Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-07-2018

Sin caonazos, pero igual de enconada

Eduardo Montes de Oca
Rebelin


Si algo mantiene en vilo a la humanidad es la guerra comercial entablada por los Estados Unidos contra China, por motivos que ms de un analista, entre ellos Ulises Noyola Rodrguez, en Pgina 12, distinguen perfectamente en los claroscuros de este mundo ancho y ajeno. Como el nuevo taller universal, el dragn ha concitado la desesperacin del irascible To Sam, que no se arredra en concebir agresiones blicas, financieras, mercantiles- con las que acabar de una vez por todas con el sorprendente ascenso del gigante asitico.

Y para esos fines, Washington procura demostrar, a toda costa, el robo de tecnologa a que dizque lo est sometiendo el territorio que invierte sustantivamente en la industria norteamericana y exige a las compaas de la Unin, para acogerlas en su seno, transferirle ciertos procesos productivos.

La aparicin de las grandes empresas chinas involucra numerosos sectores tecnolgicos como Alibaba en la produccin de Internet, Xiamoi en la creacin de software, Geely en la construccin de automviles elctricos. De esta manera, la expansin de las corporaciones chinas amenaza la rentabilidad del capital estadounidense, que se encuentra sumido en un estancamiento tecnolgico.

Por ello, en su desparpajo tuitero, Donald Trump comenz a probar armas ante la opinin pblica al aseverar, el pasado 2 de marzo, que las guerras comerciales son buenas y fciles de ganar. A lo que Paul Krugman, destacado columnista del diario New York Times y premio Nobel de Economa, respondi que "en realidad las guerras comerciales muy raramente son buenas y no son especialmente fciles de ganar".

El articulista Luis Fajardo, de BBC Mundo, rememora que los primeros caonazos se sintieron cuando EE.UU. anunci, e ipso facto llev a efecto, elevaciones arancelarias por valor de 60 mil millones de dlares, centradas en el aluminio y el acero. Solo que si el objetivo central representaba a China, al parecer el desaprensivo Trump no se sinti desasosegado al perjudicar con la medida a otros grandes jugadores, y cofrades, como la Unin Europea, Brasil, Mxico y Argentina.

Con determinacin y paciencia ancestral no se extralimit en el monto, las contrasanciones se mantuvieron muy lejos de los 130 mil millones que importa de USA: menos del tres por ciento-, Beijing se aboc a la revancha horas despus, imponiendo similares cargas sobre tres mil millones en compras a entidades gringas. Y reservndose el derecho de ampliar la rplica y emprender acciones legales ante la Organizacin Mundial del Comercio (OMC).

Ni corto ni perezoso el magnate-mandatario arreci el ritornelo de las violaciones a la propiedad intelectual por las empresas chinas, ladronas, bram, de nuestros avances tecnolgicos. Solo que, como asegura Krugman citado por Fajardo, para ejercer la presin requerida se necesitara (se necesita) un consenso con otros Estados desarrollados que enfrenten el mismo problema con la potencia emergente. Estados que actualmente lucen alienados por las constantes amenazas de acciones ofensivas que brotan de la Casa Blanca.

Pero la cosa se convierte en franco entuerto. Al decir del Nobel, las tarifas yanquis claro que no utiliz este adjetivo- son notorias por lo que penalizan y por lo que no. Especficamente, todava no aplican a las importaciones [maysculas] de instrumentos de alta tecnologa como los telfonos inteligentes, millones de los cuales son ensamblados en China. Sucede que, por ms que compartan el nacionalismo econmico de su presidente, pocos estadounidenses quedaran contentos con tener que pagar ms por su iPhone por cuenta de los aranceles de Trump.

A estas alturas, ms que consignar las cifras escalonadas de tributos de una y otra parte-, insistamos en que an las medidas apenas cubren una fraccin del enorme intercambio entre las dos principales economas del orbe, en el cual EE.UU. enfrenta un dficit de ms de 300 mil millones de dlares contantes y sonantes.

Otro tufillo emite la cuestin, por supuesto. Las recientes disposiciones de la Oficina Oval establecen sospechosa proteccin a sectores propios como el del acero, reiteremos, que tienden a estar situados (aqu no hay casualidades) en la regin centro-norte, el bastin electoral, en 2016, del hoy gobernante. Sin embargo, advirtamos con Fajardo que no en vano los opositores a la situacin consignan que tambin en esa zona estn basadas las industrias automotrices estadounidenses, que sentirn el impacto de tener que comprar acero y aluminio a precios ms altos por cuenta de la guerra econmica de Trump.

Lgicamente, si en el lado norteamericano se escogieron los productos cubiertos por los impuestos con cierto criterio poltico, esto tambin puede verse en el mbito de Beijing, que colg gravmenes a artculos como las nueces y el vino, enclavados mayoritariamente en California, una de las reas ms influyentes y tal vez el ncleo de los reacios al inefable Donald.

Ahora, ms all de sentarnos a especular acerca de los aires, o los vientos, que tomarn las represalias de uno y otro actor, traigamos a colacin con BBC Mundo una enseanza de la historia a todas luces olvidada o en la que se ha ciscado olmpicamente el principal inquilino de la Casa Blanca-: la respuesta equivalente de Europa a la ley Smoot-Hawley, que en 1930 encaj una serie de impuestos a la produccin fornea, y supuso el detonante de un trance que casi alcanza a desmoronar el trasiego mundial de mercancas. Al extremo de que ms de uno aprecia en ella a una de las grandes razones de la Gran Depresin.

Aunque nada indica que se tenga que recorrer inevitablemente el mismo camino EE.UU. permanece plcidamente en una situacin de desempleo casi inexistente; su economa no ha dejado de crecer, lo mismo que las de los principales pases de Asia y Europa-, hay que tener en cuenta que, con el primer anuncio de batalla campal en la esfera los mercados reaccionaron con marcado pesimismo: el ndice de bolsa de Nikkei, en Japn, perdi 4,51 por ciento de su valor, y el de FTSE, en Londres, caa al punto ms menguado en 15 meses. El equivalente australiano, el ASX200, se redujo en dos por ciento. Pronto, Wall Street tambin se inclinaba a la baja. La mismsima OMC alertaba acerca de que las pregonadas y ejecutadas barreras perjudicarn la economa planetaria.

Sobre todo la nortea, porque conforme al mencionado Noyola la rplica de Beijing podra incluir varias tasas ms altas. Asimismo, la venta masiva de bonos de USA y la restriccin de compra de dlares para la configuracin de las reservas internacionales. Algo que devastara la riqueza del To Sam en un momento donde los ndices del Gobierno de Donald Trump han tocado mnimos histricos. Aparte de esto, el Gobierno norteamericano se encuentra cada vez ms aislado [] despus de adoptar una posicin proteccionista en la ltima reunin del G-20 y sacar a Estados Unidos del Acuerdo de Pars.

Por ejemplo, las tensiones con Alemania se han tornado casi insostenibles durante los postreros meses, a causa de los posibles castigos de Washington a las exportaciones germanas y a las entidades europeas que instituyan o ya disfruten convenios con el sector energtico de Rusia. Algo que podra pesar en la concertacin de una alianza entre la RFA y China en contra de los Estados Unidos de Amrica.

Qu? Los chinos? Ah, sapiencia milenaria! En contraposicin al recogimiento de la superpotencia, se estn granjeando el favor de los integrantes del Viejo Continente, con quienes pretenden rubricar un tratado de inversin y formar una zona de libre comercio, que incluya a la UE. De esta forma, el gigante asitico depender menos de las transferencias tecnolgicas de Estados Unidos y apoyar su base tecnolgica en Europa, asegura el comentarista de Pgina 12.

Buena exhibicin del acercamiento la supone, sin duda, la disposicin de la canciller ngela Merkel a resolver sus diferencias en relacin con la aceptacin del dragn como una economa de mercado en la OMC, espaldarazo decisivo, pues debilitar la testa rud ez de la ciudad del Potomac y potenciar las ventas de la nacin oriental al resto del orbe.

Empero, EUA no solo se percibe amenazado por la creacin de know-how alternativo. El estigmatizado rival se ha sumido en la construccin del nuevo centro de la economa mundial, situado en Asia, que estar conectado por la Ruta de la Seda. Lo cual refuerza las coaliciones del enemigo con otros, que quizs se saldran de una esfera de influencia tradicional, contribuyendo a aumentar la competitividad de las empresas transnacionales no precisamente norteamericanas.

Gracias a todo ello, sin justificarlo, claro, habr que entender el enojo trasuntado en desalada guerra comercial, que no con misiles todava. Quin resultara vencedor en esa contienda? El tiempo dir. Ahora, toda una mirada de observadores, resumidos por Ulises Noyola Rodrguez, coincide en que el progreso de China como emporio manufacturero y pujante potencia- difcilmente podra ser detenido, dadas sus vigorosas relaciones con el globo en pleno, del que se aparta la Unin, en una estrategia la mar de miope al juzgar de muchos.

No obstante, los peritos estiman ms. Las agresiones presentes y futuras de EE.UU. contra China solamente coadyuvaran a hundirlo en una crisis de la que emergera an ms debilitado para poder reconquistar su malhechora hegemona. Que as sea.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter