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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-07-2018

Refugiados: mtelos en tu cine

Pilar Ruiz
CTXT

Desde la ficcin, el ensayo flmico o el documental, miles de imgenes lanzadas como salvavidas para recuperar el rostro y la voz de quienes lo han perdido todo


Stromboli, terra di Dio (Roberto Rosellini, 1950).

El rostro de Ingrid Bergman tras una alambrada en Stromboli, su primera pelcula con Rosellini, tras la mtica carta de presentacin al director italiano con la que Bergman, siempre extranjera all donde est, inicia su huida de Hollywood.

Si usted necesita una actriz sueca que habla muy bien ingls, que no ha olvidado su alemn, que no entiende mucho de francs y que en italiano slo puede decir ti amo, estoy lista para viajar y hacer un filme con usted. Ingrid Bergman".

En medio de una historia de amor escandalosa, embarazada del director italiano, la actriz que solo quera hacer obras maestras, segn Alfred Hitchcock, interpreta a una refugiada lituana que ve la posibilidad de huir del campo de confinamiento casndose con un soldado italiano. Perdedores atrapados de nuevo, esta vez la soledad de una isla volcnica. Nunca se cuenta la historia de previa de esta mujer, no hace falta; pero Rosellini sabe que la Lituania de la ocupacin sovitica haba sufrido, en un solo ao decenas de miles ejecutados, reclutados, o deportados. El 10 % de la poblacin bltica entera era deportada o enviada a campamentos de trabajo: los alemanes fueron recibidos en 1941 como libertadores, con el apoyo de la milicia lituana en contra de los rusos. Tras ser ocupado el pas por los nazis, de los aproximadamente 210.000 judos lituanos, unos 196.000 fueron asesinados antes de terminar la Segunda Guerra Mundial. En toda Europa, 40 millones de personas se convirtieron en desplazadas, migrantes, refugiadas.

Rosellini, fiel a su cdigo neorrealista, est contando lo que nadie quiere contar como en Germania, anno Zero (1948) la miseria fsica y moral de la guerra, de sus perdedores, el extraamiento y el vaco de un mundo en ruinas. Con Stromboli, el genio italiano apuntala una metfora devastadora: ya no hay patrias; no puede haberlas. Aos antes, no en el cine de autor sino en el star-system, la Bergman haba encarnado a otra exiliada sin papeles: Ilsa en Casablanca (Michael Curtiz, 1942). El mcguffin del mtico melodrama es, no puede olvidarse, unos visados robados a los nazis que suponen la salida del limbo administrativo, infierno de aptridas, en que se ha convertido la ciudad africana.

Al desencadenarse la segunda guerra mundial, en la Europa aprisionada, muchos ojos se volvieron con esperanza o con desesperacin, hacia la libertad de las Amricas. Lisboa se convirti en el centro de embarque. Pero no todo el mundo poda llegar directamente a Lisboa: as se form una tortuosa e incierta ruta de fugitivos. De Pars a Marsella. A travs del Mediterrneo a Orn. Luego en tren o en coche o a pie, bordeando la costa de frica a Casablanca, en el Marruecos francs. Aqu los que contaban con la fortuna del dinero, de la influencia o de la suerte, podan obtener visados de salida y llegar hasta Lisboa. Y desde Lisboa al nuevo Mundo. Pero los dems esperaban en Casablanca, esperaban, esperaban

La pelcula-mito por excelencia plantea un conflicto de rigurosa actualidad nunca ha dejado de serlo alejada de metforas o interpretaciones; no est oculto. Bien a la vista como el mapa del inicio del film, con esa ruta de escape que bordea un pas, Espaa, frontera infranqueable para Ilsa, Vctor Laszlo y todos los dems: cmo no lo vimos antes? La memoria histrica y cinfila recupera para la memoria de generaciones aquello que era obvio: la colaboracin del rgimen franquista con el Tercer Reich ms all de guerracivilismos haca de la Pennsula un lugar peligroso tanto para hroes de la Resistencia como para fugitivos como el filsofo Walter Benjamin quien, tras atravesar a pie los Pirineos, se suicid en un hotelito de Port Bou por escapar de tres policas franquistas y la deportacin a la Francia ocupada. Hace 73 aos de esa Europa de la que tanta gente intentaba escapar.

Hoy otros huyen tambin. Acaban en campos de concentracin de Argels a Calais o Lesbos o perdidos entre fronteras, alambradas, concertinas, barcos, pateras, guardias, mafias, deportaciones, mares, muros La cifra de desplazados alcanza el nivel mximo desde la II Guerra Mundial segn la ONU y ACNUR. Una crisis mundial de proporciones gigantescas.

Escapar de la guerra, de la persecucin o del hambre. Migraciones que han hecho el mundo tal y como lo conocemos desde el origen del ser humano hasta el da de hoy. Y la ficcin sin dejar de contarlo incluso en obras que no muestran el conflicto de forma evidente. Gangs of New York (Scorsese, 2003) se remonta a mediados del XIX en la Nueva York de una rebelin histrica, los Draft Riots, cuando a los irlandeses recin bajados de los barcos llegados de Europa se les obligaba a alistarse en las filas el ejrcito de la Unin para luchar en la guerra de Secesin. Y en Una noche en la pera (Sam Wood, 1935) Harpo y Chico Marx son dos polizones en un barco que se dirige a los Estados Unidos, viaje auspiciado por el rey de las intrigas locas: Groucho. La famosa escena del camarote funge aqu como una subversiva visin del hacinamiento de los barcos de inmigrantes, del que los hermanos Marx debieron saber bien por sus padres, judos alsacianos huidos de la ms absoluta miseria, en palabras del propio Groucho.


Una noche en la pera (S. Wood, 1935)

Los barcos atestados de emigrados y refugiados son una imagen de todos los pasados y todos los presentes; algunos cineastas no podan colocar la cmara en otro lado. Como Elia Kazan, cuyo nombre griego era Elas Kazanjoglou. Nacido en la Capadocia otomana de 1909, emigr primero a Berln y luego a Nueva York. Amrica, Amrica (1963) parte de una novela autobiogrfica en la que cuenta la historia de su to como testigo del genocidio turco sobre los armenios y su odisea hasta llegar a la ansiada Amrica.