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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-07-2018

El (frgil) estado de las economas latinoamericanas

Ricardo Martner
Nueva Sociedad

Las economas de Amrica Latina estn convergiendo a su PIB potencial. Pero lo que en otros tiempos era una buena noticia, es hoy un problema mayor: en efecto, ese PIB potencial es el ms bajo de las ltimas dcadas. En este marco, es muy posible que, adems de registrar crecimientos lentos, la regin est entrando en un ciclo de reversin de los logros obtenidos en pobreza y desigualdad, principalmente por la falta de creacin de empleos de calidad.


Segn las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), entre 2018 y 2020 la expansin global debera estar cerca de 4%. Para ngel Melguizo, director de la Unidad de Amrica Latina de la Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econmico (OCDE), los riesgos beligerantes y proteccionistas no alteran el escenario central, que sigue siendo el de una recuperacin sincronizada de las economas desarrolladas y emergentes, con una convergencia a sus niveles de crecimiento potencial1. Recientemente, la Comisin Econmica para Amrica Latina y el Caribe (CEPAL) actualiz sus proyecciones de crecimiento de la actividad econmica para los pases de la regin durante 2018 y mantuvo su estimacin de expansin promedio regional en 2,2%, luego de crecer 1,2% el ao pasado2. Durante 2018, el mayor dinamismo de la demanda externa aportara estmulos a la actividad econmica de Amrica Latina y el Caribe.Al igual que en aos anteriores, segn la CEPAL, el crecimiento mostrar dinmicas heterogneas entre pases y subregiones. Las economas de Amrica del Sur creceran 2% (contra 0,8% registrado en 2017), principalmente como resultado del mayor dinamismo que presentar Brasil (2,2%). Asimismo, en varios pases que venan creciendo a tasas moderadas se registrar una aceleracin de la actividad econmica: Chile (3,3%), Colombia (2,6%) y Per (3,5%). Mientras tanto, para las economas de Amrica Central se mantiene tambin la previsin de una tasa de crecimiento de 3,6%, por encima de 3,4% anotado en 2017. Entre los pases latinoamericanos, Panam ser la economa que tendr la mayor tasa de expansin (5,6%), seguida de la Repblica Dominicana (5,0%) y Nicaragua (5%)3.

Las economas estn convergiendo a su PIB potencial4. Pero ese es precisamente el problema. Como consecuencia de bajas tasas de inversin no minera y de febles ganancias de productividad, el PIB potencial ha cado significativamente en toda la regin en el ltimo quinquenio, desde Mxico hasta Chile (con excepciones dignas de examen particular, en especial Panam, Repblica Dominicana, Nicaragua y Bolivia). Las razones son conocidas y se vinculan con un muy lento crecimiento de mediano plazo. Enumeramos en lo que sigue cinco problemas estructurales que, a nuestro entender, representan un lastre para una trayectoria ms dinmica.

En primer lugar, las tasas de inversin permanecen muy bajas. Recordemos que la formacin bruta de capital fijo cay durante 13 trimestres consecutivos, entre el segundo trimestre de 2014 y el tercer trimestre de 2017, a una tasa promedio de 4,4%. Es decir, la contraccin de la inversin ha sido muy severa, tendencia que hay que asociar de manera directa al final del superciclo de las materias primas. Tambin hay otras razones multiplicadoras, como las incertidumbres polticas, el deterioro de las expectativas, el aumento del costo financiero y los quiebres institucionales derivados de los escndalos de corrupcin.

Ante esta situacin, muchos gobiernos de la regin han procurado reforzar los incentivos para atraer inversin privada, especialmente extranjera, con la esperanza de revertir el ciclo a la baja. Adems de los riesgos de inmovilidad aparejados a esta estrategia, surgen tambin tentaciones perversas, como otorgar facilidades tributarias de diversa ndole en momentos de baja recaudacin. Ergo, el intento de atraer inversiones privadas por la va tributaria puede tener como corolario un mayor estrangulamiento del gasto pblico, especialmente de inversin, lo que repite el crculo vicioso ya muy conocido en dcadas pasadas. En efecto, inversiones pblicas y privadas son complementarias y no sustitutas. Estimular la inversin privada jibarizando la inversin pblica no es un camino viable de desarrollo. Para peor, la ruptura de contratos y la virtual parlisis de la inversin pblica como consecuencia de los escndalos de corrupcin en toda la regin han tenido consecuencias devastadoras. Luce urgente entonces restaurar la confianza en los contratos pblicos, algo que parece bastante distante en la actual coyuntura. Quiz, dado que la anterior fase de inversin pblica fue un tanto faranica y privilegi grandes proyectos en el sector estatal exportador y en otras obras de infraestructura, podra ser preferible iniciar una nueva etapa de inversiones territoriales inclusivas (ITI), en que se privilegie la coherencia territorial por sobre grandes proyectos, muchas veces mal evaluados en sus costos e impactos macroeconmicos. Un aprendizaje de la actual situacin parece ser que la corrupcin no es necesariamente ms difcil de fiscalizar en los entes territoriales que en los niveles centralizados que manejan los grandes contratos.

En segundo lugar, la mayor apertura comercial ha tenido como consecuencia un elevado coeficiente de importaciones, que pas de un promedio inferior a 10% en 1960 a 25% en 2016. La propia dependencia de las materias primas, la ausencia de polticas industriales y la cada libre de aranceles e impuestos especficos han significado una importante penetracin de los bienes importados. Ello ha sido posible por una restriccin externa menos apremiante que en las dcadas del anterior milenio, pero a su vez representa una nueva forma de dependencia.

En especial, la elevada penetracin de los bienes importados tiene mucho que ver con el crecimiento lento y con el reducido PIB potencial. En la actualidad, cualquier estmulo de demanda, interno o externo, se filtra en buena parte al exterior. Por ejemplo, una elevacin del salario real implica muy rpidamente un mayor consumo de bienes durables, en su inmensa mayora importados.

La alta elasticidad en el ingreso de las importaciones tiene tambin consecuencias en las polticas macroeconmicas, pues las polticas fiscales, por ejemplo, son mucho menos eficaces que en el pasado si existe un alto contenido en bienes importados. Se trata de una dependencia externa que exacerba la vulnerabilidad comercial que ya exista en la dcada de 1960, vinculada a la incapacidad de producir bienes duraderos, de baja o de alta tecnologa. La restriccin externa ha vuelto a ser real, ms que financiera.

En tercer lugar, el actual momento tiende a exacerbar la desigualdad de ingresos. En efecto, sus determinantes principales han empeorado sensiblemente en el ltimo tiempo. Es el caso de la generacin de empleo formal, estancada en los ltimos aos. Ms an, el fuerte aumento del desempleo, en algunos casos disfrazado de un incremento de trabajadores por cuenta propia, tiene efectos directos en un posible aumento de la pobreza y de la desigualdad. Recordemos que la creacin de empleo formal fue la principal causa de las mejoras redistributivas de principios del milenio.

Las transferencias provenientes del gobierno son otro factor determinante. Los ajustes fiscales prevalecientes han tendido a preservar el poder adquisitivo excepto en aquellos pases en que se han desindexado de la inflacin la pensin mnima y otras transferencias, pero esas transferencias, en sus actuales montos, no tienen ya el mismo potencial de reduccin de la pobreza y de la desigualdad. Cabe destacar que existe una relacin causal bastante robusta entre reduccin de la desigualdad de ingresos y aumento de la tasa de crecimiento de mediano plazo, por lo que esta discusin es relevante en el objetivo de elevar el PIB potencial.

En cuarto lugar, la evasin contina siendo uno de los principales puntos dbiles de los sistemas tributarios. Sobre la base de los escasos estudios recientes disponibles, la CEPAL estima que el incumplimiento en Amrica Latina asciende a un monto equivalente a 2,4 puntos del PIB en el caso del impuesto al valor agregado (IVA) y 4,3 puntos del PIB en el caso del impuesto sobre la renta, lo que suma 6,7% del PIB y un total de 340.000 millones de dlares en 20155. Por aadidura, se percibe una llamativa dificultad para disminuir estos indicadores en un entorno de menor dinamismo econmico y, peor an, pese al enorme riesgo de sufrir una prdida sustancial de recursos tributarios potenciales, la informacin disponible para cuantificar la magnitud del problema se hace insuficiente.

Por supuesto, este estado de cosas tiene profundas consecuencias sobre la distribucin del ingreso. Como se ha recalcado en diversas publicaciones, el impuesto sobre la renta a las personas fsicas tiene un escaso poder redistributivo, pues su recaudacin apenas asciende en promedio a 1,4 puntos del PIB. Una manera ilustrativa de reflejar esta realidad es calculando las tasas impositivas efectivas (por oposicin a las legisladas, que ascienden a 27,5% en promedio en la regin) por decil de ingreso. En los 18 pases de la regin para los cuales la CEPAL ha realizado este clculo, la tasa media efectiva del decil ms rico era de 4,8% en 2014.

La falta de recursos pblicos atenta, por supuesto, contra el crecimiento; en vez de otorgar exenciones o incentivos, las autoridades deberan abocarse a recaudar los impuestos legislados. Si solo se consiguiera reducir la mitad de la evasin tributaria, la posicin fiscal de la regin sera muy diferente.

Finalmente, no puede dejar de mencionarse la absoluta dependencia del precio de los productos bsicos de muchas economas latinoamericanas. Ello ha generado, como se sabe, una alta volatilidad, sin que se hayan podido aplicar polticas eficaces para atenuar o al menos no amplificar estos ciclos. Las soluciones son complejas, y pasan por tener al menos conciencia del problema y apuntar a reforzar los encadenamientos productivos y la exportacin de bienes y servicios.

Una poltica cambiaria ms activa y menos flexible es fundamental, pero tambin instituciones de fomento del desarrollo tecnolgico, de la innovacin y del desarrollo de lo pequeo y mediano. Son las encargadas de generar los efectos multiplicadores domsticos que se esfuman en la actualidad y condenan a la regin, cuando hay suerte, a un crecimiento lento sin creacin de empleos de calidad.

Dicho sea de paso, no es a travs de incentivos tributarios como se logran estos propsitos, pues la mayora de ellos se instalan en intereses corporativos y el impacto final suele ser el aumento de las utilidades, ms que el de las inversiones.

Una de las principales falencias de las estrategias progresistas de desarrollo ha sido el otorgamiento generalizado de incentivos tributarios o financieros, en la creencia de que ello es suficiente para asegurar empleo e inversiones. Por el contrario, el principal promotor del desarrollo es un Estado con capacidad de proveer bienes pblicos de calidad, como se constata en la historia de todas y cada una de las democracias desarrolladas.En esta breve nota no hemos mencionado un bien pblico crucial en el objetivo de mejorar el crecimiento potencial, a saber: la educacin o, ms en general, el capital humano. Es interesante mencionar que las mejoras constatadas en varios pases han tenido efectivamente un impacto positivo sobre el crecimiento. Sin embargo, los progresos son tenues en promedio y habr que continuar la lucha por una educacin de calidad.

La agenda de los economistas progresistas no puede obviar los lastres estructurales que hemos destacado (por cierto, hay muchos otros). Queda por instalar una trayectoria de largo plazo de mltiples objetivos, de desarrollo sostenible e inclusivo, que le otorgue importancia al crecimiento econmico, pero sin olvidar los restantes objetivos. Ojal no vuelvan los tiempos del sndrome del casillero vaco, metfora que ilustra la incapacidad de las economas de la regin de crecer con mayor equidad distributiva. Y para qu decir de manera sostenible...

Notas:

(1) Ricardo Martner: se desempe como jefe de la Unidad de Asuntos Fiscales de la Divisin de Desarrollo Econmico de la Comisin Econmica para Amrica Latina y el Caribe (CEPAL) y actualmente ejerce como economista independiente. Palabras claves: desarrollo, PIB, pobreza, Amrica Latina.. Ignacio Fariza: La remontada de los pases emergentes en El Pas, 25/2/2018.

(2) CEPAL mantiene sus estimaciones para la actividad econmica de Amrica Latina y el Caribe: crecer 2,2% en 2018, comunicado de prensa, CEPAL, 11/4/2018.

(3) Ibd.

(4) El PIB potencial refiere al nivel de produccin mximo que un pas puede alcanzar con el trabajo, el capital y la tecnologa existentes.

(5) CEPAL: Estudio econmico de Amrica Latina y el Caribe 2016. La Agenda 2030 para el desarrollo sostenible y los desafos del financiamiento para el desarrollo, Naciones Unidas, Santiago de Chile, 2016.

Fuente: http://nuso.org/articulo/el-fragil-estado-de-las-economias-latinoamericanas/



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