Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-07-2018

Producir para comer

Gustavo Duch
El Peridico de Catalunya


Da tras da aparecen estudios sobre los efectos del cambio climtico en la produccin de alimentos, y son preocupantes. Por ejemplo, segn clculos muy recientes, en entornos clidos como el sur de Europa, partes de frica y el sur de Asia, el aumento de las temperaturas reducir el rendimiento promedio de los vegetales en un 31%. En el caso de los granos, si la temperatura terrestre aumenta dos grados, los pases ms importantes en su produccin, EEUU, Brasil, Argentina y Ucrania, experimentarn unas prdidas en rendimientos agrcolas de un 7%. Si el aumento llega a los cuatro grados, las prdidas de su produccin sern de un 86%.

Y Catalunya? Lgicamente, las temperaturas ms altas y los menores regmenes de lluvia tambin provocarn menores rendimientos productivos. Por ese motivo es habitual en publicaciones, congresos o jornadas encontrar informaciones y escuchar debates sobre cmo adaptar la agricultura a esta nueva realidad. Normalmente se hablan de propuestas tcnicas enfocadas en los avances de la gentica para obtener semillas ms resistentes y ganado mejor adaptado o en los avances en el uso y aplicacin de abonos sintticos ms eficientes para no perder productividad. Pero desde mi punto de vista, es una mirada corta que no resolver la vulnerabilidad alimentaria en estos seguros nuevos escenarios.

Y todo por una nica razn, porque Catalunya es una gran potencia agrcola pero solo diseada desde intereses econmicos y sin ninguna relacin entre agricultura y alimentacin. Bien podemos afirmar que no producimos en funcin de lo que comemos. En concreto, segn recogi el agrnomo Pep Tuson, se producen unas cuatro veces ms de cereales que los que se consume en nuestra dieta pero an as importamos grandes cantidades para poder engordar todos los animales de la gigante industria pecuaria catalana. Toneladas de carne de las cuales solo consumimos aproximadamente la mitad producida, el resto se dedica a la exportar. Con tantas tierras dedicadas a cereales la produccin de leguminosas y de hortalizas es deficitaria para nuestro consumo actual y estamos obligados tambin a importar garbanzos, lentejas o patatas. Finalmente, en el apartado de frutas, la observacin de los datos nos advierte de un gran despropsito pues importamos y exportamos por igual.

Por eso, trabajar cientfica y polticamente en adaptar cultivos de frutales a las sequas o acondicionar las granjas de cerdos, no tendrn ninguna repercusin en nuestra soberana alimentaria. Nos mantendr igualmente dependientes de importar alimentos de los mercados internacionales, de forma que los descensos productivos globales nos podrn seguir afectando. Tanto por el descenso final de materia prima y alimentos, tanto por una mayor volatilidad de los precios. Si queremos no depender de incertidumbres climticas o de las inclemencias del mercado donde debemos poner energa es en reorganizar nuestra agricultura en producir comida, no divisas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter