Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-07-2018

Capitalismo y deuda climtica

Homar Garcs
Rebelin


La acelerada degradacin global del medio ambiente constituye materia de primer orden del debate poltico que deben emprender todos los pueblos de la Tierra ante la voracidad de las diferentes corporaciones transnacionales que rigen el sistema capitalista. La comprensin de esta problemtica tiene que asumirse, adems, con criterios de urgencia, puesto que es ms que evidente la alta incidencia de dicha voracidad capitalista en el agotamiento de las reservas hidrolgicas del planeta, en la calidad deteriorada del aire y de los suelos, y en la sustentabilidad misma de toda la vida humana, vegetal y animal.

En tal sentido, hablando de los posibles futuros que ahora se le presentan a la humanidad, Andrs Lund Medina conjetura en su anlisis Cuestiones metodolgicas para pensar los tiempos histricos, el cual abarca una serie de aspectos vitales que cualquier persona sensata podra percibir- que todo parece indicar que si no le ponemos un freno a la enajenada Mquina productivista del capitalismo, sta nos llevar al desastre ecolgico (a una Nueva Era geolgica sin humanos) y social (a una drstica reduccin de la poblacin), e incluso al fin de la civilizacin humana. Gracias a la enloquecida dinmica capitalista, est en juego el tiempo largo civilizatorio para humanizar el mundo social y emancipar del Capital a la humanidad.

Con esta comprensin y dotados con las herramientas legales y extralegales que pudieran servir para frenar el avance continuo de lo que se podra catalogar de ecocidio planetario, se debe traspasar la cotidianidad abrumadora impuesta por el capitalismo y as desentraar las verdaderas causas de los fenmenos climticos que afectan a la humanidad en general, ya que sta se halla limitada respecto a ello, fragmentada en sectores con escasa o ninguna conexin entre s, circunstancia que ha facilitado hasta ahora su dominio histrico.

De esta forma, la deuda climtica que se les reclama a los principales pases capitalistas desarrollados dejar de ser un asunto estrictamente reservado a ecologistas y otros especialistas, permitiendo establecer incluso los derechos de la Madre Tierra, como ya lo hiciera por la va constitucional el Estado Plurinacional de Bolivia. De ah que una propuesta contentiva de una visin integral sobre tan importante materia entra en conflicto directo con el capitalismo porque no slo se refiere a lo estrictamente econmico-financiero, sino que abarca tambin lo tico, lo cultural, lo tnico, lo ambiental, lo energtico y, por supuesto, los modos de produccin vigentes que han sostenido un sistema consumista devorador, basado en la creencia errada en relacin con una aparente infinitud de recursos naturales. Esto nos sita ante una realidad que, inexcusablemente, tendr que ramificarse mediante la construccin colectiva consciente de un nuevo modelo civilizatorio, sobre todo, cuando la crisis capitalista nos sita otra vez ante la perspectiva de nuevas guerras que, inevitablemente, ampliarn las cifras de contaminacin, hambre y de pobreza, creando una crisis aun peor a la existente en el mundo.

En conformidad con este probabilidad sombra, en el artculo "Pluriverso: hacia horizontes postcapitalistas, escrito por el economista y profesor universitario ecuatoriano Alberto Acosta, ste expone que dicha crisis no es coyuntural ni manejable desde la institucionalidad existente. Es histrica y estructural, y exige una profunda reorganizacin de las relaciones tanto dentro, como entre las sociedades de todo el mundo, como tambin entre la Humanidad y el resto de la Naturaleza, de la cual formamos parte. Y eso implica, evidentemente, una reconstruccin institucional a escala mundial, algo inviable desde las actuales instituciones de alcance planetario e inclusive desde los estrechos mrgenes estatales.

Todos somos testigos de esta realidad inmediata y amenazante, pero de nada servir reconocerlo si no hay el compromiso poltico suficiente para revertirla mediante cambios profundos que, a su vez, supongan cambios significativos en el estilo de vida de las naciones industrializadas capitalistas. Lo cual, de concretarse, ayudar a que las naciones ms desfavorecidas o empobrecidas no prosigan en su empeo por alcanzar los mismos niveles de aquellas, dando lugar a la destruccin masiva de sus suelos y biodiversidad, la minera ilegal, la cra extensiva de ganado y la explotacin maderera indiscriminada que inducen a la deforestacin irracional de grandes extensiones de bosques. Lo que nos compromete, igualmente, a entablar una ardua cruzada poltica, cultural e ideolgica liberadora que nos permita salvarnos y salvar el ambiente.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter