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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-07-2018

Petrleo y geopoltica, un binomio obcecado

Eduardo Montes de Oca
Rebelin


Parecera broma, si no fuera por el evidente cariz trgico. Mientras la burocracia internacional del Sistema insiste en discutir, incansable, las estipulaciones del Acuerdo de Pars, rubricado en 2016, para prevenir el ms que todo antropognico o sea, concerniente al ser humano- cambio climtico, el consumo de combustibles fsiles en la Tierra contina su indetenible tendencia ascendente. Por qu, si se sabe que para evitar la catstrofe anunciada se debe transitar a una matriz energtica completamente diferente, reduciendo de manera drstica las emisiones de gases de efecto invernadero? Elemental. La industria petrolera mantiene su hegemnica posicin desde la inamovible trinchera ideolgica, poltica y financiera de que se ha provisto hace ms de un siglo.

Para entender el pecado de pragmatismo, la miopa presentista, acudamos en Sin Permiso al mexicano Francisco Aguayo, con quien coincidimos faltaba ms- en que estas transiciones resultan procesos de largo plazo (de 80 a 100 aos), en los que se transforman no solo la combinacin de fuentes de energa, sino los tipos de combustible y todo el abanico de tecnologas de conversin, transporte y aplicacin final de la energa. Las transiciones energticas expresan tambin cambios en la base socio-tcnica y econmica de las sociedades, desde la base de conocimiento cientfico y los estndares tcnicos hasta las prcticas de uso y los sistemas de regulacin.

El rgimen explayado en el planeta demor dos centurias en sustentarse primero en el carbn y luego en el petrleo, lo que le permiti la Revolucin Industrial y a la postre erguirse como mecanismo industrial sobre el entramado comercial y poltico del orbe, ampliando la capacidad productiva y acelerando los procesos de circulacin de forma funcional a la acumulacin de capital. La energa fsil, apostilla Aguayo, cumple as una funcin primordial para un organismo que slo puede vivir en continua expansin.

Aunque actualmente se notan visos de una nueva estructura, al aumentar la importancia relativa del gas natural y elementos renovables alternativos, lo ms grave es que el consumo de petrleo no slo no se ha reducido en forma significativa en lo que va del siglo sino que sigue creciendo, y lo seguir haciendo si el marco regulatorio no se transforma radicalmente.

Movindonos en la misma lgica, reconozcamos que el hidrocarburo supone un factor clave para el entramado militar y poltico dominante. Producto ms que considerable en la palestra universal, significa tambin un puntal en la red monetaria, asentada en el dlar estadounidense. Alrededor del petrleo se concentra adems un conjunto de fuerzas que igual contienen y perturban la operacin del sistema financiero global y que involucran enormes volmenes de capital financiero, incluyendo fondos de pensin, presupuestos gubernamentales y fondos de infraestructura. No es casual que las principales potencias petroleras, Estados Unidos, Arabia Saudita y Rusia, hayan aumentado la extraccin de petrleo en lo que va del siglo XXI ms aceleradamente que el resto de los pases productores.

Y es tan ubicua la presencia del recurso que no lo podemos obviar en ninguna de las abstracciones con que nos acercamos a la realidad, pues el oro negro se ha enraizado en la sempiterna carrera de relevos por la supremaca como Estado (o imperio) inherente a la historia. Hoy la geopoltica en ella la decisin de Washington de salirse del acuerdo nuclear con Irn- , la contraproducente fuerte demanda y el recorte de la produccin han encarecido la mercanca al extremo de que los petroprecios ya andan por sobre los 70 dlares por primera vez en tres aos y medio. S, la decisin de Donald Trump de imponer sanciones a Tehern, junto con el abandono del Pacto, nos obliga a mirar con atencin el que la nacin persa es el tercer emisor de la OPEP, con 3 823 millones de toneles diarios, solo por detrs de Arabia Saudita (9 959 millones) e Irak (4 429 millones), segn datos frescos de la organizacin. Algo que implica el cerco tambin a los que establezcan negocios con la Repblica Islmica. Y que influir en el suministro general en los prximos meses.

"Esta situacin se produce cuando todo apunta a que se ha superado la crisis del petrleo desatada en 2014 por un fuerte exceso de la oferta mundial, que provoc el desplome de los precios del barril en casi el 80 %; ahora la demanda de crudo vuelve a ser vigorosa, mientras la oferta excesiva parece haberse esfumado, afirma la OPEP. As que la formacin de marras no se aviene a atenuar este juego de la ley del valor, lo cual deviene inequvoco indicio de que no pretende (al menos por el momento), en aras del clima y de la consiguiente salvacin del globo, hacer a un lado ese perjudicial tipo de energas.

Pero el binomio petrleo-geopoltica no queda en lo develado. En su brega por sobrepujarse, que encuentra su mxima expresin en la guerra arancelaria, comercial, desatada unilateralmente por la Casa Blanca, esta ha actuado como si no comprendiera gilipollez trumpiana?- que el petroyun-oro es una moneda mundial respaldada por el petrleo y el oro, algo que Estados Unidos ya no puede hacer, segn el leal saber y entender de los especialistas Wim Dierckxsens y Walter Formento, en la digital Krtica. Sucede que para estos asistimos al fin del imperio del dlar, pues, entre otros motivos, todos los exportadores de petrleo a China tendrn que aceptar en primer lugar la moneda china, el yuan a cambio de petrleo. Como incentivo, los chinos ofrecen cambiar los yuanes convertibles en oro.

A ojos vista, el socorrido billete verde est a punto de dar un importante paso hacia atrs. En 1944-1945 el dlar-oro se impone luego de que Estados Unidos (EUA) se ubicara como uno de los ganadores de la Segunda Guerra Mundial y lograra imponer su moneda al Reino Unido, desplazando a la libra esterlina de su lugar de moneda de referencia mundial. A principios de los aos setenta se produce la crisis del dlar-oro (que vena arrastrndose desde 1967) y el dlar dej de tener respaldo en oro; sin embargo, el acuerdo obtenido por el exsecretario de Estado de EUA Henry Kissinger y la Casa de los Saud en Arabia Saudita permiti el nacimiento del llamado petrodlar []

As las cosas, el petrodlar fue la moneda que vino a expresar los intereses de las corporaciones multinacionales estadounidenses ya expandidas a Europa y Japn. En realidad, el petrodlar no es la moneda nacional del conjunto de los capitales industriales estadounidenses porque son las corporaciones multinacionales estadounidenses las que dominaban la produccin, el comercio mundial y el consumo mundial de energa basada en el petrleo. Por esta razn econmica pudieron pactar e imponer esta nueva moneda de referencia mundial, el petrodlar, que en la prctica es una herramienta de extorsin que obliga a todos los pases a cambiar produccin y trabajo real por una moneda creada a pura deuda, sin respaldo.

En el presente, hay cada vez ms Estados que ven el dominio de la divisa gringa como un obstculo para su soberana y su buen desenvolvimiento econmico. Si en el pasado reciente pases relativamente pequeos como Irak y Libia fueron invadidos al pretender negociar el petrleo por fuera del mbito del dlar, y hoy existe una amenaza real de invasin sobre Venezuela porque ha establecido su derecho a negociar su petrleo por fuera del mbito del dlar, [] es preciso saber que en esta misma coyuntura los pases multipolares BRICS, con China a la cabeza, el eje con mayor crecimiento econmico en los aos recientes, se plantearon seriamente lanzar el petroyun-oro como moneda de referencia mundial. Con el ascenso de este rival con suficiente fortaleza en diversos planos por primera vez desde 1944, se podr hablar con propiedad de un prximo desplazamiento del dlar como moneda dominante, pues ya ha perdido su hegemona, aseguran Dierckxsens y Formento.

Apuntemos con los especialistas que el petroyun-oro es algo con lo que los EUA ya no pueden competir. Su ventaja radica en ser un esquema monetario de las economas ms dinmicas, que adems son grandes productoras y compradoras de oro y que han conformado gigantescas reservas en oro para respaldar al yuan, que por s slo no podra avanzar e imponerse.

Recordemos que, desde el 26 de marzo de 2018, asimismo la Bolsa de Valores de Hong Kong emitir [emite] contratos a futuro en yuanes en el comercio de petrleo, que sern [son] igualmente convertibles en oro. Los exportadores de petrleo incluso podrn retirar dichos certificados de oro fuera de China, es decir, el petroyun estar disponible para pagarse hasta en los llamados Bullion Banks, en Londres. La estrategia del dragn asitico ser, aseveran los articulistas, no atacar frontalmente el orden del petrodlar, sino minarlo progresivamente, para conseguir que el tambin llamado renmimbi, el euro, el yen lleguen a trocarse en imprescindibles, o sea, construir un contexto multipolar de divisas.

De tal modo, ms que concluir augurando quin triunfar en esta contienda, acotemos con observadores tales el mentado Aguayo lo difcil de que el buque-tanque aludido, en su fase de desorganizacin y crisis, sea capaz de reconfigurar su base tcnica al ritmo necesario, reducir la velocidad y girar a tiempo para evitar una catstrofe climtica durante las siguientes dos o tres dcadas.

Es todava ms incierto que esa base tcnica pueda ser desmontada bajo los principios dominantes de la acumulacin de capital y reconstruida a partir de otros principios, basados en la proteccin al medio ambiente, el control social de la tecnologa y la planeacin democrtica. Una verdadera transicin energtica exige nada ms, pero nada menos.

Ah, y eso eso estara fundamentalmente en manos de una izquierda nutrida y conciente. En manos del ecosocialismo, en fin.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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