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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-07-2018

La crisis de Colombia se resuelve saltando para atrs

Alberto Pinzn Snchez
Rebelin


Los balances, ms que verdaderos anlisis de Coyuntura, sobre el proceso electoral que termin con la eleccin de Duque el 17.06.2018, siguen sin superar la dicotoma de los nmeros inducida por los medios, de Victoria / Derrota, y que nos tienen como al moscardn verde de verano, chocando insistentemente contra el vidrio trasparente de la casa a donde el instinto lo fuerza a entrar, en busca de la incitante bolsa de basuras cuyo olor ha detectado.

Quienes saben, cuentan la ancdota del campen de ajedrez, quien al no poder ganarle una sola partida al computador resolvi desahogar su furia dndole martillazos. Otro ajedrecista un poco ms avisado le recomend que para ganarle era mejor conocerlo. Ancdota que nos lleva una vez ms a descubrir que el vidrio contra el cual chocamos (o el software de ajedrez que nos gana la partida) no es nada ms, ni nada menos, que la comprensin defectuosa (impuesta por los Dominantes) que se tiene sobre de la vieja y nunca superada tradicin marxista del Estado capitalista de Colombia, y sobre su complejo, intrincado y sangriento desarrollo hasta la fase actual de la globalizacin neoliberal en crisis.

Los dos conceptos bsicos usados por los viejos bolivarianos y luchadores sociales colombianos para caracterizar a la clase dominante heredera de F. P. Santander, como Oligarqua Imperialista, han sido remplazados y banalizados bajo intensa presin acadmico-meditica, por la mansa palabra francesa de elite, evaporando a su vez la categora marxista del Imperialismo. En aras de las buenas y obligatorias maneras del manual de Carreo, se ha institucionalizado este galicismo, que como el ter es incoloro, inodoro, e inspido y, sobre todo, se ha sepultado bajo pesadas lozas de mrmol aquella terrible, importante y actual sentencia proftica de nuestro Padre Simn Bolivar hecha cuando presenta el final de su vida:

Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la Amrica de miserias en nombre de la libertad" . Carta de Bolivar al coronel Patricio Campbell Guayaquil 5 de agosto 1829.

Por si fuera poco, en Colombia, los crculos autodenominados marxistas, con un extrao sentido del blindaje, han persistido tercamente en la antigua concepcin de la tradicin marxista propagada por la Segunda Internacional de considerar al Estado capitalista moderno, solo como una simple maquinaria al servicio de la explotacin capitalista; rechazando los nuevos desarrollos terico-prcticos (especialmente los aspectos supra estructurales desentraados por Gramsci en su famosa frmula de Estado = Hegemona+ Coercin) que sobre esta tan compleja, cambiante y muy dinmica relacin social de dominacin para la explotacin capitalista hicieron Marx y Engels en sus obras; sin que en estas se encuentre una completa sistematizacin terica sobre el Estado capitalista moderno en desarrollo, y, sobre lo cual solo existen los diversos fragmentos de referencia en sus escritos que pueden prestarse a diversas interpretaciones y discusiones.

As pues, tenemos que estas dos falencias estn trabando el despliegue analtico de la abstraccin para concretar tericamente un anlisis poltico de la situacin de la lucha de clases que se est librando en este momento en Colombia, entre explotados y oprimidos contra la Oligarqua imperialista dominante (Atencin: con sus fracciones y facciones en pugna permanente por la ganancia) y que se han expresado en la forma y la tendencia del Estado que se est desarrollando en Colombia, a partir de la eleccin de Ivn Duque como nuevo presidente de todos los colombianos.

Lo obvio y que todos reconocemos es que la fraccin (latifundismo premoderno y mafioso financiarizado) de Uribe Vlez, mediante una maraa de alianzas de facciones polticas se ha impuesto a la fraccin de la Oligarqua financiera trasnacional representada por J M Santos y sus facciones que lo apoyaron) Es el resultado electoral. El otro hecho protuberante, novedoso y positivo, es el aparecimiento electoral de la confluencia poltica de diversas clases subalternas llamada Colombia Humana, donde al parecer el sector de la pequea burguesa democrtica ha logrado momentneamente imponer su agenda sobre los otros sectores explotados por el salario capitalista. No hay demasiada discusin sobre esto.

Lo que da lugar a debate (como lo digo arriba) es la forma y la tendencia del Estado que, todos vemos, se est desarrollando en la actualidad en Colombia a partir de la eleccin de Ivn Duque como nuevo presidente de todos los colombianos.

Duque encarna una fusin de fracciones y facciones de la clase dominante extremadamente contradictoria : por un lado la consolidacin del Estado mafioso brutal y de gobierno directo de los gremios agropecuarios iniciada por Uribe Vlez con la ayuda de Pastrana y que representa a la mafia y a la lumpen burguesa enriquecida con el narcotrfico trasnacional que ha utilizado todos estos aos la tierra como alcanca de sus capitales, y que ahora, pacificado el campo sin las FARC, va con toda por el desarrollo agrario totalmente financiarizado (el corrupto Agro Ingreso Seguro de Uribito elevado a su mximo potencial explotador)

Y, por otro lado representa tambin a la gran burguesa financiera (un poco menos violenta) de los cacaos, los empresarios industriales y de los servicios, los grandes comerciantes agrupados en el Consejo Gremial Nacional de Colombia, sin cuyo apoyo, Duque no hubiera ganado las elecciones presidenciales. (Una mejor comprensin de la composicin de la conformacin de este Consejo Gremial se puede obtener en su propia pgina Web http://www.cgn.org.co/miembros-del-cgn/

Pero, adems, con Duque ha sido elegida la seora Marta Luca Ramrez, su vicepresidente, persona ampliamente vinculada econmicamente mediante contratos especiales de seguridad y de compra de armamento con la casta militar hegemnica dentro de las Fuerzas Armadas (las que desde 1957 con el pacto del teatro Patria de Lleras Camargo, primer presidente del frente nacional, gozan de plena autonoma dentro del Estado). Casta que, como todos estamos viendo, ha empezado a imponer sus intereses con modificaciones estructurales y de fondo al Acuerdo de la Habana; a la Justicia Especial para la Paz; dificultades al proceso de Solucin Poltica con el ELN. Y, al genocidio en ejecucin de lderes sociales y reinsertados de las FARC, basados en la indiferencia y el silencio cmplice no solo del gobierno, la Fiscala y los tres poderes del Estado, e incluso la Iglesia catlica oficial, sino de todo el Estado mafioso en consolidacin final.

Con esto, no es difcil determinar el curso regresivo y la tendencia que se ha impuesto en la resolucin de la crisis generalizada de Colombia, y as, poder prever sus desarrollos.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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