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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-07-2018

Anlisis
Por qu ha abandonado Trump el Consejo de Derechos Humanos?

Adoracin Guamn
CTXT (Contexto y Accin)

La defensa de Israel, la proteccin de sus grandes empresas y el rechazo al demoledor informe Alston (sobre los altsimos ndices de pobreza y desigualdad) explican la espantada de EE.UU.


Varias granadas de gas caen sobre manifestantes palestinos en las protestas de Gaza contra la apertura de la embajada de EE.UU en Jerusaln. 14 de mayo de 2018

El 8 de enero de 2018, el semanario estadounidense The Nation public un artculo que alertaba sobre la renovada voluntad de Estados Unidos de abandonar el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Entre las razones para justificar la decisin, se sealaba el rechazo de las autoridades estadounidenses al contenido de un informe sobre la extrema pobreza y los derechos humanos en EE.UU., realizado por el Relator Philip Alston, que iba a ser presentado en la sesin del Consejo del mes de junio. Efectivamente, en esta sesin, la nmero 38, sucedieron ambas cosas: Alston present el demoledor informe denunciando la realidad de la extrema pobreza en el autodenominado pas ms rico del mundo; y Estados Unidos comunic el da 19 de junio su salida del mximo foro intergubernamental de Naciones Unidas para la proteccin de los derechos humanos.

Entre las razones expresadas por Nikki Haley, embajadora de los EE.UU. ante Naciones Unidas, y por Mike Pompeo, Secretario de Estado, para justificar su demoledora decisin de abandonar el Consejo, no se esgrimi expresamente el informe Alston. Sin embargo, pocos das despus del anuncio, la embajadora Haley lanz un ataque directo a su contenido, calificndolo como engaoso y polticamente sesgado, mientras afirmaba que es absolutamente ridculo que Naciones Unidas examine la pobreza en Amrica.

Probablemente, el informe no es la causa principal de la ensima decisin de EE.UU. de minar la ya delicada situacin del sistema de Naciones Unidas, pero tanto su contenido como el hecho de que exista un organismo internacional que decida examinar la poltica interna de Estados Unidos han abonado la senda que la Administracin Trump ya tom al abandonar organismos como la UNESCO o compromisos como el Acuerdo de Pars sobre cambio climtico. Hay que recordar que tampoco es la primera vez que Estados Unidos toma la decisin de boicotear el Consejo. En 2009, bajo la administracin de George Bush, el entonces embajador y hoy asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, criticado permanentemente por el Senado estadounidense, convenci a su presidente para no formar parte del Consejo, por razones muy similares a las que la embajadora Haley expres el 19 de junio de 2018.

El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas fue creado en 2006, reemplazando a la antigua Comisin de Derechos Humanos. Su propia creacin, orientada a superar las crticas y el deficiente funcionamiento de la Comisin, provoc el rechazo de Estados Unidos, Israel, Palaos y las Islas Marshall, y las abstenciones de Bielorrusia, Irn y Venezuela. El Consejo est compuesto por 47 Estados, elegidos por mayora absoluta entre todos los Estados miembros de la ONU y repartidos de manera proporcional geogrficamente, que se van renovando por tercios, y celebra tres sesiones ordinarias al ao. En su seno se desarrollan procesos fundamentales para la promocin y proteccin de los Derechos Humanos en el mundo. Existen tanto mecanismos de monitoreo del cumplimiento de las obligaciones estatales, a travs del sistema de informes o del Examen Peridico Universal; como iniciativas para el desarrollo de estos derechos y sus mecanismos de proteccin, entre las que destaca la negociacin del Instrumento Jurdicamente Vinculante sobre Empresas transnacionales y otras empresas respecto de los Derechos Humanos (el llamado Binding Treaty).

El Consejo tiene, adems, otras caractersticas que refuerzan su importancia. Por un lado, su carcter universal, es decir, el organismo monitorea el cumplimiento de los Derechos Humanos de todos los pases, no solo de sus miembros. Esto implica, evidentemente, que la decisin de Estados Unidos no va a evitar que el Consejo lo siga supervisando. Por otro lado, es importante recordar el papel fundamental que la sociedad civil y sus organizaciones est jugando en el Consejo, participando de manera tanto formal como informal en sus sesiones y en los distintos grupos de trabajo creados en su seno.

Aun cuando la salida de Estados Unidos no implica la ruptura con sus obligaciones respecto de los Derechos Humanos (formalmente), la decisin supone la clara voluntad de realizar un ataque directo a la labor de este organismo y muy en particular a algunas de las lneas de actuacin, tanto respecto de Israel como de las empresas trasnacionales, los acuerdos de inversin o, entre otras cuestiones, las polticas de austeridad y su conexin con la pobreza.

El gobierno de Estados Unidos ha justificado su decisin deslegitimando gravemente al Consejo. Pompeo lo calific entre otras cosas como un pobre defensor de los Derechos Humanos, y seal que su comportamiento es un continuo ejercicio de vergonzosa hipocresa, donde los peores abusos son ignorados y donde se sientan los peores violadores. El Secretario de Seguridad hizo gala de su habitual patriotismo, afirmando que Estados Unidos no aceptar lecciones de rganos e instituciones hipcritas.

En una lnea similar, Haley, que en 2016 haba exigido una reforma del Consejo para asegurar la permanencia de su pas, culpabiliz al resto de Estados de permitir que el organismo siguiera acogiendo en su seno a los pases que ms vulneran los derechos humanos. El fracaso del intento de reforma impulsado por EEUU, que no fue apoyado ni por sus propios aliados, permite, en palabras de la embajadora, que el Consejo contine actuando de manera politizada y parcial, dejando escapar a los regmenes ms inhumanos del mundo y convirtiendo en chivos expiatorios a los pases con estndares de derechos humanos positivos.

Evidentemente, con esta ltima frase, Haley se refera a Israel y al conjunto de resoluciones de denuncia de las violaciones del derecho internacional cometidas por Israel que han sido adoptadas por el Consejo, en cuyas reuniones ordinarias se mantiene de manera fija el conocido como tem 7, es decir, la discusin acerca de la situacin de los derechos humanos en Palestina y otros territorios rabes ocupados. En torno a este tem, y a distintos grupo de trabajo, el Consejo ha encargado numerosos informes sobre las violaciones del derecho internacional cometidas por Israel, entre los que destacan el informe de la misin internacional independiente de investigacin sobre las repercusiones de los asentamientos israeles en los derechos civiles, polticos, econmicos, sociales y culturales del pueblo palestino, o el ms reciente informe sobre la creacin de una base de datos de todas las empresas que participan en determinas actividades especficas relacionadas con los asentamientos israeles en el Territorio Palestino Ocupado.

Este ltimo informe, presentado en la sesin 37 del Consejo de Derechos Humanos (marzo de 2018), seala cmo determinadas empresas, fundamentalmente de origen israel y estadounidense, haban permitido, facilitado y aprovechado, directa e indirectamente, la construccin y el crecimiento de los asentamientos. Adems, indica que el Gobierno de Israel fomenta activamente el desarrollo econmico de los asentamientos, por ejemplo, designndolos como zonas de prioridad nacional, lo que permite a las empresas que operan en ellos beneficiarse de reducciones del precio de la tierra, subvenciones al desarrollo de infraestructuras, trato tributario preferencial o inmunidad frente a las leyes laborales relativas al trato de los trabajadores palestinos. Debe destacarse que la Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha confirmado esta misma semana que Israel mantiene su poltica de negar el acceso del relator a los territorios palestinos de Gaza y Cisjordania y que no contesta a sus peticiones en este sentido.

Junto con la preocupacin por proteger a sus empresas, la crtica de Estados Unidos respecto de la actuacin del Consejo lleg a su punto mximo en la sesin especial del 28 de mayo, centrada en el deterioro de la situacin de los derechos humanos en Palestina, y que adopt desplegar de manera inmediata una comisin de investigacin internacional, independiente y transparente, para cuantificar las violaciones cometidos por Israel en los ataques militares contra las protestas civiles de los ltimos meses. Slo votaron en contra Estados Unidos y Australia.

Impugnacin del sueo americano

Ms all de esta cuestin, existen otros motivos que han provocado el enfado de Estados Unidos y entre ellos destaca el informe del profesor Alston, que es, en s, una impugnacin directa del sueo americano. En sus 22 pginas, el Relator aporta datos para evaluar la medida en que las polticas y los programas del Gobierno de los Estados Unidos relacionados con la extrema pobreza son compatibles con sus obligaciones en materia de derechos humanos. Entre otras cuestiones, el informe afirma que cerca de 40 millones de personas viven en situacin de pobreza, 18,5 millones de pobreza extrema y 5,3 millones en condiciones de pobreza absoluta. Adems, EEEUU registra la tasa de pobreza juvenil y de mortalidad de lactantes ms alta de la OCDE, as como una menor longevidad y una mayor morbilidad. Los estadounidenses son tambin los ciudadanos con la tasa ms alta del mundo de encarcelamiento y los ndices ms altos de desigualdad de los ingresos de los pases occidentales, empeorada por la reduccin tributaria de diciembre de 2017, que ascendi a 1,5 billones de dlares. A todo lo anterior, se suma que, en 2018, se concentra en los Estados Unidos ms del 25% de los 2.208 multimillonarios de todo el mundo, entre los que se encuentra su presidente, Donald Trump. Otras crticas a la poltica interna estadounidense, como la realizada por el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Raad Al Hussein, respecto de la poltica migratoria en general y de la prctica de separacin forzada de nios de las familias inmigrantes que entran ilegalmente a travs de su frontera con Mxico, han aumentado el rechazo de Estados Unidos respecto de lo que califican una injerencia en su soberana

Pero las razones tampoco acaban aqu. Una pequea revisin del comportamiento de permanente confrontacin y especial beligerancia respecto de otros temas en el seno del Consejo demuestra otra de las aristas del problema: Estados Unidos no quiere que se cuestione la impunidad de las empresas transnacionales. A modo de ejemplo de esta poltica proteccionista, puede recordarse cmo este pas intent boicotear el funcionamiento del Grupo de trabajo sobre empresas transnacionales y otras empresas respecto de los derechos humanos (el Grupo del Binding Treaty) en octubre de 2017. En la ltima reunin de aquella sesin, donde se estaban pactando las conclusiones, apareci una representacin de Estados Unidos, que haba estado totalmente ausente en los trabajos del Grupo, y pidi la terminacin de los mismos y la disolucin del grupo, con una torticera argumentacin jurdica que no fue finalmente apoyada por los estados participantes. Una vez ms, la proteccin de la impunidad de las empresas transnacionales marcaba la agenda de la superpotencia.

As, la salida de Estados Unidos puede tambin relacionarse con la voluntad de boicotear una lnea que va fortalecindose en el seno del Consejo de Derechos Humanos respecto de la necesidad de denunciar las violaciones y actuar para asegurar el respeto de los derechos humanos por parte de las empresas. As, lentamente (y con avances y retrocesos) se ha ido creando un acervo de resoluciones e informes que tratan, aun de manera indirecta, el problema de la impunidad de las empresas y la captura corporativa de los Estados como son, por ejemplo, los de la relatora sobre las formas contemporneas de esclavitud, Urmila Bhoola; los de Olivier De Schutter, relator especial sobre el derecho a la alimentacin que ha elaborado distintos informes sobre, entre otras cuestiones, el impacto de los tratados de inversin en los derechos humanos o los del experto independiente Pablo Bohoslavsky sobre las consecuencias de la deuda externa y las obligaciones financieras internacionales conexas de los Estados para el pleno goce de todos los derechos humanos, sobre todo los derechos econmicos, sociales y culturales. La salida de Estados Unidos tambin responde, sin duda, a un rechazo del contenido de estos informes que se orientan a la proteccin de los derechos humanos y en particular de los sociales, derechos que, por cierto, Estados Unidos ha manifestado no reconocer como derechos de igual categora que los polticos o civiles.

Frente a los intentos del Consejo y del conjunto del sistema de Naciones Unidas por proteger (con sus luces y sombras, sin duda) los derechos humanos se alzan voces brbaras como la de John Bolton, que ha expresado que Estados Unidos no necesita consejos de la ONU u otros organismos internacionales acerca de cmo gobernarnos; o como la de Benjamin Netanyahu, que elogi la valiente decisin de Estados Unidos, como declaracin inequvoca de que ya basta. Evidentemente, ambos actores internacionales, dentro o fuera del Consejo, deben cumplir con sus obligaciones respecto del derecho internacional de los derechos humanos, pero una vez mas nos encontramos con el problema ms antiguo del derecho internacional que se recrudece en los ltimos tiempos: cmo podemos imponer el respeto de estas obligaciones a una superpotencia gobernada por Trump?

Adoracin Guamn: Es profesora titular de derecho del trabajo en la Universitat de Valncia y autora del libro TTIP, el asalto de las multinacionales a la democracia.

Fuente: http://ctxt.es/es/20180627/Politica/20446/adoracio-guaman-trump-abandona-consejo-de-derechos-humanos-israel.htm


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