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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-07-2018

Emigrar no es delito
A gritos

David Brooks
La Jornada

Esta poltica no es nueva en la historia de este pas. Polticas oficiales llevaron a que miles de nios indgenas fueran secuestrados de sus familias para ser lavados de su cultura (idioma, costumbres, historia). Fue una prctica comn contra las familias esclavas. Se separaron y/o encarcelaron en campos de concentracin a familias japonesas-estadunidenses.



Foto
Yeni Maricela Gonzlez Garca, acompaada por sus hijos y abogados. La familia, guatemalteca, fue reunificada en la ciudad de Nueva York. Foto: Afp.

Los gritos de dolor y susto que se escuchan de nios pidiendo por sus padres, imgenes de caras aterrorizadas y traumatizadas, innumerables cuentos de padres e hijos sobre cmo fueron separados por hombres uniformados, son las historias de nada menos que uno de los mayores secuestros masivos en la historia contempornea todo, parte de una poltica oficial.

Se supone que buena parte de estas familias sern reunificadas antes de finales de mes, bajo una orden judicial contra el rgimen de Trump. La gran ola de condena universal nutrida por magnficas expresiones de denuncia, acciones de desobediencia civil y ms (https://bit.ly/2Lf4zGu) ya haba obligado al presidente a suspender la prctica de arrebatar a nios de los brazos de sus padres.

Pero hoy da siguen separados miles de nios algunos detenidos en albergues, donde tenan prohibido hasta abrazarse para consolarse y, aunque ahora el gobierno est reunificando a algunas familia separadas, un par de preguntas necesitan respuesta: Cmo se permiti esto? Quedarn impunes los responsables?

Aproximadamente 3 mil y, posiblemente, hasta 4 mil (es que el gobierno no sabe cuntos exactamente) nios fueron arrancados a la fuerza de los brazos de sus padres desde el ao pasado hasta junio de este ao por el rgimen de Trump. Las autoridades insisten en que esto es legal y explican que cuando capturan a un migrante indocumentado cruzando la frontera est cometiendo un delito, y como cualquier delincuente es enviado a la crcel y como resultado la consecuencia es ser separado de su familia.

Pero casi todas estas familias se presentan ante autoridades solicitando asilo, y eso no es un delito. Abogados explican que las leyes nacionales e internacionales garantizan el derecho de un refugiado a buscarlo.

De hecho, hace slo unos das un juez federal emiti un fallo contra el rgimen de Trump afirmando que el gobierno est violando sus normas al encarcelar a solicitantes de asilo en lugar de otorgarles una libertad condicional (lo cual se haca en la abrumadora mayora de los casos antes de este gobierno) mientras esperan el proceso de su caso ante un tribunal de inmigracin.

Buscar asilo no es delito. El ilcito lo est cometiendo el gobierno al intentar criminalizar a los refugiados, separar a sus familias, incluyendo arrebatarles a sus nios bajo justificaciones oficiales ,que van de argumentos legales torcidos (casi siempre rechazados por los jueces, hasta la fecha) a seguridad nacional y hasta la Biblia. A esta prctica se le debe llamar lo que es: secuestro.

Esta poltica no es nueva en la historia de este pas. Polticas oficiales llevaron a que miles de nios indgenas fueran secuestrados de sus familias para ser lavados de su cultura (idioma, costumbres, historia). Fue una prctica comn contra las familias esclavas. Se separaron y/o encarcelaron en campos de concentracin a familias japonesas-estadunidenses. Fueron caracterizados como alimaas infestando Estados Unidos, como una amenaza a la seguridad nacional, recuerda la escritora y crtica literaria Michiko Kakutani, cuya madre fue una de las 120 mil personas de descendencia japonesa internadas en centros de detencin en la costa oeste del pas, durante la Segunda Guerra Mundial, sin ningn proceso debido de ley.

Es increble observar a este gobierno presentarse como juez ante otros pases y sostener intercambios respecto de la cooperacin sobre valores compartidos, incluyendo democracia y justicia.

Los gritos y sufrimiento de nios deberan colocar al responsable, a este juez, en el banquillo de los acusados. Logarlo es responsabilidad y deber de esta sociedad y de los representantes de lo que llaman comunidad internacional.

Mientras tanto, perdn por tener que repetir mucho lo que ya se sabe. Perdn por insistir. Perdn por no hacerlo de manera suficientemente efectiva para ya no tener que hacerlo ms. A veces uno tiene que gritar tambin.

Fuente: http://www.jornada.com.mx/2018/07/16/opinion/027o1mun



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