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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-07-2018

La desastrosa gestin del brexit constata el fracaso del Estado neoliberal

Roy William Cobby
El Salto

Todava es incierto lo que durar el gobierno actual, pero est claro que pasar a la historia como uno de los ms incapaces en la historia parlamentaria de Reino Unido.


El viernes 6 de julio Theresa May finalmente hizo lo que medio mundo (los britnicos, Corbyn, Juncker, Europa entera) estaba pidiendo: una posicin clara sobre el Brexit. Encerrados en la buclica casa de campo gubernamental, Chequers, el cabinet o Consejo de Ministros conservador acord un principio de propuesta para la salida de la UE.

Bsicamente, esta propuesta constata la admisin de que el mejor resultado posible es algo similar a la situacin noruega. Es decir: un rea de libre comercio que prolongue regulaciones ya existentes. El Reino Unido aceptara pues la jurisprudencia de tribunales europeos para lidiar con discrepancias comerciales. En teora, el Parlamento Britnico podra rechazar los dictmenes, pero solo en casos restringidos. Incluso el ciudadano menos versado en economa internacional reconoce que esto tiene poco que ver con recuperar el control (el famoso eslogan de la campaa pro-Brexit).

El resto de afirmaciones estn, para el conservador Financial Times, en el terreno de las improvisaciones . Por ejemplo, Reino Unido insistira en acceder al mercado en servicios como hasta ahora. Al mismo tiempo, solicitara poder limitar la entrada de migrantes. Pero en los tratados fundacionales de la Unin se establece que la libertad de circulacin de bienes, servicios, capitales y personas son indivisibles. Por lo tanto, la probabilidad de que la UE acepte esta propuesta es nula. Mucho menos para otras ideas, como la propuesta de acceder a la Poltica Pesquera Comn y al mismo tiempo limitar el acceso para pesqueros europeos.

LOS BREXITERS ABANDONAN EL BARCO

Las dimisiones, que tan poco se estilan por estas tierras, son comunes en Reino Unido. La disciplina de partido es ms dbil en Westminster y, aunque no se promueve, se tolera el desacuerdo por motivos polticos. Ms que por corrupciones individuales, es habitual que ministros discrepantes abandonen sus cargos. Lo que ha llamado la atencin este lunes es la fuga coordinada de, en primer lugar, el Ministro para Abandonar la Unin Europea David Davis; y de Boris Johnson, antiguo alcalde de Londres y Ministro de Exteriores. Los equipos de ambos, algunos destacados conservadores, tambin han abandonado sus puestos.

El motivo? Sobre el papel, su negativa a aceptar lo que ven como una claudicacin a Bruselas. Ambos surfearon la ola euroescptica justo antes y, sobre todo, despus del referndum en 2016. Para estos brexiters, la apertura hacia posibles concesiones respecto a la legislacin europea es una claudicacin.

La carta de dimisin de Johnson habla directamente del Reino Unido avanzando hacia un estatus colonial respecto a la UE. Davis, ms tcnico y formal, argumenta que la necesidad de aceptar reglas del juego comunes para comerciar con la UE supondr de facto la continuacin de la supervisin legislativa desde Bruselas.

Por otro lado, los mentideros parlamentarios sugieren que a Johnson le gua el oportunismo, ms que los principios. Es bien conocido por su ambivalente apoyo hacia Donald Trump, y su visin neoimperialista de Gran Bretaa. Desde su punto de vista, seguir a Davis le permite erigirse en representante de la soberana popular, rechazando el Brexit light propuesto por el gobierno May. Esto le ayudara en una eventual campaa para convertirse en Primer Ministro.

Las consecuencias para el gobierno an no estn claras. Recordemos que se trata de un ejecutivo dbil, apoyado por parlamentarios rebeldes (como los dimitidos), y unionistas irlandeses. Enfrente, la oposicin laborista goza de creciente popularidad. Su incesante crtica a las polticas econmicas del gobierno ha hecho mella en valores antao considerados sagrados. Por ejemplo, la nacionalizacin de sectores estratgicos como los ferrocarriles o las elctricas son hoy en da medidas extremadamente populares. Por supuesto Jeremy Corbyn, fuera del gobierno, se permite criticar unas negociaciones que seran complejas para cualquiera. Pero esto ltimo no es una cuestin circunstancial: se trata de un problema estructural heredado del giro neoliberal del pasado siglo.

LA DESPOLITIZACIN NEOLIBERAL Y LA CRISIS DEL ESTADO EN LA RAZ DEL BREXIT

La figura de Thatcher es representativa de la derecha neoliberal, no solo en Reino Unido, sino tambin en medio mundo. Algo ms desconocida, por otra parte, es la labor de consolidacin de su legado en sucesivos gobiernos.

Bajo la doctrina de el mercado siempre es mejor, conservadores y laboristas se lanzaron a la aventura de privatizar, externalizar y, sobre todo, recortar y recortar. Las reformas que posibilitaron a empresas privadas realizar servicios pblicos fueron obra de Tony Blair y Gordon Brown, ambos socialdemcratas. La progresiva reduccin del Estado (como entidad fsica y como idea social) desemboc en la precarizacin de servicios como la sanidad. Tambin se convirti en un negocio para muchas empresas del capitalismo de amiguetes paraestatal, como la fallida Carillion.

El socilogo de Goldsmiths Will Davies considera que el neoliberalismo, ms que un proyecto poltico, es un movimiento antipoltico. Sus promotores consideran que el pblico en ocasiones toma decisiones peligrosas. La solucin es promover los clculos econmicos (precios, eficiencia) para desencantar la poltica a travs de la economa. Esto tiene dos consecuencias fundamentales.

La primera la estudi el mismo Davies. El vaco que provoca la invasin del mercado aumenta el atractivo de visiones identitarias de la sociedad. Tanto el fundamentalismo religioso como el nacionalismo asertivo pasan a ocupar el espacio de la movilizacin poltica. Esto es lo visto tanto con el Brexit como con Trump.

En segundo lugar, y no por ello menos importante, la relegacin del Estado a un papel secundario provoca un cambio en la actitud de las lites gobernantes. No es que ya no entiendan cmo funciona el mundo, es que ni les interesa. La mediocridad de May, Johnson o Davies (o sus colegas en nuestro pas y en Bruselas) yace en su creencia de que el mercado puede sustituir a la deliberacin democrtica. Enfrentados a un asunto eminentemente poltico (es decir, donde no existe un punto de referencia econmico o racional externo), su voluntad se congela.

Paradjicamente pues, la energa invertida en erradicar la voluntad popular activ los sentimientos nacionalistas que desembocaron en el resultado a favor de abandonar la UE. Igualmente, la falta de atencin a la gestin del Estado (entendida desde un punto de vista keynesiano clsico), dejan a Reino Unido prcticamente incapaz de gestionar una crisis constitucional de este calibre. Todava es incierto lo que durar el gobierno actual, pero est claro que pasar a la historia como uno de los ms incapaces en la historia parlamentaria de Reino Unido.

 

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/brexit/la-desastrosa-gestion-brexit-constata-el-fracaso-del-estado-neoliberal


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