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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-07-2018

Cuando la catstrofe planetaria es tu trabajo diario

Lesley Hughes
The Monthly

Los cientficos del clima se estn esforzando para mantener vigente el Apocalipsis


La mujer sonriente se acerca a m, con la mano extendida para estrechar la ma. Solo quera decirle lo mucho que he disfrutado de su charla, me dice entusiasmada. Se lo agradezco en el alma, estoy tan agradecida por sus cumplidos como podra estarlo cualquiera. Pero mi corazn se encoge. He fallado otra vez. La charla interesante que acabo de dar era sobre el cambio climtico y sus impactos, ahora y en el futuro una catstrofe planetaria en una presentacin de PowerPoint de 40 minutos-. Ahora el pblico se est marchando, con ganas de tomarse un caf o algo ms fuerte, pensando ya en donde coger un taxi, qu cenar o en cualquier otra cosa menos en preparar una revolucin para salvar el planeta.

Doy muchas de estas charlas a estudiantes universitarios, grupos de negocios, organizaciones comunitarias, cualquiera que me escuche-. Me esfuerzo mucho en ser interesante, utilizando poco texto y pocas grficas complejas, aadiendo muchas fotografas y analogas, ancdotas personales e incluso algn que otro chiste. Y en eso est mi problema. Como cientfica, siento la necesidad de mostrar los hechos tal y como los entendemos actualmente. Pero demasiado catastrofismo es paralizante. La fatiga apocalptica puede hacer que la gente se esconda bajo una manta, metafricamente hablando.

Cmo se encuentra el equilibrio entre la motivacin y la desesperacin? Algunas veces parece como que hay el mismo nmero de gente dando consejos sobre cmo presentar el cambio climtico que de gente recogiendo informacin sobre el tema. Volver a encuadrar el problema, nos dicen. Hablar sobre nios y salud, no sobre osos polares y desastres. Hablar de seguros y de oportunidades, de cmo ser ms listo, ms sano y ms feliz. Hablar del presente, no de dcadas futuras. Hablar local, no global, etctera.

Al mismo tiempo, otros nos dicen que no estamos asustando lo suficiente. Ian Dunlop es el anterior presidente de la Asociacin Australiana del carbn, que despus de haber regresado del lado oscuro con ganas, ahora est denunciando los debates orwellianos sobre poltica climtica y a los polticos que evitan su responsabilidad moral. En What Lies Beneath: The Scientific Understatement of Climate Risks (Lo que yace en el fondo: La subestimacin de los riesgos climticos), Dunlop va incluso ms all: l y su coautor, David Spratt, retaron a los cientficos por ser demasiado precavidos en ausencia de datos perfectos y demasiado reticentes a contar las cosas tal y como son.

No todos somos tan precavidos. John Schellnhuber, director fundador del Instituto Potsdam para la Investigacin sobre los Impactos del Clima, es probablemente el cientfico del clima ms influyente que podis conocer. Entre otras cosas, Schellnhuber fue el que propuso la barrera de 2 grados centgrados que fue inicialmente adoptada por el Gobierno alemn y la Unin Europea y finalmente plasmado en el Acuerdo sobre el Clima de Pars. En 2011, Schellnhuber fue ponente invitado en la conferencia en Melbourne Cuatro grados o ms? Australia en un mundo caliente. Su respuesta a la retrica pregunta Cul es la diferencia entre un mundo con 2 grados de calentamiento y uno con 4 grados?" fue tan brutal como breve: La civilizacin humana

En realidad nosotros, los cientficos del clima, somos un grupo raro. Como el resto de la profesin cientfica, nos levantamos cada maana y vamos a nuestras oficinas, laboratorios o campos de estudio. Recogemos y analizados nuestros datos y escribimos nuestros trabajos para publicaciones cientficas. Pero aqu es donde nos salimos del guion: somos los nicos miembros de la profesin cientfica que cada da esperan estar equivocados.

Esperamos estar equivocados sobre cmo el ritmo de subida del nivel del mar se est acelerando tanto que las viviendas de quiz miles de millones de personas podran quedar inundadas para finales de siglo. Esperamos estar equivocados sobre la muerte de nuestro icono natural ms preciado, la antao magnfica Gran Barrera de Coral. Esperamos estar equivocados sobre cmo el ritmo de deshielo de glaciares en los Andes y el Altiplano Tibetano amenaza el suministro de agua dulce de ms de una sexta parte de la poblacin mundial. Esperamos estar equivocados sobre cmo el desplazamiento de personas por todo el planeta, debido a los crecientes desastres relacionados con el clima, podra hacer que la actual crisis de refugiados parezca insignificante. Esperamos, esperamos, esperamos

El marxista italiano de principios del siglo XX Antonio Gramsci lo reflej de la forma ms elegante cuando escribi sobre la tensin entre el pesimismo del intelecto y el optimismo de la voluntad. l, desde luego, no se estaba refiriendo al cambio climtico, pero bien poda haber estado hacindolo.

La racin diaria de historias relacionadas con el cambio climtico en mi correo refleja esta tensin. Est repleta de ejemplos de nuevas granjas solares, interesantes avances tecnolgicos en almacenamiento en bateras, del aumento de desinversin en combustibles fsiles por parte de empresas e incluso gobiernos. Pero dispersos entre estas historias para sentirse bien hay momentos de puro terror paralizante que no deja dormir por la noche: aceleracin de la prdida de hielo en el Antrtico, debilitamiento de la corriente del Golfo, temperaturas del rtico que el febrero pasado llegaron a superar en 25 grados centgrados las temperaturas normales. (Si, 25! No es una errata)

Se supone que los cientficos deben ser objetivos, sopesando calmadamente las pruebas como doa Justicia con los ojos vendados, en vez de ser seres humanos con defectos y asustados, metidos dentro de un tiovivo emocional que diariamente oscila entre la esperanza y la desesperacin.

La salud emocional de los cientficos del cambio climtico ha atrado la atencin cientfica en s misma. Un estudio realizado por Lesley Head y Theresa Harada, publicado el ao pasado en Emotion, Space and Society, basado en entrevistas con 13 cientficos australianos con la intencin de describir el trabajo emocional que implicainvestigar sobre cambio climtico. Citando a cientficos bajo seudnimos, el estudio exploraba la frustracin y la ansiedad que sienten algunos cientficos del clima que como mnimo saben que estn sujetos a unos estndares de infalibilidad ms exigentes que otros cientficos, y en circunstancias ms extremas se han enfrentado a correos de odio e incluso a amenazas de muerte. Los mecanismos para poder hacerle frente van desde el humor negro, evitar mencionar el trabajo en ocasiones sociales a leer novelas superficiales para desconectar.

La psique de los cientficos del clima has sido incluso explorada a travs del arte. En 2014, un estudiante de posgrado de la ANU, Joe Duggan, comenz a pedir a los cientficos del clima que le enviasen una carta corta, escrita a mano sobre cmo se sentan acerca del cambio climtico. La exhibicin de las cartas que result de ello, Es as como te sientes?, revel desaliento, ansiedad, frustracin, miedo, depresin, furia, desnimo y tristeza, pero tambin esperanza, optimismo y su determinacin de no abandonar.

A veces me gustara dejarlo. En algn momento del pasado yo fui una biloga. Lo echo de menos. Pero despus de perseguir hormigas por el bush australiano durante cuatro aos a finales de los 80 para conseguir el doctorado en ecologa del comportamiento, estaba lista para un cambio. El cambio climtico puede ser una opcin (o algo parecido), me dijo mi supervisor del doctorado. En ese momento me pareci una buena idea y mucho ms til para prepararme para un trabajo que pagase ms que las hormigas. En los ms de 20 aos que han pasado desde entonces he descubierto que la ciencia del cambio climtico es el "Hotel California" de la investigacin, puedes dejarlo cuando quieras, pero el reto moral (citando a un antiguo primer ministro) que viene con ello significa que dejarlo no es ni siquiera una opcin.

En mis das ms oscuros miro a las investigaciones a m alrededor y me pregunto. Cul es el sentido, por ejemplo, de secuenciar el genoma de esta criatura o esta otra, si esa criatura puede que tenga un tiempo tan limitado en este planeta que todo ese conocimiento ser para nada? Al mismo tiempo envidio a aquellos colegas para los que el peor problema de su vida acadmica es perder una subvencin o que un trabajo sea rechazado. Qu simple parece esa vida.

No todo es negro, por supuesto. Paris en diciembre de 2015 fue un momento glorioso y esperanzador. Cuando el entonces ministro de exteriores francs Laurent Fabius anunci la llegada de un Acuerdo sobre el clima en aquella habitacin de Le Bourget hubo abrazos y besos y lgrimas de alivio. Y el tsunami de inversin a nivel mundial en energa renovable desde entonces contina aumentando, superando ahora a la inversin en combustibles fsiles por un margen que sigue creciendo. Pero incluso estas luces brillantes no son suficientes. El ltimo informe de las Naciones Unidas sobre el margen de emisiones dice que con las tendencias actuales se puede conseguir solo un tercio de la reduccin de uso de energa necesaria para mantenernos bajo el objetivo de los 2 grados centgrados.

Mientras tanto, aqu en casa, el desastre que es la poltica sobre el clima australiana renquea gracias a algunos diputados tan fosilizados como su combustible favorito. Desafiando las tendencias mundiales, el Gobierno ha reculado en el Objetivo para Energas Renovables y seguimos siendo el nico pas desarrollado que ha derogado el precio al carbono. Las emisiones australianas continan aumentando y en 2015 la organizacin independiente Climate Action Tracker (Rastreadores de accin climtica) nos consider el pas con la mayor diferencia relativa entre nuestra trayectoria de emisiones y nuestras promesas en Pars.

A un nivel personal, el maravilloso Desmond Tutu nos aporta algo de consuelo. Su llamamiento a Hacer tu poquito de bien donde te encuentres; esos poquitos de bien juntos son los que embargan al mundo est escrito en un psit encima de mi ordenador. Cada da cuando me levanto, voy a mi oficina a escribir mis trabajos y preparar mis diapositivas, intentando hacer mi poquito de bien con esperanza.

Lesley Hughes es una ecologista, profesora de biologa en la Universidad Macquarie que investiga los impactos del cambio climtico en especies y ecosistemas. Es consejera en el organismo pblico, Consejo del Clima de Australia.

Traducido por Eva Calleja

Fuente: https://www.themonthly.com.au/issue/2018/june/1527775200/lesley-hughes/when-planetary-catastrophe-your-day-job



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