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(defendiendo el libre mercado)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-07-2018

Personas migradas y refugiadas
Encierros por derechos

Brian Anglo
Viento Sur


Despus de dos meses sin apenas conseguir compromisos firmes y claros de parte de ninguna de las administraciones interpeladas (municipal, autonmico o estatal), el encierro de personas migradas y refugiadas en la antigua escuela Massana, situado en el barrio del Raval de Barcelona, empezaba a perder el mpetu y el empuje de las primeras semanas, corra el riesgo de caer en una cierta rutina y evidenciaba signos de desgaste y tensiones entre las personas y organizaciones involucradas.

Sin embargo, hacia la ltima semana de junio, ante la proximidad de los meses inhbiles del verano, parece que el encierro de Barcelona est recuperando buena parte de su energa inicial, acompaado ya por tres encierros ms recientes: en Badalona , en LHospitalet y en Blanes.

Novedades interesantes

Estos encierros, especialmente el primero, tienen algunas caractersticas que los diferencian de la mayora de los habidos desde el clsico de Papeles para todos! del 2001, ocasionadas sobre todo por las transformaciones ocurridas en el contexto poltico y en la composicin y la situacin de las personas migradas y racializadas.

Hoy, muchas de estas personas que an carecen de varios derechos bsicos llevan aqu bastante tiempo y han encontrado trabajos -mal pagados, precarios, en condiciones penosas- que les permiten sobrevivir y de las que no pueden prescindir. Por lo tanto, se opt por un encierro abierto, es decir que la gente que necesitaba hacerlo, poda salir a trabajar durante el da y volver a dormir por la noche.

Las circunstancias administrativas y vitales en que se encuentran las personas migradas presentan una enorme diversidad. Con el fin de reflejar esta diversidad, se ha elaborado una tabla reivindicativa de 11 puntos: papeles sin contrato; no a la Ley de Extranjera; empadronamiento sin domicilio fijo; acceso a la nacionalidad espaola sin exmenes; sanidad para todas; derechos para todas (un cajn de sastre que incluye cuestiones como la acogida de solicitantes de asilo o el reagrupamiento familiar); despenalizacin de la venta ambulante; contra el racismo institucional; cierre de los CIE; no a las fronteras y no a la violencia machista contra las mujeres migrantes. Despus, cada punto se ha desglosado en una serie de subpuntos ms especficos.

Este abanico de demandas tan amplio y de tan distinta ndole ha permitido que se impliquen en una lucha comn personas y organizaciones que anteriormente haban actuado de forma separada (o no haban encontrado ningn marco adecuado de participacin), incrementando as su poder de atraccin y su fuerza. No obstante, esta heterogeneidad complica las negociaciones y dificulta una salida satisfactoria y simultnea para todos los colectivos afectados.

La participacin de corrientes con trayectorias, prcticas, orientaciones y metas diferentes -a veces muy diferentes e incluso contrapuestas- ha sido una fuente de tensiones casi constante. Estas fricciones y enfrentamientos se han ido superando, mal que bien, llegando a acuerdos sobre acciones y actividades concretas, a pesar de las divergencias que se mantenan en cuanto a los esfuerzos dedicados, y la interpretacin y la importancia otorgadas a cada una de ellas y a las diferentes demandas.

Repercusin social y meditica

Los encierros han tenido un impacto considerable. Se han hecho varias manifestaciones por el Raval y por el centro de Barcelona, alguna muy nutrida, todas extremadamente combativas, dinmicas y ruidosas. El manifiesto de apoyo ha recogido la adhesin de ms de 600 entidades. Han aparecido noticias y reportajes en los medios audiovisuales y escritos, incluyendo una doble pgina de El Peridico dedicada entera al encierro de LHospitalet.

A pesar de su nombre, los encierros han estado en todo momento abiertos al mundo exterior. Un ejemplo es su buena relacin con los movimientos sociales, especialmente el feminista. Una numerosa asamblea de mujeres dio lugar a una dormida masiva de mujeres en el encierro de La Massana.

En otra ocasin, con motivo de las denuncias de abusos sexuales y sobreexplotacin laboral de parte de las temporeras marroques en Huelva, el encierro de Barcelona tom la iniciativa de convocar una asamblea abierta, de resultas de la cual se organiz una muy exitosa manifestacin,​​con una buena presencia de mujeres marroques, coincidiendo con una en Huelva y otras ciudades del Estado.

Relacin con las administraciones

Se han producido reuniones/negociaciones con los cuatro gobiernos municipales correspondientes, con la Generalitat y con la subdelegacin del Gobierno en Catalunya, muchas de ellas acompaadas en la calle, o dentro del mismo edificio, de concentraciones muy animadas y bulliciosas. Tambin ha habido entrevistas con representantes de la mayora de los partidos polticos parlamentarios.

Tras esta ronda de encuentros, el primer acto del president Quim Torra despus de la constitucin del nuevo gobierno cataln y el consiguiente levantamiento del artculo 155, fue acudir a la antigua escuela Massana. A lo largo de una estancia prevista para media hora, pero que dur dos, diez personas, una tras otra, le expusieron todas las reivindicaciones detalladas dirigidas a su gobierno y l fue las contestando una a una. Esta comparecencia fue seguida de visitas de la alcaldesa de Barcelona, la alcaldesa de Badalona (antes de ser destituida por una mocin de censura propiciada por el PP), el alcalde de Blanes (PSC) y concejales del Hospitalet (PSC), a los encierros de sus ciudades respectivas.

Estas visitas han servido para legitimar los encierros, difundirlos e incrementar la expectacin en torno a ellos, pero hasta ahora no se han traducido apenas en avances sustanciales ms all de ofertas de constituir comisiones de estudio y de facilitar encuentros con las consejeras o delegaciones generales ms directamente implicadas para continuar trabajando determinados temas. Una excepcin importante ha sido la obtencin del empadronamiento sin domicilio fijo, requisito esencial no slo para una eventual regularizacin, sino para el acceso a derechos bsicos como la sanidad y la educacin.

Ahora bien, aunque la Generalitat y los ayuntamientos abusan de la excusa de la falta de competencias para intentar justificar su inaccin, s es cierto que la satisfaccin de la mayora de las demandas clave est en manos del gobierno central. Como era de esperar, la reunin con el subdelegado del gobierno agnico del PP fue poco fructfera, salvo una promesa -no cumplida- de incrementar la dotacin de funcionarios para paliar el bloqueo de infinidad de trmites de extranjera debido a las dificultades para obtener la imprescindible cita previa.

Un vuelco decisivo?

Entonces se produjo la mocin de censura en el parlamento espaol y la investidura de un gobierno minoritario del PSOE con el apoyo externo de una variedad de partidos muy diferentes entre ellos. Algunos de los gestos del nuevo presidente, como la acogida del barco de rescate Aquarius con cientos de migrantes y refugiadas a bordo o el restablecimiento de la sanidad universal (tambin anunciado por la Generalitat), dispararon los rumores y las ilusiones de que la consecucin de las reivindicaciones estaba cerca.

No obstante los lmites de estos gestos -medidas puntuales pensadas para restablecer las credenciales progresistas del partido y que no suponen un cambio cualitativo de orientacin- la relativa debilidad de este gobierno, junto con la prominencia y el tratamiento algo ms favorable del tema de la inmigracin en los medios de comunicacin, podra significar una oportunidad para conseguir algunas de las peticiones ms acuciantes.

En este sentido, una de las debilidades ms notables de este movimiento es el hecho de que no se ha extendido a otros puntos del Estado. Fuera de Catalunya, se han realizado acciones de apoyo en Madrid, Zaragoza, Bilbao y Oviedo, pero no se han creado otras encierros o campaas con planteamientos similares que se hayan sumado en ningn otro lugar.

Hace poco ms de una semana que tom posesin la nueva delegada del Gobierno en Catalunya y hasta el momento no hay fecha para que el equipo negociador se siente con ella. Mientras tanto -a Dios rogando y con el mazo dando se est preparando una nueva tanda de movilizaciones y se ven sntomas de una renovada urgencia e intensidad, reforzada por la aportacin de los encierros ms recientes. El 7 de julio por la tarde se ha convocado una asamblea ocupacin en la simblica plaza de Sant Jaume de Barcelona.

Con la lucha an viva, es demasiado pronto para ir mucho ms lejos que un breve informe fundamentalmente descriptivo, quedando pendiente para despus el necesario balance ms analtico.

Fuente: http://www.vientosur.info/spip.php?article13967



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