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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-07-2018

El partido hurfano

Gregorio Morn
Crnica global


Todo partido ms pronto o ms tarde acaba matando a su padre. La singularidad del Partido Popular consiste en no saber quin hace de progenitor porque se ha limitado siempre a aceptar al que manda. Y as pasaron de Manuel Fraga a Aznar, con el breve interregno de Hernndez Mancha del que nadie se acuerda ni como primo lejano de la familia, y lo hicieron confiados en llegar al poder porque el enemigo estaba agotado y se le vean las costuras de tanto estirar el traje.

Si nos fijamos, llegaremos a la conclusin de que los partidos que gobiernan dejan de hacerlo no porque surja una alternativa que los desbanque sino porque se agotan de esquilmar el patrimonio pblico. Se suicidan de puro corruptos y su agona se acompaa del hartazgo de verles hacerse ricos, o ms ricos de lo que eran. Sucedi con el Partido Socialista, que pas de la mayora absoluta a los ejercicios de supervivencia, y ahora le toc al Partido Popular. No son iguales, pero se parecan mucho.

El aznarismo marc un estado de beatitud entre sus huestes que les hizo imaginar que lo suyo durara siempre. Haba pasado antes con Felipe Gonzlez. Pero lo de Aznar, su desmoronamiento, es lo que hemos vivido con Rajoy​. Tiene su toque de sarcasmo que sea l quien descubra ahora a los gentiles su desvergenza, como si sus decisiones no hubieran sido casi siempre una inmensa metedura de pata, hasta el corvejn. Fue como un surfista que aprovech la ola pero que cuando se propuso ir ms all del impulso demostr su tremenda incompetencia en su papel de padre y padrino del engendro.

l hizo todo lo que ahora reprocha a sus seguidores, incluso ms, porque se sum como el paleto que paga las copas que han de beber los seores, a la intervencin en Irak, de la que nunca asumi otra cosa que decir que se haba credo lo de las armas de destruccin masiva. Una vez ms se demostraba que los tipos con complejos carecen de sentido del ridculo. Por qu nadie le recuerda que Rajoy no era para l mejor candidato que el delincuente Rato? De haber seguido sus consejos, incluidos los pactos de amor a primera vista con Jordi Pujol o el Partido Nacionalista Vasco, el PP hubiera adelantado su crisis terminal. Pero se qued apalancado Mariano Rajoy, lo ms parecido a un corcho que flota y flota por encima de borrascas y tormentas.

Fue la prueba de que el PP era un partido hurfano que no tena padre al que matar mientras Aznar, haciendo de orculo, se perfilaba como el hacedor de la verdad cnica. En un tiempo en que a la verdad le salen aditamentos muy finos que la desvalorizan, convendra dejarse de chorradas como la posverdad y afrontar la evidencia de una verdad cnica, que es aquella del que se niega a asumir que ha dedicado media vida para hacerse el gran fabricante de mentiras. Aznar callado es lo ms parecido a un pariente arruinado y sablista, pero cuando habla le sale la arrogancia del jugador con suerte o del marido burlado que se niega a reconocerse en el espejo de los que apostaron por encima de sus posibilidades.

La alternativa que ahora le cabe al PP es que el adversario en el poder lo haga rematadamente mal, y as y todo no podr quitarse el aliento en la nuca de Ciudadanos, para quien el mayor problema ser recoger las mesnadas de populares en paro de beneficios. Porque el PP es contaminante y todo lo que toca lo impregna de obesidad mrbida de fondos. Me consta que hay gente honrada en el PP pero deber callarse mucho y disimular otro tanto para seguir en el partido ms corrupto de Espaa, con el permiso de Convergncia de Catalua y su derecho de pernada local.

Unas primarias en el Partido Popular son lo ms parecido que encuentro a una eleccin dentro de la Cosa Nostra siciliana. Tiene algo de contradiccin en los trminos --seleccionar al primero entre iguales, que en el caso hipottico e improbable de gobernar dispondra sobre vida y haciendas, los famosos patrimonios, de sus electores de la familia--. Tambin dejar unas heridas que son difciles de restaar, porque una sociedad limitada sin padre putativo est expuesta a la quiebra y al caos en los beneficios.

El PP arriesga convertirse en un partido de almas muertas. Ya va camino del cadalso y los hechos confirman que las sedes partidarias se transformarn muy pronto en parafarmacias donde se recete paracetamol para los dolores de cabeza de Senz de Santamara y de su compadre Casado, el que lleva ya plomo en las alas por una titulacin de traje a medida. Cero vibraciones.

Fuente: https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/sabatinas-intempestivas-gregorio-moran/partido-huerfano_153764_102.html



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