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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-07-2018

Colombia va a seguir siendo el pas de las masacres?

Fernn Medrano
Rebelin


En este minuto de dolor nacional por el persistente asesinato de lderes sociales en Colombia, cabe recordar que Jesucristo tambin fue un lder social y gua espiritual; y segn narra la Biblia a l lo torturaron, lo crucificaron y a continuacin lo asesinaron por su actividad redentora.

Como el lder social ms grande que jams haya conocido la humanidad, Jess luch para que todos los seres humanos tuviramos vida y vida en abundancia y digna.

Fue un defensor de tus derechos, de mis derechos, de nuestros derechos; vale decir, de los derechos de una humanidad entera. Fue el hombre ms justo de todos los tiempos, aun cuando fue expuesto en la cruz del calvario de los condenados por la justicia. Tal vez para que nadie osara emular su ejemplo de hacer templar al Imperio Romano.

Su sensibilidad era tan grande, que las Sagradas Escrituras cuentan en San Juan 11:36 que Jess llor. Le doli la muerte de Lzaro.

Alguien que jams se dejara arrastrar por las emociones al pantano de las lamentaciones llor. La muerte duele; y aunque ella nos d una vida de ventaja, siempre nos gana.

La muerte hiere. El asesinato de cualquier persona estremece a todo a aquel que an siga considerando al prjimo como su semejante. Un individuo as todava contina siendo un ser humano.

En efecto, esa es una de las razones por la que me desagrada que en ciertas emisoras que se hacen llamar populares haya un locutor insensible leyendo las noticias sobre asesinatos como si se tratara de un concurso de cuenta chistes. Qu es esto? Por favor!

Yo no quisiera aceptar que nos hemos vuelto una sociedad que se divierte y hace chistes con el asesinato del prjimo, al que nunca volveremos a ver, ni abrazar, ni a escuchar su voz.

Con todo eso, yo creo que como sociedad, la mayora de los colombianos s merecemos ser, al menos un poco, rehabilitados en el amor, el respeto y la sensibilidad. Esto no slo se trata de un dficit de empata, como recalca el doctor Moiss Wasserman en su columna titulada Dficit de empata[i] y publicada en EL TIEMPO (06/07/2018). De lo que padecemos es de un dficit de tejido social. Las instituciones sociales estn en quiebra; las estructuras sociales colombianas estn carcomidas, dira el humanista y cientfico social Eduardo Fals Borda.

Yo anhelo que ese da llegue, ese da en que el asesinato de cualquier colombiano -ya sea lder social, campesino, nio, habitante de calle, etc.- haga levantar al unsono una voz de protesta y de solidaridad de toda la sociedad colombiana. No importar el partido poltico o el candidato poltico por el que se vot en las pasadas elecciones, lo que importa es el respeto por el sagrado derecho a la vida.

No hay nada ms peligroso que la gente buena empiece a admirar las acciones y el estilo de vida de la gente mala. Es muy daino que la gente buena crea que el matn es digno de ser admirado. Esta actitud es inhumana y anticristiana, si se la quiere observar a travs del prisma de un credo religioso como la fe de Cristo.

Hago hincapi en que no hay nada ms perjudicial para la supervivencia de la especie humana que un sector de la sociedad intente justificar el exterminio de otro sector de la sociedad.

El ser humano antes de serlo entendi de manera quiz instintiva que era necesaria la construccin de lo que hoy llamamos el tejido social a fin de resolver los inmensos desafos que le postulaba la Naturaleza e incluso su propia existencia.

Me gusta pensar que la solidaridad es el motor del desarrollo y del progreso de la humanidad. La solidaridad, que es una piedra fundamental en la construccin del tejido social, es un verdadero punto de apoyo que se necesita para mover el mundo. La verdadera palanca del desarrollo material y del progreso cultural y espiritual de la sociedad es, a m modo de ver, la solidaridad. El refrn no se equivoca: La unin hace la fuerza, porque en determinadas ocasiones puede no haber cosas imposibles, sino hombres incapaces.

Jesucristo lleg con un discurso fundado en la solidaridad y el amor. Vino a salvar el tejido social, a cambiar la descomposicin social de aquella poca. Ya no hay que odiar al enemigo, hay que armarlo, dijo. Este hecho en s mismo es una revolucin social, porque si se seguan dedicando a practicar la Ley de Moiss, que reinaba en ese momento, de diente por diente, y ojo por ojo, habran hecho trizas lo poco que quedaba del tejido social de aquella colectividad, adems de convertirse en una sociedad de slo tuertos y desdentados, esto es, con profundas cicatrices.

En efecto, los lderes sociales son sobre todas las cosas gente con vocacin de servicio, son amigos, consejeros, orientadores, y nadie les paga un sueldo. Parece que, como Jess, su reino no fuera de este mundo.

En mi adolescencia fui voluntario de una entidad privada de planificacin familiar de Colombia. Fui multiplicador de la informacin para la prevencin de las infecciones y enfermedades de transmisin sexual, de los embarazos no deseados en adolescentes, y de los derechos sexuales y reproductivos.

A los lderes sociales los mueve el amor por la humanidad. Por eso, pregunto por qu para algunos miembros de la sociedad colombiana parece que fuera ms difcil condenar el asesinato de lderes sociales que explicar con justificaciones este repudiable hecho.

Algunos se consideran buenos seguidores de Cristo. Pero, en realidad, declaro no entenderlos. Si son tan buena gente, por qu se han empeado en dar explicaciones que ms bien parecen justificar el asesinato de lderes sociales?

Yo me imagino que Jesucristo no compartira ese refrn que tiene un vaho macabro, un fondo de falta de solidaridad. Repetir como loro que el que se mete a redentor muere crucificado es anticristiano.

Por otra parte, estoy de acuerdo con que cada pas planifique su propio proceso, que seamos autnticos y no copiemos al pie de la letra el proceso de Venezuela, ni mucho menos el de Estados Unidos, donde, segn le, hay ciento doce millones de personas cada ao que toman medicamentos para tratarse del estrs. Pero, qu camino vamos a trazar?, vamos a seguir siendo la Colombia de las masacres?


Nota

[i] http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/moises-wasserman/deficit-de-empatia-solidaridad-entre-humanos-239898

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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