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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-07-2018

El encuentro entre dos vergenzas polticas, Temer y Pence

Luiz Incio Lula de Silva
Brasil 247

Traducido del portugus para Rebelin por Alfredo Iglesias Diguez


El gobierno de Trump ya no nos sorprende con sus medidas autoritarias y desafortunadas, ni por las rectificaciones que se ve obligado a hacer a consecuencia del clamor de las protestas.

Del mismo modo, tampoco nos sorprende el grado de servilismo al que se prestan las autoridades que ocuparon el poder en Brasilia intentando subsistir los pocos meses que les quedan.

El encuentro estos das pasados de esas dos vergenzas polticas produjo un espectculo grotesco en los dos pases: en Estados Unidos la conmocin de las imgenes y grabaciones de nios migrantes llorando al ser separados de sus madres; en Brasilia un vicepresidente estadounidense procedente de la extrema derecha llama la atencin al actual ocupante de la silla presidencial brasilea en trminos inaceptables: cuiden a sus nios, es el momento de hacer ms.

Durante los ocho aos en que fui presidente de la Repblica procur llevarme bien con los dos compaeros estadounidenses: seis aos con un miembro del Partido Republicano, George Bush y otros dos con el sucesor electo del Partido Demcrata, Barack Obama.

Sin diferencias, la actitud de Brasil se gui en todo momento por los principios de la diplomacia activa y altiva, como le gusta repetir a Celso Amorim. Nunca emple una retrica agresiva contra Estados Unidos y manifest y reiter nuestro inters en desarrollar con ese pas las mejores relaciones econmicas, polticas y culturales posibles. No obstante, nunca renunciamos a ser tratados como iguales, principio fundamental de la democracia y de la relacin entre pases soberanos.

Durante nuestros gobiernos no habra tenido lugar de ninguna manera la grosera de ese vicepresidente estadounidense en el mismo Palacio de Planalto donde en tiempos recientes se oan fuerte las voces de los movimientos populares, de los lderes sindicales, de las conferencias democrticas que convocamos, de los recogedores informales de material reciclable o de los leprosos.

Hay que recordar, ante los semblantes acobardados de quienes ocupan sus puestos a raz del golpe del impeachment, que las rdenes de ese sub enviado por Trump hasta incluan reglas para que la diplomacia brasilea tuviese en cuenta en relacin con nuestra vecina Venezuela.

La indignacin ante ese espectculo vergonzoso no puede alejarme, sin embargo, del objetivo principal de este mensaje: solidarizarme con la ola mundial de protestas contra ese nuevo ataque frontal contra la Declaracin Universal de Derechos Humanos que promueve el lder estadounidense y fortalecerla.

La actitud valiente de una jueza de California acaba de obstaculizar la saa de Trump mientras se multiplican otros recursos por Estados Unidos gracias a la adhesin de once estados a la iniciativa del poder judicial en Seattle de acabar de inmediato con las atrocidades encubiertas bajo el lema Tolerancia Cero.

Mientras numerosas organizaciones y defensores de los derechos humanos de varios pases, distintas misiones diplomticas destinadas en organismos multilaterales y diferentes rganos respetables de prensa condenan el gesto de Trump, Temer se ofrece a escondidas a pagar los pasajes de vuelta de los brasileos que sufran las consecuencias de esas polticas migratorias.

La crcel no puede callarme. Mi pas y mi pueblo no merecen esta humillacin y no pueden tolerar estas cosas. Por cierto, la decisin que tom la valiente jueza Dana Sabraw resolva una demanda que parta de dos nios, uno de Congo y otro de Brasil.

Atended bien: un pequeo pedazo de Brasil que vive en Estados Unidos, a travs de una organizacin llamada Unin de las Libertades Civiles, consigui defender el inters de nuestro pueblo en el mismo momento en que las autoridades brasileas se arrodillaban. Un pequeo pedazo de frica que tambin vive por all, que a su vez extiende las manos hacia Brasil, uniendo los dos lados de Atlntico como si furamos un slo pueblo.

El Procurador de Seattle que propuso la iniciativa considera la decisin de Trump deshonesta, cruel e inconstitucional. Me imagino que la palabra deshonesta la usa para referirse al uso fraudulento de ese mismo nombre en la famosa operacin de Seguridad Pblica desarrollada en Nueva York hace unos aos. Considero que la Constitucin estadounidense est siendo desoda de hecho, por lo menos en aquellos asuntos que deberan garantizar las llamadas reglas procesales. Tengo la seguridad de que la palabra cruel es una cita directa de los tratados internacionales de derechos humanos que prohben la tortura y toda forma de pena o tratamiento cruel, inhumano y degradante.

Tanto la Convencin de la ONU sobre los Derechos del Nio como la referida a los trabajadores migrantes y sus familias condenan expresamente actitudes como las de Trump. Numerosos tratados de derecho internacional van en esa misma direccin, as como sentencias judiciales de todos los pases civilizados.

Quiero terminar con unas palabras de optimismo frente al nuevo revs sufrido por Trump, elegido con menos votos que su adversaria. Su renuncia nos remite a uno de esos vuelcos espectaculares que se producen en las copas del mundo, como en esta que se est desarrollando ahora en Rusia.

La fuerza de esa foto montada para la portada de una revista estadounidense con un gigantesco Trump que mira por encima a un nio migrante llorando nos trae nuevos retos y nuevas tareas. Obliga a reafirmar el compromiso de todos con la defensa de los derechos humanos, en especial de los nios y de los trabajadores migrantes y sus familias.

La mirada del lder empresarial que preside la mayor potencia militar de la historia es una mezcla de irona, insensibilidad y cinismo. La mirada del nio carga el dolor y la emocin de todas las naciones latinoamericanas exigiendo el derecho de ser tratados como iguales.

Quin vencer esa batalla?

Depende de nuestra capacidad y de nuestra decisin. De perseverar, resistir y enfrentar todas las injusticias y prejuicios sin perder nunca la esperanza en la recuperacin de la verdad y de la libertad, como nos ensearon hroes como Luther King y Nelson Mandela. El primero, al cumplirse ahora 50 aos de su muerte trgica. El africano, a pocas semanas de celebrarse los 100 aos de nacimiento.

La verdad vencer.

 

Fuente: https://www.brasil247.com/pt/247/poder/360395/Lula-Temer-e-Pence-s%C3%A3o-duas-vergonhas-pol%C3%ADticas.htm

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar la autora, al traductor y Rebelin como fuente de la traduccin.

 

 



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