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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-07-2018

Decisiones teratolgicas de la justicia? brasilea: no a Lula 143 veces

Juraima Almeida
Rebelin


La presidenta del Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Brasil, Laurita Vaz, rechaz en bloque un total de 143 pedidos formulados por personas que demandaban la excarcelacin del expresidente Luiz Incio Lula da Silva, tras haber declarado la incompetencia de Rogrio Favreto, que el domingo pasado, como magistrado de guardia en el Tribunal Regional Federal de la Cuarta Regin (TRF-4), gener un terremoto judicial al ordenar la inmediata liberacin del exmandatario.

Tras el fallo de Vaz (calificado de monstruoso por analistas), el TSJ recibi 105 pedidos nuevos demandando la liberacin del expresidente Lula, presentados por ciudadanos brasileos.

Favreto se trenz en una disputa judicial con el instructor del caso, Joao Pedro Gebran, quien anul esa orden, y el conflicto finalmente fue zanjado por el presidente del tribunal TRF-4, Carlos Thompson Flores, quien mantuvo a Lula en prisin.

En la decisin que neg los recursos en bloque, la magistrada Vaz explic que los pedidos estandarizados de habeas corpus en favor de Lula fueron presentados por personas ajenas a la defensa y que sobrecargaron una rutina de trabajo que ya es suficientemente pesada.

Al justificar la decisin temporaria, la ministra consider un manifiesto abuso del derecho de peticin. Segn Vaz, aunque todo ciudadano tiene derecho a dirigirse a la Justicia, el Poder Judicial no puede ser utilizado para las reivindicaciones o manifestaciones de naturaleza poltica, ideolgicas o partidarias, porque no es su misin constitucional.

Asimismo, de acuerdo a Vaz, valindose de su condicin de juez de guardia, Favreto gener un tumulto procesal sin precedentes en la historia del derecho brasileo y desconoci el rechazo a recursos similares en favor de Lula decidido anteriormente por tribunales superiores.

De acuerdo con el Partido de los Trabajadores (PT), fundado por Lula en 1980 y al que pertenecen los diputados que presentaron el pedido a Favreto, la negativa de la excarcelacin es parte de una conjura del sistema poltico y jurdico para impedir su candidatura en unos comicios para los que las encuestas lo sitan como favorito.

No a la candidatura

El ex mandatario sufri otro traspi judicial el mircoles cuando la jueza federal Carolina Lebbos, que est a cargo de su ejecucin penal, rechaz los pedidos de entrevista de medios de comunicacin locales con el expresidente.

El preso se somete a un rgimen jurdico propio, no siendo posible, por motivos inherentes al encarcelamiento, asegurarle derechos de la misma amplitud que aquellos ejercidos por el ciudadano en pleno gozo de su libertad, sostuvo Lebbos, quien tambin neg el pedido del PT para que Lula participe por videoconferencia en actos de precampaa.

La presidenta del PT, Gleisi Hoffmann, rechaz la decisin y le record a la magistrada cmo notorios traficantes de drogas como Macinho y Fernandinho Beira-Mar dieron entrevistas desde la prisin: todo esto es parte de un plan orquestado para que Lula no retorne al poder, afirm.

Decisiones teratolgicas

La palabra teratolgica sali con pompa y solemnidad de la boca de William Bonner, portavoz del golpe, al calificar la decisin de Favretto. La monstruosidad (o teratologa] de la decisin de Vaz est en no condenar el armado estratgico de jueces que no deban haber actuado en el caso pero lo hicieron coordinadamente para cometer crmenes, como por ejemplo de mandar a la Polica Federal a incumplir la orden de liberacin.

Otra monstruosidad de Vaz es la de no recriminar el quiebre de la jerarqua judicial y an peor- atribuir sentido pico y heroico a aquellos criminales que actuaron como lo hicieron, seala el analista Jeferson Miola.

Y llama (o no) la atencin su fallo donde dice que causa perplejidad e intolerable inseguridad jurdica la decisin tomada por una autoridad manifiestamente incompetente, en situacin precaria de guardia judicial, forzando la reapertura de la discusin cerrada en instancias superiores, por medio de una premisa insustentable

Pero es peor. Agrega: As, ante esa esdrjula situacin procesal, cupo al juez federal de primera instancia, con oportuna precaucin, consultar al Presidente de su Tribunal si cumpla la anterior orden de prisin o acatara a superviniente decisin teratolgica de liberacin. Al tiempo, cupo al relator de la accin penal originaria ante la imposibilidad material de llevar el cuestionamiento al juez natural de la causa, revocar los autos de habeas corpus para restablecer el orden de hecho.

La monstruosidad de la decisin de la presidenta del STJ no est en el hecho de revocar la decisin del juez de segunda instancia (Favretto), ya que slo el STJ podra hacerlo, una competencia, por lo dems, jams conferible a un el juez de instancia inferior (Srgio Moro) y tampoco a jueces del mismo grado de Favretto (como Gebran Neto y Thompson Flores).

Para los juristas, la decisin de la presidenta del STJ es risible, pero no causa extraeza, ya que antes convoc para auxiliar-relator de la operacin Lava Jato en el STJ a un juez denunciado por fraude en concurso de la Magistratura, y en julio de 2017 concedi arresto domiciliario a Roger Abdelmassih, un mdico condenado a 181 aos de prisin por 48 violaciones de 37 pacientes.

Es forzoso constatar que este poder judicial monstruoso, teratolgico, es una aberracin que ha sumido a Brasil en el abismo fascista, concluye Miola.

Juraima Almeida es investigadora brasilea, analista asociada al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE)
 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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