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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-07-2018

La oscuridad de la luz

Emilio de la Pea
Ctxt

Es preciso reconstruir un nuevo mercado de la electricidad distinto del sistema vigente donde siempre gana el dueo del kilovatio. Tenemos que saber de verdad cunto cuesta producir y distribuir la electricidad, mediante una auditora de costes


Si los trtaros invadiesen hoy Europa, resultara muy difcil hacerles comprender lo que es entre nosotros un financiero, escriba Montesquieu en 1748. Si lo hubiera hecho ahora en nuestro pas, habra podido aplicar la frase al mercado elctrico, o ms exactamente al sistema por el que se decide cunto debe pagar por la electricidad el usuario. En mayo pasado, el precio de la electricidad en Espaa rebas todos los precios pasados en el mismo mes al menos en los ltimos ocho aos, mientras que el consumo de electricidad se mantuvo en lnea similar a los aos previos. El precio de produccin de la electricidad fue de 55 euros por megavatio hora, lo que representa un 27 por ciento ms que el mes anterior y un 16 por ciento ms que el ao pasado. La consecuencia es que en un solo mes el recibo de la luz para un usuario medio ha aumentado un 8 por ciento.

La frase del principio es para advertir que no deben hacerse muchas ilusiones en comprender con detalle todo el entramado que subyace a estos precios.

La complejidad del asunto no viene dada por las dificultades de producir electricidad y trasladarla a cada vivienda. El negocio elctrico es como otros muchos. Unos actan en un mercado ms o menos competitivo, como la produccin y distribucin de ordenadores. Otros, en mercados ms regulados, por la naturaleza del servicio que prestan. Pero en ninguno hay montado un tinglado tan complicado y confuso como en el de la electricidad. Y eso que las empresas que la producen y comercializan en Espaa son muy pocas: tan slo cinco y tres de ellas disponen de la gran mayora del negocio.

Cuando Aznar lleg al Gobierno, decidi liberalizar el sector. Aparentemente es casi imposible y adems llevarlo a rajatabla sera ineficiente. Si cada compaa compite de verdad por producir la energa y vendrsela a los clientes, significara que debera disponer de centrales distintas de las de su competidor, producir electricidad ms barata que este y hacerse con la mxima cartera de clientes en todo el pas. Se dara as el caso de solapamientos en el nmero de centrales y mltiples redes de hilo de cobre en cada edificio, para, en competencia, hacer llegar la energa a los usuarios que hayan escogido cada compaa.

Esto, claro, no es as. Lo que se consigui aqu, y posiblemente en otros pases llevados de la fiebre ideolgica de liberalizar, es hacer un simulacro de competencia. Se estableci que deban ser diferentes las empresas dedicadas a producir la energa de las encargadas de distribuirla y de las ocupadas en comercializarla. Es el primer simulacro, porque simplemente consisti en que Iberdrola, Endesa, Unin Fenosa, Viesgo e Hidrocantbrico separaban nominalmente en filiales sus actividades de generacin, es decir, la produccin de electricidad, de distribucin y comercializacin. Cada compaa produce electricidad en sus centrales, y se la venden unas a otras mediante un procedimiento de subasta. Es decir, Iberdrola Generacin vende electricidad en subasta a su propia empresa de distribucin y al resto, que hacen lo mismo. Tambin participan en la subasta inversores financieros, que pueden adquirir la energa producida para venderla despus a una compaa de las de verdad. El juego de los trileros es mucho ms bondadoso que este sucedneo de competencia. Y, sobre todo, ms transparente porque el procedimiento establecido en la puja es de una complejidad tal que imposibilita una pretendida limpieza, a pesar de la vigilancia de numerosos tcnicos de la Comisin de los Mercados y la Competencia. Vigilancia en cierto modo estril, si se tiene en cuenta que los que compran y venden vienen a ser los mismos.

La consecuencia es que es imposible saber lo que cuesta de verdad producir la energa elctrica en nuestro pas. Sin embargo, un clculo validado por las autoridades determina que las compaas, constituidas de hecho en un oligopolio, cobran menos por la electricidad de lo que cuesta producirla. Por ello cada ao se anota una deuda de los clientes que habrn de pagar poco a poco, con los respectivos intereses. El ao pasado ese llamado dficit de tarifa fue menor de lo que haban calculado, a Dios gracias. En total, 645 millones de euros que se acumulan a los casi 24.000 millones de euros pendientes de pago. Cada mes se incluye en el recibo una parte de ese enorme dficit, pongamos 3.000 millones anuales.

Pero hay ms pagos que se llevan las elctricas al cobrar a los usuarios: la distribucin y comercializacin, que tambin reporta beneficios a las compaas. En el recibo se paga adems una cantidad para que las elctricas tengan disponibles algunas centrales, aunque produzcan poco porque no hay demanda para ellas. Reciben igualmente dinero en cada factura como compensacin porque en las islas, Ceuta y Melilla cobren lo mismo por la luz que en la pennsula, aunque all salga ms caro producirla. Incluso se aade un montante para compensarlas de la decisin del Gobierno socialista en los aos 80 y 90 que paraliz la construccin de nuevas centrales nucleares. O una tasa de la Comisin Nacional de los Mercados y la Competencia, para que vigile que el mercado elctrico funciona bien. Todo esto encierra la factura de la luz. Las elctricas no pasan una, con el beneplcito del Gobierno y del BOE, que les retribuye as una aparente competencia. Estos conceptos se engloban en la denominacin de peajes, que aprueba peridicamente el ministerio competente en energa, ahora el ministerio para la Transicin Ecolgica. Adems, se paga, claro est, el IVA, el 21 por ciento, y el impuesto especial de la electricidad, poco ms de 5 por ciento.

Van muy justas las elctricas con estos precios?

Una comparacin con el resto de la Unin Europea indica que Espaa es el tercer pas con la electricidad ms cara para los hogares, excluidos los impuestos. Slo nos superan por muy poco Irlanda y Blgica. Y la cuarta para los grandes consumidores, es decir, las empresas y las administraciones pblicas. Slo son ms caras Malta, Chipre e Irlanda, todas ellas islas. Esto, y la bsqueda de una electricidad ms limpia y sostenible, ha llevado al Ayuntamiento de Barcelona a constituir su propia compaa, con la que adems espera ahorrarse 500.000 euros al ao. Sin embargo, tal es la posicin de dominio de las grandes empresas que constituyen el oligopolio, que hasta ahora Endesa lo ha evitado con el recurso a los tribunales. Un hecho ms que pone de manifiesto que la liberalizacin es slo una farsa.

Aplicados los impuestos, Espaa tiene por delante cinco pases. Teniendo en cuenta que los impuestos se aplican en porcentaje sobre el coste de la electricidad, significa que nuestros tributos estn en la franja entre los pases de la UE y que ese no es el verdadero problema del coste de la luz.

Podra pensarse que el encarecimiento del recibo de la luz es un episodio pasajero, pero los datos dicen que no es as. Entre 2008 y 2018 la electricidad para hogares ha subido en Espaa un 37 por ciento, cuando el IPC, el coste de la vida, se ha incrementado el 12. Incluso el petrleo, calculado en euros, ha subido menos, el 30 por ciento.

Las grandes compaas elctricas y de gas, que cotizan en el IBEX, ganaron el ao pasado 9.000 millones de euros. Desde la liberalizacin falaz sus ganancias en Espaa han sido tales que les han posibilitado con su excedente salir a comprar empresas fuera de Espaa. En contraste, el nmero de hogares con pobreza energtica se acerca a los dos millones.

Cuando se habla de los retos que debe asumir un nuevo Gobierno, estos no deberan pasar slo por impedir el corte del suministro a los que no pueden pagarlo, asumiendo parte del recibo, por necesario y urgente que sea, o por corregir injusticias palmarias y abusos. Es preciso reconstruir un nuevo mercado de la electricidad distinto del sistema vigente, donde siempre gana el dueo del kilovatio. Para ello debe saberse de verdad cunto cuesta producir y distribuir la electricidad, mediante una auditora de costes. Tambin recuperar la apuesta por las energas renovables, como la fotovoltaica. Los problemas no son tcnicos, sino polticos. Es casi una tradicin considerar a las compaas elctricas como el primer lobby de Espaa. Por ah hay que empezar.

Fuente: http://ctxt.es/es/20180704/Politica/20584/Emilio-de-la-Pe%C3%B1a-precio-de-la-luz-mercado-IBEX-economia-Gobierno-Aznar.htm



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