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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-07-2018

La orden ejecutiva de Trump es una estafa
Las protestas aumentan

Barry Sheppard
A l'encontre / Viento Sur

En respuesta a la masiva protesta pblica contra su poltica de separacin forzosa de las criaturas de sus padres y madres demandantes de asilo, Trump ha publicado el 20 de junio un decreto ejecutivo para poner fin a estas separaciones.


Una victoria? No tan rpido

En su decreto ejecutivo Trump ha reafirmado igualmente su poltica de "tolerancia cero" hacia las personas demandantes de asilo que atraviesan la frontera de Mxico para acudir inmediatamente a la patrulla fronteriza a fin de emprender el procedimiento de obtencin del asilo.

Estas madres y estos padres, estos seres humanos as como sus criaturas, huyen de situaciones de peligro extremo en Amrica central. Los peligros de los que intentan alejarse son en gran parte resultado de la poltica y de las acciones estadounidenses, pero eso es otro tema.

Estas personas demandantes de asilo no se "cuelan" del otro lado de la frontera con sus hijos e hijas. Por ejemplo, atravesar el Ro Grande (que marca la frontera entre Mxico y Texas) sobre neumticos y balsas montadas ante los ojos de la patrulla fronteriza para dirigirse a esa misma patrulla no tiene nada de subterfugio, dados los peligros.

Es la poltica de "tolerancia cero" sobre la inmigracin la que ha llevado a arrancar a las criaturas de sus padres y madres. En virtud de esta poltica, cualquier persona que atraviesa la frontera sin papeles, por la razn que sea, es puede ser catalogada como "criminal", detenida y encarcelada sin posibilidades de pagar una fianza. Las criaturas son separadas inmediatamente de sus padres y madres, puesto que no estn acusadas de un crimen como lo son sus padres y madres.

Pero las criaturas son enviadas a diferentes prisiones, llamadas "centros de detencin", diseminadas por todo el pas, a menudo lejos del lugar de detencin de sus padres y madres. Una parte son transportadas en avin a Nueva York, otra a Seattle, y dios sabe a qu otras localidades entre estas dos ciudades.

La administracin Trump afirma que estas personas "desobedientes" habran debido demandar asilo en lugares situados en el interior de los Estados Unidos, justo despus de la frontera, pero las patrullas fronterizas no les permiten alcanzar esos lugares dado que no tienen los papeles que las permiten atravesar la frontera. Obtener visas en las embajadas de los Estados Unidos en su pas de origen es casi imposible para las familias obreras y campesinas, sin contar con que en esos pas es probablemente peligroso intentarlo.

Hay por tanto una contradiccin flagrante entre la poltica de "tolerancia cero" y la declaracin de Trump (el 20 de junio) segn la cual los nios y nias deban ser reunidos con sus padres y madres. No es extrao que el personal funcionario encargado de efectuar estas dos tareas vacile y exprese afirmaciones discordantes, cuando la situacin sobre el terreno casi no ha cambiado desde el decreto de Trump.

Los pocos casos en que las criaturas han sido reunidas con sus padres y madres son en gran parte el resultado de los esfuerzos de un grupo de abogados y abogadas, cada vez en mayor nmero, que han comenzado a pelear en favor de estas vctimas de la "justicia" estadounidense.

En este decreto, Trump propone una forma de resolver la contradiccin. Como explican dos de los abogados del grupo mencionado, Bred Karp y Gary Wingens, en una editorial publicada en el New York Times del 26 de junio: "El reciente decreto del presidente Trump poniendo fin a la poltica ilegal e inmoral que consiste en separar a nios y nias de sus padres y madres desemboca en otra poltica igualmente ilegal: la de prolongar la detencin de las familias demandantes de asilo".

Para hacerlo, Trump propone suprimir una sentencia de 1997 segn la cual los y las nias no pueden estar detenidos durante ms de 20 das. La nica manera de arreglar la cuestin dejando de separar a las criaturas de sus padres y madres sera mantenerlas con sus padres y madres en la crcel, indefinidamente.

El 24 de junio, ha propuesto una nueva solucin: "Cuando alguien llega, debemos devolverles inmediatamente, sin jueces ni tribunales, a donde han venido".

Mucha gente ha subrayado que estas dos "soluciones" son no constitucionales y violan el derecho a un procedimiento normal (due process). Trump, a quien le importa un comino la Constitucin o la aplicacin regular de la ley, va por delante.

Una sentencia del Tribunal Supremo del 26 de junio ha declarado que la posicin de Trump era constitucional. De hecho esta decisin forma parte de un juicio sobre otro aspecto de la poltica de inmigracin de Trump, la del "travel-ban" que prohbe el territorio americano, de forma permanente, a los ciudadanos de seis pases, en su mayor parte de mayora musulmana. En una decisin tomada por cinco contra cuatro, el Tribunal ha confirmado, en efecto, esta prohibicin. [La composicin del Tribunal Supremo, que decide sobre grandes "problemas de sociedad", es decir la constitucionalidad de las leyes, es de una gran importancia poltica. Trump va a nombrar a uno de sus partidarios como consecuencia de la dimisin anunciada el 27 de junio del conservador moderado Anthony Kennedy].

Es la razn invocada por el Tribunal para esta decisin la que est directamente ligada a este asunto. El Tribunal ha declarado, en efecto, que el presidente tiene una autoridad ilimitada para decidir cmo controlar las fronteras. Ahora esto tiene fuerza de ley en el pas. Esto significa que si Trump va por delante devolviendo inmediatamente a la gente que demanda asilo y sus hijos e hijas a sus pases de origen sin ningn control judicial, esto sera actualmente constitucional.

La decisin del Tribunal supremo codifica un gran paso adelante en la consolidacin del gobierno autoritario querido por Trump, es decir un gobierno que lleva an la apariencia de la democracia burguesa, igual que el actual gobierno hngaro de Viktor Orban, que es igualmente un racista que detesta a las personas inmigrantes. No es de extraar que considere esto como una gran victoria para l mismo.

Si la primera solucin de Trump es adoptada, su concrecin ha sido ya prevista con la orden de Trump a las fuerzas armadas de prepararse para poner en pie centros de detencin en bases militares equipadas para albergar a 20.000 personas. Esas bases podran abrigar familias de migrantes y sus hijos e hijas. Una versin an ms siniestra sera que Trump ignorara simplemente su propia decisin y est dispuesto a alojar en esas instalaciones a los nios y nias -separados de sus padres y madres- cuando estos ltimos sean expulsados.

Cualesquiera que sean las decisiones que tome Trump, las criaturas siguen encerradas y no son reunidas con sus padres y madres. Hay padres y madres que han sido ya deportadas mientras que sus criaturas permanecen en los Estados Unidos.

La Casa Blanca afirma que las autoridades han registrado minuciosamente qu nio o nia pertenece a quin, pero dejando aparte la base racista blanca de Trump, poca gente se cree esa ficcin. Teniendo en cuenta la opacidad del gobierno, sus mentiras y sus declaraciones contradictorias sobre esta cuestin, esta incredulidad est justificada.

Adems, es poco probable que tales registros hayan sido realizados jams, puesto que la administracin ha declarado al comienzo que su objetivo de separar a los hijos e hijas de sus padres y madres tena por objetivo desanimar a las personas demandantes de asilo y que esperaba eventualmente colocar a las nias y nios en familias de acogida -en los Estados Unidos.

Desde su ordenanza del 20 de junio, Trump ha intensificado su retrica contra las personas inmigrantes, afirmando que "invaden" los Estados Unidos, "infectan" el pas, cometen asesinatos, violaciones y trafican con droga. Para hacer admitir su punto de vista, ha organizado un acontecimiento meditico con personas que eran -segn l- vctimas de crmenes cometidos por personas migrantes.

Adems, la ofensiva ms generalizada contra los y las migrantes llevada a cabo por la Immigration Customs Enforcement (ICE) se ha acelerado, con redadas en los centros de trabajo y otros lugares para detener a las personas inmigrantes sin papeles y deportarlas.

En el curso de las dos ltimas semanas, ha habido manifestaciones en numerosas ciudades por todo el pas delante de las oficinas del ICE. Estas manifestaciones son cada vez ms numerosas y militantes. Campamentos "Occupy ICE" bloquean las instalaciones del ICE en Nueva York, Los ngeles, Portland y Tacoma [barriada de Seattle].

Ha tenido lugar una manifestacin en el pueblo de tiendas de Tornillo, en Texas, lugar de alojamiento de hijos e hijas de migrantes. Miles de personas se han sumado a una marcha en San Diego, en California, cerca de la frontera mexicana. En McAllen, en Texas, manifestantes han bloqueado temporalmente un autobs que transportaba nios y nias migrantes hacia un lugar desconocido, gritando"Liberad a los nios!".

Una reivindicacin que no ha sido oda a menudo hasta ahora se vuelve cada vez ms popular: la de suprimir el ICE. Con la consternacin del establishment demcrata, que en el Congreso ha votado regularmente para financiar el ICE, esta reivindicacin es incluso asumida por algunas personas demcratas.

Otra manifestacin de la clera creciente es el hecho de que personal funcionario de la administracin Trump ha sido reprendido espontneamente cuando aparece en pblico. Un periodista ha escrito en el New York Times del 26 de junio:

"Estos ltimos das, cuando el personal demcrata institucional se desolaba como mucho...[activistas] y algunos ciudadanos y ciudadanas han tomado las cosas en sus manos no respetando los colores del poder.

Los y las progresistas han abucheado a Kristen Nielsen, la secretaria de la Seguridad Interior, y Stephen Miller, el asistente de la Casa Blanca, en restaurantes de Washington. Han echado a la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, de un restaurante de Lexington, en Virginia. Y han increpado en una sala de cine al procurador general de Florida, que es uno de los principales representantes de los anuncios de Trump en las redes por cable.

La representante Maxine Waters, demcrata de California, ha declarado, en una concentracin en Los ngeles: "Y si veis a alguien del equipo [de Trump] en un restaurante, en unos grandes almacenes, en una estacin de servicio, salid y organizad una concentracin. Y los alejis. Y decidles que no tendrn ya ninguna bienvenida, en ninguna parte".

Intil decir que estas apreciaciones de Waters, que es afroamericana, no han sido bien acogidas por el establishment demcrata. Nancy Pelosi, lder demcrata en la Cmara, y Chuck Schumer, el lder demcrata en el Senado, se han apresurado a denunciar esas declaraciones.

Para encontrar una solucin a esta crisis no se trata de dirigirse hacia los partidos Demcrata y Republicano, ambos ligados al capital: no tienen solucin. Se trata ahora de apoyar, extender y ampliar las protestas. Sumaros a quienes lanzan el grito de reagrupamiento: "Vergenza, Vergenza!" contra los y las representantes de Trump tras este ataque cruel y execrable contra las personas que demandan asilo y sus hijos e hijas.

Traduccin: Faustino Eguberri

http://alencontre.org/ameriques/americnord/usa/etats-unis-lordre-executif-de-trump-est-une-escroquerie-les-protestations-augmentent.html

Fuente del artculo traducido: http://www.vientosur.info/spip.php?article13980



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