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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-07-2018

Los secretos de las empresas que demandaron a Espaa por 8.500 millones por los recortes a las renovables

Pia Eberhardt y Cecilia Olivet
Pblico


Sumndonos a la fiebre del ftbol, se podra decir que los inversores que demandaron a Espaa ante tribunales internacionales van ganando por goleada. Son ya cuatro los casos perdidos por el gobierno, que, hasta el momento, ha sido condenado a pagar 357,5 millones de euros.

Desde 2011, Espaa ha sido golpeada por 40 demandas de inversores extranjeros que, invocando el Tratado sobre la Carta de la Energa (TCE), reclamaron 8.500 millones de euros por los recortes a los subsidios de energa renovable, medidas que el gobierno conservador del PP impuso en medio de una dura crisis financiera y sucumbiendo al cabildeo de grandes empresas como Endesa.

El TCE es un tratado de los aos noventa que, actualmente, es aplicable a casi 50 pases. Vale resaltar que Espaa encabeza la lista de los 27 pases demandados al amparo del TCE.

El arbitraje de inversin: un mecanismo para proteger el medio ambiente?

Aquellos que consideramos que el abandono de los combustibles fsiles (petrleo, carbn y gas) y la transicin energtica hacia energas renovables son imprescindibles en la lucha contra el cambio climtico, podramos llegar a pensar que el hecho de que los inversores demanden al Estado en estos casos es positivo, ya que penalizan al gobierno por retirar los incentivos a los inversores en energa limpia.

Sin embargo, esta idea parte de dos premisas errneas. Una, que el arbitraje de inversiones es un sistema justo e independiente. Y dos, que las empresas que demandan buscan beneficiar al cambio climtico y es justo que reclamen que se las compense porque las nuevas condiciones afectaron a sus expectativas de ganancias.

En realidad, el arbitraje de inversiones es un sistema de justicia paralelo, al servicio solo de las grandes corporaciones, que son las nicas que pueden iniciar un pleito. Quienes resuelven las demandas son rbitros que cobran por caso y que, segn demuestra la experiencia, suelen interpretar las leyes de proteccin de las inversiones a favor del inversor y no del inters publico. Este es un rgimen totalmente inadecuado para hacer frente al cambio climtico.

Por otro lado, las empresas que demandan, lejos de ser inversores interesados en impulsar la lucha contra el cambio climtico, se caracterizan por ser empresas del sector financiero, que tambin invierten en combustibles fsiles, y que realizaron en Espaa unainversin especulativa, siendo conscientes de los riesgos, pero dispuestas a asumirlos dado el gran margen de posibles ganancias.

Los cinco secretos de las empresas que demandaron a Espaa

Un anlisis detallado de los 110 inversores que demandaron a Espaa en los 40 casos, revela cinco secretos de estas empresas:

Secreto 1 En el 88 % de estas 40 demandas, el inversor demandante no es una empresa de energa renovable, sino un fondo de capital u otro tipo de inversor financiero. Entre los ejemplos se encuentran Masdar (un fondo estatal de Abu Dhabi) y RREEF (parte de DWS, un fondo del gigante financiero alemn Deutsche Bank). La empresa Antin, que gan el ltimo caso contra Espaa y a quien se le otorgaron 112 millones de euros en compensacin, es un fondo de capital que hasta el 2012 perteneca parcialmente al banco francs BNP Paribas.

Secreto 2 En el 53 % de los 40 casos, la compaa que demanda tambin invierte en energa contaminante (sector del carbn, el petrleo, el gas y/o la energa nuclear). Ejemplos contundentes son las empresas alemanas de carbn y nucleares E.ON y RWE (esta ltima demanda a travs de su filial Innogy, ahora tambin parte de E.ON) y los fondos de inversin RREEF y Masdar (ambos tambin invierten en combustibles fsiles).

Secreto 3 Varias de las empresas que han demandados a Espaa son en realidad empresas fantasma o sociedades pantalla, que por lo general solo existen sobre el papel y se suelen usar para la evasin de impuestos y el lavado de dinero. Por ejemplo, Isolux Infrastructure y Charanne, empresas registradas en Holanda, pertenecen en realidad a dos de los empresarios espaoles ms ricos: Luis Delso y Jos Gomis. Antin, la empresa que se llev 112 millones en compensacin, tambin es una empresa fantasma, con sede en Holanda pero sin actividad econmica en este pas.

Secreto 4 63 de las 110 empresas que demandaron no contaban con un largo recorrido en el pas, sino que invirtieron en Espaa despus de 2008, cuando el pas ya estaba en plena crisis econmica y ya se haban introducido cambios en los programas de subsidios a las renovables y, por lo tanto, eran plenamente conscientes de los riesgos. Por lo menos 8 de las demandantes continuaron invirtiendo a pesar de los cambios normativos. Esto no priv a los inversores de argumentar que el Gobierno haba violado sus expectativas legitimas. El TCE ha sido una va de escape para saquear fondos pblicos cuando sus inversiones de riesgo no estaban dando los frutos esperados. Para estas empresas, que especularon al invertir, el TCE no fue una mera pliza de seguro, sino una fuente adicional de beneficios.

Secreto 5 Los inversores que demandaron a Espaa no solo reclaman la recuperacin de su inversin inicial, sino que piden compensacin por ganancias futuras imaginarias. El tribunal en el caso Eiser conden a Espaa a pagar una indemnizacin de 128 millones de euros por la prdida de flujos de caja futuros. Estas son ganancias imaginarias que el fondo afirma que hubiera ganado con sus plantas de paneles solares en el transcurso de 25 aos, en un escenario hipottico donde no se recortaran los subsidios. El Tribunal Supremo espaol ha rechazado demandas similares por considerarlas de carcter meramente especulativo. Pero los tribunales arbitrales deciden entregar a las empresas fondos pblicos sobre la base de esos sueos corporativos. Quin pagar la factura? Los ciudadanos espaoles, que ya han sido golpeados por severas medidas de austeridad, y algunos de los cuales tambin estn luchando para pagar los prstamos que pidieron prestados para construir techos y campos solares. Para ellos, no hay compensacin.

Los riesgos latentes

Espaa todava enfrenta 33 demandas pendientes por un valor de ms de 7.490 millones de euros. Con este monto, se podra pagar el sueldo promedio anual a 162.900 mdicos espaoles.

A pesar de que, hasta ahora, los casos contra Espaa se han dado en razn de los recortes a los subsidios a las energas renovables, el TCE ha sido muy usado por grandes compaas de petrleo, gas y carbn para impugnar polticas que favorecan la energa limpia, prohiban la explotacin de petrleo, aplicaban impuestos a los combustibles fsiles o introducan reglamentaciones ambientales.

Si el nuevo gobierno socialista espaol desea dar un giro real a las polticas del pas y apostar por lo que llaman transicin ecolgica, el TCE podra dar lugar a muchos ms casos y convertirse as en un costoso impedimento para avanzar con medidas robustas para responder al cambio climtico y la pobreza energtica.

Hora de decir adis?

El TCE ha trado ms perjuicios que beneficios a Espaa. No hay evidencia de que haya contribuido a atraer inversiones, pero les ha costado a los ciudadanos espaoles millones de euros.

Italia ya dio el paso de abandonar el TCE despus de ser demandada por millones de euros. A qu espera el gobierno espaol para seguir el ejemplo?

Fuente: http://blogs.publico.es/otrasmiradas/14001/los-secretos-de-las-empresas-que-demandaron-a-espana-por-8-500-millones-por-los-recortes-a-las-renovables/?doing_wp_cron=1530604847.7965788841247558593750



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