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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-07-2018

El lenguaje inclusivo frente a la RAE

Manuel Almagro Holgado
CTXT

Deliberadamente o no, la Academia est encubriendo una posicin ideolgica clara acerca del uso del lenguaje y se est haciendo desde una posicin de poder privilegiada


El escritor Francisco Rico, uno de los acadmicos de la RAE en contra del uso del lenguaje inclusivo. WIKIMEDIA (RAE)

Hagamos un breve ejercicio de imaginacin. Piensa por un momento en un grupo de genios. Imagnatelos a todos en una habitacin, uno haciendo garabatos en un papel, otro haciendo aspavientos frente a una pizarra, etc. Recrate unos segundos con la imagen. Ahora imagnate a un grupo de futbolistas. Imagnatelos a todos entrenando para un partido y siguiendo las instrucciones de sus preparadores. Por ltimo, piensa en un grupo de cientficos tratando de resolver un complicado problema terico.

Si el uso del masculino genrico es realmente inclusivo y si trminos como genios, todos, futbolistas, preparadores y cientficos son completamente neutrales con respecto al gnero siempre que se usan, entonces en el ejercicio anterior te habrs imaginado a grupos donde no solo haba hombres. Quizs este sea el caso. Quizs seas una persona ajena a los prejuicios y las asociaciones que se explotan mediante el uso del lenguaje y, mientras leas esto, te hayas imaginado a grupos que incluan a mujeres futbolistas, preparadoras, cientficas, etc. El problema es que el resto, criados en sociedades donde existe la discriminacin por motivos de gnero, no estamos exentos de estos sesgos.

Por otro lado, y an ms importante, aquello que hacemos cuando usamos el lenguaje no depende solo de nuestras intenciones o de nuestras representaciones privadas. El significado de las palabras es pblico y est estrechamente ligado a nuestro modo de vida social; al hablar explotamos diferentes mecanismos, de manera deliberada o no, que no dependen exclusivamente de lo que hay en nuestras cabezas. Nuestras propias intenciones y representaciones no son suficientes para asegurar que no excluimos, discriminamos, ofendemos o somos sexistas cuando usamos el lenguaje.

Hay multitud de estudios que apoyan empricamente la idea de que usando el lenguaje podemos excluir, discriminar u oprimir a un grupo desfavorecido e influir en sus decisiones futuras. En un estudio publicado en la revista Science en 2017, la filsofa Sarah-Jane Leslie descubri, junto a sus colegas Andrei Cimpian y Lin Bian, que los estereotipos nos influyen desde bien temprano. En concreto, descubrieron que ya a la edad de seis aos las nias comienzan a identificarse con menos frecuencia que los nios con expresiones como genio o alguien muy, muy listo. Se perciben y son percibidas progresivamente como si fueran menos brillantes que los nios de su misma edad, que s se identifican y son identificados con este tipo de expresiones. En otro estudio posterior, llevado a cabo por las mismas personas y publicado en la revista Journal of Experimental Social Psychology, se descubri que las mujeres suelen estar menos interesadas en carreras y en mbitos cientficos asociados con la posesin de un talento innato. Esto contribuye a la generacin de una brecha de gnero importante en la mayora de las carreras cientficas, brecha que se mantiene incluso en los pases con mayores ndices de igualdad. En sintona con este trabajo, un estudio anterior publicado en 2007 en la revista Journal of Educational Psychology, llevado a cabo por Pascal Huguet e Isabelle Rgner, mostr que las mujeres de diferentes grupos de bachillerato solan hacer peor el mismo ejercicio cuando pensaban que se trataba de un ejercicio de geometra que cuando crean que se trataba de un ejercicio de dibujo.

Estudios de este tipo muestran, por un lado, que hay una fuerte asociacin entre trminos como genio y el gnero masculino y, por otro lado, que esta asociacin influye en que de hecho sea el caso que al utilizar estos trminos en determinadas situaciones estemos discriminando a algn grupo desfavorecido e infrarrepresentado. El mecanismo asociativo que opera cuando usamos estos trminos no es nuevo. El lenguaje con frecuencia se ha utilizado y se utiliza como arma propagandstica y con fines de exclusin y opresin, como ocurre por ejemplo con el fenmeno de los silbatos para perro (dogwhistles), recientemente tratado en la prensa por J. R. Torices. Las asociaciones que explotan determinados mecanismos de exclusin lingstica pueden explotarse de manera deliberada o no. Alguien puede no tener la intencin de excluir a un grupo no privilegiado con sus palabras, alguien puede por ejemplo referirse con xito no solo a hombres cuando utiliza la palabra cientficos, pero el significado de las palabras, su efecto y lo que hacemos con ellas, no est completamente determinado ni por la referencia ni por las intenciones de las hablantes. Otros elementos contextuales, tales como la posicin socioeconmica de la persona que habla, el medio empleado o el propsito de la conversacin o discurso, juegan un papel crucial a la hora de determinar lo que de hecho se comunica. Cambiar lo que hacemos cuando usamos el lenguaje no es solo una cuestin de cambiar nuestras intenciones.

Como lo que hacemos cuando usamos las palabras en determinados contextos escapa a nuestro control, podemos discriminar, excluir u ofender sin pretenderlo; podemos perpetuar inadvertidamente patrones de dominacin con el uso que hacemos del lenguaje. Esta es una de las razones por las que, en ocasiones, no pertenecer a un grupo desfavorecido particular elimina el derecho a priori a utilizar ciertas palabras sin resultar ofensivo, incluso aunque no se tenga la intencin de serlo, como ocurre por ejemplo con el uso de algunos trminos racistas. La otra cara de la moneda es que, al igual que podemos resultar discriminatorias, excluyentes u ofensivos sin pretenderlo, tambin podemos ser discriminatorios, excluyentes u ofensivas sin parecerlo. Del mismo modo que al utilizar algunas palabras en determinados contextos podemos estar excluyendo a un grupo sin quererlo, tambin podemos excluir a un grupo deliberadamente y tratar de encubrirlo. En otras palabras: se pueden hacer pasar evaluaciones y juicios ideolgicos por descripciones, por informacin objetiva acerca de algo. Esto ltimo suele ocurrir en casos como los mencionados de silbatos para perro, pero tambin en situaciones en las que alguien usa el lenguaje de manera discriminatoria, excluyente u ofensiva y trata de negarlo apelando a alguna acepcin particular recogida en el diccionario, a la economa del lenguaje, a su libertad de expresin o a cualquier otra razn que, quizs sin pretenderlo, encubra la cuestin. Por ello resulta muy importante reflexionar acerca del modo en el que nos comportamos lingsticamente y reflexionar tambin acerca de cmo nos gustara comportarnos, qu nos gustara hacer y no hacer cuando nos comunicamos. El lenguaje inclusivo es una invitacin a participar de esta obligacin, a pensar sobre la posicin que de hecho ocupamos cuando usamos el lenguaje. La idea que subyace a la tarea de ser inclusivos con nuestro comportamiento lingstico es la de combatir la desigualdad tambin desde el lenguaje, tanto la deliberada como la que no lo es, tratando de eliminar los usos discriminatorios y visibilizando a los grupos infrarrepresentados. Expresar actitudes sexistas al hablar es ser sexista; no hay un uso neutral, no sexista, de las expresiones que de hecho fomentan la discriminacin por razones de gnero.

La Real Academia Espaola (RAE) se ha opuesto a determinadas instancias de lenguaje inclusivo y ha defendido en diferentes ocasiones y a travs de diversos medios que el masculino genrico no es discriminatorio. Desde la RAE se ofrecen varias razones en contra del lenguaje inclusivo. Algunas de estas razones han sido que el significado de las palabras es el que ya est recogido en el diccionario o que los desdoblamientos a los que incita dejar de usar el masculino como genrico atentan contra el principio de economa del lenguaje. Tambin se ha defendido que el lenguaje inclusivo fomenta situaciones como la que tuvo lugar hace unas semanas, cuando una empresa aceitera decidi no pagar a sus empleadas alegando que en el convenio no se hablaba de trabajadoras, o que el uso de la letra e como marca de gnero es innecesario y ajeno al sistema morfolgico espaol. Sin embargo, como ya hemos mencionado antes, lo que hacemos con nuestras palabras no siempre depende de nuestras intenciones, ni de las que decimos que son nuestras intenciones.

Oponerse al lenguaje inclusivo aduciendo razones lingsticas difcilmente defendibles desde cualquier teora contempornea razonable del significado es expresar una fuerte oposicin a combatir la desigualdad desde el lenguaje. Esto es en parte as porque supone obviar gran parte de la produccin cientfica sobre las diferentes injusticias que se cometen a nivel lingstico y la creciente demanda social con respecto al cambio en el uso del lenguaje. Independientemente de que se haga de manera deliberada o no, desde la RAE, en esta ocasin, se estn favoreciendo las condiciones que permiten la discriminacin, la exclusin y la opresin lingstica, se est dificultando la reflexin productiva sobre nuestro comportamiento lingstico. Oponerse al uso inclusivo del lenguaje alegando que este no respeta las reglas gramaticales convencionales no es ser neutral con respecto al debate acerca de la injusticia lingstica. Oponerse al lenguaje inclusivo por estas razones es favorecer la posicin en el debate que niega tal fenmeno. La supuesta neutralidad ideolgica a la que se apela desde la RAE tiene una carga ideolgica claramente conservadora, lo sepan o no. Es falso que el lenguaje sea inmutable, y tambin es falso que el lenguaje no sea discriminatorio. Las razones que a menudo se ofrecen desde la RAE en contra del lenguaje inclusivo tienen forma de descripciones, aparentan ser simples afirmaciones que ofrecen informacin acerca de cmo son las cosas, acerca de cmo funciona de hecho el lenguaje. Sin embargo, deliberadamente o no, se est encubriendo una posicin ideolgica clara acerca del uso del lenguaje y se est haciendo esto desde una posicin de poder privilegiada.

Manuel Almagro Holgado es doctorando en Filosofa del lenguaje en la Universidad de Granada.

Fuente: http://ctxt.es/es/20180704/Firmas/20472/RAE-lenguaje-inclusivo-linguistica-femenismo-igualdad.htm



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