Portada :: Chile
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-07-2018

La plutocracia y la poltica

Eduardo Andrade Bone
Agencia Indoamericana de Prensa


Se suele decir que los inicios de la poltica se remontan al neoltico, cuando la sociedad comienza a organizarse en un sistema jerrquico, en donde ciertos grupos o individuos adquieren poder sobre el resto. En este sentido se puede sealar que la poltica es una actividad orientada, que tiene un carcter ideolgico en la toma de decisiones de un sector para alcanzar determinados objetivos para beneficio propio o colectivo. Tambin puede definirse como una manera de ejercer el poder con la intencin de resolver o minimizar el choque entre los intereses encontrados que se producen dentro de una sociedad y que suelen estar ligados al mbito econmico-social y al poltico.

Ahora la plutocracia no es otra cosa que una forma de oligarqua en la que una sociedad est gobernada o controlada por la minora formada por los miembros ms ricos de la misma. El concepto es habitualmente empleado en un sentido despectivo, para prevenir de los riesgos de un sistema de gobierno excesivamente influido por los estratos ms acaudalados de una sociedad, cuyo funcionamiento puede verse excesivamente distorsionado por los miembros ms ricos de una sociedad. ​

Tambin se suele decir que la democracia, el gobierno del demo, es decir del pueblo, no tiene absolutamente nada que ver con el gobierno administrado por los grandes intereses econmicos, que en realidad corresponde ms bien a una plutocracia.

En el caso de Chile podramos sealar que, a travs de la mayor parte de su historia, ha sido gobernada por la plutocracia, con las excepciones del gobierno de Pedro Aguirre Cerda, los tres primeros aos del gobierno de Eduardo Frei Montalva y el gobierno de la Unidad Popular, encabezado por la figura inmortal del presidente Salvador Allende.

Luego la plutocracia chilena mueve todas sus fichas con el objeto de recuperar el poder poltico y parte del poder econmico, que les haba sido arrebatado por la nacionalizacin del cobre, la reforma agraria y el paso de diversas empresas a lo que se llam el rea social de la economa del programa de la Unidad Popular, como las cuestiones ms trascendentales del proceso de cambios que viva Chile. De all que la plutocracia con la ayuda de los Estados Unidos, el sector ms conservador y reaccionario de la Iglesia Catlica, el Partido Nacional (RN), la Democracia Cristiana, Patria y Libertad, junto a los grandes empresarios nacionales, buscan el golpe de estado, para as poner fin a la indita experiencia poltica e histrica encabezada por la Unidad Popular.

Una vez que triunfa el golpe de estado de septiembre de 1973, encabezado por el criminal y ladrn Augusto Pinochet y familia, la plutocracia se pone a disposicin de la dictadura comenzado as el proceso de desmantelamiento de las diversas polticas que se haban implementado y que comenzaban a beneficiar a las grandes mayoras del pas.

Posteriormente y durante los 17 aos de dictadura, los sectores polticos ligados a la plutocracia, vale decir los actuales partidos polticos como la Unin Demcrata Independiente (UDI), Renovacin Nacional (RN) y el sector golpista de la Democracia Cristina, dan paso a la elaboracin de toda la institucionalidad de la dictadura, la cual es plasmada en la Constitucin fraudulenta del rgimen militar, el sistema electoral antidemocrtico conocido como binominal y el ente tambin anti democrtico conocido como Tribunal Constitucional, todo al servicio de esta plutocracia y el poder del dinero.

Ahora los gobiernos post dictadura no han hecho otra cosa que administrar la parte ms sustancial heredada del rgimen militar y solo realizando cambios cosmticos, simbolizados en las dadivas de los subsidios sociales, pero no en los cambios efectivos y reales, de manera que beneficien a la gran mayora de los chilenos.

Esencialmente la plutocracia chilena, representado por los partidos polticos de centro derecha (UDI-RN-DC+-) ha sobrevivido polticamente, gracias al trfico de influencias, el nepotismo poltico, los conflictos de intereses y su involucracin en la corrupcin. Todo este sector poltico mencionado, de forma directa o indirecta o a travs de lazos familiares estn relacionado con la plutocracia y el poder del dinero.

Lo que tenemos entonces, es una plutocracia (oligarqua) disfrazada hoy de seudo democracia, una especie de droga, para que el ciudadano de a pie no proteste mucho y siga todo igual: mientras el 1% de la poblacin es cada vez ms inmensamente rico, y el resto tiene que vivir de las sobras del neoliberalismo.

En esta plutocracia el sector de la clase poltica (centro-derecha) que est al servicio del poder del dinero, ha optado por polticas de parche y no soluciones reales para los chilenos, que se han visto afectados por todas las iniquidades que ha creado el modelo econmico (neoliberal) imperante desde la dictadura hasta nuestros das.

Esta plutocracia adems ha buscado generar la sensacin de cierto progreso a travs de los medios de comunicacin del sistema que controla. La publicidad comercial especialmente a travs de la TV llama insistentemente a integrarse a la alineacin de la compra desenfrenada de bienes de consumo y ofreciendo crditos con intereses leoninos (estafa), que en otros tiempos se llamaba comprar al fiado. Dicha oligarqua ya controla alrededor del 35% de la riqueza nacional, cuestin adems que va en ascenso.

La plutocracia chilena estrechamente ligada a la fauna neoliberal a ultranza y el legado de la dictadura, ha optado por secuestrar y corromper la poltica a travs del soborno, la coima, la corrupcin y los altos ingresos de los altos ejecutivos del aparato pblico y del parlamento de la nacin, cuyas reglas quedan establecidas en la constitucin pinochetista y sus diversos derivados legales.

Un ejemplo claro de la corrupcin en el aparato del Estado es el sueldo percibido por el mximo ejecutivo de la empresa an estatal Codelco y que percibe 50.530.000 pesos mensuales, vale decir unos 79.171 dlares por mes.

Mientras que un diputado le cuesta a todos los chilenos por ao la suma de $296.012.422, si se consideras que se le asigna una dieta de $9.121.806; monto de personal de apoyo de $6.050.131; asesoras externas por $2.329.756; gastos operacionales para los comits de $23.297; monto por personal de apoyo para los comits de $955.283 y asesoras externas para los comits por $291.219, segn lo publicado por la prensa nacional.

En tanto, un senador tiene un costo anual de $379.049.241, esto porque mensualmente se le entrega por concepto de dieta $9.121.806; gastos operacionales por $8.299.500; personal de apoyo por $6.834.052; asesoras externas por $3.145.170; gastos operacionales para los comits de $23.296; monto por personal de apoyo para los comits por $958.045 y asesoras externas para los comits por $2.788.901.

Todo esto contrasta con el salario promedio de un trabajador chileno que es de 343.000 pesos (540 dlares), mientras que el salario mnimo est establecido en 276.000 pesos (435 dlares). Mientras que la mayora de los pensionados viven con 150.000 pesos mensuales.

De all que se puede decir que la plutocracia y sus vasallos en la poltica, no han hecho otra cosa que saquear las arcas del estado chileno para beneficio propio, al margen de muy pocas excepciones polticas. En realidad, la plutocracia no es otra cosa que la mafia en el poder, cuyos nexos ms directos son la Sofofa y la CPC, dos entes empresariales que agrupan a los grandes empresarios y el poder del dinero

De all que cada cierto periodo los chilenos eligen a los representantes de esta plutocracia y un sector de las fuerzas progresistas (FA, PC) que no estn contaminada con todo lo degradante que ha sido capaz de crear la plutocracia chilena.

Ahora esta oligarqua poltica empresarial desde la poca de la dictadura ha lo grado tambin corromper a los guardianes de su sistema, que no son otros que los altos oficiales de las fuerzas armadas y de la polica militarizada chilena, que han estado involucrados en sendos actos de corrupcin.

Finalmente cabe destacar que estos diversos factores creados por la plutocracia y sus sectores polticos afines han contribuido al distanciamiento, la rabia, el desencanto y la desconfianza de los chilenos, hacia la autodenominada clase poltica del pas. Recordemos que en las ltimas elecciones municipales alrededor del 60% de los electores no sufrago. Y en las presidenciales ltimas, diciembre 2017, el 52% de los chilenos no ejerci su derecho a votar, reflejando el gran descontento existente con la desprestigiada actividad poltica y una seudo democracia que an manifiesta tener muchas carencias, pero muy bien protegida por la plutocracia y su brazo armado que no son otros que las FF.AA. chilena.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter