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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-07-2018

Prstamos a estudiantes, una experiencia negativa e incluso peligrosa

Juan Torres Lpez
CTXT

En casi todos los pases donde existen esta prctica la deuda es creciente y se alimenta a s misma. Eso es lo que lleva a pensar que el sistema es insostenible o que terminar estallando en algn momento


Aula de la Universidad Complutense de Madrid. MAX ALEXANDER

Un grupo de economistas vinculados a FEDEA acaba de publicar una propuesta de financiacin de la universidad basada en la concesin de crditos a estudiantes a semejanza de lo que ya ocurre en otros lugares del mundo.

FEDEA es una fundacin financiada principalmente por la banca y es lgico que los economistas que trabajan en su seno hagan propuestas como sta, que est clara y casi exclusivamente orientada a aumentar el negocio bancario, es decir, la deuda. La banca no tira el dinero y es legtimo que financie a quien defiende sus intereses haciendo propuestas que aumentan su cuenta de resultados. Pero, precisamente por eso, es imprescindible que la ciudadana sea consciente de que las soluciones que se lanzan como cientficas y objetivas por fundaciones de apariencia neutral no lo son en realidad, sino que forman parte del negocio de quien financia a sus autores. En este caso, de la banca, cuyo negocio es sencillamente el de crear deuda convirtiendo de cualquier manera a los individuos y a las empresas, a la economa en general, en consumidores compulsivos de crdito.

En 2015 escrib un documento sobre la naturaleza de los crditos a estudiantes sobre su funcionamiento y sus consecuencias reales en los pases donde han funcionado (incluyendo Espaa). Como la nueva propuesta de FEDEA pone de nuevo de actualidad el tema voy a resumir a continuacin sus principales conclusiones. Quien desee leer el documento completo, con el anlisis concreto de las experiencias y los datos de donde obtengo mis conclusiones puede hacerlo aqu: Los prestamos a estudiantes: una mala va para financiar la universidad.

Es cierto que el sistema de prstamos a estudiantes para financiar los estudios universitarios es complejo, que las diferentes experiencias son muy diversas y an es pronto para conocer con total seguridad cules son sus resultados finales. Pero si se analiza con un mnimo de rigor y objetividad la literatura cientfica disponible se pueden establecer algunas conclusiones bsicas sobre sus resultados en los pases en donde se lleva aplicando algn tiempo.

En primer lugar, hay que sealar que prcticamente en todos los pases donde existen estos prstamos a estudiantes la deuda es creciente y se alimenta a s misma (Brown y otros 2015a). Y eso es lo que lleva a pensar que el sistema es insostenible o que terminar estallando en algn momento, despus de provocar grandes problemas financieros y personales. Segn la Reserva Federal, la deuda estudiantil en Estados Unidos ha pasado de 600.000 millones de dlares a 1,5 billones en la actualidad en solo 10 aos. Y algo parecido viene ocurriendo en Inglaterra y otros pases, aunque es verdad que en menor escala, de momento.

Los anlisis de cohortes que se realizan en diversos pases son claros en este sentido (Brown y otros 2015b): los estudiantes terminan pagando una cantidad considerablemente mayor de la inicial y eso hace que los impagos se multipliquen. En Estados Unidos, a medida que avanzan las cohortes aumentan el porcentaje de impagos y el montante de la deuda. La cohorte de 2005 en Estados Unidos tendra que haber desembolsado ya el 90% de su deuda inicial pero solo ha pagado el 38%. Y la de 2010 solo ha desembolsado el 9%. Ms de la mitad de la cohorte de 2009 ha dejado de pagar o ve aumentar su deuda.

El porcentaje de impagos aumenta tambin claramente a medida que pasa el tiempo. A los cinco aos del inicio del reembolso de la deuda, se haba impagado el 21% de los prstamos de la cohorte del ao 2005. Pero la cohorte de 2009 tena ya un porcentaje de impagos del 26% a los cinco aos de haber empezado el reembolso.

En segundo lugar, hay que tener en cuenta que los prstamos a estudiantes no se establecen porque se haya demostrado que con ellos se disponga de una va ms adecuada para financiar la enseanza universitaria sino para ahorrar gasto pblico. As se ha reconocido explcitamente en algn documento gubernamental, como en el caso britnico (Department for Business, Innovation and Skills (2011).

Diversos estudios de entidades tan poco sospechosas como el Banco de la Reserva Federal de Nueva York (Federal Reserve of New York 2014) o el Banco de Francia (Mistretta-Belna 2014) han reconocido los problemas de todo tipo que est generando el sistema y el incremento extraordinario de la deuda que lleva consigo. Y los principales aspectos crticos que se suelen poner de manifiesto en la literatura cientfica que ha evaluado el sistema de prstamos a estudiantes son los siguientes.

Los prstamos estudiantiles no solo han provocado una deuda gigantesca que por s misma es peligrosa, sino que tambin han afectado negativamente al consumo y al ahorro de las familias. En Estados Unidos se ha podido comprobar que existe una fuerte correlacin entre este tipo de deuda y la disminucin del consumo y la compra de viviendas o de automviles, por ejemplo.

Tambin se ha comprobado que el sistema de prstamos genera exclusin porque los estudiantes ms endeudados tienen adems dificultades aadidas a la hora de acceder a otras vas de financiacin, lo que disminuye sus posibilidades de acceso a nuevas fuentes de rentas.

La suscripcin de prstamos y el aumento de la deuda estudiantil va de la mano del retraso en la creacin de familias. Y tambin de la prostitucin de miles de estudiantes. Uno de los ms grandes portales de citas y encuentros sexuales incluso tiene una entrada especial con el seuelo explcito de encontrar financiacin para pagar la deuda estudiantil: Say goodbye to college debt.

Tambin se ha puesto de relieve que el sistema es muy dependiente del ciclo econmico. En fases de crisis o recesivas aumentan los impagos y las dificultades para hacerles frente, provocando una dinmica que refuerza la cada de la actividad.

Estos prstamos generan problemas financieros tanto si son asumidos por la banca privada como si no. En el primer caso, los bancos proceden a titulizarlos (convirtindolos en nuevos productos financieros), generando antes o despus, como en Estados Unidos, burbujas o aadiendo problemas a los que vienen ocasionando la inestabilidad financiera de nuestros das. Y la deuda tambin puede terminar vendindose en los mercados financieros aunque el sistema se base en prstamos concedidos por el sector pblico o con dinero de los contribuyentes (el gobierno britnico reconoci que se lo plantea y que estudia diversas posibilidades de hacerlo).

Cuando el sistema de prstamos va acompaado de subidas en los gastos de escolarizacin (lo que ha ocurrido casi siempre) se produce, como en el caso claro del Reino Unido, una disminucin de la demanda de estudios universitarios por razones de renta y, por tanto, inequitativa e ineficiente pues puede dar lugar a que dispongan de titulaciones no quienes estn ms preparados sino quienes gocen de ms recursos familiares.

El sistema de prstamos se basa en una idea falsa: que quien se beneficia de la inversin en estudios universitarios es el propio estudiante. Pero es evidente que eso es cierto solo parcialmente puesto que la sociedad en su conjunto tambin se beneficia, y eso es lo que justifica que la enseanza universitaria se financie, en todo o al menos en parte, con recursos pblicos.

Cuando se recurre a prstamos y se establece el principio de que deben ser los propios individuos quienes asuman la carga financiera de sus estudios lo que ocurre es que los gobiernos tienen ms fcil desentenderse de su financiacin, cuando se ha podido comprobar que sta es fundamental para garantizar que el sistema sea eficiente, suficiente y justo y funcione adecuadamente.

Tambin se ha podido comprobar que los costes que pueden llegar a suponerle al Estado (por ejemplo, cuando ha de hacer frente a avales por impagos o por costes de administracin del sistema) pueden encarecerse tanto que el sistema de prstamos ni siquiera suponga un ahorro de gasto pblico respecto al mejor sistema de becas.

Cuando se toman en cuenta todos los factores que hay que considerar (coste general, equidad, incentivos, balance de costes y beneficios sociales...) no est de ningn modo claro, ni se ha podido demostrar que recurrir a prstamos sea ms eficaz, ms econmico o ms equitativo que proporcionar becas.

Aunque no sea el tipo de crdito ms rentable para la banca, el sistema siempre supone un negocio para ella, bien como financiadora directa o porque fideliza clientes o porque le proporciona recursos para generar nuevos negocios en los mercados financieros.

La literatura cientfica suele concluir sealando algunas condiciones que, en todo caso, parece que son las que deberan darse para que un sistema de prstamos no genere problemas de ese tipo, o para que sus inconvenientes no sean mayores que las ventajas. Entre ellas, que sea menos costoso que el de becas (lo que, como acabamos de sealar, ni siquiera est asegurado); que haya una buena administracin especfica del sistema para demorar sin dificultades los pagos cuando no se puedan hacer por razones temporales; que la administracin fiscal sea fuerte y eficiente, puesto que conviene que est vinculada con sta ltima; que haya voluntad poltica de perseguir a los malos pagadores con capacidad para pagar; que los prstamos se utilicen en alguna medida como incentivos para determinadas titulaciones; que no se utilice el sistema como una renta bsica disimulada; que el sistema financiero sea sofisticado y solvente; que no haya elevados niveles de paro; que se produzcan economas de escala (porque se sabe que el sistema funciona mejor cuando est ms extendido); o que se subsidien los intereses. En otras circunstancias no solo no se puede asegurar que el sistema sea bueno o mejor que cualquiera otro, sino que puede inferirse que lo ms seguro es que provoque costes sociales, pblicos y personales elevados, problemas financieros y administrativos graves e incluso consecuencias macroeconmicas muy negativas.

En cualquier caso, y antes de establecer este sistema, se debe abrir un debate amplio, plural y riguroso sobre las consecuencias de mercantilizar la educacin. Hay que evaluar previamente los costes y beneficios de todo tipo de este sistema en relacin con el de becas. Debe disponerse una administracin especfica y de recursos financieros que impidan que aqu se reproduzcan los males de otros pases. Y deberan tenerse en cuenta las condiciones de entorno (paro, desigualdad de partida, previsiones econmicas...) para evitar que el sistema colapsara incluso antes de haber llegado a consolidarse.

Pero la propuesta de FEDEA no va por aqu. Es un simple camino corto para que la banca siga haciendo negocio convirtiendo la economa espaola en una bomba de deuda.

La aplicacin del sistema en Espaa (sin economa de escala, sin administracin ad hoc, con alto nivel de paro, con paro juvenil elevado que expresa poco aprecio a los valores de la educacin, con un sistema bancario propicio al riesgo, poco riguroso y con grandes privilegios) puede ser muy negativo desde todos los puntos de vista. As se ha podido comprobar incluso cuando el volumen de prstamos concedidos hasta ahora ha sido bastante bajo.

Juan Torres Lpez es economista. Es miembro del Consejo Cientfico de Attac Espaa y catedrtico de Economa aplicada en la Universidad de Sevilla.

@JUANTORRESLOPEZ

Fuente: http://ctxt.es/es/20180704/Firmas/20646/Juan-Torre-Lopez-prestamos-estudiantiles-FEDEA-deuda.htm

 



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