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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-07-2018

Antes de que la "lepenizacin" de Goldman-Sachs nos robe todas las banderas

Rafael Poch de Feliu
rafaelpoch.com


La poltica migratoria de la UE es sntoma de una tendencia y reto para una izquierda sin soluciones

En el lento trnsito de la Unin Europa hacia su fragmentada y disgregada inoperancia, asistimos a la coalicin del neoliberalismo con la extrema derecha poltica. Es lo que bautic como la lepenizacin de Goldman-Sachs. La cumbre de finales de junio adopt una poltica de extrema derecha en materia de refugiados: 1-Refuerzo de las fronteras exteriores de la UE va la ampliacin de las competencias y el presupuesto de Frontex, la agencia europea competente, 2 incrementar la repatriacin de emigrantes irregulares estableciendo campos de concentracin en frica del Norte y en el interior de la UE, instalaciones que llevarn nombres de camuflaje como centros de control o plataformas de desembarco.

Mientras los jefes de estado europeos alcanzaban -de madrugada e in extremis, como viene siendo habitual- estas resoluciones, la semana se saldaba con por lo menos 220 personas ahogadas en el Mediterrneo, segn la estimacin de la agencia de refugiados de la ONU. Desde 2014, 16.000 han perdido la vida tratando de alcanzar Europa, unas 35.000 desde el ao 2000, segn la misma agencia.

Lo peor est por venir

Aunque el actual flujo migratorio hacia Europa no es significativo para un conjunto de 500 millones de habitantes -y comparado con la situacin en Lbano o Turqua es francamente insignificante- logra potenciar la lepenizacin poltica en muchos pases a causa del encogimiento del estado social y de la competencia entre pobres autctonos y pobres forneos, hasta el extremo de alterar los mapas polticos nacionales.

Lo que comenz siendo un fenmeno francs con el xito del Frente Nacional de Le Pen, afecta ahora a muchos pases europeos. La novedad es que esta lepenizacin se ha instalado en Alemania. La canciller Merkel, que en 2015 se marc el brevsimo farol de acoger emigrantes por una mezcla de razones de imagen y de falta de mano de obra, ha visto como en dos aos se formaba en su Bundestag el mayor grupo parlamentario de extrema derecha de Europa (92 diputados). La derecha alemana no ha tenido ningn problema en asumir el programa lepeniano, que ha llegado al poder en Italia, en Austria y otros pases, bajo el impulso de la retrograda CSU, el partido que gobierna Baviera prcticamente sin interrupcin desde antes de que el Partido Comunista Chino llegara al poder en 1949.

Las predicciones y proyecciones del calentamiento global sugieren que el actual problema migratorio dejar de ser anecdtico. Unido a los efectos del belicismo en Oriente Medio, del comercio injusto por doquier y del neocolonialismo bajo otras formas en frica y otros lugares, el cuadro es inequvoco.

El vector de esta poltica apunta hacia una divisin del mundo en dos categoras, dos castas geogrfico-sociales, en la que el estrato superior que podra implicar al 20% de la poblacin del planeta podra vivir en un cuadro de relativa distribucin, suficiente para generar un consenso y una fuerza militar capaz de mantener al 80% restante en una posicin totalmente subyugada y pauprrima. Evocando este escenario, el socilogo Immanuel Wallerstein observa con razn que, el orden mundial que Hitler tuvo en mente no era muy diferente.

Actuar sobre el conjunto

Qu vamos a oponer a eso?, el open arms y el elogio infantil del mundo feliz sin fronteras, versin humanitaria de la mundializacin neoliberal del capital? Mantenerse en esa posicin ha sido, precisamente lo que ha llevado a millones de ciudadanos europeos a emigrar electoralmente a la extrema derecha, desde la izquierda y la socialdemocracia. En Francia y en Alemania (vase la discusin en el ltimo congreso de Die Linke) se comienza a tomar conciencia de algo banal: por supuesto que es inaceptable la poltica de campos de concentracin y el holocausto mediterrneo, pero el problema -no el actual, sino el que nos garantizan las proyecciones futuras y que conduce a esa especie de reedicin del mundo hitleriano- es irresoluble sin actuar sobre el conjunto.

Acabar con el orden desorden neoliberal-belicista, dejar de participar en l y romper con las alianzas que lo promocionan, sera el primer artculo del declogo para cumplir con el mundo.

El antibelicismo habra que conjugarlo con polticas contra el crecimiento crematstico que est en el origen de tales desastres, con el fin de las polticas comerciales basadas en la rapia y el abuso as como con los regmenes emplazados en el Sur para garantizarlas, con la prctica del multilateralismo en la esfera diplomtica, con la denuncia de los acuerdos y relaciones desiguales, con el coto al extractivismo y a la emisin desenfrenada de gases responsables del efecto invernadero, con el respeto y desarrollo de los acuerdos internacionales en la materia, con el cumplimiento del insuficiente compromiso de la ONU de dedicar el 0,7% del PIB a la ayuda al desarrollo, con la prohibicin de la venta de armas y la sancin al colonialismo, con la promocin del desarme de los recursos de destruccin masiva comenzando por las cinco potencias nucleares del consejo de seguridad de la ONU, etc., etc.

Solo desde un programa poltico reformista y humanista que apuntara en esa direccin, podra un estado nacional cerrar sus puertas a los grandes flujos migratorios que estn por venir, alegando su compromiso prctico con un mundo viable y la necesidad de preservar su estabilidad interna, sin la cual se pierde toda posibilidad de accin poltica.

Solo los gobiernos del Norte que cumplan con el mundo podran cerrar sus puertas al emigrante sin sentir la vergenza que suscita la presente poltica hipcrita de la Unin Europea, hablando por un lado de derechos y valores mientras se organizan centros de detencin de emigrantes en frica y se alimentan las hogueras globales con un modo de vida inviable para todos y sostenido por el militarismo.

La izquierda debera reflexionar sobre cmo abordar esto y dejar de parapetarse en el open arms y el mundo sin fronteras que nos vendieron los gringos junto con su globalizacin, un mundo en el que los estados son sustituidos por ONGs y la poltica por la manipulable ideologa de los derechos humanos.

De la misma forma en que la solucin a la desigualdad no es la caridad, sino la nivelacin social y una poltica fiscal acorde, el problema de los emigrantes debe enfocarse en el marco de programas de cambio general. Antes de que la lepenizacin de Goldman Sachs nos robe todas las banderas.

Fuente: https://rafaelpoch.com/2018/07/05/antes-de-que-la-lepenizacion-de-goldman-sachs-nos-robe-todas-las-banderas/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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