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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-07-2018

Argentina & Feminismos
Que ganen las pibas. Aborto Legal Ya

Andrea DAtri
La Izquierda Diario

La marea verde se transform en tsunami y protagoniz una jornada histrica, en la que arranc la media sancin a la legalizacin del aborto. La rosca evit una crisis para el gobierno, sacando votos afirmativos de la galera, sobre la hora. En el Senado, la reaccin feudal espera atrincherada. Las pibas siguen en movimiento.


Pedimos, impulsamos, esperamos, deseamos que la marea verde se convirtiera en tsunami.

Y al da siguiente, la metfora se transform en hecho. Verde que te quiero verde en la oficina y en la escuela, en el tren y en la facultad, verde esperanza, verde aborto legal que ingres como un torrente por Avenida Callao desde el norte hacia el Congreso y por Avenida de Mayo desde el bajo, con el mismo destino. Las metforas acuticas son buenas, porque como esos ros de deshielo que, en verano, fluyen atropelladamente sin respetar los cauces, este ro invernal desbordaba por Rodrguez Pea, Montevideo, por Mitre, Avenida Corrientes.

No paraba de fluir, como si, con una frecuencia indescifrable, se abrieran las compuertas de alguna remota represa de pauelos verdes. Quizs fuera por eso mismo: porque se trataba de una marea contenida en las oscuras e ignotas compuertas de la clandestinidad que quera ver la luz. Ya vena tiendo de verde la vida cotidiana de la Ciudad de Buenos Aires; pero tambin se haba encrespado contra el oscurantismo medieval, en el noroeste, cuando quisieron sancionar a las estudiantes catamarqueas por usar los pauelos identificatorios de la Campaa Nacional por el Derecho al Aborto; tambin sorprendi a la pudorosa sociedad mendocina, cuando el Gobierno del radical Alfredo Cornejo impidi el aborto teraputico a una nia que sufri abuso y las mujeres hicieron un pauelazo multitudinario.

La misma escena se repiti, en los ltimos dos meses ms masivamente, en las plazas y monumentos de los grandes centros urbanos, pero tambin en los lugares de trabajo, en las escuelas de gestin estatal y tambin en algunas confesionales. Las protagonistas fueron las estudiantes, las empleadas, las actrices, las trabajadoras de la salud, las docentes. Y sobre todo las pibas, las de los brillitos. Por eso, sera mezquino decir como hacen algunos sectores que las pibas hicieron el aguante, en el da, la noche y la madrugada ms helada de lo que iba del ao; porque es mezquino creer que, adentro del Congreso, haba protagonistas y afuera apenas una hinchada. Fue mucho ms que eso: el movimiento de mujeres escribi un proyecto de ley que la Cmara de Diputados se dign a tratar ms de una dcada despus, pero la ley se conquist afuera, con el protagonismo indiscutible de esta marea verde que cruz el pas, las familias, las generaciones.

Algo muy profundo se expresa hoy en el reclamo por el derecho al aborto. Algo tan profundo como aquella marea humana de un milln de personas que sacudi al pas entero, en julio de 2015, al grito de Ni Una Menos. Las que tienen 13, tenan 10. Su primera experiencia poltica es la que estn protagonizando ahora, tomando las escuelas, ocupando las calles, gritando que el patriarcado se va a caer. Y el patriarcado es el asesino que mat a Anah Bentez y dej su cuerpo tirado en un basural, el patriarcado es que haya una ley de educacin sexual integral pero que no llega nunca a las aulas donde cursan.

El patriarcado no es un concepto abstracto para las pibas: es que les digan que no pueden ir a la escuela con maquillaje o que las sancionen por no usar corpio, porque es una generacin para la que no est naturalizado el hecho de que, por ser mujeres, no puedan decidir. El patriarcado es, tambin, que si quedan embarazadas, tengan que recurrir a la misma temida clandestinidad que transitaron sus abuelas o sus madres o sus tas, y de la que nunca se sabe si se regresa viva.

Una primera derrota del partido celestial

En el Senado debern recalcular que las cuestiones reglamentarias no son atendibles por nias de doce, trece, catorce aos que quieren que sea ley. Chicas que de la media sancin slo comprenden que les falta la otra mitad, que nunca esperaran que se vuelva a foja cero. Y si as sucediera, volvera, acaso, a foja cero el maremoto? Si no hay ley, se pudre todo, decan las pibas.

Y la verdad es que vienen envalentonadas porque, hasta ahora, quien se fue a llorar a la Iglesia, fue la Iglesia misma. A la Iglesia y los antiderechos no les alcanz con el incesante desfile por las audiencias del Congreso, de bizarros, reaccionarios y moralistas argumentos detractores de la ley. Despus de dos movilizaciones de escasa concurrencia, a pesar de la interesante procesin de carrozas con muecos de papel mach, la Iglesia decidi apelar a sus conocidos recursos del apriete y las amenazas.

Oscuros personajes recorrieron los despachos parlamentarios, mientras hasta el mismsimo Bergoglio intentaba convencer con llamadas de larga distancia. Son muchos los diputados y diputadas de Cambiemos y el peronismo que tienen estrechos lazos con la curia. Incluso, las espadas femeninas de sonrisas angelicales que gobiernan la Provincia de Buenos Aires y manejan los fondos de la asistencia social desembarcaron en el Vaticano unos das antes de que el proyecto de legalizacin del aborto hiciera lo propio en el Parlamento.

Los rezos y los rosarios no son privativos de la delirante Elisa Carri. Para ser ms exactos, con la nica excepcin del Frente de Izquierda, no hay ningn bloque en el Congreso que no tenga relacin con el Vaticano: hasta el Movimiento Evita y Libres del Sur de Victoria Donda integran con el maosmo nativo que no tiene representacin parlamentaria el grupo conocido como de los Cayetanos, junto a la CTEP comandada por Juan Grabois, amigo personal del Papa Francisco. Pero, por las dudas que no alcanzaran los favores de los ms devotos, los fundamentalistas antiderechos que quieren defender las dos vidas, amenazaron de muerte a las hijas e hijos de algunos diputados. Vaya macabra paradoja.

En menos de 48 horas de la media sancin, Francisco, que es Bergoglio, declar que los que defienden el aborto legal son nazis con guantes blancos. Bergoglio, que es el Papa, se atreve a semejante comparacin a pesar de presidir la misma Iglesia que bendijo las armas de los nazis en la II Guerra Mundial y que hizo otros tantos favores a la dictadura genocida en Argentina. Por eso, vamos a seguir peleando para que se apruebe la ley en el Senado sin modificaciones, pero tambin tenemos que exigir la separacin de la Iglesia del Estado. Hay que acabar con los sueldos que el Estado le paga a los obispos, con los subsidios, los privilegios, las exenciones de impuestos a sus grandes propiedades y todas las prebendas que tiene la Iglesia, mientras para el pueblo trabajador se prepara un gran saqueo.

La politiquera burguesa con los pelos de punta

El Gobierno nacional, con esa magia que le es tan propia, se puso al borde de una crisis despus de haber pergeado la maniobra de abrir el debate del aborto legal para prestigiarse y dejar en offside a la oposicin.

Esperaban maquillarse de lderes abiertos al juego democrtico, pero no calculaban que el resultado fuera el que fue. Y si lo que la mayora del oficialismo ansiaba era que no se aprobara la ley, el resultado menos deseado no era que se votara, sino que terminara cayendo por una diferencia nfima. Porque, como dicen las pibas, eso poda hacer que se pudriera todo. Ese fue el escenario ms temido y el desfiladero por el que transitaron las ltimas horas de la madrugada del jueves, que desembocaron en el 129 a 125.

El bloque de Cambiemos, con 65 votos a favor de mantener el aborto en la clandestinidad, fue el que ms aport a la incertidumbre nocturna, poniendo al Gobierno al borde de una nueva crisis y dejando al desnudo que la apertura del debate del aborto fue puro e improvisado oportunismo para evitar, en su momento, el choque frontal con la movilizacin del 8M luego de quedar golpeado por las importantes jornadas del 14 y 18 de diciembre contra el robo a los jubilados. Pocos das antes, otras bancadas sufrieron las consecuencias de sus imposturas. Lousteau rompi el interbloque que mantena con el diputado mendocino Jos Luis Panqueque Ramn, quien pas de estar en contra del aborto, a estar a favor y estar nuevamente en contra, en menos de una semana. Involucin radical.

El Partido Socialista, por otra parte, debi resignarse a perder la nica banca que haba obtenido en las elecciones, cuando su diputado Luis Contigiani les record que siempre haba sido ms ferviente defensor de las dos vidas que de las promesas de campaa. En el frente fundado por Sergio Massa, despus de la votacin del pasado jueves 14, tendrn que repensar su nombre: slo 8 votos fueron por el aborto legal, mientras 13 diputadas y diputados incluyendo a la jefa del bloque, Graciela Camao votaron en contra.

El Frente Conser-renovador debut con un pelotazo contra las mujeres. Ya no sos mi Margarita Hacia el final de la sesin, el elocuente discurso feminista que ensay la macrista Silvia Lospenato, cerrando el debate con lgrimas de emocin, borr velozmente de la memoria del kirchnerismo que la diputada liberal encabez la cruzada por el desafuero de De Vido, que busc destituir a la procuradora Gils Carb y que impuls los proyectos para despegar a Macri de las sospechas de corrupcin. Lo que no ser tan fcil de borrar de la memoria colectiva es que, cuando el PJ les dio quorum para votar la escandalosa reforma previsional, festej que el sueldo de los jubilados le ganara por cinco puntos a la inflacin, como lo hacen todos esos diputados y diputadas del oficialismo cuando celebran, con fino cinismo, tantas otras medidas contra el pueblo trabajador. Pero el kirchnerismo, que ahora intenta reivindicarse por haber aportado 54 votos favorables a la legalizacin, cruzaba los dedos para que el proyecto se aprobara y sus 10 votos negativos se perdieran en el olvido de la fiesta del triunfo. Entrada la madrugada, Axel Kicillof le peda al Presidente que abandonara la cama en Olivos y viniera a poner orden en su bloque para resolver el asunto. Todos pugnaban por no pagar el costo poltico de haber desatado una marea que poda llevrselos puestos.

El kirchnerismo esperaba que la pagara el oficialismo; Cambiemos quera que saliera la media sancin y que, en el Senado, el PJ se terminara haciendo cargo de dar las malas noticias a las pibas. Finalmente, el PJ que pocos das antes haba declarado que el aborto era la cultura del descarte y de la muerte, hizo de las suyas: el nunca jams pensado feminista gobernador de La Pampa, Carlos Verna, dio el santo y sea para que dos de sus diputados indecisos se decidieran. Vaya a saber cules fueron los argumentos que terminaron convencindolos a pocas horas de la votacin, despus de dos meses y ms de 700 fundamentos vertidos en las audiencias pblicas. Esos votos, junto con la abstencin de la diputada cordobesa Alejandra Vigo, esposa del gobernador Schiaretti, fueron decisivos para obtener el triunfo por estrecho margen.

Los barones ms rancios del PJ fueron, finalmente, los que definieron la partida bajo la presin de la calle, allanando el camino hacia el Senado, el reducto ms reaccionario del poder feudal de la Argentina.

Alguien puede pensar, despus de ver ese espectculo de ms de 20 horas, que a estos partidos que nos gobiernan les interesan los derechos de las mujeres, a los que usan como moneda de cambio, en un toma y daca que prolong la incertidumbre hasta el da siguiente? Como en un partido mundialista, todos olfatearon anticipadamente el peligro de la derrota y, en el tiempo de descuento, dieron vuelta el marcador para terminar abrazados con aquellos a quienes, dos minutos antes, les recordaban a su madre.

De cebollitas a campeones, montaron inmediatamente la fiesta de la democracia, la muestra ejemplar de civismo, la leccin magistral de sororidad transversal multipartidaria. Che, senadores, escuchen bien se pudre todo si el aborto no es ley. Cantan, rebosantes de felicidad, las pibas y les sale vapor de las gargantas, envueltas en pauelos, chalinas y bufandas verdes, con los 3 grados que marca el termmetro de la maana portea.

Gritaron frente a la pantalla gigante del marcador, como en la cancha. Si este partido se gan en el tiempo de descuento, temen que el prximo se tenga que definir por penales. El menemista-duhaldista-kirchnerista-pejotista Miguel ngel Pichetto ya adelant que votar a favor del proyecto que acaba de obtener media sancin en Diputados. Si pretende alinear al Partido Justicialista tras de su decisin, se las tendr que ver con el no muy feminista senador Carlos Sal Menem y otros legisladores que dcilmente obedecen a los gobernadores y a la Iglesia.

El bloque de senadores del Frente para la Victoria PJ, donde se encuentra la ex presidenta Cristina Kirchner, ya adelant que votar a favor de la legalizacin. Parece que fue necesario que murieran centenares de mujeres durante sus mandatos presidenciales, para que se convenciera de hacer lo que le impidi a sus diputados y diputadas por ms de una dcada.

El kirchnerismo tiene que apelar a los argumentos ms irrisorios para justificar a la jefa. Que eso fue hace diez aos, que la sociedad no estaba preparada, que ahora es distinto Lo cierto es que ahora hay centenares de miles en las calles porque, en algn momento, no tuvimos miedo de ser pocas. Y esas pocas que dieron las batallas en soledad, no contaban con el poder del Ejecutivo, ni con la mayora en el parlamento, ni con el apoyo multitudinario de millones de votos, como tena Cristina Kirchner.

La batalla del Senado obliga a redoblar las fuerzas movilizadas. El tiempo que queda por delante debemos aprovecharlo en ampliar y fortalecer la organizacin de nuestro propio ejrcito de millares de pibas y pibes en las escuelas y universidades, en los barrios, de trabajadoras y trabajadores en todo el pas.

Son ellos o nosotras y nosotros

El ajuste que est imponiendo el Fondo Monetario Internacional, que ya se llev puesto al presidente del Banco Central, traer pavorosas consecuencias para el pueblo trabajador. La inflacin, los tarifazos, los despidos y un deterioro cada vez ms acuciante de la Salud y la Educacin pblicas, ponen en riesgo tambin las condiciones en que los derechos de las mujeres puedan hacerse realmente efectivos. La educacin sexual integral no puede ejercerse sin docentes, sin escuelas y mucho menos con jvenes que deban abandonar sus estudios para ganarse la vida en trabajos precarizados.

El aborto legal no puede practicarse en hospitales sin insumos, sin personal idneo y atiborrados de pacientes pobres y de familias trabajadoras que debern recurrir a la atencin gratuita. Los de arriba se preparan para hundir a porciones cada vez mayores de la poblacin en la pobreza y la desocupacin para pagar la deuda, y eso golpear especialmente a las mujeres aumentando la feminizacin de la pobreza y la precarizacin de nuestras vidas. Cuando eso suceda, ni la sororidad de las neoliberales como Lospenato o de las mujeres del PJ, ni la simpata que hoy repentinamente demuestran diputados como Daniel Lipovetzky o Fernando Iglesias y otros oficialistas que aplauden el saqueo en ciernes, van a estar de nuestro lado.

Las compaeras de Pan y Rosas/Frente de Izquierda planteamos, al movimiento de mujeres, que es necesario tejer las alianzas con las enfermeras y enfermeros, con las trabajadoras y trabajadores de la educacin, fortalecer los lazos de la juventud con la clase que mueve los resortes de la economa. Consideramos que es una tarea del presente para afrontar el futuro con una perspectiva anticapitalista y antipatriarcal. Los lugares de trabajo y de estudio, pueden ser el lugar en el que la marea verde transforme esa confraternizacin que conquistamos en las calles, en organizacin. Porque sern ellos o nosotras y nosotros. Y en estas batallas por el aborto legal, si logramos infligir una derrota al Gobierno, a la Iglesia y a los sectores reaccionarios y oscurantistas, estamos dando un primer paso que nos fortalece para lo que se viene. Que esta vez triunfen las pibas, es por el bien de todos.

Andrea D'Atri Licenciada en Psicologa (UBA), se especializ en Estudios de la Mujer, dedicndose a la docencia, la investigacin y la comunicacin. Es dirigente del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS). En 2003 fund la agrupacin Pan y Rosas de Argentina, que tambin tiene presencia en Chile, Brasil, Mxico, Bolivia, Uruguay, Per, Costa Rica, Venezuela, Estado Espaol, Francia y Alemania. Ha dictado conferencias y seminarios en Amrica Latina y Europa. Es autora de Pan y Rosas. Pertenencia de gnero y antagonismo de clase en el capitalismo (2004), publicado en Buenos Aires y reeditado en San Pablo, Caracas, Mxico y Roma, y compiladora de Luchadoras. Historias de mujeres que hicieron historia (2006), reeditado en San Pablo, Caracas y Madrid.

Fuente: https://www.laizquierdadiario.com/Que-ganen-las-pibas

 


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