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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-07-2018

De Ruanda a la RDC: el peligroso recorrido de un nio refugiado

Constance Mutimukeye
Umoya


Con ocasin del da mundial de los refugiados, celebrado el mircoles 20 de junio de 2018, Jambonews ha entrado en contacto con Alphonse, un joven refugiado ruands, que vive en Bruselas. Alphonse iba a cumplir 9 aos en 1994 cuando abandon el paraso de Kigali para encontrase en el infierno de Kisangani. En esta conversacin, Alphonse vuelve sobre el peligroso recorrido que efectu entonces cuando no tena ms que 9 aos. A travs de su relato y de sus recuerdos infantiles, Alphonse nos permite comprender las condiciones de vida en los campos de refugiados ruandeses del este de la RDC de finales de los aos 1990.

Primera huida: de Ruanda a la RDC

Alphonse proviene de una familia de tres hijos. En 1994, viva en Kigali con su madre, su hermana y su hermano pequeo; su padre haba fallecido. Cuando estall la guerra en su barrio de Kigali, su familia y l huyeron hacia Kibuye, a casa de su abuela materna. Hicieron el trayecto en coche; su familia protegi su inocencia de manera que no realiz lo estaba pasando. Estbamos en un coche y no estbamos autorizados a mirar por las ventanillas, para que no viramos las atrocidades que sucedan. Los parientes hicieron todo lo posible para que no constatramos con nuestros ojos las atrocidades. Por eso, Alphonse no ha guardado un traumatismo particular con relacin a la guerra y el genocidio perpetrado contra los tutsi en 1994.

Con el avance del FPR, que cometa exacciones contra la poblacin civil a medida que avanzaba, la poblacin se desplaz al este de Zaire, hoy Repblica Democrtica del Congo. Alphonse y su familia comenzaron por instalarse en un campo de refugiados en Bukavu. Aunque no era ms que un nio, Alphonse guarda recuerdos precisos de este campo improvisado. Los refugiados no posean todos los mismos medios; unos haban huido sin nada y otros estaban equipados. En el caso de Alphonse, ellos seguan teniendo su coche en Bukavu: tuvimos la suerte de haber huido con algunos bienes.

El ACNUR (Alto Comisionado para refugiados) termin por dirigir a los refugiados hacia campo ms apropiados. Los ms conocidos en Bukavu eran: Inera 1 y 2; Kashusa, Adi Kivu, Shabarabe. Alphonse fue llevado al campo de Kashusha; ya haba refugiados en l y poco a poco comenz la instalacin. El campo estaba subdividido en varias partes o barrios que tenan los nombres de las antiguas prefecturas de Ruanda: Kigali, Gitarama, ButareLos refugiados quedaban a cargo del ACNUR y de otros organismos:

Se distribuyeron tiendas, lo que permiti a los refugiados la construccin de chozas de plstico o casitas con retretes propios para cada familia.

Se distribuyeron raciones alimenticias.

Una parte de los refugiados se lanz a crear pequeos proyectos (construccin, comercio, agricultura)

En el campo de Inera se construy una escuela con la ayuda del ACNUR. Alphonse iba todos los das a esta escuela y nos habla algo sobre la misma: La escuela estaba en el interior del campo, hecha por los refugiados y para los refugiados. Los maestros eran refugiados; estaba organizada con la ayuda del ACNUR y de otros organismos. Aprendamos lenguas, matemticas, historia y otras materias, como en Ruanda. Al medioda, la comida era distribuida en la escuela. La diferencia con Ruanda era que las escuelas eran tiendas, nos sentbamos en el suelo, cada nio se las arreglaba para sentarse, algunos tenan una banqueta)

En resumen, de la nada y en unos meses, los refugiados se haban dotado de un ritmo de vida. Alphonse viva al da sin realizar lo que suceda a esa edad yo no poda comprender lo que estaba sucediendo, no tena conciencia de vivir en un campo de refugiados, de haber abandonado Ruanda y de que la vida no era tan rosa.

En el tema de la seguridad, Alphonse nos explica que estaba garantizada, haba fuerzas del orden enviadas por el gobierno de Zaire; recuerdo que en medio del campo haba un espacio donde estaban las fuerzas del orden zaireas; les llambamos contingentes de seguridad, vestidos de naranja y garantizaban la seguridad en el campo. Estaban armados y circulaban para asegurar que todo iba bien. Haba tambin un pequeo calabozo en el campo; podan coger a los malhechores y encerrarlos en l.

Segunda huida: la primera guerra de la RD Congo

Cuando a finales de 1996 lleg la guerra a Kashusha, nos explica Alphonse que fue brutal y repentina. Una maana, al ir a la escuela, encontraron el puesto de guardia vaco, los contingentes de seguridad no estaban; vieron cadveres en el interior del puesto. No saban quines los haban matado: Nos marchamos del lugar camino de la escuela y de repente omos disparos. Era muy violento, todo el mundo se puso a correr; yo, mi hermano pequeo y mi hermana regresamos a juntarnos con la familia; Nos organizamos y abandonamos inmediatamente el campo.

Vieron una humareda en la otra punta del campo y se produjo un movimiento de pnico. Todo el mundo sali a la carrera. Los refugiados se desplazaron hacia el norte y tras una caminata de dos o tres das llegaron a Nyabibwe. En Nyabibwe vivan ruandeses instalados desde haca mucho tiempo que ayudaron a los refugiados a instalarse provisionalmente y a descansar a la espera de que las cosas se calmaran.

Unos diez das despus de su llegada, durante la noche, los refugiados oyeron de nuevo disparos. Nuevamente tuvieron que huir y emprendieron un trayecto montaoso. Subieron las montaas hasta llegar a Shangi. Alphonse recuerda que Shangi fue una tierra inhspita para los refugiados. Caa mucha agua y rayos y muchas personas murieron fulminadas. En el caos provocado por la huida y las malas condiciones climticas, Alphonse perdi todo rastro de su familia. Entonces se encontr solo, caminando en medio de la muchedumbre: Yo tena 11 aos y tena la impresin de que las cosas se envenenaban; senta que se iban a agravar ms de lo imaginable y tuve miedo. Fue en Shangi donde perd a mi familia; no supe a dnde se march mi familia. Con 11 aos, me encontr solo y camin solo, durante varios meses. Camin solo desde Shangi a Kisangani, situado a varios cientos de kilmetros ms lejos, ms al norte. Yo caminaba siguiendo a la muchedumbre sin saber a dnde iba y todo ello durante varios meses.

Para Alphonse la supervivencia era cuestin del da a da: para alimentarse, se las tuvo que arreglar l solito; a veces poda contar con la ayuda de otros refugiados o pasar todo un da sin nada que comer. La solidaridad de los refugiados le marc mucho; se prestaban las cacerolas y algunos le daban de comer o le tomaban a su cargo.

En el trayecto, haba que contar con la suerte para no caer enfermo; los enfermos se quedaban en el camino para morir y el resto prosegua su camino. Alphonse nos cuenta que una vez le alcanz la enfermedad: Ca enfermo solamente una vez; creo que era malaria; tena fro y nuseas; no poda caminar; no tom medicina alguna; felizmente Dios me ayud y la malaria desapareci ella sola. Lo que le salv fue que su enfermedad lleg en el momento en que el ritmo de la marcha era ms lento, entre Shangi y Walikale, y pudo reemprender el trayecto tras su curacin. Los ataques llegaban por golpes y suceda que la muchedumbre corra durante dos o tres das y despus la situacin se calmaba y la masa de gente moderaba la marcha para descansar.

Durante el trayecto, Alphonse no se desanim nunca; pensaba mucho en su familia y espera encontrarla; no pens nunca en la muerte; no se sinti amenazado. Yo quera encontrarme con ellos un da.

Las condiciones de vida eran precarias; como manta Alphonse se serva de un chaquetn. Nos declara que se visti con la misma ropa durante un ao, de Kashusha a su regreso a Ruanda. Llev las mismas prendas de vestir durante un ao, un pantaln corto azul, una camisa y una chaqueta; llev la misma ropa hasta mi regreso a Ruanda. Alphonse nos cuenta tambin que en esas condiciones los ms vulnerables fueron los nios. Vio muchos cadveres: Haba quienes moran por enfermedad o por fatiga; haba quienes fallecan a causa de la lluvia; en periodo de lluvias poda llover durante una semana sin parar. Los ms vulnerables fueron los nios de mi edad o ms jvenes. Fueron muchos los que murieron por cansancio y eso me produca mucho dao. Lo que hay que comprender es que nosotros no conocamos el camino, de tal modo que podamos caminar dando vueltas. Por consiguiente, he visto y conocido muchos nios muertos. Habindoles dejado en el camino, al volver al mismo sitio por haber dado un bucle, vi sus cadveres en la cuneta.

Sobre las otras condiciones de vida, Alphonse nos indica que los refugiados eran muy numerosos; recuerda tambin las diferentes etapas: Kashusha, Nyabibwe, Shangi, Wlikale, Tingi Tingi, Biaro, Kisangani. Como ejemplo, se pararon durante unos meses en Tingi Tingi. Por suerte se cruz con su ta, la hermana pequea de su madre, que estaba con su marido y su hija. Permanecieron juntos.

Las condiciones de vida en Tingi Tingi eran netamente ms degradadas que las de Kashusha: Era peor; las condiciones no eran las mismas; todo era improvisado; la gente cortaba rboles para hacerse con un lugar donde abrigarse y construir pequeas chozas para los que tenan la suerte de tener todava tiendas. Nos quedamos all durante unos meses y ello permiti al ACNUR y a otras asociaciones llegar al terreno. Nos aportaron una ayuda; pudimos entonces acceder a medicamentos y a alimentos. Haba una amplia carretera que haba sido trazada para permitir aterrizar a pequeos aviones: me acuerdo de ello, haba pequeos aviones que traan medicinas y alimentos.

La salida de Tingi Tingu fue dolorosa; contrariamente a otras huidas, los refugiados haban sido advertidos de que el campo iba a ser atacado. Una parte se adelant y sali. Para Alphonse y su familia ello no fue posible: su ta estaba enferma y no poda caminar. Estaba encamada en el pequeo dispensario del Tingi Tingi. Tras muchas vacilaciones su marido, el to de Alphonse tuvo que resignarse a dejarla sola al llegar los asaltantes. Desde ese da, no han tenido nunca noticias de su ta. Camp de rfugis de Tingi-Tingi

Las circunstancias de cada huida eran siempre las mismas; disparos, humaredas. Alphonse piensa que los militares que los perseguan permaneca unos momentos en cada lugar para limpiar: Insistan en destruir todo, quemarlo todo; quemaban las chozas; quemaban las casitas; no nos perseguan corriendo, sino quemando. Alphonse prosigui la huida e hizo una etapa en Biaro, tristemente clebre por sus numerosas atrocidades cometidas contra los refugiados. Termin por llegar a Kisangani donde se cruz con un amigo de la familia que haba hecho el mismo trayecto que l. Este amigo le ayud y lo condujo a Save the Children, un organismo venido en ayuda de los nios abandonados. Save the Children se hizo cargo de l y lo repatri a Ruanda.