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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-07-2018

Elecciones 2018
Las mafias del poder, pleitos de familia, espejismos, mscaras y revolucin

Marcos Tello
Rebelin


"Si queremos que todo siga como est, es necesario que todo cambie."


Introduccin

Existen suficientes datos y elementos de juicio sobre las contradicciones que se registran al interior de la fraccin oligrquica, la clase poltica, la alta burocracia, las corporaciones extranjeras y el gobierno estadounidense, para evaluar objetivamente las posibilidades de que se repita, ante el inminente triunfo de Andrs Manuel Lpez Obrador, un Golpe de Estado Tcnico similar a los sucedidos en 1988 y 2006. (1) A unos das de los comicios del 1 de julio los realineamientos dentro de las cpulas del poder econmico, poltico y cultural tambin ayudan a discernir los escenarios y derroteros que habr de seguir la crisis del Rgimen Poltico Mexicano y el Sistema de Dominacin Oligrquico en que se inscribe; sus procesos de renovacin y refuncionalizacin.

A continuacin vamos a exponer, entre otras cosas, la naturaleza de las contradicciones entre AMLO y las corporaciones empresariales. Vamos a desmontar la imagen que presupone una confrontacin global entre oligarqua, capital trasnacional y el candidato de Juntos Haremos Historia. As, delimitaremos lo que debe entenderse por la mafia del poder o cleptocracia y el alcance del anti neoliberalismo de AMLO. (2) Todo en el contexto de una escalada de confrontaciones interimperialistas, de la decadencia de la hegemona estadounidense y del renacimiento de luchas nacionales progresistas y revolucionarias.

Abordaremos el papel de sujetos y actores sociales y civiles que se han configurado en el periodo precedente al proceso electoral, a la vez que destacaremos las caractersticas de los actores emergentes en la coyuntura electoral que no son parte de las clientelas electorales tradicionales, jvenes, capas medias, comunidades indgenas, grupos de trabajadores, sexo diversos y mujeres. En una crisis poltica como la actual, ellas y ellos son los sujetos decisivos, tanto si pensamos en su evolucin posterior al 1 de julio, como en la configuracin del nuevo mapa electoral y en los corrimientos y contradicciones del bloque dominante, de sus aparatos estatales y culturales registrados en los ltimos das.

Finalmente plantearemos algunas propuestas de lucha poltica en la perspectiva de la disputa por el gobierno y el poder desde la ptica de la Revolucin Democrtica y la Liberacin Nacional. Posicionamientos que toman a modo de referencia las propuestas ensayadas por las izquierdas sociales revolucionarias frente a los gobiernos progresistas y socialistas de nuestro continente.

a) Hasta que la muerte los separe

La coyuntura electoral en Mxico es un hito en la historia contempornea; y no slo porque son las elecciones ms grandes en trminos de puestos y disputas por el control de territorios entre los tres grupos de la clase poltica y los sectores de la oligarqua que representan. Sino porque la disputa electoral se produce en el marco de una crisis extrema del rgimen poltico oligrquico que afecta al propio sistema de dominacin y por ende al Estado, las iglesias, la empresa, ONG, organizaciones gremiales, los medios de comunicacin y los aparatos culturales. (3) Y porque la presencia activa de las clases populares introduce una potencialidad poltica que puede trastocar los proyectos oligrquicos y los formulados por sus representantes polticos.

Adems, las elecciones del 1 de julio son fundamentales porque se producen en el marco de un profundo desgaste del sistema de dominacin hemisfrico hegemonizado por Estados Unidos; potencia que a su vez vive un proceso de decadencia y de perdida acelerada de su supremaca mundial, que se antoja ya irreversible. El rgimen poltico mexicano es una pieza de primera importancia dentro de ese sistema de dominacin regional estadounidense donde se articulan las oligarquas criollas y los estados neocoloniales con excepcin de Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia.

Para Estados Unidos la regin, que incluye a Canad, es su ltima reserva estratgica; un baluarte indispensable para mantenerse como una potencia global junto a China y Rusia; lo cual es cada vez ms problemtico por las resistencias populares tendencialmente revolucionarias y por sus diferencias con sectores de la elite canadiense y por las contradicciones y enfrentamientos con nuevas capas burguesas progresistas que sin ser antimperialistas, son limitadamente antineoliberales y antiestadounidenses, aunque siempre dispuestas a renegociar sus relaciones de dependencia neocolonial. (4)

La configuracin geogrfica, cultural y la densidad poblacional de Mxico lo colocan entre los pases que son decisivos para el futuro estadounidense. Compartimos ms de 3 000 mil kilmetros de frontera, el acceso al caribe y conexiones estratgicas entre el Este estadounidense y Asia; unos 50 millones de mesoamericanos viven en sus entraas; somos fuente permanente de transferencias de excedentes fruto del despojo, la explotacin y las economas criminales; somos su basurero, su lnea de seguridad fronteriza inmediata, estamos hablando del Suchiate, no del Rio Bravo. Adems, servimos de intermediarios en la firma de ms de 40 acuerdos de libre comercio que favorecen a Estados Unidos, sin que este tenga responsabilidad alguna porque operan a travs de Mxico.

Al igual que en otros momentos decisivos en la historia mexicana el activismo poltico del Estado y las elites estadounidenses han sido un factor de primer orden en la marcha y desenlace de los tres grandes procesos que nos configuraron como estado neocolonial: la Independencia, la Reforma y la Revolucin. Igual ha ocurrido con las movilizaciones e insurgencias civiles y aun insurreccionales que se han presentado desde 1988 a la fecha.

A diferencia de lo que muchos suponen, unos por desconocimiento y otros por mala fe, el pueblo de Mxico y sus organizaciones ha ensayado las ms diversas estrategias y tcticas para enfrentar al neoliberalismo y dar paso a acciones que puedan superar el proceso de ocupacin neocolonial de nuestro pas, del que se derivan muchos de nuestros problemas fundamentales o estructurales. La insurreccin zapatista de 1994 ha sido el momento ms alto de la resistencia antineoliberal y el anuncio de una posible hegemona plebeya, nacional popular, a contracorriente del dominio que desde el campo opositor han ejercido la clase poltica burguesa liberal progresista.

El papel de Estados Unidos en este periodo no es accidental y de segundo orden, el control sobre Mxico y el hemisferio fue parte de sus disputas globales; nunca ha existido un vacio de poder. La coyuntura mexicana debe ser vista como un aspecto de la evolucin de las disputas globales y de los ciclos de transformaciones nacionales y revolucionarias del continente.

En 1988-1989, en el momento en que Estados Unidos ganaba la Guerra Fra y derrumbaba al Bloque Socialista encabezado por la Unin Sovitica, se abri un nuevo ciclo de luchas en Amrica Latina que influyeron en la postrer debacle estadounidense y en la formacin de alianzas internacionales que limitaron su despliegue poltico, militar y econmico. En todo ello las figuras de Hugo Chvez y de Fidel Castro fueron relevantes. (5)

Las explosiones cvico-electorales en Mxico en 1988 y el Caracazo de 1989 en Venezuela, abrieron la nueva fase de combates que rpidamente exhibieron las debilidades de control oligrquico en su propio terreno electoral y las contradicciones que posteriormente llevaron a la fractura del ejrcito venezolano y al triunfo de diversos grupos opositores. La injerencia estadounidense influy decisivamente en la evolucin poltica de las luchas antineoliberales y en la instrumentacin de los llamados Golpes de Estado Tcnico o Golpes Blandos, en el marco de estrategias de Guerra no Convencional o de Espectro Completo que se han instrumentado en Latinoamrica, a travs de fraudes electorales, magnicidios, golpes a la Constitucin e imposiciones del Poder Judicial.

Mxico fue uno de los pases pioneros que sufrieron este tipo de accionar contrainsurgente, particularmente en 1988, 1994, 2006. De blandos y tcnicos dichos golpes han tenido muy poco; de hecho tales formulaciones trivializan o normalizan sucesos que en realidad lindan con crmenes de lesa humanidad; con crmenes que deberan ser juzgados por cortes internacionales.

El Golpe de estado bajo la forma de fraude electoral en 1988 fue el preludio del asesinato de casi 600 neocardenistas militantes del Frente Democrtico Nacional (FDN) y del Partido de la Revolucin Democrtica (PRD) y el preludio del desmantelamiento de las economas pblicas, campesinas, sociales y comunales; de la expulsin, empobrecimiento y precarizacin de decenas de millones de personas.

En 1994 asesinan al candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y se desata una ola de asesinatos entre la clase poltica a raz de la ruptura de los pactos para regular el narcotrfico y otras actividades delincuenciales propias del grupo reinante encabezado por Enrique pea Nieto.

El Golpe de Estado Tcnico de 2006; el despojo electoral ms escandaloso de estos aos, debe situarse en el contexto de la declaracin de guerra que hizo Felipe Caldern contra el narcotrfico una vez que recibi la investidura presidencial a manos de un militar. La conexin de dicha guerra informal con la poltica estadounidense es obvia. El fraude electoral de ese ao fue una decisin tomada por el conjunto de la oligarqua, el ejrcito y el gobierno estadounidense. Fue el detonante de la extensin del Nuevo Constitucionalismo estadounidense inaugurado por George Bush para justificar la violacin de las leyes internacionales que norman la guerra.

El escalamiento del Terrorismo de Estado que ya produjo alrededor de 300 mil asesinados, 37 mil 500 desaparecidos y una cifra millonaria de desplazados en poco ms de 11 aos, fue una decisin deliberada. La condicin necesaria para avanzar en el proceso de disolucin de vnculos comunitarios y ciudadanos que de muchas maneras dificultaban el desmantelamiento de las bases culturales y materiales de la nacin y el avance de las reformas neoliberales. (6)

Los feminicidios en Mxico, 7 de cada doce de los cometidos en Latinoamrica, el trfico de personas y crmenes como los de Tlatlaya, la desaparicin de los 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa y el asesinato, la tortura, la persecucin y el espionaje metdico realizado por los rganos de inteligencia local, con la asesora y la intervencin directa de la CIA, el FBI, la DEA, NSA, el MOSAD y el DAS, entre otros, son parte de dispositivos de terror integrales ensayados desde el Estado. El Golpe de Estado Blando de 2006, desencaden los subsiguientes golpes de Estado a la Constitucin, que desembocaron en las 12 o 14 Reformas Estructurales del gobierno de Enrique Pea Nieto. El Estado Fallido es una falacia; la construccin del caos es resultado de una estrategia deliberada, de control y de contrainsurgencia para aceitar el funcionamiento del capitalismo por despojo; la economa criminal y la neocolonizacin de Mxico. Medidas que se combinaron con las reformas electorales de 2007 y 2014, que ampliaban las garantas a la partidocracia opositora, pero que enmascaraban la evolucin del rgimen hacia una nueva especie de dictadura civil militar tutelada por Estados Unidos.

La coyuntura electoral y la poltica, que va ms all del 1 de julio, se conectan con la evolucin de las contradicciones y disputas entre China y Rusia contra Estados Unidos y sus socios, e influye de modo especial en la evolucin de conflictos como el venezolano o el nicaragense. Este ltimo debe verse en el marco de la ofensiva estadounidense para detener la construccin del nuevo Canal Transocenico controlado por China y el gobierno sandinista que pone en entredicho su monopolio sobre las vas transocenicas y echa por tierra, ms que nunca, el viejo lema: de Amrica para los Americanos.

Pero sobre todo, la marcha de la crisis poltica mexicana influye en el desarrollo de la situacin interna estadounidense ms que nunca y viceversa. Por lo mismo, mantener bajo control la cuestin mexicana es un asunto de seguridad nacional de los Estados Unidos. (7) Para el Estado, la oligarqua y la gran burguesa mexicana, y los bloque electorales que compiten, en este momento, no hay ms futuro que el compartido con el vecino del norte; los posibles arreglos comerciales con China estn muy lejos de lo ya pactado con el Estado y las trasnacionales estadounidenses.

Los cambios desde arriba, en cualquiera de las ofertas de los tres candidatos y sus formaciones polticas deben ritmarse al calor de la evolucin del sistema de dominacin yanqui. Uno de los puntos cruciales para la supervivencia de los Estados Unidos es Mxico. Y, nuestro pas, al igual que Amrica Latina o Indoamrica, se le est saliendo de las manos de mltiples maneras.

b) Liberalismo y refuncionalizacin del rgimen poltico mexicano.

Otra dimensin que le da relieve especial a la disputa electoral y a la evolucin de los acontecimientos que le siguen son las posibilidades de que el triunfo de AMLO oxigene, renueve y transforme el rgimen poltico mexicano sin que este pierda su rasgo fundamental, su carcter oligrquico y pro capitalista. Mxico es un campo de experimentacin envidiable, por sus componentes geopolticos y porque su configuracin estatal y social ha sido resultado de grandes revoluciones.

Asumiendo que AMLO ser el futuro presidente, su oferta de emprender la Cuarta Transformacin, tan profunda como las de Independencia, Reforma y Revolucin, presupone que se va a embarcar en cambios de la estatura de la Reforma Agraria, de la separacin radical Estado-Iglesia, de la reivindicacin de la dignidad y el inters pblico por encima de la lgica capitalista y de la propiedad privada como marca la Constitucin de 1917.

Su compromiso verbal que es absolutamente ambiguo, sin embargo, lo pone ante el reto de recuperar las fuerzas productivas de la nacin, la energa, los mares, el espacio radio elctrico y las empresas estratgicas. De poner en marcha nuevas leyes y mecanismos de ejercicio efectivos sobre derechos de mujeres y los sexo-diversos. Reconocer el carcter plurinacional del pas y los derechos nacionales de las mayoras originarias que somos las y los indgenas ms los indomestizos, que juntos abarcamos a ms del 80 por ciento de la poblacin nacional, lo cual pondra en condicin de minora a los machos y a las comunidades criollas y extranjeras.

En fin, la Cuarta Transformacin requiere de eso y ms; lo cual es imposible sin la ruptura y el enfrentamiento con la oligarqua local y sus socios extranjeros, sin desengancharse de la cadena de dependencias neocoloniales, sin romper los tratados comerciales y poltico militares lesivos y sin la ruptura con Estados Unidos para retomar el camino de la integracin y la unidad Indoamericana; lo cual no est en la agenda de AMLO. Sin embargo, la coyuntura poltica es excepcional, porque se oferta la renovacin del liberalismo como corriente histrica; recuperar lo que nunca fue: democrtico y equitativo o cuando menos, inyectarle nuevas energas y esperanzas en un momento en que agoniza a nivel mundial. En uno en que por ms reformas electorales, reconocimientos formales de derechos humanos y proyectos de economas limpias; los rasgos fascistas, las guerras, el hambre, el racismo, la violencia contra las mujeres y los diferentes se han acrecentado.

Las elecciones son importantes porque el triunfo de Lpez Obrador va a ensanchar el debate y la confrontacin poltica entre amplios sectores del pueblo y la oligarqua; entre los discursos comunitarios y ciudadanos democrticos y el liberalismo. Porque la crisis poltica mexicana en una de sus dimensiones expresa el agotamiento de uno de sus soportes poltico culturales fundamentales; el agotamiento del liberalismo en sus diversas manifestaciones, en sus modalidades criollas y en las supuestamente universales.

Con ello la crisis de representacin de las elites criollas se har ms profunda en la medida que el pensamiento eurocntrico basado en el sujeto: hombre, blanco, burgus, racional, productivo, patriarcal y racista sigue perdiendo terreno an en los pases occidentales. El liberalismo es una de las dimensiones del eurocentrismo; las tres facciones que se disputan la presidencia son liberales y eurocntricas, reproducen de mltiples formas las exclusiones de las mayoras nacionales, incluso a travs de formas simuladas de integracin.

Quienes dan cuerpo al bloque del poder, sus elites, no representan a la nacin, son el vehculo de la ocupacin neocolonial. La partidocracia se ha erosionado y las elecciones de Estado, con todo y el triunfo de Obrador, estn severamente desgastadas, al igual que los otros poderes. Las necesidades de participacin social, de protagonismo de amplios sectores de la poblacin, a pesar de los controles impuestos por el capitalismo, ya no caben en la camisa de fuerza del republicanismo liberal, mal llamado democrtico. En todo caso el reto para la revitalizacin duradera del rgimen oligrquico requiere de reformas mayores.

Los liberales criollos, expresin de la modalidad capitalista criolla, dependiente y neocolonial, eurocntrica y racista que se implant en Mxico, son quienes nos llevaron a la crisis actual; es sumamente difcil que ellos puedan ser la opcin, ni siquiera en las versiones liberal-sociales como la de Obrador. Eso le introduce otro ingrediente a la crisis, no tiene salida sin alternativas tico culturales, terico polticas producidas por las clases populares; sin nuevos modelos de nacin o plurinacin, sin nuevas formas de derecho y de organizacin poltica, por no hablar de nuevas matrices productivas que reemplacen los patrones tecnolgicos vigentes, producto de la irracionalidad capitalista.

Frente a esto, las promesas y los desplantes de los candidatos que evaden la discusin de fondo sobre la profundidad de la crisis poltica y social y los retos para superarla, ponen en evidencia, no slo su estatura intelectual sino sus compromisos con los capitales monopolistas, y su verdadera intencin, cambiar todo para que nada cambie, para que el grueso de la sociedad siga en una larga agona; sedados o arrinconados por crecientes dosis de conformismo, inseguridad y terror.

c) El carcter oligrquico del rgimen poltico

Para ser ms explcitos, en la coyuntura poltica lo propiamente electoral es un episodio cuyas consecuencias iran mucho ms all del 1 de julio; dicho suceso forma parte de una crisis poltica iniciada en 1988 que expresa el agotamiento de un rgimen poltico que tuvo sus orgenes en la Revolucin Mexicana y en las reformas cardenistas. La dimensin oligrquica del rgimen se consolid en los aos 50; momento en que la fraccin monopolista de la burguesa mexicana impona su hegemona al conjunto de la burguesa local y a los mandos estatales. (8) Los oligarcas rapaces, traficantes de influencias y corruptos, que viven al amparo del Estado en Mxico son todos, no slo los amigos directos de Salinas de Gortari, Larrea, Coppel, Bailleres, Servitje, Ramrez o Tricio. Los modos institucionales y no institucionales del prismo o el nacionalismo revolucionario sirvieron para enmascarar y ocultar el peso de la oligarqua en la poltica, la cultura y la economa mexicana.

Evidentemente la oligarqua constituye la fraccin hegemnica dentro de la burguesa; debido al peso que tiene dentro de la economa y a la influencia en la definicin de las polticas del Estado Mexicano. Adems es la fraccin burguesa ms identificada con las corporaciones extranjeras con quienes comparten intereses.

El proceso de ocupacin neocolonial de Mxico que llev a una situacin de catstrofe humanitaria tiene en la oligarqua local a su principal protagonista. Sus redes incluyen a la crema y nata de la alta burocracia estatal, tanto del gabinete econmico financiero como del gabinete poltico y de seguridad nacional. Cuentan con una red de intelectuales y organizaciones culturales que influyen en la construccin de la opinin pblica. Sus relaciones con diversas fracciones de la oligarqua estadounidense, juda y europea son permanentes. Ellos son el enemigo principal del pueblo mexicano, representan al imperialismo. No son, junto a la alta burocracia estatal, una mera cleptocracia, un grupo de ladrones que viven al amparo de los negocios estatales; ni tampoco una mafia del poder en los trminos de un grupo de delincuentes que usan de modo ilegal a las instituciones pblicas para su beneficio. La oligarqua, a travs de sus empresas y medios culturales, aglutina al conjunto de la burguesa mexicana, que constituye al enemigo de clase del pueblo mexicano. Dicha oligarqua est formada por unas decenas de familias, apenas unas milsimas del total de la poblacin mexicana, ni siquiera el 1 por ciento como suele decirse.

Tiene procedimientos mafiosos y practicas propias de una cleptocracia, pero la oligarqua es la expresin estructural del dominio de los monopolios; no existen oligarcas buenos y malos, de los que se pueda prescindir fcilmente; ya que forman parte de lo que podramos llamar un gobierno mundial; de alguna de sus facciones. Polticamente y econmicamente la oligarqua, la fraccin financiera de la dominacin capitalista no es homognea. Compiten y acuerdan permanentemente, sus perspectivas ideolgicas aunque liberales y/o fascistas presentan matices. El caso mexicano es un ejemplo de ello, por ejemplo, AMLO representa a un sector de esa oligarqua local y por ende a un sector de capitales extranjeros que estn fusionados con la nueva oligarqua mexicana. Lo mismo ocurre con los otros candidatos a la presidencia: con Ricardo Anaya y Jos Antonio Meade. Ninguno est por suprimir el carcter oligrquico del Rgimen. Todos son parte de la mafia del poder, todos encarnan, matices ms matices menos, los intereses de las corporaciones monopolistas.

El rgimen poltico oligrquico ha recorrido dos grandes etapas, una que va de 1955 a 1982, en que se consolida como fraccin hegemnica de la burguesa. Y otra que coincide con las polticas abiertamente neoliberales que se abrieron paso en los gobiernos de Miguel de la Madrid y Carlos Salinas que se prolongaron hasta nuestros das. Ambos expresidentes protagonizaron cambios de fondo en el rgimen poltico que rompi con una amplia gama de rasgos heredados de la Revolucin de 1917, y que redefinieron las nuevas relaciones entre el Estado y las clases populares. Cambios que detonaron el arranque de un nuevo periodo de recolonizacin u ocupacin integral de Mxico por parte del imperialismo, en particular el estadounidense. El nivel de despojo generado por lo que podramos llamar la primera era de Reformas Estructurales que dieron pie a promocin de nuevos personajes a ese selecto club donde participan poco ms de 30 consorcios empresariales trasnacionalizados, los cuales fueron beneficiarios directos de la privatizacin de la propiedad pblica, social y comunal.

Son ya suficientemente claros los posicionamientos polticos de los principales candidatos a la presidencia ante los diferentes estratos y fracciones capitalistas locales y extranjeras y, de algn modo, ante los bloques de poder representados por Estados Unidos, Europa y Japn de un lado y el conformado por Rusia y China de otro. Adems, al calor de sus pugnas polticas los contenidos y ofertas electorales se han perfilado con mayor nitidez, al igual que el cronograma de gobierno que habrn de seguir a lo largo del sexenio.

Tres de los candidatos se asumen como abiertamente neoliberales: El Bronco, candidato independiente respaldado por un sector de empresarios neoloneses aboga por un neoliberalismo abiertamente ultraderechista; es un candidato marginal, difcilmente alcanzara el 3 por ciento de la votacin total; aunque es una oferta poltica que se mantendr a la espera del fracaso de la versin populista de izquierda liberal representada por AMLO; un poco al modo de los neofascistas Donald Trump, Marine Le Pen o Silvio Berlusconi que aprovecharon el desgaste y desprestigio de las derechas liberales tradicionales. Saben que la situacin mexicana es voltil y que la coyuntura econmica y los intereses de la oligarqua sern un frreo dique a las pretensiones de ampliar el gasto social de forma significativa.

Meade y Anaya representan al PRI y al PAN, los dems partidos que forman sus coaliciones son grupos de relleno; sus porcentajes de votacin para el 1 de julio rondan entre el 22 y 25 por ciento. Digamos que encarnan a las derechas tradicionales, a los socialdemcratas o a los democratacristianos.

Y finalmente Andrs Manuel Lpez Obrador, un neopriista, liberal progresista, que hasta el momento ha desarrollado una plataforma montada en la lucha contra la corrupcin, la revisin de algunos aspectos de las ltimas 12 o 14 Reformas Estructurales; adems de investigar la legalidad de algunos contratos petroleros y cancelar la Reforma Educativa si abandonar el tema de la calidad educativa como eje de su propuesta, lo que en realidad constituye el alma de la educacin neoliberal. Tambin propone una nueva Alianza para el Progreso como la de Kennedy para Mxico y Centroamrica, Alianza que en realidad fue un programa contrainsurgente. Proyecto que en algunos aspectos declarativos coincide con el proyecto para la Seguridad y la Prosperidad para Centroamrica diseado por el gobierno de Trump y que es parte del Tringulo Norte, dispositivo poltico militar para contener la migracin, el desarrollo de insurgencias y cercar a Nicaragua entre otras cosas. Promueve tambin un vasto programa de asistencia social, muy en estilo de los programas neoliberales de contencin de la pobreza y de redistribucin del ingreso sin tocar las ganancias de la oligarqua y un plan de incrementos salariales sin afectar las tasas de ganancia de la burguesa. Su oferta de no reprimir y de garantizar la reduccin de los ndices de violencia le ha ganado el apoyo de amplios sectores, a pesar de que hay muchas ambigedades sobre la permanencia del Ejrcito Mexicano en las calles. Otro elemento relevante de sus ofertas electorales es su promesa de atenerse a la Doctrina Estrada, a respetar la autodeterminacin de los pueblos, lo que evidentemente ayudara a la Revolucin Bolivariana y a Cuba entre otros pases. Se espera que gane los comicios con un porcentaje que se mueve entre el 46 y el 52 por ciento.

d) Qu posibilidades tiene un Golpe de Estado que desconozca el triunfo de AMLO

Las elecciones en Mxico son elecciones de Estado. Habitualmente la compra y la coaccin del voto en tiempos normales rondan el 50 por ciento. Los procesos electorales estn montados en la organizacin de clientelas a travs de programas pblicos y de dadivas ilegales. Los ncleos duros son muy desiguales, aunque hasta ahora el PRI aventaja a todos los partidos en ese rubro y en el de las clientelas. Sin duda los procesos electorales siguen siendo fraudulentos; no obstante, el descontento acumulado y los corrimientos electorales de amplios sectores de votantes hacia MORENA, hacen imposible que triunfen los mecanismos ilegales que se usan tradicionalmente para alterar los resultados finales.

Pero esto es slo un aspecto, en 1988 y 2006 se robaron la eleccin de forma brutal, las protestas no motivaron modificacin alguna de la determinacin golpista. Hoy estn presentes otras situaciones que alteraron las correlaciones de fuerza que impiden la repeticin de dichos escenarios.

La oligarqua mantiene posiciones diferenciadas; el ncleo anti-AMLO perdi fuerza; se mantiene un nmero relativamente pequeo, alrededor del 25 por ciento de los integrantes de este selecto grupo: Germn Larrea, Bailleres, Tricio, Coppel, Servitje, Claudio X, Jos Antonio Fernndez y Alejandro Ramrez que opt al final por una cierta neutralidad. Por otro lado los pro-AMLO son Ricardo Salinas Pliego, Alfonso Romo, ambivalentemente Carlos Slim y Emilio Azcrraga; el resto de los grandes empresarios acepta que pueden trabajar con el tabasqueo. Los principales grupos financieros dueos de los bancos ms importantes, adems de la mayora de los inversionistas de la Bolsa de Valores, asumen el triunfo de Obrador como cierto y no le ven problema. (9) Lo mismo acontece con Black Rock y otros conglomerados internacionales. A diferencia de 1988 y 2006, la oligarqua se encuentra dividida, la composicin del gabinete de Lpez Obrador refleja sus acuerdos con sectores del capital trasnacional.

Por otra parte, la alta burocracia poltica y financiera se encuentra fragmentada. En 1982, el grupo que conformaba el gabinete econmico financiero tomo las riendas del Estado mexicano, el grupo de Miguel de la Madrid y Carlos salinas encabezaron el desplazamiento de los polticos del ejercicio del poder. Este grupo econmico financiero se fue consolidando a lo largo de los aos 50 y se mantuvo ms o menos compacto hasta 1994. La divisin en ese ao se da a raz del asesinato de Colosio, candidato del PRI a la presidencia. Ernesto Zedillo, tipificado como neoliberal duro, ultra, rompi con Salinas de Gortari. Hoy Zedillo ha mostrado simpata con Obrador; uno de sus principales ex operadores polticos Esteban Moctezuma es el futuro Secretario de Educacin Pblica. Este ltimo empleado de Ricardo Salinas Pliego, dueo de TV AZTECA, entre otras empresas. Adems actores muy relevantes de este grupo econmico financiero como Guillermo Ortiz, exdirector del Banco de Mxico y ex Gerente General de BANORTE, han mostrado su disposicin a apoyar a AMLO; adems de Santiago Levi, alto funcionario del Banco Interamericano de Desarrollo.

Existen fuertes indicios, algunos pblicos, que un sector de viejos operadores de la polica poltica vinculados a la regulacin del narcotrfico y a la represin estn trabajando para aminorar el desplome del PRI, a la vez que impulsan la candidatura de AMLO, entre ellos est Manlio Flavio Beltrones, Osorio Chong, Ulises Ruiz, exgobernador de Oaxaca en los tiempos de la APPO; el propio Ren Jurez Cisneros y hasta personajes como Wilfredo Robledo, el Chacal de la UNAM y de San Salvador Atenco y exjefe de seguridad de Slim. Por si fuera poco, el PRI y el PAN estn destrozados, sus divisiones son del dominio pblico. Las amenazas de ajustes de cuentas, una vez pasada la eleccin, en contra del grupo de Enrique Pea Nieto, se ventilan en los medios. Hasta el equipo del presidente se dividi. En el PAN ocurre lo mismo, sobre el candidato presidencial Ricardo Anaya hay sealamientos que piden su expulsin.

Las divisiones de la clase poltica estadounidense tambin son otro ingrediente decisivo. Todo esto no exista en 1988 y 2006; en tales circunstancias un golpe de fuerza carece del respaldo necesario; el propio ejrcito dej a un lado su protagonismo poltico. Salvador Cienfuegos, Secretario de Defensa, abandon su tono amenazador y se retir a la penumbra. En trminos de correlaciones de fuerzas, un golpe tendra consecuencias negativas como lo reconoci Carlos Slim, ms cuando el candidato de la coalicin Juntos haremos Historia concreto todo tipo de pactos con un gran nmero de los representantes de la mafia del poder.

e) El sujeto constituyente

A partir de esos pactos establecidos con la oligarqua y con diversos sectores del capital internacional por parte de los tres bloques electorales: Morena-PT-PES (Juntos haremos Historia); PRI-PVEM-PANAL (Todos por Mxico) y PAN-PRD-MC (Por Mxico al Frente), se puede establecer el alcance real de sus promesas y compromisos con las clases trabajadoras, las clases medias, las naciones y comunidades indgenas, con mujeres, jvenes y grupos sexo-diversos. Otro elemento que resulta indicativo de cul es y ser su actuacin frente a movimientos ciudadanos, comunitarios y sociales que no se encuadren en la lgica gubernamental y empresarial, son sus posturas frente a los tres grandes referentes de movilizacin nacional: la lucha de las y los trabajadores de la educacin aglutinados en Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educacin (CNTE), los movimientos en defensa de la tierra y las luchas de las mujeres.

En el caso de los tres candidatos abiertamente neoliberales sus posturas son de choque con respecto a estos sectores movilizados; salvo tibias condenas a la violencia feminicida, no dejan dudas sobre el rechazo a toda militancia social que ponga en duda el proceso de reformas estructurales. En cambio AMLO reconoce cierta justeza de las luchas sociales aunque reitera sus modos de proceder frente al movimiento social cuando fue Jefe de Gobierno de la Ciudad de Mxico, plantea que los problemas se van a resolver desde la gestin gubernamental, desde arriba.

En realidad AMLO no congenia con la movilizacin social autnoma; su propio esquema de defensa del voto exhibe sus concepciones de fondo sobre el activismo social. Su obsesin se centra en el cuidado de las casillas electorales; no tiene ningn dispositivo de movilizacin en caso de que le roben la eleccin. Si bien hoy el panorama es radicalmente diferente al de 2006, llama la atencin la ausencia de un plan que vaya ms all de los reclamos legales, en el marco de una LEY que incluy muchas de las propuestas de Obrador; las que en el caso mexicano no han bastado para evitar el recuento fraudulento de los votos como aconteci en el Estado de Mxico el ao pasado.

Pero esto no quiere decir que no tenga un proyecto de refuncionalizacin del rgimen donde los movimientos sociales y los partidos electorales sern algunos de los engranajes de un nuevo corporativismo. De un nuevo sistema de regulacin de las luchas de clases, de los pueblos originarios y de las mujeres. Por la va de sus alianzas electorales, ha puesto en marcha un proceso donde algunas de las dirigencias que vienen del prismo puedan converger. Sobresalen los casos de Francisco Hernndez Jurez con ms 40 aos al frente del Sindicato de Telefonistas, de Elba Esther Gordillo expresidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educacin, una de las personas ms repudiadas por sus niveles de corrupcin y de activismo a favor del proyecto neoliberal; dentro de esos personajes tambin destaca Napolen Gmez Urruta dirigente del Sindicato Minero quien hered de manos de su padre la direccin sindical y que se mantiene en una lnea laborista plagada de ambigedades.

Junto a este proceso se viene desarrollando la inclusin de viejas dirigencias campesinas que reproducen las pautas del agrarismo burgus por decir lo menos; todo lo cual podr ir de la mano de la formacin de un partido que incluya a todas las fracciones pristas, panistas y religiosas de derecha que se han sumado al proyecto obradorista.

En trminos prcticos, las repercusiones de tales convergencias tienden a asfixiar a los movimientos sociales independientes, tienden un cerco a la CNTE y a varios movimientos en defensa del territorio. Algo parecido sucede con los movimientos de mujeres; Obrador ha preferido la alianza con el Partido Encuentro Social (PES) formado por grupos religiosos ultraderechistas y fundamentalistas a pactar con movimientos que abogan por los derechos de las mujeres y los sexo-diversos.

Lo que resulta ms complicado de visibilizar, mucho ms incierto, es el derrotero que seguirn los actores o sujetos sociales antineoliberales, que son quienes en el marco de la crisis pueden modificar las expectativas de quien resulte triunfador en la contienda electoral. El piso puesto por la crisis social, por el acumulado de afrentas y descontentos, y los lmites econmicos y culturales de las propuestas oligrquicas e imperialistas representadas por los tres candidatos y bloques electorales, augura un crecimiento de la lucha reivindicativa.

El previsible triunfo de Lpez Obrador no sera posible sin una irrupcin social de clases medias y sectores populares; sin la participacin de diversos actores sociales, ciudadanos y comunitarios que activa y potencialmente tienden a romper con la institucionalidad aceptada por las trasnacionales, la clase poltica y los rganos de poder del Estado. Actores que seguramente presionaran para que las promesas de campaa se cumplan. Esa presin social que an no muestra sus potencialidades oblig al cambio de actitud de sectores oligrquicos hacia el candidato de Morena. Del rechazo pasaron a la neutralidad, con excepcin de quienes haban pactado con AMLO desde antes; su cambio de opinin sobre un posible gobierno obradorista fue obligada, resultado de una irrupcin social que rebas los marcos de participacin clientelar.

Eso motiv el cambio de opinin de sectores de la gran burguesa y de sus operadores polticos que decidieron correr el riesgo imponiendo mltiples candados. El descontento ya no poda ser manejable en el marco de las alternancias del PRI y el PAN en la presidencia y de los dispositivos represivos existentes; por ello tomaron la determinacin de arriesgarse con un candidato como Obrador que propone una cierta redistribucin de la riqueza disminuyendo el costo de operacin del Estado y generando ingresos extras a travs del combate a la corrupcin.

Esta irrupcin social, que tiene su antecedente directo en la insurgencia cvico electoral de 1988, comparte con aquella la expectativa de luchar por el gobierno, de echar abajo al PRI y ahora tambin al PAN como corresponsable de la situacin de crisis social y desastre humanitario. Sin embargo, guarda algunas particularidades que le dan un sentido propio; por ejemplo, la participacin de las capas medias y una nueva masa de jvenes es ms importante que en otros procesos electorales, de ah que las preferencias por AMLO ronden el 50 por ciento del electorado.

Si bien resulta abrumadora en este momento la forma electoral de participacin social, en la que predominan los mecanismos propios de una eleccin de Estado, con sus mtodos clientelares y el control de las cpulas partidocrticas, con la injerencia de corporaciones empresariales, de iglesias y el crimen organizado, adems de los organismos de seguridad nacional, existen otras manifestaciones sumamente relevantes.

A diferencia de 1988 en que el factor de la insurgencia cvico-electoral tuvo mayor peso frente a los recursos movilizados por los partidos que respaldaron la candidatura de Cuauhtmoc Crdenas; en la eleccin actual los apoyos de AMLO provienen en primer lugar de recursos estatales, de forma parecida a lo sucedido en 2006 y 2012 en que los recursos del gobierno de la CDMX y del IFE fueron decisivos. Sin embargo, hoy se puede hablar de una situacin mixta; es decir, de la concurrencia de procedimientos propios de una eleccin de Estado y de un auge civil que tiene sus propias motivaciones, ajenas al clientelismo y a las manipulaciones tradicionales. Dichas formas de participacin relativamente autnomas son muy importantes aunque no alcanzan el nivel de beligerancia mostrada en la participacin de amplios sectores sociales que, en 1988, lindaron con la insurreccin y que junto a fracturas del ejrcito y de la clase poltica, le dieron una radicalidad a la insurgencia electoral no vista en elecciones posteriores.

El factor ms relevante que ha marcado la historia del pas en los ltimos 30 aos fue la emergencia de un sujeto democrtico nacional, pluriclasista aunque mayoritariamente popular que con altas y bajas ha persistido alimentando las luchas contra las privatizaciones, el alzamiento zapatista y las irrupciones cvico-electorales. La posibilidad de radicalizar las tendencias hacia la revolucin democrtica, la liberacin nacional y el socialismo, que en realidad son aspectos de un mismo proceso, depende de la capacidad de ese sujeto para aprovechar las potencialidades contenidas en la crisis. De accionar de forma independiente, de no caer en una dinmica de sujecin a liderazgos liberal progresistas como ha ocurrido en buena parte de los pases que han vivido la experiencia de contar con gobiernos progresistas.

Lo que viene es una agudizacin de la catstrofe humanitaria que padecemos las y los mexicanos. Sin afectar a la oligarqua y al capital trasnacional ser muy difcil ensayar un programa de superacin de la pobreza con la suficiente densidad para revertir la crisis social. Estamos a la puerta de una nueva crisis econmica, los dficits sociales son mayores, las inercias del capitalismo neoliberal basado en el despojo, la precarizacin de las y los trabajadores y en el uso de la violencia y el terror de Estado no tienen contrapesos efectivos en Mxico, ms que los que podran derivarse de la movilizacin social autnoma.

Debemos aprovechar la incorporacin a la participacin poltica de amplios sectores de la poblacin y ampliar al mximo la ilusin de muchas personas en que se respetaran los derechos polticos, sin bajar la guardia. El movimiento social tiene la posibilidad de enrumbarse por el camino de la disputa del gobierno y el poder, de ampliar sus espacios de autogobierno y de ensayar procesos basados en la democracia comunitaria, en la accin directa y a travs de mecanismos de participacin que confronten a la partidocracia. Agruparnos en el Frente Nacional Convocado por la CNTE con un claro sesgo antioligarquico, por el poder para el pueblo, en pos de la revolucin democrtica, la liberacin nacional y el socialismo como lo seala su declaracin poltica, por salir, es un paso importante; otros ms ya estn en marcha desde las comunidades. Esa es la salida para no ser cooptados por el liberalismo progresista.
 

Notas:

(1) Garca Ibarra, Abraham. El fantasma del golpe de estado tcnico. 4 de marzo de 2015 http://proyecto3.mx/2015/03/el-fantasma-del-golpe-de-estado-tecnico/ Gilly, Adolfo. Por una utopa cruel dejamos nuestras casas. Nexos. 1 septiembre, 1996. https://nexos.com.mx/?p=7978   Mora Gallardo, Hctor Alejandro. Carlos Salinas de Gortari (1988-1994). Crisol Plural. 29 nov 2012. crisolplural.com/2012/11/29/carlos-salinas-de-gortari-1988-1994-el-salinato/

(2) A diferencia de la mafia del poder, el trmino cleptocracia define una dinmica distinta: es la institucionalizacin del robo. La mafia del poder es descriptiva; la cleptocracia, prescriptiva. La mafia del poder captura al Estado; la cleptocracia se vuelve el Estado. La cleptocracia, a diferencia de la mafia, transforma lo que son bienes pblicos en bienes privados discontinuos, aleatorios e inestables, distribuidos por un gobierno sin legitimidad e ilegal. La cleptocracia domina toda la ecuacin del juego, al grado de dinamitarlo por completo. La corrupcin, en la cleptocracia, no es la excepcin, sino la regla, y no es una prctica ajena a la institucionalidad, sino el hecho que explica su funcionamiento. CLEPTOCRACIA, Jenaro Villamil. https://www.megustaleer.mx/libros/cleptocracia/MMX-008681/fragmento

(3) El Estado es la cspide o el ncleo de un sistema de dominacin que es incluye al rgimen poltico, al gobierno y a diversas instancias de poder econmicas, polticas, militares y culturales, formales e informales, legales e ilegales que operan los procesos de dominacin a modo de flujos que le dan vida a la reproduccin de la dominacin burguesa. Rui Mauro Marini avanz en la elaboracin de esta perspectiva integral. Cuadernos Polticos, nmero 36, ediciones era, Mxico, D.F., abril-junio 1983, pp. 73-86. Jaime Osorio Chile: Estado y dominacin.

(4) Nos parece que esto es evidente cuando revisamos la evolucin de gobiernos y movimientos que son o devienen progresistas; en alternativas burguesas o pequeo burguesas de redistribucin del ingreso y de regulacin de las inequidades e irracionalidades ms escandalosas del capitalismo neoliberal sin cuestionar la relacin de dependencia neocolonial y sin estrategias concretas de avance al socialismo. Los gobiernos de progresistas de Brasil, Uruguay, Argentina, El Salvador, Paraguay, entre otros, son un claro ejemplo de ese fenmeno, que incluso ha influido en segmentos revolucionarios en prcticamente todos los procesos que se reclaman anticapitalistas.

(5) Nadie con un nivel mnimo de honestidad puede minusvalorar el aporte personal de los dos dirigentes de la Revolucin Cubana y Bolivariana al cambio de correlaciones de fuerzas que se registr a partir de 1999 en que Chvez llega a la presidencia. El impacto en las disputas de resonancia global fue evidente: Medio Oriente, Amrica Latina y Asia.

(6) Los 300 mil muertos, El Universal, 23 feb. 2016, www.eluniversal.com.mx/entrada-de-opinion/articulo/.../02/.../los-300-mil-muertos.

(7) El secretario de Seguridad Interna de los Estados Unidos, John Kelly, dijo que "Para los Estados Unidos, la seguridad fronteriza empieza mil 500 millas al sur" durante el inicio del segundo da de actividades de la Conferencia para la Prosperidad y la Seguridad de Centroamrica, en Miami. El funcionario resalt que este evento es producto de la visita que realiz a Mxico junto con el secretario de Estado, Rex Tillerson, en febrero pasado.
Advirti que tanto el Gobierno de Mxico como el de Estados Unidos estn muy interesados en la seguridad en Centroamrica, especficamente en materia de seguridad fronteriza, drogas, combate a la migracin ilegal, asuntos ambientales y lucha contra organizaciones criminales transnacionales. Ante la dificultad que plantea la situacin del Tringulo Norte, dijo que hay que ver el caso de Colombia, que ha cambiado en trminos de la disminucin de la violencia desde hace 20 aos. http://diario.mx/Estados_Unidos/2017-06-16_5b8d3105/prioriza-kelly-seguridad-en-frontera-sur-de-mexico-/

(8) La nueva oligarqua que gobierna en Mxico: un esbozo para su estudio. Alejandro Valle Baeza y Gloria Martnez Gonzlez; Oligarqua y Estado en el Mxico de hoy, Arturo Guilln ; La oligarqua "mexicana" al servicio de la lite internacional: Quin quiere vender lo que resta del pas? Roberto Hernndez.28 de octubre de 2013; La burguesa, la oligarqua y el Estado y Teora leninista del imperialismo. Alonso Aguilar Monteverde;

(9) Inversionistas dan por hecho un triunfo de AMLO el 1 de julio, slo esperan el resultado del Congreso, El Economista, https://www.eleconomista.com.mx/mercados/Inversores-dan-por-hecho-un-triunfo-de-AMLO-el-1-de-julio-solo-esperan-el-resultado-del-Congreso-20180629-0073.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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