Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-06-2018

Estados Unidos: con Corea s, pero no con Cuba

Jess Arboleya
Progreso Semanal


Una pregunta que ha sido repetida a los funcionarios de Estados Unidos en los ltimos das es la razn por la cual pueden negociar con Corea de Norte y no con Cuba. La respuesta ha sido la misma: en Cuba nada ha cambiado, a pesar de que acaba de inaugurarse un nuevo gobierno, bajo la presidencia de Miguel Daz Canel.

No deja de ser llamativa esta respuesta. La moraleja es que las premisas que condicionaron la poltica norteamericana hacia Cuba, y ahora se repiten, siempre fueron falsas. El problema de Estados Unidos con Cuba no radica en un supuesto accidente de lo que denominaron el castrismo.

Incluso si aceptramos esta lgica para justificar la opcin de no negociar, la verdad es que menos ha cambiado el gobierno de Corea del Norte. Al contrario, los recientes acuerdos con ese pas, aunque an sin precisar sus aspectos concretos y determinada su irreversibilidad, han servido para exaltar la direccin de Kim Jung-Un, hasta ahora considerado el peor enemigo de Estados Unidos en Asia.

La primera razn que entonces salta a la vista para explicar la negativa norteamericana de negociar con el gobierno cubano es que, a diferencia de Corea del Norte, Cuba no posee armas nucleares y ello le resta importancia en la agenda norteamericana.

El otro impedimento para negociar con Cuba es Cuba misma. Como reflejan documentos desclasificados, desde los primeros momentos Estados Unidos lleg a la conclusin de que no poda convivir con el rgimen revolucionario cubano y ello desencaden una guerra en muchos frentes, que perdura hasta nuestros das.

Si bien, como reconoci Obama en su momento, esta guerra fracas en su intencin de derrocar al gobierno cubano, en particular el bloqueo econmico ha resultado funcional para evitar el despliegue de todas las potencialidades de la Revolucin y la demostracin sin trabas de las virtudes del modelo. Trump se suma a esta lgica perversa, que nada tiene que ver con el bienestar del pueblo cubano, como ha declarado, ni acarrea beneficios a los propios norteamericanos.

Tambin existen factores que convierten a Cuba, junto con Mxico, en los pases latinoamericanos donde la situacin domstica de Estados Unidos ms influye en las relaciones bilaterales con ese pas.

En el caso de Mxico, las races del conflicto se remontan a 1848, cuando le fue arrebatado ms de la mitad de su territorio. En la actualidad se destaca el tema migratorio y la presencia de una poblacin que crece exponencialmente, influyendo en el balance demogrfico norteamericano, lo que ha originado una reaccin xenfoba y racista en sectores que constituyen la base electoral de Donald Trump.

A ello se suman los intereses econmicos existentes entre los dos pases, condicionados por una relativa decadencia de la competitividad norteamericana, lo que explica los intentos proteccionistas de la agenda trumpista, as como la porosidad de una frontera por donde transita el trfico de drogas, armas y personas, en buena medida reflejo de males intrnsecos de la sociedad la estadounidense, que no pueden ser resueltos mediante la construccin de muros o el despliegue de tropas.

En el caso cubano, tambin influyen antecedentes histricos que acompaan la vida de ambas naciones. Cuba fue la primera neocolonia norteamericana y el enfrentamiento a este rgimen determin los objetivos de la Revolucin Cubana, precisamente en el momento en que Estados Unidos extenda este sistema de dominacin en el Tercer Mundo.

La guerra contra Cuba promovi la construccin de una fuerza poltica contrarrevolucionaria de origen cubano dentro del territorio estadounidense, que extendi su influencia a otros aspectos de la vida nacional, en particular en las estructuras polticas del sur de La Florida, as como el Congreso y la burocracia federal. Para esta fuerza resulta vital mantener la beligerancia contra Cuba y ello explica su reticencia a cualquier tipo de negociacin entre los dos pases.

Como Trump necesit de ese sector para el respaldo a su gobierno, le entreg la poltica hacia Cuba a pesar de que la mayora del pueblo estadounidense, incluso dentro de la comunidad cubanoamericana e importantes sectores del partido republicano, respaldan la iniciativa encaminada al mejoramiento de las relaciones entre los dos pases llevada a cabo por Obama.

Visto el caso, quizs para enmendar las cosas y continuar negociando en el sentido que interesa a ambos pases, lo que en realidad hace falta cambiar es el gobierno de Estados Unidos, una probabilidad que no parece imposible y que muchos, dentro y fuera, agradecern.

Fuente: http://progresosemanal.us/20180628/estados-unidos-con-corea-si-pero-no-con-cuba/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter