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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-07-2018

Se abre el proceso

Felipe Cuevas Mndez
Rebelin


Despus de la histrica victoria popular del 1J, comienza un nuevo proceso de lucha para el pueblo mexicano, un proceso general enmarcado por viejos y tambin nuevos conflictos; con enormes tareas democrticas y revolucionarias, que toca las fibras en todas las vertientes de la vida del pueblo, hasta en la indispensable reconfiguracin de posiciones, creencias o supuestos.

Las derechas, en especial los neoliberales, no pierden el tiempo, se esfuerzan por amagar, subrayan que an fuera de Los Pinos y marginados en las cmaras, nada ha de cambiar en lo fundamental, porque as lo dicta una suerte de mandato divino del cual se sienten acreedores por el mrito de mantenernos doblegados hasta ahora. En efecto, creen que es su derecho a dominar; oligarcas, monopolios, y clases polticas se hinchan de patriotismo, llaman al Mxico fiel para que no se salga de control, que siga siendo el pas inconsciente, el pas de los invisibles, para que esta inmensa falla tectnica no vuelva a ocurrir. Porque el sistema hara aguas, pero ahora caben mil preguntas, si el capitalismo neoliberal se hundiese, el dao ser para sus detentores.

Aunque la burguesa es quien sabe cmo funciona el capitalismo en las condiciones del pas, conoce de sus estructuras y sabe de todas sus debilidades en virtud del esquema de dependencia en que se construy, y se reserva el derecho de accionar para intentar quebrantar la resistencia que va surgiendo; en el tema de la zozobra tecnocrtica de la cual pregonaban que ocurrira despus de su fecha fatdica, nada ha pasado, lejos de eso hay un sentido popular de estar en perspectivas de luchar frente a aquella zozobra implementada por las leyes de hierro del capitalismo tecnocrtico en cuanto a nuestro futuro incierto que slo los ricos tenan resuelto.

La lucha arrecia, pero en otras formas, la burguesa se sabe blindada en sus esquemas econmicos y polticos, policiacos y militares, ideolgicos y culturales, le queda mucho piso en las relaciones sociales dominantes; adems se siente sobreprotegida por el Hegemn del norte. Se siente muy superior al pueblo llano, est satisfecha con los llamados a la calma, cree que exorciz todos los fantasmas, confa en su buena estrella. De tal suerte que recomienza sus embestidas, clama porque nada pare o se contravenga a sus reformas, que nada altere sus grandes negocios ni sus maneras de erigirse en clase dirigente y rectora del Estado burgus; pero tambin aqu como en las elecciones, algo anda mal, y an no sabe a ciencia cierta qu es. Las cosas se tornan imprevistas, no tolera que los acontecimientos la rebasen o que surjan contratiempos inesperados, ya ni sus televisos atinan de momento en su labor desorientadora, pero no ceden en presin.

Nuevos escenarios se abren, los de abajo se vuelven atrevidos, los clculos no encajan a los burgueses, porque todava en posesin de los medios de produccin y capitales a manos llenas producto de tanta explotacin y saqueo; llegamos a las circunstancias de su prdida de consenso social, lo cual no es poca cosa. Es esta la materia fina con la que debemos trabajar, es lo que los vientos de lucha nos traen, as que se debe aprender el oficio una vez ms sobre la base de las nuevas experiencias y condiciones de la lucha de clases, no apostar al fracaso sino a empujar el proceso hacia la izquierda.

A estos momentos hay de todas las conjeturas, que si Obrador ser un neoliberal ms, que si ya pact, que si ser un nacionalista a la antigua, que si no pasar de ser demcrata, que si ni de aqu ni de all, que no lo dejarn gobernar, para todos los gustos y disgustos pues, aunque en blanco y negro. Es un proceso sui gneris, de una lucha poltica tan compleja como dinmica, al que asisten todas las clases y sectores sociales. Las presiones y las salidas que se presenten sern parte del cmo se libre esa carga largamente acumulada de explosividad, aunque tambin del cmo se despliegue y asuman los liderazgos.

El sistema capitalista tal cual est construido y colapsado no permite traslados mecnicos en la lucha poltica, las relaciones de poder suben de intensidad a la vez que se abren tambin abajo en los sectores populares para presionar desde diversas formas por sus propios intereses.

Nada puede negar las graves tensiones, aunque la oligarqua financiera en dado caso intente patear el tablero, la cuestin es que de momento la burguesa con sus polticos no se recuperarn de esta derrota tan fcilmente, ni sus partidos se repondrn a las primeras con una credibilidad por los suelos y una historia de arbitrariedades; tendrn que transitar el amargo camino de los contestatarios, a la cola, reaccionando contra el proceso de lucha social que debe despuntar.

Entre tanto viene a colacin la eterna pregunta de Lenin, qu hacer? Lo que puede cambiar en estos momentos tiene relacin directa con las demandas sociales de todo el pueblo mexicano y las clases que lo componen, lo que no ha de ser cambiado as simplemente es el modo de produccin capitalista, sus relaciones y el carcter del Estado, para esto ltimo la batalla es no obstante de largo aliento. El sentido popular se expresa en todas partes en la idea de que se debe desarrollar el protagonismo de masas, uno de los efectos de cambio en las perspectivas del debate social dice que hay que accionar por cambios profundos, que un solo hombre no puede gobernar, que el pueblo debe desplegarse a modo de un compromiso de lucha social.

Las cosas que se han propuesto cambiar, pues son las que toca enfocar tambin; una lnea de combate por asegurarse el ejercicio pleno de los derechos sociales; por desmantelar la tan cuestionada corrupcin en los recursos; por el castigo a los represores y asesinos del pueblo; por crear todos los instrumentos necesarios a la formacin poltica masiva al pueblo trabajador; por establecer los cimientos de una nueva constituyente popular; por desarrollar los medios e instrumentos necesarios a la accin colectiva poltica y econmica de los sectores populares, por contener a los monopolios y avanzar en posiciones antiimperialistas frente a las amenazas externas.

Como sabemos, las clases explotadoras no estn tranquilas, les asusta la expresin de este clamor y mandato popular, suben de tono en sus exigencias, quieren su paraso, no estn de acuerdo en que se hable (y menos que se priorice) en los pobres1. Se enfrentarn a su debido tiempo, transferirn costos de toda ndole e intentarn dividirnos, pues sus viejas ambiciones ah estn de la mano de su tendencia general a tomarlo todo.

Van contra cualquier iniciativa que no corresponda al 100 % de sus intereses y agendas a que nos tienen sometidos; en comunin con los imperialistas2 de todos los pases buscarn aislar al pas y degradar nuestra condicin social humana; volvern las diatribas racistas contra el pueblo; retornarn con odio de clase las maneras despectivas de dirigirse a nuestros pueblos originarios; clamarn por los esquemas despticos de controlar a la clase obrera; recurrirn a los mecanismos de siempre para corromper a sus oponentes; implementarn las maneras arrogantes de despreciar a nuestros campesinos y campesinas. Y naturalmente existen diversos empalmes de intereses de la burguesa con una potencial poltica desarrollista y programas econmicos, siempre y cuando se les considere como los sujetos de primera importancia porque son la clase rectora del progreso capitalista.

Ah el pueblo asimilando las formas como se moviliz en el 1J, tendr los momentos y situaciones para avanzar ms sobre el terreno, para hacerse de ms y novedosos aprendizajes polticos, para rechazar en todas partes la vetusta ideologa neoliberal, para esperar en la bajadita a los industriales, para confrontar al charrismo sindical, para presionar en educacin, salud, patrimonio cultural, vivienda, agua, ecologa, trabajo, programas sociales y otras demandas de urgencia.

Elevando su conciencia de clase, sus formas de organizacin, su comunicacin social, su sentido de democracia, su cohesin nacional, sus propios medios de poder popular, as como posicionando y resignificando la importancia futura del socialismo, propio, basado en nuestro sentido comunitario contra el grosero individualismo de ndole depredador, confrontativo, consumista y disolvente del tejido social a lo que nos tienen sujetos.

Notas:

1 Pobre que esa clase dominante con su neoliberalismo se encarg de producir y excluir. Igualmente la burguesa revienta de odio contra las ideologas, pero goza con la ideologa propia que venera al capital.

2 Aunque los imperialistas son proclives a quebrar la economa mexicana para sacar ventaja ante sus prioridades hegemnicas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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