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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-07-2018

El optimismo que salva vidas: qu puede aprender Occidente de frica

Chigozie Obioma
El diario

En Estados Unidos, donde doy clase, los problemas de salud mental son abundantes. En Nigeria, la pobreza es comn, pero no falta esperanza. Por qu?


Tres nias juegan al baln en el campo de refugiados Dar es Salam, cerca de la frontera con Nigeria. EFE

Nigeria, como la mayor parte de pases africanos, ha recibido lecciones y rdenes desde su independencia. Es en gran parte vista por el resto del mundo como un receptculo de ideas en lugar de un generador de ellas. Pero hay algo que el mundo pueda aprender de nosotros? Durante las ltimas semanas en Nigeria he entrevistado a unos 40 desconocidos cuyas vidas, como las de la mayora en este pas, estn sumidas en la necesidad y el sufrimiento.

Por todos lados, la gente camina sin prisa a punto de sudar, en su piel se observa el grado de privacin. Mires donde mires, hay una llamativa falta de oportunidades. Los mendigos merodean desnudos o envueltos en harapos, mostrando sus dolencias como pancarta para pedir ayuda. Incluso aquellos nigerianos que van vestidos muchos de ellos de forma llamativa parece que necesitan urgentemente comida, anhelando alcanzar un determinado sueo.

Unos das antes del viaje, haba hablado con un grupo de jvenes estudiantes matriculados en un programa de orientacin en una universidad estadounidense. Mi amigo que dirige el proyecto me dijo que muchos estudiantes llegaron con pensamientos suicidas y me habl de la dificultad de intentar alejarles de ese agujero.

Este fenmeno de llegar al borde de la vida y de que esta pierda significado a causa de la adversidad era algo que no habra percibido hace unos aos cuando viva en Nigeria. Pero habiendo vivido en Estados Unidos los ltimos cinco aos, conocido a amigos que sufren depresin y visto cmo, en mis tres aos de enseanza en la universidad, todos los aos varios estudiantes jvenes se suicidaban, he empezado a entenderlo.

Hay muchas cosas que pueden ocurrir y que pueden ser demasiado para que un joven, o cualquier persona, las pueda soportar. En el primer da de clase, a menudo pido a mis alumnos de escritura creativa que escriban sobre su infancia. Muchas veces estos estudiantes se ven obligados a enfrentarse a su pasado: el padre que huy y les entreg a los servicios de acogida, la madre empleada en dos trabajos para criarles, el abuelo que les llevaba a la granja a diario. Y cuando escriben ficcin, la mayor parte est llena de historias sobre seres queridos que han muerto o sobre circunstancias extremas. Sus vidas, a pesar de vivir en la nacin ms prspera en la historia mundial, estn atrapadas, heridas e incluso hechas aicos.

En Nigeria, la mayor parte de la gente con la que habl tenan vidas difciles, pero en un pas golpeado por la pobreza. Haba un hombre que trabajaba en turnos de 24 horas como agente de seguridad en un hotel de tamao mediano, un sastre que sobreviva con una mquina de coser del siglo XIX, un hombre con tres hijos que viva con unos ingresos de entre 50 y 56 euros que consegua vendiendo libros usados y desgastados, un hombre con la cara desfigurada a causa de la explosin de un generador, un taxista cuyo coche estaba tan viejo y destartalado que l y yo tuvimos que empujarlo dos veces para arrancarlo y desde el cual se poda ver el asfalto de la carretera a travs de un agujero. A todos les pregunt una cosa: eres feliz?

La mayora dijo que era feliz, aunque no del todo. Parte de ellos dijo que no eran felices por su situacin. Solo una de estas casi 40 personas dijo que estaba deprimida. Se haba planteado alguna de ellas el suicido? Muchos reaccionaban a esta pregunta sorprendidos. Otros, conmovidos. Unos pocos me preguntaron por qu les planteaba una cuestin tan terrible. De hecho, uno un mecnico que viva con menos de 170 euros mensuales cuando las cosas van bien se ofendi. Sinti que le estaba insultando y se despidi de m.

En ningn momento ninguno se haba planteado la idea de dejar de vivir. No podan entender cmo alguien poda sugerir tal cosa. Era algo inslito, algo de lo que haban odo hablar, pero totalmente ajeno a los nigerianos.

Por qu? Me preguntaba. Por qu estas adversidades, esta falta de esperanza y esta gran y demoledora pobreza y sufrimiento no les llevan a ese punto? Las respuestas son generalmente uniformes: no haba falta de esperanza. Cualquiera que sea la situacin, los nigerianos a menudo creen que las cosas cambiarn algn da.

Un conductor que no haba podido trabajar durante das porque no tena las 7.000 nairas (17 euros) necesarias para arreglar el limpiaparabrisas me dijo: El sufrimiento a menudo es algo bueno. Cristo dijo que en este mundo haba sufrimiento. l argumentaba que era el estado necesario del mundo. Si vivieses en un mundo sin sufrimiento, no sera normal. Eso pondra triste a cualquiera.

Las investigaciones sobre felicidad no arrojan una conclusin comn. Una encuesta de 2011 revel que Nigeria era el pueblo ms feliz del mundo e investigaciones recientes han puesto a las naciones ms pobres por encima de las ms ricas. Una cosa est clara: no es la calidad de vida la que determina la forma en que vive la gente y cmo percibe el mundo. Es ms bien su optimismo.

Existe una creencia inquebrantable de que, no importa lo que tarde, las cosas volvern a ir bien. Pregunta al hombre que gana 50 euros al mes cmo se va a dar la vuelta a la situacin. No puede decrtelo, pero sabe que ocurrir. Y si efectivamente las cosas irn bien, cmo puede estar deprimido? En otras palabras, el sufrimiento es un estado carcelario temporal en la que se espera recibir la libertad.

Indudablemente, la fuente de este optimismo no es racional. Una fuente, pienso, podran ser las creencias tradicionales transmitidas de generacin en generacin. En las culturas precoloniales de muchas tribus nigerianas exista una fuerte forma de individualismo que marc a cada persona y que hace difcil encontrar un nigeriano con una autoestima baja.

Por eso el suicidio se considera la accin ms indignante que puede cometer una persona. Aquel que mora de esta forma no se le conceda un entierro tradicional, algo que sigue ocurriendo hoy en da en algunos lugares. Un dicho citado a menudo entre el pueblo igbo para explicar este fenmeno es que no hay nada que puedan ver los ojos que haga llorar sangre en lugar de lgrimas.

La otra razn para el optimismo parece estar radicada en la profunda religiosidad de los nigerianos. Aunque la religin es un factor que contribuye en el estado de la nacin, como tambin se utiliza a veces para manipular a los pobres y entrega comida a cambio de docilidad, es la razn principal por la que la gente es capaz de soportar las adversidades. Hay una creencia en el ms all una extensin de la vida que da sentido a la misma. Si efectivamente la vida contina, entonces esto es solo una fase la escasez, enfermedad, privacin. Pronto volver a vivir bien. Pero si la vida acaba aqu, si todos los seres queridos que han muerto se han ido para siempre, si no va a haber justicia por todos los males que se me han hecho en este mundo, entonces cmo puede ser posible la felicidad?

Se puede encontrar un antdoto similar contra la depresin en las culturas occidentales? De hecho, el suicidio era un delito en Reino Unido hasta 1961. Pero no parece existir una fuerza interna que mitigue esta tendencia comparable a la que existe en el nigeriano tpico. Una razn podra ser el hecho de que la gente en Occidente (y en pases desarrollados) est tan acostumbrada a que las cosas sean estables, funcionando e incluso al xito, que algunas personas pueden romperse con alteraciones relativamente menores.

Esto puede explicar el uso preponderante de soluciones como antidepresivos y drogas ilegales, tal y como observ la profesora Monica Swahn en un ensayo reciente. Tambin puede explicar por qu la religin, especialmente el cristianismo, no parece tener un efecto tan fuerte sobre la vida en el pas ms religioso de Occidente, Estados Unidos, como los tiene en los nigerianos.

Aunque Nigeria ha fracasado en muchos puntos donde las naciones occidentales han tenido xito, la mentalidad de su pueblo ha ayudado a fomentar una sensacin de optimismo salvador de vidas que cada vez est ms ausente en Occidente. Es la resiliencia algo que puede aprender el mundo de los nigerianos? Quiz sea el momento de considerarlo.

Chigozie Obioma, nacido en Nigeria, es autor de The Fishermen y es profesor de Ingls y Escritura Creativa en la Universidad de Nebraska-Lincoln.

Traducido por Javier Biosca Azcoiti

Fuente: https://www.eldiario.es/theguardian/optimismo-salva-aprender-Occidente-Africa_0_788471940.html



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