los derechos humanos, lderes de grupos indgenas y miembros de colectivos sociales; tambin pagan con su vida e integridad fsica quienes denuncian y combaten la desigualdad.

La actividad de la narcopoltica anima a todo tipo de delincuentes a agredir a periodistas y diferentes agentes sociale. Te dicen en tu propia cara: Ya se han quebrado a un periodista y no pas nada, ndate con cuidado, relata Jos Alfredo Beltrn, periodista del diario Noroeste. Este clima de impunidad creado por la narcopoltica ha hecho que cualquier delincuente encuentre una excusa para amenazar al periodista, muchas veces ya no sabes qu tema publicar sin que te amenacen, aade Beltrn.

El mismo periodista, con rabia y con el semblante serio, comenta que este modelo de sociedad ha creado un estado fallido que ha dejado a muchos trabajadores, especialmente a los periodistas, sin una red de proteccin. Beltrn critica al anterior gobernador de Sinaloa, Mario Lpez Valdez, que gobern el estado entre 2011 y 2017: No dud en poner al frente de la polica del Estado a efectivos policiales con supuestas relaciones con grupos de narcotraficantes.

Durante ese mandato, varios periodistas que realizaron feroces crticas al fenmeno de la narcopoltica desaparecieron y murieron asesinados; nunca se supo nada de los autores del secuestro y asesinato del reportero Humberto Milln que, junto al de Javier Valdez, han sido dos de los casos con mayor repercusin internacional.

Humberto Milln critic desde la radio y el peridico La Discusin los vnculos que varios polticos de la regin mantenan con el crtel de Sinaloa y sus grandes capos. Los crculos periodsticos de la zona sealan que fue un crimen provocado por los polticos de Sinaloa, lo que cre una tremenda ola de autocensura entre los periodistas que cubran el da a da de la poltica local. Convives a diario con ellos, trabajas informando de ellos, de lo que declaran, de lo que dictan, cmo no vas a tener cuidado de lo que publicas despus de lo que pas con Humberto?, remarca Beltrn mientras apunta en su libreta de trabajo.

La defensa por parte de la empresa

En este contexto, surge el tema de la defensa que hace la empresa periodstica de sus trabajadores y colaboradores. Beltrn cuenta que el peridico en el que trabaja, el Noroeste, uno de los ms importantes de la regin, decidi hace ocho aos no investigar el fenmeno del narcotrfico, dando solo noticias generales y de alcance nacional o inters pblico, como la detencin del jefe del crtel de Sinaloa, el Chapo Guzmn. Segn Beltrn, este protocolo de rebajar esta clase de noticias fue seguida por todos los medios locales que trabajan en la zona, a excepcin del semanario Riodoce, que ocup poco a poco ese espacio.

Sixto Romn, periodista de Paralelo23 y compaero de Humberto Milln en el programa de radio que ambos conducan, quiso hacer nfasis en la vocacin de los profesionales mexicanos de la informacin. La mayora no estamos aqu por ser famosos, estamos para cubrir unas expectativas laborales, porque tenemos nuestra vocacin y somos fieles a nuestros lectores, dice una de las voces con ms autoridad dentro del periodismo de Sinaloa. Pero con el aumento de la violencia contra nosotros desde el sexenio Caldern y esta ltima crisis econmica, los periodistas hemos visto que las empresas se han desentendido de sus trabajadores y de la defensa de sus empleados, aade.

Con la voz entrecortada, Romn pone de ejemplo la desaparicin no resuelta en Sonora de Alfredo Jimnez Mota, periodista de El Imparcial y antiguo compaero y amigo. Su caso siempre tena reservada una parte de la portada del peridico, pero los propios jefes no permitan a los trabajadores acudir a los paros secundados en su nombre y les obligaban a seguir trabajando en la redaccin. Trabajar como si no hubiese pasado nada, sin apenas proteccin por parte de la empresa, sin una red de seguridad para sus trabajadores; este es el panorama al que se enfrenta la mayora de periodistas en Mxico.

El papel de la mujer periodista

Con la tarde avanzada en la recepcin del hotel donde charlamos con los tres periodistas, recibimos la visita de Eva Guerrero, directora del peridico Vivavoz. Somos arriesgadas, nuestra agenda nos la dicta la calle ms que las instituciones, aunque lo ms dramtico de nuestra profesin es la impunidad que existen ante las agresiones, las amenazas y los asesinatos, suelta a modo de tarjeta de visita la brava periodista. Guerrero apunta un triste dato sobre la seguridad mexicana: Solo se resuelven el 3% de los delitos en nuestro pas, cifra demoledora que explica las tasa de inseguridad que vive la Repblica mexicana, que deja a la mujer en una posicin an ms vulnerable. Segn las estadsticas del propio Gobierno, Sinaloa es el segundo Estado con ms feminicidios del pas. En delitos generales la impunidad es del 97%, y en el caso concreto de agresiones a periodistas, del 99%.

La directora de Vivavoz pone el foco en la labor policial, que tiene un papel difcil por la falta de medios y efectivos adems de la escasa remuneracin. Sin embargo, comenta que esa situacin no justifica que cerca del 80% de los efectivos policiales no superan el test de fiabilidad. Yo no llamara a un polica si estuviera en peligro, espeta la periodista sinaloense con una ligera carcajada.

En el transcurso de la charla, Eva Guerrero, reivindica a la mujer periodista, que tiene, dice, un papel denostado en una sociedad todava bastante machista como es la mexicana, y en especial la sinaloense, que en numerosas ocasiones tienen que conformarse con trabajos y puestos poco relevantes. Desgrana las dificultades que encuentran las periodistas para alcanzar puestos directivos; por eso, en algunos casos deciden emprender y montar sus propias empresas. As fue mi caso con Vivavoz, un peridico digital que tambin cuenta con una emisora de radio cuenta.

An as muchas siguen su carrera como asalariadas y logran alcanzar puestos punteros y es all donde se encuentran con la brecha salarial. Conozco casos de varios medios importantes donde una mujer ha sustituido a un hombre en algn puesto directivo y, automticamente, ha sido remunerada con un 30% menos de sueldo que el ocupante masculino, dice.

Eva Guerrero deja una pincelada de su visin sobre el acoso sexual que sufren las mujeres en cualquier tipo de trabajo en su pas. Un clsico, afirma la periodista, se criminaliza a la vctima en los medios de comunicacin: si llevas minifalda es normal que te violen.

Riodoce y Javier Valdez

En otro lugar de Culiacn, tras diversas gestiones y algunas desconfianzas, nos reunimos con Ismael Bojrquez, director del semanario Riodoce, donde trabajaba Javier Valdez y que public las notas que le costaron la vida. Escritos sobre el hijo de Dmaso Lpez, del mismo nombre, lder de una de las facciones del crtel de Sinaloa enfrentada a la liderada por los hijos del Chapo Guzmn.

Bojrquez relata sus inicios en la profesin periodstica y cmo all por 2003, junto a Javier Valdez y otros compaeros del Noroeste, fundaron el semanario Riodoce, una publicacin que buscaba ser un reducto de libertad dentro de la prensa mexicana, con un marcado carcter de denuncia de las desigualdades sociales. Poco a poco avanz el sexenio del presidente Felipe Caldern y Mxico entr en una especie de guerra civil, especialmente dura en Sinaloa. No nos qued otro remedio que entrarle duro al tema del narcotrfico, la violencia y la corrupcin, al igual que todos los medios de la poca expresa el director de Riodoce.

Bojrquez, entre sorbo y sorbo de cerveza, recuerda que en los aos de Caldern todo estaba tocado por el narcotrfico y hacer periodismo sin nombrarlo lleg a ser imposible. Por este motivo, desde la direccin del peridico, empezamos a marcar unas lneas rojas para evitar problemas con el Gobierno y los narcotraficantes. Una estrategia que evitaba nombrar a familiares de los narcos no implicados de manera pblica en el negocio, nunca sealar o destapar operativos y acciones delictivas, tener cuidado con la publicacin de fotos y, sobre todo, no actuar como policas.

Imaginad qu niveles tan cabrones de autocensura tenamos y tenemos; normalmente no publicamos ms de un 10% de lo que sabemos, dice Bojrquez, que, con tristeza, habla de la muerte de su compaero y amigo Javier Valdez. Si pudiera dar marcha atrs no hubiera publicado la nota que mat a Javier, en ella en cierto modo se ridiculizaba a Dmaso Lpez junior, alas El Minilic, principal sospechoso de dar la orden a los sicarios que mataron al periodista.

El tiempo pasa rpido, y la media hora que tenamos con el director de una de las publicaciones ms conocidas de Mxico se alarga a hora y media, pasado el primer recelo y establecido un clima de confianza que deja aflorar al Bojrquez ms franco. Reconoce que muchas veces publicaban sobre el tema del narcotrfico porque es lo que ms vende y venda. Es un tema que te atrapa y te genera cierta adiccin; hay que saber parar a tiempo o las consecuencias pueden ser fatales, admite.

A pesar de las circunstancias y de los compaeros cados, Bojrquez comparte una dura reflexin: Ahora que ha pasado todo esto, tengo claro que no me arrepiento de ser periodista, y por todo lo que Javier ha dado no podemos cambiar nuestra forma de hacer periodismo; si lo hicisemos, estaramos traicionndolo y, en cierto modo, muriendo nosotros tambin.

Das antes de visitar a Bojrquez entrevistamos al gobernador de Sinaloa, Quirino Ordaz Coppel, y entre otros temas hablamos del asesinato de Javier Valdez. El gobernador se congratul de la detencin de los autores materiales como un xito en el combate contra la impunidad, aleg que fue una operacin slida que puede llevar a otras detenciones o nuevas lneas de investigacin. Comentndolo con Bojrquez, sentencia: Los supuestos autores materiales estn detenidos, ahora confo en que los autores intelectuales paguen por ello. En este pas, prcticamente ninguno de los delitos contra periodistas se castigan, pero al Gobierno le conviene solucionar por completo este caso. Y si lo hace, ser una de las pocas veces que un crimen no quede impune en Mxico.

Fuente: https://ctxt.es/es/20180627/Politica/20367/Mexico-violencia-periodistas-Sinaloa-narco-asesinatos.htm



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