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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-07-2018

AMLO y la Republica amorosa

Alexander Garcia
Rebelin


Si algo nos ensea la historia es que nos permite vernos en el espejo de la memoria y rectificar, es la maestra de la experiencia de los pueblos, mide siete veces antes de cortar, deca el lder de la revolucin rusa, Vladimir Lenin. Pero tambin deca que ms vale equivocarse que vivir sin rectificarse, es decir, en el del equivoco se sale con mucha dificultad, pero se sale, del engao quizs no se salga nunca y nos lleve a la confusin de creer que se vive siempre en la verdad.

A qu viene el cuento de la historia, a las declaraciones que ha vertido AMLO a lo largo de la campaa y desde antes de ella, el lder de Morena aseguraba no odiar a sus adversarios y de ganar la presidencia no habra venganza, sino perdn o reconciliacin. No s si es mero clculo electoral o tacticismo poltico para mandar un mensaje a aquellos sectores de la oligarqua trasnacional y nacional, autnticos hiladores del poder poltico representados por los dos partidos usieres de sus intereses, PRI y PAN para asegurarles, de llegar o dejarlo llegar, sus intereses no sern menguados por el nuevo gobierno.

AMLO ha dicho inspirarse en el ejemplo de Benito Jurez, su presidencia estar marcada no slo desde el punto de vista personal sino poltico, es decir, un gobierno y un presidente de la republica con un sentido patritico y republicano, en que la austeridad, la probidad y la entrega al servicio de los intereses de la nacin sern lo que distinga su gobierno de los anteriores gobiernos neoliberales que desde mediados de los ochentas se han caracterizado por la corrupcin galopante, la entrega de los recursos nacionales a los intereses extranjeros, sobre todo estadunidenses, la impunidad pero sobre todo que han hundido guiados por la ambicin de dinero y poder al pueblo mexicano en la ms oprobiosa pobreza y desigualdad jams vista en el Mxico contemporneo.

Habra que recordar que el Jurez que salvo a la republica de la intervencin francesa y de las potencias extranjeras no es un personaje de estampilla tricolor, ni de fro mrmol ni bruido bronce monopolizado por la historia oficial sino un sujeto que supo entender su momento histrico, que no dudo ni un solo milmetro en fusilar en Quertaro en el cerro de las campana al usurpador Maximiliano I de Austria, el 19 de junio de 1867.

Hubo innumerables peticiones de indulto en favor del archiduque de Austria tanto de extranjeros como de connacionales, el repudio de los gobiernos extranjeros que haban osado iniciar una aventura de tipo piratesca imponiendo a un miembro de la dinasta de los Habsburgo en franca traicin y complicidad con los conservadores mexicanos. Los destinos de la nacin eran puestos en manos de un prncipe aventurero que de odas conoca a Mxico y que solo la divisin interna y el antipatriotismo de la oligarqua criolla se pudo imponer mediante las bayonetas francesas.

Una vez que se conoci en el extranjero del fusilamiento de Maximiliano los reclamos e injurias no se hicieron esperar, se le clasific de asesino y criminal y de hasta indio salvaje y ante este hecho el presidente Jurez se vio en la necesidad de escribir un manifiesto justificativo de los castigos nacionales de Quertaro que explicara las razones del fusilamiento del prncipe, de Habsburgo.

Desde el ttulo anuncia su interpretacin del hecho histrico, la sentencia del tribunal de guerra no es una vendetta sino un castigo. Lo que gua a la nacin no es una irrefrenable sed de venganza sino un principio prctico de moral pblica, dejar impune la usurpacin de la soberana nacional era no slo dejar abierta una nueva asonada de la reaccin, sino lavar con injusticia el sacrificio de los miles de mexicanos muertos en batalla que entregaron su vida por salvar a la patria del ejercito invasor.

En el Jurez da un repaso slido y contundente desde la independencia de Mxico hasta sus das; argumenta con hechos y datos histricos que la nacin haba sido presa de innumerable intervenciones por parte de potencias extranjeras aprovechndose de las guerras internas por las que atravesaba nuestra atribulada patria. De las conspiraciones de la oligarqua criolla que haba quedado como remanente pernicioso desde la colonia y que junto con el grupo conservador, la iglesia catlica, los terratenientes, y, los militares, pugnaba por recuperar sus antiguos privilegios y riquezas a costa de entregar la patria a potencias invasoras.

El reclamo que hace el presidente Jurez a la doble moral de las potencias europeas al calificar a Mxico como un pas brbaro y atrasado por la pena capital aplicada por un tribunal judicial al archiduque de Austria no hace sino revelar la hipocresa y la falta de sustento moral de la Europa que se tilda as misma de ilustrada y moderna sin hacerse una auto crtica de su pasado histrico repleto de hechos sangrientos y de guerras de conquista y explotacin de los pases coloniales.

El hecho en s no puede calificarse de un simple crimen comn o un delito poltico dice Jurez, sino para satisfacer en juicio nacional, la moral pblica el filibusterismo de Maximiliano como lo califica apoyado por el ejrcito de Francia ni siquiera tiene la justificacin basada en una declaracin de guerra, que implicara el enfrentamiento de dos potencias soberanas sino la espuria ambicin e imposicin de un prncipe sostenida por las bocas de los fusiles y la traicin.

As, Jurez, califica la intervencin francesa como un nacionicidio por atentar contra la vida nacional de todo un pueblo. Y comparece ante el tribunal de la nacin no como prisionero sino como reo de nacionicidio hasta donde pudo consumarlo. El fusilamiento de Maximiliano no es un acto de venganza sino de defensa de la nacin, la lucha entre los ejrcitos de Mxico y Francia puede pensarse que es consecuencia de una guerra civil entre hermanos, el enfrentamiento blico fue la traicin de un puado de ambiciosos apoyados por un ejrcito invasor contra todo el pueblo mexicano.

Por lo tanto, termina el manifiesto justificativo, afirmando que la pena aplicada al emperador austriaco no provino del derecho de gentes, del derecho penal o del derecho poltico sino de la garanta de independencia de la Amrica, como justa, necesaria, urgente e inevitable. La justicia moral que pondera el fusilamiento no como acto criminal sancionado por el derecho penal. Es la libertad y la existencia del pueblo de Mxico, las muertes, las humillaciones y el sacrificio de miles de hombres que dieron su vida por la independencia y la autodeterminacin de la nacin mexicana como principio superior que justifica la muerte de Maximiliano.

En el cerro de las campanas el 19 junio de 1867 se consuma la muerte de un emperador, la de un aristcrata aventurero que fue engaado por los cantos de sirena del sector conservador y de un puado de potencias europeas con intenciones aviesas de reconquistar el Mxico independiente y repartrselo.

Si de algo valen los paralelismos histricos es por su ejemplaridad, no slo el ejemplo puede sacarse de la historia, el entramado social es diferente, condiciones y circunstancias cambian, el Mxico del siglo XIX y el Mxico del siglo XXI presenta ciertas similitudes, el tiempo de Jurez fue el tiempo de la consolidacin de la repblica y del Estado nacional, el Mxico contemporneo al igual que aquel requiere consolidarse y recuperar lo que tantos sacrificios y sangre nos ha costado; la cuarta repblica como lo ha dicho AMLO, necesita inevitablemente hacer justicia pblica como la llamo Jurez, y eso, solo puede hacerse aplicando la ley a quien cometi delitos.

No se puede pasar pgina o hacer borrn y cuenta nueva frente a los agravios, injusticias, la claudicacin y traicin de la clase poltica y empresarial que han entregado los recursos de la nacin, empobrecido a la gran mayora del pueblo mexicano y han llenado de oprobio la moral pblica y el espritu nacional con su descarada impunidad y corrupcin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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