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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-07-2018

Ha empezado a romperse el orden econmico neoliberal?

Marx Aguirre
TopoExpress


Nota edicin: El conflicto entre Estados Unidos y China es una sacudida al orden econmico mundial de la globalizacin. Seguramente, vamos a conocer pronto importantes batallas decisivas que abren espacios para un orden mundial democrtico sin Imperios.

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El conflicto anunciado entre Estados Unidos y China empieza a tomar forma. Se trata de las dos economas mundiales ms poderosas. Pero no es solo el choque de dos gigantes. Es que hasta ahora haban podido entenderse y acoplarse de tal manera que nunca antes en la historia humana la economa mundial haba estado tan interrelacionada y globalizada. Pero no es poca de buenas noticias. El slvese quien pueda ha sido anunciado.

Ha sido Washington, en manos de la derecha radical, quien ha tocado la corneta. La base social del Presidente Trump, la antigua clase media, los trabajadores blancos empobrecidos, empujan hacia un cambio. Trump ha impuesto ya aranceles por un valor de 34 mil millones de dlares a productos chinos para confortarlos. Es una cantidad pequea para una economa como la de Estados Unidos, que exporta bienes por un valor de 1,55 billones de dlares. Pero no se trata solo de una sancin econmica a un supuesto mal comportamiento. Estados Unidos acusa a China de competencia desleal. Es algo ms profundo. La derecha nacionalista, pasmada ante el declive de Estados Unidos, quiere detener el ascenso de China, que todo el mundo sabe que se sustenta en su pujanza econmica.

La derecha radical siempre ha querido aislar a China. La ven como una amenaza al podero de los Estados Unidos, un rival por la hegemona. En 1997 Richard Bernstein y Ross H. Munro publicaron un libro, The Coming Conflict with China, para impedir la poltica de convertir a China en un socio. Fracasaron entonces. Ahora la derecha radical en el poder ha vuelto a la carga. Las sanciones son un aviso. Estn diciendo a Beijing, la poltica de Amrica Primero ha cambiado el juego. Somos nosotros quienes ponemos las reglas. Es algo que el orgullo nacionalista chino, robustecido por tres dcadas continuas de xito y un fuerte liderazgo, no puede aceptar, y dudo de que Estados Unidos est en condiciones de imponerse sin una grave crisis de resultados inciertos.

China ha contraatacado con la misma cantidad contra productos importados estadounidenses, dando inicio a un conflicto que nadie sabe cundo y cmo terminar. Trump ya ha amenazado con imponer nuevas tarifas, esta vez por un valor de 200 mil millones de dlares, un valor superior al de todas las importaciones chinas de Estados Unidos. Trump ha dicho que tiene preparada artillera tarifaria hasta los 450 mil millones de bienes chinos. Washington cree que las sanciones dificultarn los avances tecnolgicos de China. que tiene un plan para cerrar la brecha tecnolgica con Occidente (aviones comerciales, robtica, 5G, telfonos mviles, microchips para computadoras.) en la prxima dcada.

El conflicto es una sacudida veremos su intensidad al orden econmico mundial de la globalizacin. Un modelo ya en crisis con el Brexit, las nuevas tarifas comerciales a productos europeos en Estados Unidos y de estos en Europa, y las sanciones a Rusia, Irn y Venezuela, casualmente tres potentes productores petroleros.

China acept el orden neoliberal cuando Estados Unidos le ofreci convertirse en la fbrica mundial. Deng Xiaoping, entonces a cargo de China, vio una oportunidad para modernizarla y los capitalistas de Estados Unidos una manera de aumentar sus beneficios reduciendo dramticamente salarios y otros costes, sobre todo externalidades ecolgicas. El anuncio simblico lo hizo Deng en 1979 en Estados Unidos cuando se retrat como un cowboy en un rodeo y visit una de las factoras de la Ford en Georgia. Pareca una operacin en que solo habra ganadores, no solo las empresas estadounidenses se beneficiaran, tambin los consumidores, que aumentaran su capacidad de gasto al poder comprar los mismos bienes de antes pero ahora Made in China ms baratos; mientras, en China las empresas se modernizaran, aprenderan a nadar en el capitalismo y millones de campesinos saldran de la pobreza al convertirse en obreros asalariados.

Las negociaciones fueron largas y no solo comerciales. Estados Unidos trat de vincular el acuerdo econmico a los derechos humanos y China al reconocimiento de que Taiwn era una parte de China. Se trat de difciles negociaciones polticas que no culminaron hasta 1994, cuando China liber a algunos disidentes, acept el dlar como medio de pago internacional y se comprometi a invertir sus supervits comerciales con Estados Unidos comprando deuda pblica. Era un candado que protega al dlar internacionalmente. Estados Unidos, por su parte, dej de vender armas sofisticadas a Taiwn y elev a China al estatus de Nacin Econmica Ms Favorecida antes de que China ingresara en la Organizacin Mundial del Comercio abriendo las aduanas a sus productos. A la vez, EEUU bajaba el tono agresivo sobre los disidentes, Sinkiang y el Tibet. Era un acuerdo estratgico que ha definido el sistema internacional globalizado desde entonces hasta ahora.

El orden econmico internacional neoliberal se ha caracterizado por la desindustrializacin de Estados Unidos y Europa y la industrializacin del Este y sur de Asia; mientras, en Estados Unidos, con la financiarizacin de la economa, Wall Street sustitua a General Motors como el sheriff a cargo. frica y Amrica Latina eran tierra virgen para que China se procurara la energa y materias primas que necesitaban sus fbricas. El modelo funcion ms o menos bien hasta la crisis del 2008, cuando se hicieron evidentes los estragos sociales que haba causado en las condiciones de vida de la clase obrera, un sujeto central en el orden capitalista. Ahora todas las regiones econmicas tienen que redefinir su modelo econmico abriendo posibilidades para un cambio de rumbo antineoliberal.

En Estados Unidos, empresas textiles del sur haban empezado a trasladarse a China tan pronto como el acuerdo fue firmado. Luego lo haran otros sectores cada vez ms sofisticados del cinturn industrial del Medio Oeste. La clase obrera blanca, la famosa clase media del american way of life empez a perder empleos e ingresos mientras banqueros y capitalistas se beneficiaban al apropiarse de la enorme riqueza que se estaba generando. La oligarqua del 1%, la clase social con mayor riqueza acumulada en la historia humana, se frotaba las manos. Los obreros desempleados, furiosos con lo que vean, acabaron votando contra el establishment eligiendo a Trump como Presidente.

En China las fbricas estatales maostas fueron desmanteladas, abriendo el camino a la inversin capitalista. Los obreros lo aceptaron porque el estado distribuy (no equitativamente, los ms beneficiados fueron los jerarcas del partido comunista y sus familiares) la riqueza pblica acumulada bajo el maosmo. Estos obreros se quedaron con la vivienda en propiedad y accedieron a privilegios que los inmigrantes urbanos, campesinos con sus comunas desmanteladas llegados a la ciudad a trabajar en la construccin, no tenan. La desigualdad social empezaba de nuevo. La fiebre industrializadora convirti el suelo agrcola en la periferia de las ciudades costeras en polgonos industriales abrindolos al capital privado extranjero, orientando su produccin a la exportacin. Los desastres ecolgicos se dispararon. Los viejos campesinos empobrecidos, convertidos en obreros, salieron relativamente de la pobreza. El consumo masivo de una clase media urbana que naca legitimaba el poder del partido comunista. El orgullo nacionalista se reforzaba. Lo que para Estados Unidos eran aos de decadencia, para China era un tiempo de pujanza desconocido en su historia moderna.

El mandato social de Trump es revertir el deterioro nacional creado por este modelo. Sigue teniendo el apoyo del 90% del voto popular republicano. Ven la culpa de su decadencia en otros, en China, en Mxico, en Alemania no en ellos mismos. Trump cree que invocando Amrica Primero todo volver a ser como antes. La excepcionalidad, un derecho de carcter divino, volver otra vez. Lo prometi en su campaa y necesita el apoyo de su base social para las elecciones de noviembre. En realidad Trump est dando golpes ciegos como si el orden mundial fuera una piata y los Estados Unidos pudieran recoger el premio cuando se rompa y caigan los supuestos dulces. Es una fantasa. China empoderada no va aceptar el poder de Estados Unidos en un mundo que colapsa. En esta guerra no va a haber ganadores, porque no puede haberlos bajo las premisas actuales. En caso de que las factoras regresen a Estados Unidos no sern los desempleados blancos quienes trabajen en ellas, sern sustituidos por robots y computadoras. El capitalismo se mueve por beneficios, no por consideraciones sociales. En China, sin mercados, las fbricas cerrarn creando inestabilidad social y poltica. La profundidad del impacto depender de la capacidad de China para profundizar un modelo econmico orientado a la demanda interna. Es difcil pensar que Europa puede absorber lo que China va a dejar de vender a Estados Unidos. Tiene suficiente con la fbrica alemana.

De cualquier forma, es difcil predecir qu va a ocurrir. China puede verse tentada a dar la espalda al dlar como moneda de cambio internacional la columna vertebral del orden econmico actual acelerando el proceso de decadencia de Estados Unidos. Si no lo hace ya es porque sera disparar contra su propio pie. El candado que puso Estados Unidos para proteger su moneda como moneda de pago internacional acta como un freno poderoso. Sus reservas, las mayores del mundo, inmensas, estn en dlares. Lo que es cierto es que estamos adentrndonos en un territorio desconocido, por eso la parlisis escandalosa de nuestros lderes europeos. Es difcil predecir el futuro, pero seguro que vamos a conocer pronto importantes batallas decisivas que abren espacios para los que creen que otro mundo es posible, incluido un orden mundial democrtico sin Imperios.

Fuente: http://www.elviejotopo.com/topoexpress/ha-empezado-a-romperse-el-orden-economico-neoliberal/



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