Portada :: Brasil :: Brasil en lucha con Lula
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-07-2018

La mecha encendida

Nicols Trotta
Pgina 12


No est claro que ocurrir con Lula en los prximos das. Pero incluso si continuase detenido de forma ilegitima en Curitiba algo habr cambiado este 8 de julio de 2018. Ya se ve con claridad an mayor la manipulacin en la que se encuentra el rgano judicial brasileo. Estos hechos contribuyen a que la sociedad adquiera conciencia del momento de inflexin en el que se encuentra su nacin. En las prximas semanas Brasil se juega su futuro. Una candidatura de Lula para las presidenciales del 7 de octubre permitira que Latinoamrica recupere el camino del desarrollo y la integracin, aprendiendo de las equivocaciones y avanzando en las transformaciones pendientes.

Cuando se secuestra la democracia ya no hay justicia. El golpe parlamentario a Dilma Rousseff en 2016 fue el primer avance contra el proceso de transformacin que transitaba Brasil. Los gobiernos del Partido de los Trabajadores, como todo ciclo poltico, fueron heterogneos. Implicaron avances inditos pero no alcanzaron a reconfigurar la correlacin de fuerza con el verdadero poder de las elites brasileas. El da que Dilma result reelecta, en octubre de 2014, venciendo por estrecho margen a Acio Neves, las fuerzas conservadoras decretaron que ya haban prestado por demasiado tiempo el gobierno, y salieron a recuperar lo que sienten que les pertenece y las urnas les negaron.

Mediante la ilegitima destitucin de Dilma pensaban que era el acabose de la izquierda brasilea. Los golpistas, angurrientos, implementaron polticas de ajuste que llevaron a que las encuestas entierren al opaco Michel Temer por debajo del 5% de aprobacin. Cualquier similitud con la realidad argentina no es pura coincidencia. La sociedad, pasiva y ensimismada en su propio progreso, simplemente compar y tom conciencia que los avances no fueron magia. All pusieron en movimiento el segundo estadio del golpe: destruir la credibilidad de Lula, encerrndolo para proscribirlo. Especulaban que esa s sera la definitiva muerte poltica del Partido de los Trabajadores (PT) y de sus lderes Lula y Dilma. Pero nuevamente se equivocaron. Lula crece y encabeza todas las encuestas y triunfa en todos los escenarios. Cada nuevo indicador social y econmico del gigante latinoamericano demuestra descomposicin y se traduce en un impulso en la imagen y los votos del tornero.

Desacreditado en los medios de comunicacin, perseguido, condenando siendo inocente y en prisin, Lula cobra su verdadera dimensin histrica. Entre la sangre y el tiempo decidi por el tiempo. Rodeado de seguidores acept cumplir una condena cuestionada por juristas y lderes globales, con la conviccin de que el tiempo coloca a cada personaje en el lugar que corresponde. Como hace unos das me transmiti Pepe Mujica, Lula no est preocupado por su situacin personal sino por el enorme retroceso que atraviesa el Brasil y el impacto en los sectores populares.

El juez Rogerio Favreto, del Tribunal Regional Federal de la Cuarta Regin con sede en Porto Alegre, concedi un habeas corpus a Lula a partir de la presentacin del viernes pasado de unos diputados del PT y exigi que la medida sea cumplida de forma urgente. El juez Srgio Moro, uno de los responsables de sostener el estado de excepcin en el que se encuentra Brasil, de vacaciones en Portugal y de forma ilegal contrara la decisin de segunda instancia y ejerce su influencia para que no sea liberado.

La decisin de Favreto revela que desde un rincn de la Justicia surgi un signo de rebelda contra el sistema persecutorio que se impone. Aunque se fracase en la efectiva libertad de Lula ya se di un paso. Quien hoy posee en las encuestas ms chances de triunfar en octubre, si Lula no es candidato, es Jair Bolsonaro, un fascista que declar que el error de la dictadura fue torturar y no matar y que Pinochet debera haber matado ms gente. Lula es un reformista. Como dirigente sindical hace del consenso y el dilogo un dogma. La sociedad espera, atenta. El futuro es imprevisible. El habeas corpus es un cachetazo a la sociedad y a la dirigencia de izquierda latinoamericana. Nos despierta y nos recuerda que la nica lucha que se pierde es la que se abandona. Hace unas semanas le pregunt a Dilma Rousseff por qu el pueblo brasileo era tan pasivo frente a la injusta persecucin y el encarcelamiento de su lder. La reaccin del pueblo brasileo es explosiva, me respondi. Tal vez hoy se haya encendido la mecha.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/127082-la-mecha-encendida


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