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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-07-2018

Carta explicativa
Las razones que nos han llevado a suspender la propuesta de Iniciativa Legislativa Popular antinuclear, valoraciones y reflexiones finales

Miguel Muiz
Colectivo 2020 libre de nucleares


Amiga, amigo,

Desde septiembre de 2016 y ante la perspectiva de que los siete reactores nucleares activos en Espaa prolongasen su funcionamiento hasta los 60 aos (con los peligros e impactos sobre la salud y el medio ambiente que ello supone), un grupo de personas hemos estado trabajando para presentar en el Congreso una Iniciativa Legislativa Popular (ILP), es decir, un Proyecto de Ley para el cierre ordenado de dichos reactores en 2020, 2021 y 2024, fechas en que deben renovar sus permisos de funcionamiento.

Durante ms de 20 meses hemos recogido apoyos y crticas. Ms de 1.500 personas en el conjunto de Espaa se han ofrecido voluntarias, a ttulo individual o como miembros de diversas organizaciones sociales, para participar en la recogida de las 500.000 firmas necesarias para la tramitacin del Proyecto de Ley, una muestra de confianza y respeto a la que, en parte, intentamos corresponder con este mensaje.

Seguimos creyendo que slo una ILP permitir a la mayora social contraria a la energa nuclear hacer llegar su voz a las negociaciones que mantienen representantes de las compaas elctricas y del gobierno de turno para acordar la renovacin de los permisos.

Pero despus de valorar el trabajo desarrollado en estos meses el grupo impulsor de la ILP hemos acordado suspender la campaa, ya que pensamos que actualmente no se dan las condiciones mnimas para lanzarla con garantas de xito.

Por qu hemos decidido no lanzar la ILP

Queremos compartir contigo las reflexiones que nos han llevado a NO lanzar la ILP y los motivos por los que consideramos que hemos fracasado. Creemos que es necesario analizar por qu una demanda apoyada por una amplia mayora social no se ha podido concretar en una accin poltica. Pensamos, modestamente, que lo sucedido con la ILP es un ejemplo de las limitaciones y carencias a las que se enfrentan las movilizaciones sociales en este perodo y que su anlisis puede ayudar a superar dichas carencias y limitaciones en futuras movilizaciones que, sin duda, se plantearn en este campo y en otros mbitos de lucha contra las desigualdades.

Te proponemos una reflexin sobre las dificultades objetivas y las subjetivas, sobre los errores y carencias propios, como colectivo impulsor, pero tambin sobre los ajenos, los que afectan al tejido asociativo con el que hemos estado en contacto.

Tambin te animamos a participar, a enriquecer dicha reflexin: a hacernos llegar, si quieres, tus opiniones. No pretendemos abrir un debate, sino slo ayudar a entender. Todo lo que recibamos, de ti y de todas las personas que nos aporten, se reflejar en el blog http://ilp2020.blog.pangea.org, pues la resistencia contra la energa nuclear no acaba con la retirada de nuestra campaa: la amenaza sigue activa yseguir por mucho tiempo.

Para facilitar tu aportacin, y para no alargar demasiado este texto, presentamos nuestras reflexiones en forma de tesis o apuntes breves, desarrollando un mnimo de argumentos que la justifican. A partir de aqu la reflexin queda abierta.



A.- Uno de nuestros errores como colectivo ha sido trabajar para que la ILP fuese asumida desde el exterior, es decir, por parte de otras organizaciones sociales y polticas.

B.- No hemos profundizado en la posibilidad de que nosotros mismos impulssemos la ILP, es decir, lanzarnos a promover directamente una Comisin Promotora e intentar un efecto "bola de nieve" teniendo en cuenta los resultados muy positivos que haba tenido la prospeccin previa, en lugar de presentarla como un sondeo para evaluar los apoyos que tendra. El enfoque en forma de sondeo ha prefigurado todo nuestro trabajo y nuestra percepcin como colectivo.

C.- Siempre hemos sabido que el peso de las grandes ciudades (Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Crdoba, Vigo, Bilbao, etc.) era clave para el xito de la ILP, hemos buscado contactos y hemos generado complicidades con personas que viven en ellas, pero no hemos sabido remarcar el papel clave que jugaban a la hora de explicar nuestro proyecto.

D.- Nuestro colectivo estaba, y est, formado por personas con activismo en otras reivindicaciones. Lo que implicaba limitaciones de agendas y compromisos.

E.- Socialmente se ha producido una reflexin circular en clave agendas: al tratarse de una ILP contra la energa nuclear la mayora de las organizaciones consolidadas con las que hemos tenido contacto asuman, de entrada, que era el movimiento ecologista, en el sentido de las organizaciones con mayor estructura y presencia en los medios, quines deban impulsarla. Y que su papel era actuar como difusores, una vez que se hubiese iniciado.

F.- Pero, paradjicamente, la propuesta de ILP no ha sido impulsada por el movimiento ecologista ms organizado, que se neg, de entrada, incluso a sondear a su entorno social ms inmediato para valorar el grado de apoyo que poda obtener. La causa era que dicho movimiento tambin tena una agenda propia con otras prioridades y consideraba la ILP una inversin excesiva de dedicacin y esfuerzos para un resultado incierto.

G.- Todo ello se ha traducido en otra paradoja que se ha manifestado en varias ocasiones a lo largo de estos meses: los colectivos de base, sensibles al peligro nuclear pero alejados del movimiento ecologista organizado, han sido los que mejor han percibido la ventana de oportunidad y la urgencia de la ILP para presionar para el cierre incidiendo en la renovacin de los permisos; en cambio los sectores ecologistas ms profesionalizados tan slo perciban lo que implicaba de perturbacin de sus propias agendas de trabajo.

H.- La combinacin de estos tres elementos ha dado como resultado que la existencia de altas expectativas entre el 2016 y el 2018 nunca se hayan traducido en compromisos concretos ms all de contribuir a la recogida de firmas.

I.- En el campo de la nueva poltica hemos detectado falta de experiencia y ausencia de una reflexin estratgica colectiva sobre las implicaciones de la cuestin nuclear. Una valoracin excesiva de las posibilidades de incidir desde las instituciones (Congreso y Senado) en la renovacin de licencias, sin entender la necesidad de vertebrar un movimiento social de apoyo a la no renovacin que multiplicara la presin social mas all del mbito parlamentario.

J.- No se puede dejar de lado, aunque estn pendientes de investigar, las formas en que la presin de la industria nuclear mantiene, de manera muy eficaz, que el rechazo mayoritario a las nucleares se limite a una actitud pasiva. Ello impide, desde hace aos, el paso de la protesta al despliegue de un movimiento activo, como ha pasado con otros conflictos sociales.

K.- Se ha confirmado tambin la existencia de una fractura generacional que impide la transmisin de la resistencia nuclear activa hacia sectores sociales jvenes. Se trata de un elemento preocupante, ya que sern precisamente las personas jvenes las que ms padecern las consecuencias de alargar el funcionamiento de los reactores a 50 - 60 aos. Aqu el anlisis no puede quedar en una diagnosis, es urgente encontrar vas para superar esta fractura.

L.- Siempre hemos sido conscientes de que el lanzamiento de la ILP era slo una primera etapa para incidir en la industria nuclear desde la sociedad. Nunca nos hemos dejado llevar por la ilusin de que un apoyo social masivo aseguraba el cierre de las nucleares. Pero s que supona romper la dinmica de un debate limitado a los expertos y la poltica organizada y socializar la lucha y el debate antinuclear.

M.- No hemos conseguido nuestro objetivo bsico: compartir el compromiso en el lanzamiento de la ILP con una entidad social o poltica con estructura organizativa en toda Espaa, de manera que actuase como columna vertebradora de los miles de personas dispersas geogrficamente que han mostrado su compromiso de trabajar en la recogida de firmas.

N.- A quines formamos el Colectivo 2020 nos queda la duda de un exceso de prudencia, del resultado que hubisemos podido obtener si hubisemos optado directamente por formar un ncleo de personas y organizarnos como Comisin Promotora en lugar de centrarnos en extender el sondeo, tal como apuntbamos al comienzo.


Reflexin final

Pese a dar por acabado nuestro trabajo, y de la constatacin de que el lanzamiento de la ILP ha fracasado, mantendremos nuestra actividad de seguimiento como Colectivo 2020 LIBRE DE NUCLEARES hasta que la renovacin de las licencias de funcionamiento de los siete reactores sea un hecho inevitable. Las graves incertidumbres de seguridad que rodean el funcionamiento de las centrales nucleares nos obligan a una atencin continuada y a estar preparados para un lanzamiento inmediato de la ILP si se producen averas o accidentes de importancia antes de que se otorguen las licencias o si una nueva coyuntura permite la aparicin de nuevos sujetos activos.

Por lotanto, continuaremos nuestro trabajo de divulgacin de la evolucin del conflicto, eso s, sin informar a ninguna persona o entidad que no lo solicite expresamente. Esta decisin nos permite eliminar el listado de contactos que hemos utilizado hasta hoy para comunicarnos contigo. Si deseas seguir recibiendo informacin puntual, rellena este formulario con tu correo electrnico y, opcionalmente, nombre, crearemos una nueva base de datos de contacto slo para este tema. Asimismo, quisiramos recordarte que puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificacin, supresin, oposicin o limitacin en el tratamiento de tus datos dirigindote a [email protected].

Con el deseo de que estos apuntes te aporten elementos tiles para entender los conflictos sociales en que nos hallamos inmersos, recibe nuestro agradecimiento por tu apoyo y un cordial saludo.

10 de junio de 2018. Colectivo 2020 LIBRE DE NUCLEARES



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